El silencio y el ruido

Estoy convencido de que un instante de silencio pudo recorrernos el cuerpo al conocer el atentado. Pero fue solo un instante. A partir de ese momento, Barcelona ha sido una referencia mental colectiva. El silencio es valioso pero temido. Nos permite conectar de una vez con nuestro particular. El instante inicial ha dado paso a una muestra variada de opiniones y emociones, muchas son vómito (sin desmerecer), otras con una redacción más cuidada tratan de convencer, de marcar línea. Observo una ristra de temas colocados en el disparadero, y la intuición de que el runrún comunicativo no cesará.

Otra vez, las redes sociales arramplan cierto protagonismo, por la cantidad de opiniones, el relativo anonimato y la posibilidad de observación que nos permite. Desde los primeros compases de la tarde del jueves 17 hasta la mañana del 18 hemos debido tomar conscientes o no, estrategias individuales para afrontar las noticias que iban llegando, desde el ostracismo, hasta la búsqueda intensiva (¿obsesiva?) de información. Al mismo tiempo la realidad nos impone estar al corriente, tomar posiciones e interactuar.

En mi caso, al caer la tarde me fue necesario contactar con las personas que amo y habitan esa ciudad. Llegué incluso a formular un mensaje público en mi muro: espero que estéis todas bien, algo así puse. Un ruido mental, una difícil producción sonora para nuestro colectivo Burbuja en la que millones preguntábamos: ¿estás con vida?Solo es una observación. Han salido a la palestra desde la relación con el ataque descarado en Charlottesville a la sensación de miedo. Referencias a la doctrina del shock; numerosas cartas públicas de agrupaciones del mundo musulmán repudiando el atentado. La denuncia pública de bots replicadores; mensajes de apoyo a las víctimas; denuncias por politización; las que quieren hablar de causas, las que lo asocian a un síntoma; quienes cuentan que no dejan de bloquear a contactos por contenidos racistas. Personas indignadas, cabreadas, con el impulso extraño de grabar imágenes sin ningún respeto; las poetas que escriben versos. Se me olvidan: la que denunciamos manipulación o poca calidad en los medios; las que dicen que esto es una guerra, otros que paz… #yoteacompaño, la reunión de las Azores, la venta de armas de industrias españolas, los conatos de pedagogía con respecto a las miles, millones, de refugiadas por los mismos conflictos, vacunas contra el racismo.

Todas marcando línea, y todas reflejando un mapa político en la red, ¿trasfondo emocional compartido? ¿Elementos de competición? Arengas a la solidaridad real. Compasión, ¿se nombra lo suficiente el miedo? Nos vamos, literamente, en un viaje en el tiempo a otros hachazos muy dolorosos, compartidos, quizás no somos tan conscientes de esos traslados mentales.

Esta mañana convinimos en guardar silencio, en miles de lugares. Esos minutos concertados en compañía y públicos aún no encuentran su analogía en los intrincados foros de las redes sociales que podrían convertirse en una pugna, o un dislate, una lucha por la hegemonía. No obstante, recordemos: podríamos estar simplemente bloqueando o bloqueadas. Por mucho que digamos: “me voy acostumbrando”, peleamos por sentir, incluso a rabiar en la gran red, es lo que nos queda: emocionarnos.

Vuelvo a observar: no han pasado las horas para guardarnos silencio. Quizás sea dentro de un tiempo, podríamos vernos en esa ciudad, en esa rambla en un futuro y recordar que durante las horas siguientes al drama, nos fue literalmente muy difícil conectar pese a estar tan interconectadas.

10 comentarios en “El silencio y el ruido

  1. ¿Qué tiene que ver la foto de las azores con los atentados? ni Francia ni Alemania apoyaron la invasión de Irak y han sufrido muchisimos atentados.

  2. ¿Qué opina el capitán sobre la bolardización de España? le gusta a usted la idea de llenar todo de bolardos?

  3. ¿Qué opina el capitán de los 4 gatos musulmanes que se manifestaron para condenar los atentados? le parece a usted una cifra razonable teniendo en cuenta que los musulmanes son un millon en España?

  4. Oiga señor capitán ¿Por qué nunca tenemos problemas con los budistas, ateos, tahoistas? en cambio con los islamistas siempre hay problemas….¿Conoce usted la respuesta?

    1. Y porque nunca hay un chiita,alauita, sufie y hasta sunni, no wahabista o salafista detras de un atentado, corrientes doctrinales en el islam, patrocinadas por Arabia Saudi y Qatar, los socios de Eeuu e iglaterra?

  5. ¿Quienes son más peligrosos para usted señor capitán? los islamistas o los fascistas? usted una vez dijo que el islam no era ningún problema….. asi que supongo que los fascistas son el mayor problema para usted.

  6. Queridos amigos, tengo la sensacion de que ante lo ocurrido en Barcelona, nuestro colectivo se la esta cogiendo con papel de fumar. Ojala me equivoque

    1. Es un mal endémico en la progresia. Como dijeron en otros comentarios: la izquierda suicidándose a marchas forzadas en esta especie de cruzada pro islam.

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