Adiós a Vicente Aranda: erotismo, pasión y amargura en ‘Amantes’ – Estamos de cine 7-6-2015

“Amantes” es una historia basada en hechos reales que en un principio iba a ser uno de los capítulos de la serie televisiva “La huella del crimen”. El productor Pedro Costa y el propio director creyeron que sería mejor desarrollarla algo más y convertirla en una película para el cine. La historia, que los periódicos de la época llamaron “El crimen de la Canal” o … Continúa leyendo Adiós a Vicente Aranda: erotismo, pasión y amargura en ‘Amantes’ – Estamos de cine 7-6-2015

La isla mínima/Goyas 2015 – Estamos de cine 16-2-2015

Programa dedicado a la gala y los premios Goya 2015. Analizamos la película ganadora de este año, “La isla mínima”, hablamos sobre su director y protagonistas, entrevistamos al creador se su cartel, Javi Medina; y acabamos con los estrenos semanales, entre ellos “50 sombras de Grey”. ¡ATENCIÓN SPOILERS DE LA ISLA MÍNIMA! Continúa leyendo La isla mínima/Goyas 2015 – Estamos de cine 16-2-2015

Lo que se esconde tras el problema energético español, entrevista a Xavier Cugat.

 

Entrevistamos a Xavier Cugat, (eolosbcn, @revenergetica)  ingeniero y director de la filial española de la empresa alemana RPV y uno de los mayores  expertos en energías limpias del país, Xavier nos desvela lo que se esconde tras la desastrosa situación  del sector energético, y las razones por las que la factura de la luz ha experimentado un elevadísimo incremento amenazando con aplastar la competitividad de las empresas y los bolsillos de los ciudadanos. Sus respuestas  se apartan considerablemente de la versión oficial.

1.- Xavier ¿Cual era el marco regulatorio anterior en el tema de las ayudas a la fotovoltaica?

Las renovables reciben primas, no subvenciones. A muchos puede parecerles lo mismo, pero no lo es. Las renovables reciben un precio tasado por el gobierno fuera de mercado por cada kWh generado. Si no generan, no reciben dinero. Esto ya es una diferencia sustancial que nos lleva a constatar que aquel rumor urbano de “yo conozco a alguien que montó una fotovoltaica para recibir la subvención y ahora está parada” es falso. No existe tal subvención previa. Existe el precio primado por energía generada. Si genero, ingreso. Si no genero, no puedo ingresar y, por tanto, obtener beneficio. Y este precio tasado por el gobierno ha sido siempre más elevado que el que ha marcado el mercado.  Lo cual no significa que en un futuro no pueda estar por debajo del precio de mercado. Este precio da valor a diversos conceptos a los que el mercado no da valor, pero si son interesantes para la sociedad. Por ejemplo, la independencia energética y la balanza de pagos.

2.- ¿Cuál es la situación actual?

En el año 2010 el gobierno decidió poner en marcha un primer recorte retroactivo que supone una reducción entre el 15% y el 35% de los ingresos de las plantas fotovoltaicas, dependiendo de su localización geográfica y tecnologías utilizadas. Este recorte no se hizo recortando las primas, sino recortando las horas primadas. Se hizo así porque en aquel momento se pensó que esto daría menos problemas legales. Con lo cual las plantas cobran las primas comprometidas durante los primeros 7-9 meses del año y luego pasan a vender su electricidad directamente a mercado sin cobrar primas. Esto crea el efecto de que las primas suben mucho al principio del año, pero luego al llegar el final de año se moderan, porque la fotovoltaica empieza a dejar de cobrar sus primas durante ese año a partir del 7º mes.
Ahora el nuevo gobierno parece querer introducir un impuesto dependiente de la tecnología, en el cual se habla de un 19% para la fotovoltaica. Esto es una nueva de vuelta de tuerca fatal. Primero por la mala imagen exterior que se da del país. Un gobierno que se compromete a unos pagos y luego no los cumple. Algo así, en estos momentos da una imagen de república bananera. Por otro lado porque es injusto. Podemos entrar en la discusión de si es mucho o es poco, pero desde luego el error no fue de los inversores, que se ciñeron a un marco normativo. Y tampoco de la tecnología renovable y especialmente la fotovoltaica, que ha demostrado su validez con su evolución estos últimos años tanto en costes como en fiabilidad técnica.

3.-La mayoría de analistas describen el estado del sector como desastroso.

Con la fotovoltaica el gobierno, en un momento determinado, comete un error de cálculo económico. Un error del que incluso recibió advertencias de las asociaciones de renovables, porque todos los que estábamos en el sector veíamos lo que iba a pasar. En el año 2007 la fotovoltaica era una tecnología cara y aún lejos de su madurez tecnológica. El gobierno de Aznar quería impulsar esta tecnología a unos límites razonables de 450MW. El gobierno Zapatero mantuvo tanto la tecnología, como las primas, como los objetivos y aprobó en mayo de 2007 para ir frenando las tecnologías cuando llegaran a este objetivo el RD661/2007, totalmente irracional para la fotovoltaica. En él establecía que una vez llegado al 80% de este objetivo el gobierno avisaría y daría un año para instalar fotovoltaica. Pues bien, a ese 80% se llegó en 4 meses, concretamente el 28 de septiembre. Una de las ventajas de la fotovoltaica, que no tiene ninguna otra tecnología es que se instala muy rápido. Si yo digo mañana que quiero instalar una barbaridad, pongamos 20.000MW de generación eléctrica, en un año, solo la fotovoltaica puede hacer eso. Ni el gas, ni el carbón, ni la eólica, ni la termosolar, ni por supuesto la nuclear, pueden instalar generación a esa velocidad. De hecho, me consta ‘off-the-record’, el Ministro de industria fue advertido por la gente que sabía de renovables dentro del propio Ministerio.

4.-¿El Ministro fue advertido de que estaba cometiendo un grave error?

Sí, le dijeron que para la fotovoltaica establecieran un plazo de 3-6 meses como máximo. El ministro se plantó y dijo que todos iguales. Lo cual hizo que ante unos beneficios muy golosos, con rendimientos del 12% o en ocasiones incluso algo superiores, se disparará el volumen de inversión, hasta llegar a los casi 3.000MW instalados con unas primas de unos 450€/MWh, que es un coste elevadísimo para tal volumen. Cabe decir que se suele ‘criminalizar’ estos porcentajes de rendimiento e incluso el llamar inversión a esto. Cualquier instalación industrial es una inversión. Prácticamente todas las inversiones industriales se hacen en base a créditos porque ello permite a la empresa donde podía invertir 100 con recursos propios, invertir 500. Y los beneficios tan elevados tampoco eran ninguna barbaridad teniendo en cuenta que el coste de una inversión va relacionado con el riesgo.

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“Sólo queda una lucha incesante para recuperar nuestra dignidad y lo que de verdad nos pertenece.” Entrevista a Antonio Giovetti

 

 

Luchador, comprometido y lúcido, el periodista y traductor griego Antonio Giovetti ha formado parte de diferentes medios de comunicación alternativos que han apoyado el cambio en Grecia y España así como la difusión de las ideas regeneradoras del 15M. Sus opiniones no dejan indiferente a nadie.

-Antes que nada, gracias por proporcionarnos unos minutos de tu tiempo. Antonio, Europa ha entrado en el quinto año de crisis ¿Qué ha cambiado a nivel social y político en Grecia?

La crisis griega empezó oficialmente a finales de 2009, pero para analizar sus causas hay que remontarse a los años ochenta, cuando el gobierno socialista de Andreas Papandreou (1981-1989) y sus acólitos se consideraban los propietarios del país. La única preocupación de los ejecutivos que se sucedieron en el poder desde 1974 era engordar el sector público mediante el enchufe masivo de amigos y parientes. En consecuencia, la política era el negocio principal de tres grandes familias – Papandreou, Karamanlís y Mitsotakis – que decidían por si solas el destino de la Nación. A comienzos de la década pasada, cuando el gobierno del socialista Kostas Simitis inició su programa de realización de  grandes infraestructuras – es decir el nuevo aeropuerto internacional “Eleftherios Venizelos”, el ferrocarril urbano de la capital griega y las instalaciones deportivas en vista de los Juegos Olímpicos de 2004 – también los bancos hicieron su agosto mediante la utilización de capitales prestados. La entrada en la moneda única causó un aumento exagerado de los precios de los bienes de primera necesidad y la disminución del poder adquisitivo de los griegos. En los últimos tres años asistimos a una progresiva desaparición del Estado, puesto que los dos Memorándums aprobados por el gobierno de Atenas han decretado que el país ya no es soberano ni en materia económica, ni en la administrativa, ni siquiera en la territorial y la jurídica.

-¿Cuáles son las causas principales del éxito de “Amanecer dorado”?

Amanecer Dorado no es un fenómeno reciente, ya que fue fundado en los años ochenta y su líder, Nikos Mijaloliakos, es un personaje muy conocido desde aquella época. En su primera etapa, el partido agrupaba a elementos marginales que poco a poco recibieron el favor de una parte de la sociedad griega. Sin duda, Amanecer Dorado ha sido – y lo es actualmente – el “niño bonito” del bipartidismo oficial. Durante la década de los noventa, Giorgos Karatzaferis, actual líder de la formación de ultraderecha LAOS y ex miembro de Nueva Democracia, pregonaba un acercamiento entre la derecha tradicional griega y los neonazis desde la cadena de televisión “Tele-City”. Panayotis Psomiadis, responsable electoral de Nueva Democracia en las regiones del Norte de Grecia, auguraba que algunos votantes de “sujetos políticos hermanos” – entre los cuales incluía también a Amanecer Dorado – volviesen a sostener el partido en vista de las elecciones del 17 de Junio.

-Es un partido, por tanto, apoyado por la derecha tradicional.

Ex integrantes neo-fascistas admitieron recientemente que recibieron financiación por parte de Nueva Democracia. De todas formas, la fuerza liderada por Mijaloliakos empezó a cosechar sus primeros éxitos en las municipales y autonómicas de Noviembre de 2010 cuando en Atenas capital obtuvo más del 5% de los sufragios y un concejal en el ayuntamiento. En barrios con alta concentración de población inmigrante, Amanecer Dorado alcanzó un porcentaje superior al 20% aprovechando la crisis de los partidos tradicionales y las condiciones económicas y sociales cada vez más humillantes. Es más: los neonazis constituyen un referente especial para todos los griegos que tengan problemas con extranjeros, puesto que estos se dirigen a las secciones locales de la formación en vez de presentar denuncias a las Fuerzas de Seguridad del Estado las cuales, según algunos reportajes, apoyarían masivamente a este sujeto político.

– Las redes clientelares tejidas por los partidos políticos son uno de los mayores problemas del país ¿Puede solucionarse esta cuestión sin crear un gran conflicto social?

Creo que es imposible evitar un conflicto social. Atenas no tiene más margen de maniobra y es consciente de los riesgos que corre en caso de que no obedezca a los ultimátum de la Troika. El BCE y el FMI están cerrando el grifo y lo que interesa más a Samarás y a su coalición es no ser tachados como los responsables de la quiebra. Las promesas electorales que consistían en una renegociación de algunos puntos del Memorándum – como por ejemplo las medidas que prevén el despido de 150.000 funcionarios los cuales constituyen la base electoral del bipartidismo, o la aplicación de nuevos recortes por valor de 11.700 millones de euros – nunca llegarán a traducirse en realidad. Han constituido un “escamotage” para ganar tiempo y aparentar credibilidad en los electores. En pocas palabras, “la política de los políticos” – una definición que utilizó Aléxandros Panagoulis, héroe de la resistencia griega contra la dictadura de los coroneles, para referirse al régimen partitocrático  – prefiere sacrificar a todos sus enchufados en la Administración del Estado que considerarse como “práctica en vía de extinción”.

– Según Nikos Tsafos, la salida del euro de Grecia podría llevar a que su futuro acabara pareciéndose al de Argentina: alta inflación, devaluaciones competitivas que empobrezcan aún más a los ciudadanos y sobre todo, sería una atajo fácil para no tratar de arreglar las verdaderas grietas del sistema, sin embargo cada vez más voces, ya incluso desde Alemania, claman por una salida de la moneda única de Grecia. ¿Qué opción debería tomar Grecia?

A mi juicio, hablar del problema griego como si se tratara de un referéndum entre euro y dracma representa una visión muy reduccionista. A lo largo de la campaña electoral las instituciones políticas y financieras y los medios de comunicación presionaron al electorado para que enfocase la cuestión en este sentido. Finalmente las instancias de cambio presentes en la sociedad helena, una vez más, tuvieron que ceder el paso a las exigencias del “establishment” mundial. La moneda constituye solo un detalle, la capacidad adquisitiva de los griegos se vería mermada bien con el euro, bien con el dracma. Lo que hacen las entitades acreedoras es un verdadero chantaje: desean que el País heleno siga perteneciendo a la zona euro para que su deuda engorde cada vez más y puedan, de esta forma, meter mano sobre sus recursos naturales y económicos y los hechos acometidos por el gobierno tripartito liderado por Antonis Samarás van en esta dirección.

– Hay fuertes intereses por mantener a Grecia en el euro.

Recientemente el ministro de Finanzas Ioannis Stournaras dio una entrevista al diario ateniense “Kathimeriní” en la que otorgó su aprobación a la privatización de toda la area territorial del antiguo aeropuerto internacional de Ellinikó para que se satisficieran las ambiciones de algunos millonarios chinos de poseer una vivienda en Grecia. Toda esa zona sería transformada en un barrio de lujo para personas con elevado poder adquisitivo. También los alemanes tienen todo el interés para mantener Grecia atada al euro: el vice-canciller Philipp Roesler quiere favorecer inversiones y la llegada de empresas de su País al Peloponneso para producir aceite de oliva y pretende transformar las islas del Mar Egeo en “reservas” para ricos que puedan disfrutar de su pasión por el golf. Entonces, ¿esto sería desarrollo? ¿Quienes gozarían de los beneficios? Quieren hacer de Grecia un País vacacional para la élite mundial. Hasta la fecha, nadie ha hablado de economía sostenible, de desaparición de las relaciones de mutua dependencia entre los ciudadanos y la política, de reducir el gasto administrativo y, en consecuencia, la burocracia asfixiante. Son problemas que no interesan a nuestros gobernantes ni a una parte considerable del pueblo griego porque lo que les apetece es continuar mamando del Estado.

– ¿Qué papel ha jugado el histórico conflicto con Turquía antes de la crisis y cuál puede jugar en los años venideros?

Grecia ha estado por cuatro siglos bajo el yugo del Imperio Otomano y esta circunstancia histórica ha marcado de forma indeleble el carácter de los habitantes de la Península Helénica. Los griegos siempre han sentido un interés especial para liberar aquellos territorios, como las costas orientales del Mar Egeo y Estanbúl, que Atenas perdió definitivamente tras la firma del Tratado de Lausana (1923). Hasta 1974, fecha en la que se produjo la brutal invasión turca de la zona norte de Chipre, hecho que provocó el derrocamiento de la dictadura de los coroneles, las controversias solían resolverse mediante las armas. Desde esa época, la actitud de Ankara cambió radicalmente. Es fundamental, en este punto, señalar unas afirmaciones del ya fallecido Turgut Ozal, ex Primer Ministro de la República de Turquía, según las cuales ya no se necesitaba declarar la guerra a Grecia para conseguir el dominio del Mediterráneo oriental. Sólo era preciso alterar el perfil demográfico del país heleno mediante la masiva inmigración de musulmanes para acabar con Atenas. Y eso sucedió desde que (1990) el entonces Ministro de Asuntos Exteriores Antonis Samarás facilitó la entrada de extranjeros. Ankara ha jugado un rol primario en este asunto, ya que hacía la vista gorda cada vez que transitaban barcos repletos de paquistaníes, iraquíes o afganos destinados a Europa. La frontera entre Grecia y Turquía es un verdadero coladero: la falta absoluta de controles valió a Atenas una dura reprimenda por parte de Bruselas. También los políticos y empresarios griegos no están exentos de culpas puesto que se servían de estos inmigrantes como carne de cañón para obtener votos mediante la concesión de pasaportes-exprés y a la vez mano de obra barata.

– ¿Cómo ha afectado el poso cultural de Grecia y la idiosincrasia de los ciudadanos en la manera de enfrentarse a la crisis económica y política?

La sociedad helena está profundamente dividida. A lo largo de la historia los griegos han sentido la necesidad de pertenecer a una facción, un grupo o un partido que representen intereses especificos. Así fue en la antigüedad clásica, cuando las ciudades-Estado se aliaban con Atenas, Esparta o Tebas según la conveniencia.  Cuando el País se liberó de la dominación otomana (1830) tres eran las formaciones presentes en la vida política: los anglófilos, los francófilos y los germanófilos. Durante la guerra civil (1946-1949) la rivalidad entre monárquicos y comunistas costó muchas vidas humanas. Actualmente, como demuestra el resultado de las recientes elecciones legislativas, existe una separación entre los que apoyan los recortes y los que los rechazan. El movimiento de los indignados helenos, surgido a raíz de las movilizaciones españolas de Mayo de 2011, no es nada más que un reflejo de las contradicciones existentes en el tejido social del País. Los griegos reaccionaron a la políticas de ajustes salvajes mediante la culpabilización de la clase política y financiera local, de las entidades acreedoras y del gobierno de Ángela Merkel. Así, los ciudadanos de a pia se han considerado las “víctimas sacrificiales” y no quieren tomar en consideración su enorme contribución a la ruina del país. Sin duda, ha sido una manera de actuar que ha denotado, una vez más, la profunda inmadurez del pueblo, incapaz de hacer autocrítica. Quienes expresaban una opinión diferente venían siendo tachados de “enemigos de la patria” o “sostenedores de la Troika”.

-En el resto de Europa los ciudadanos tienen una visión concreta sobre el pueblo griego: la de una ciudadanía reivindicativa que lucha por sus derechos, sin embargo tu sugieres que la pasividad es un elemento importante.

La ciudadania griega se ha manifestado, algunas veces de forma muy combativa, cuando el gobierno ha empezado a tocar los bolsillos de todos. Durante el periodo de “bonanza” muy pocos protestaban contra la corrupción cada vez más galopante, el enchufismo cada vez más descarado, la contaminación del sistema judicial y la impunidad de la clase dirigente. De hecho, existe una ley sobre la “responsabilidad de ministros” que, en pocas palabras, establece la irresponsabilidad de los mismos. Esta era la Grecia del gobierno socialista de Kostas Simitis que promovió la política de “modernización” en la que se suponía que para el País llegara una nueva “época de oro” que culminara en los Juegos Olímpicos de 2004, la “fiesta de todos”. La única preocupación de los griegos, entonces, era la de colocarse como sea en la Administración del Estado. Sin duda, pocos vislumbraban los efectos destructivos de la política del pan para hoy, hambre para mañana hasta que, a finales de 2009, comenzó a producirse el “crack económico”. Desde entonces las calles se han llenado de manifestantes que hasta increparon a los políticos en actos públicos o ante sus casas, pero era tarde, demasiado tarde. Ya habían decidido vender el país y ahora todos sufrimos las consecuencias.

“El sistema financiero islandés te hace sentir como un hamster corriendo en una rueda”. Entrevista a Olafur Margeirsson

 

Licenciado en economía por la universidad de Islandia y ex empleado del sector financiero en su país, Olafur Margeirsson se muestra muy crítico tanto con las políticas de corte neoliberal como con la visión romántica del milagro islandés. Contactamos con él en Éxeter, donde se encuentra preparando su tesis doctoral.

– ¿Cuál fue la causa principal del colapso de Islandia en el 2008?

La deuda, la deuda privada en particular, tomamos prestadas cantidades masivas de dinero. La mayor parte del dinero fue destinado a la compra de activos y al consumo. Tuvimos una burbuja enorme en el sector inmobiliario y otra en la bolsa las dos al mismo tiempo y ambas explotaron al unísono.

Es importante tener en cuenta que el dinero que tomamos prestado no vino solo del extranjero, también fue creado de la nada por nuestro sistema financiero nacional, tras crease este nuevo dinero fue gastado en acciones, casas bienes importados y extravagancias de todo tipo. Nosotros vivíamos, literalmente, de prestado. Pero cuando bajó el ritmo de creación de nuevo dinero y las devoluciones de las deudas salavajes empezaron a ser fallidas, la casa de crédito empezó a desmoronarse y se derrumbó.

-¿Qué medidas tomó el gobierno y cuál fue su estrategia principal para sacar al país de la crisis bancaria?

El gobierno y otros organismos públicos hicieron todo lo que estuvo en su mano para mantener a los bancos con vida. Un año antes del crash se permitió a las entidades financieras que tomaran prestado del Banco Central poniendo como colateral casi cualquier activo que pudiesen encontrar ¡Incluso aceptaron aquellos creados por ellos mismos!

Las reglas se volvieron tan laxas que el Banco A podía emitir bonos, vendérselos al Banco B que lo llevaba al Banco Central y acababa usándolo como garantía para tomarle dinero prestado. Entonces, el banco B, una vez con el dinero, podía hacer lo que quisiera con él, como por ejemplo prestárselo a A. , en caso de que lo hiciese falta. Por supuesto A también podía hacer lo mismo por B.

¡Toda esta política hacía posible en la práctica para cualquier banco conseguir dinero del banco central gracias a los bonos emitidos por si mismos! Esos bonos fueron llamados más tarde “Las cartas de amor” debido a su fragilidad como “garantía”.

-Al final todo acabaría estallando

Cuando la tormenta perfecta llegó en Septiembre de 2008, el gobierno y no solo el Banco Central, hicieron todo lo que pudieron para sostener a los bancos. El mayor problema era encontrar divisas ya que lo que más necesitaban los bancos para mantener su negocio en funcionamiento eran dólares y euros. El gobierno y el Banco Central viajaron a todas las partes del mundo, incluyendo Rusia, para encontrar dinero con el que rescatar a las entidades financieras pero el tamaño del sistema bancario hacía imposible el encontrarlo puesto que el sector financiero era un gigante al lado del resto de la economía. En su cénit, los activos de los bancos eran diez veces mayores que el PIB del país. Al final el sistema financiero colapsó porque su tamaño en relación al resto de la economía hizo imposible su rescate. Islandia no dejó que los bancos cayeran. Intentamos todo lo que pudimos para salvarlos, pero fuimos incapaces de hacerlo.

– ¿Hubo alguien que señalase el peligro en el que se encontraban los bancos islandeses durante los años de crecimiento económico, es decir, antes de que llegase la implosión de la economía?

Sí, mucha gente, también bancos y agencias de calificación. De hecho la “mini crisis” del 2006 fue desencadenada por los analistas extranjeros que en lugar de haber caído en la borrachera de la crisis se habían mantenido “sobrios”, como es el caso de los analistas del Danske Bank, al argumentar que la expansión de deuda que se estaba dando en Islandia tenía que parar algún día. Dentro del país, una de las personas más memorables que cuestionó el boom islandés fue un desconocido psiquiatra.

– ¿Un psiquiatra?

Sí, el doctor Andres Magnusson, su análisis fue bastante básico, fundamentado y construido con los datos de la economía nacional que cualquiera podía encontrar en Internet. Todas esas voces fueron ridiculizadas, tanto por los políticos como por los banqueros. La entonces ministra de educación Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir dijo que uno de los analistas extranjeros críticos , Richard Thomas de Merril Lynch “necesitaba ser reeducado” después de que hubiese puesto en duda la visión del “milagro islandés”. Ese acto fue un ejemplo de la fuerza con la que estaban unidos los intereses empresariales y políticos en Islandia.

Debería mencionarse, además que el marido de Gunnarsdottir, la ex-estrella del balonmano Kristjan Arason, era el máximo responsable de la división minorista del banco Kaupthing. Élla y su esposo evitaron la bancarrota al mover sus pasivos a una compañía llamada “7 right” en febrero de 2008, ocho meses después Kaupthing entró en quiebra.

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Las inquietantes semejanzas entre Grecia y España, entrevista con Nikos Tsafos

 

Charlamos con el politólogo, economista y experto en el sector energético, Nikos Tsafos, su análisis quirúrgico de la sociedad griega muestra los inquietantes paralelismos entre los problemas del país heleno y los de España.

¿Cómo ha llegado Grecia a esta situación?

La mayoría de los problemas económicos de Grecia se remontan a los años 80 cuando el gasto del gobierno se convirtió en un arma básica para ganar apoyo electoral. El incremento del gasto estatal produjo déficits presupuestarios crónicos (los cuales acabaron disparando la deuda pública) y a que el Estado dominase la economía limitando el papel del sector privado. La consecuencia de todo ello fue alta inflación, el estancamiento de la calidad de vida y posteriormente una crisis económica a finales de los años 80 y principios de los 90. Tras esa crisis vino un periodo en el que el país contuvo la inflación (también falseó los datos) y mejoró el estado de sus finanzas para poder entrar en la zona euro. Una vez dentro Grecia relajó su política y volvió a gastar en exceso. Pero, ahora, y siendo miembro de la moneda única Grecia pudo financiarse a intereses muy bajos de modo que el mercado no pudo disciplinar al país como había hecho a finales de los 80. La insostenibilidad de las finanzas continuó por más tiempo y cuando los mercados perdieron la confianza en el país su déficit y su deuda acumulada ya eran demasiado altas. Ese fue el momento en el que Grecia trató de acudir a la UE y el FMI en busca de ayuda.

España, Italia y en general la mayoría de países mediterráneos sufren el peso de redes clientelares que lastran su economía productiva. ¿Qué consecuencias generan en el caso griego?

Las redes clientelates causan tres grandes problemas. El primero, crean grupos de presión que se resisten a los cambios, ya sean estos recortes en el gasto público, la privatización de compañías estatales, la recaudación de impuestos o la desregulación del sector privado. Segundo, las redes clientelares socavan el sentido de justicia de la sociedad, si los que son recompensados son aquellos con conexiones, entonces la meritocracia carece de sentido y el trabajo duro no vale la pena. Ninguna sociedad puede llegar lejos en ese contexto. Y tercero, las redes clientelares envenenan la política: cuando la gente vota a candidatos basándose exclusivamente en los beneficios personales que les aportan, puede decirse que, en verdad, la ideología, los partidos y los programas no encierran ningún significado.

Nikos, a diferencia de muchos analistas en tus artículos afirmas que el mayor problema de Grecia no es de carácter económico sino político, ¿Qué te lleva a sostener eso?

La mayoría de problemas económicos son, en su raíz, problemas políticos que requieren de soluciones de esa índole. Por supuesto, la política y la economía están íntimamente relacionadas, pero hay una tendencia, especialmente entre los economistas, a pasar por alto los fundamentos, los orígenes políticos de esta crisis. Por ejemplo, cuando se discute acerca del déficit presupuestario se necesita hablar acerca de la capacidad del Estado para introducir y recaudar impuestos, la habilidad del mismo para hacer cumplir la ley y castigar a los defraudadores, el coraje y la sabiduría para cortar  el gasto que beneficia a los grupos de presión políticamente importantes.

Todo ello son cuestiones políticas, cuando los países gastan demasiado o sobrerregulan, normalmente lo hacen por cuestiones políticas. De manera que, concentrarse exclusivamente en las tasas de interés o los tipos de cambio es una manera limitada, y en mi opinión errónea, de entender esta crisis.

¿Pueden resolverse los problemas políticos de Grecia desde dentro del sistema o crees que la única forma de conseguir una solución real pasa por los nuevos movimientos sociales que demandan cambios?

El PASOK, que fue la quintaesencia del partido del sistema, fracasó porque estaba sujeto a demasiados intereses en mantener el status quo. Nueva Democracia podría estar en mejor posición pero debemos esperar para comprobarlo. Los movimientos sociales no han sido particularmente constructivos hasta la fecha, ellos, en su mayoría, muestran frustración, ira y resentimiento. Pero hay claramente una enorme cantidad de frustración que podría ser movilizada en favor de un cambio.

¿Son los neonazis de Amanecer dorado y los movimientos de extrema izquierda una amenaza real para la estabilidad del país a corto plazo?

La gente de mi generación, los ciudadanos nacidos después del fin de la junta militar en 1974, consideran la democracía como algo que se da por sentado. Creo que todos nos hemos visto sorprendidos por la rapidez con la que algunos de los fundamentos democráticos de nuestra sociedad han sido estremecidos durante esta crisis y por la velocidad con la que nuestra gente se ha movido hacia la violencia y el extremismo. Aunque la izquierda radical podría dañar más la economía la mayor amenaza para la democracia proviene de la extrema derecha.

En cierto sentido este es un problema que se viene arrastrando, por supuesto, durante las crisis económicas cualquier nación se convierte en menos hospitalaria y Grecia no es una excepción. Pero hay un problema más profundo, en los 90 y durante la primera década del siglo XXI el país recibió muchos inmigrantes sin tener ningún plan sobre como tratar este flujo migratorio para hacer que no se convirtiese en algo negativo. Ahora estamos viendo las consecuencias de esa falta de planificación. A menos que Grecia implemente un plan creíble para regular la inmigración, para integrar a los inmigrantes y para mejorar la seguridad en algunos de los barrios de Atenas este viraje hacia la extrema derecha va a continuar siendo una fuerza potente en la política griega.

¿Está la austeridad matando a Grecia? 

Es difícil de decir dónde ha aplicado Grecia la “austeridad”. Sí, ha recortado el gasto público y ha subido los impuestos. Pero la reducción del gasto estatal no fue de ninguna manera estratégica y el aumento en la recaudación por impuestos ha sido igualmente equivocado centrándose en medidas “fáciles” para evitar el conflicto con los grupos de presión más políticamente fuertes. Lo que está matando a Grecia no es la austeridad en si misma sino la falta de un impulso reformador que la acompañe. Sin esas reformas la austeridad no puede dar resultados, es entonces cuando el país incrementa los recortes y se entra en un círculo vicioso. Pero el problema de Grecia no es el exceso de austeridad, el problema de Grecia es la falta de cambios. Continúa leyendo “Las inquietantes semejanzas entre Grecia y España, entrevista con Nikos Tsafos”