EL DARWINISMO CAPITALISTA (II)

EL DARWINISMO CAPITALISTA (II)

Abundando en la a-naturalidad del darwinismo capitalista considero necesario enfatizar que a diferencia de éste, en el verdadero darwinismo concurren unos Poderes y Contrapoderes que al regular las incidencias que ocasionan unas fuerzas desmedidas, determinan el equilibrio necesario que se tiene que dar en toda evolución orgánica.

Recuerdo haber leído que como consecuencia de haber llevado los colonizadores unos cactus a Australia y no existir en este continente un enemigo natural que moderara su reproducción, al cabo de unos años fue tal su proliferación que sólo se pudo controlar a través de la llegada a este lugar de una suerte de mosquito que al alimentarse exclusivamente de chumberas logró mantener el equilibrio que se precisa en la Naturaleza.

En el darwinismo capitalista no es ni siquiera un darwinismo proyectado. Y no puede serlo porque el subjetivismo que lo impregna sólo tiene en cuenta el presente. Podrá estar investido con una cierta objetividad, pero ésta siempre se encontrará determinada (a través de nuestra capacitación intelectiva) por el subjetivismo con el que la ejecuta el individuo. Incluso cuando podríamos pensar que esta subjetividad habíamos logrado transubstanciarla. El darwinismo capitalista es la manifestación en lo económico de lo que Herbert Spencer denominó como darwinismo social. Una selección que ha sido utilizada de una forma completamente espuria, al ser incompatible con aquella evolución que algunos interpretes creyeron encontrar en el verdadero darwinismo. Y digo “creyeron”, porque en realidad en este darwinismo social se llego a contemplar la eugenesia como una mejora con la que, perfeccionando al individuo, optimizar la raza humana a través del establecimiento de unas leyes “sociales” y “políticas” con las que “depurarla”.

Cuando observamos lo que ocurre en las economías capitalistas como consecuencia de este tipo de darwinismo podemos constatar que con la proliferación de las riquezas no se está consiguiendo que esta avenida de recursos se traduzca en una mayor prosperidad de la entidad o cuerpo en el que se ha desarrollado esta abundancia. El enriquecimiento generado ha tenido lugar en detrimento del empobrecimiento y la utilización de aquella parte de ese cuerpo o entidad que en lo evolutivo debió de constituir un Todo. Se ha personificado.

Cuando vemos que ese emporio de riquezas (representado por una sobreproducción) origina un alto en el proceso productivo…; cuando vemos que para que las empresas puedan seguir creando ha sido necesario que se haya destruido una parte substancial de lo que existió como riqueza…; cuando vemos que para que esas empresas prosperen, su principal tendencia es conseguirlo a través del empobrecimiento que dimana de unas reducciones salariales…; no podemos esperar que ese Contrapoder que actúa en el proceso evolutivo darviniano, en el capitalista se encuentre circunscrito a idéntico proceso de transformación.

El darwinismo capitalista “es” porque ha sido conformado. Es el resultado de un proceso dirigido que al no ser evolutivo solamente da como producto una acumulación en manos de quienes aprovechando su detentación, no sólo detraen de la sociedad lo que debería ser comunitario; se produce una situación en la que se excluye de la comunidad a los que no son necesarios para seguir incrementando las riquezas.

El darwinismo capitalista utiliza invariablemente la detentación de la acumulación para establecer una selección no necesariamente de los más capacitados, sino de aquéllos que han acumulado sus fortunas a través de la alienación del trabajo asalariado.

Y lo curioso del caso es que este capitalismo propala como un axioma que

sorprendentemente no queremos asumir, que para afianzar el Estado del Bienestar de los trabajadores es necesario que la economía funcione de una forma óptima; que tanto los patronos como los obreros se impliquen en la mejora de los resultados que se puedan alcanzar en las empresas. Cuando vemos que si no hubieran existido coacciones por parte del sector laboral, jamás hubiéramos conseguido alcanzar unas migajas de los beneficios que con nuestro trabajo marginal hubieran obtenido las empresas. Acerca de este tema me viene a la memoria aquella frase de un ínclito empresario español que afirmaba que con sus empresas le daba de comer a un elevado número de trabajadores.

¿Es darwinismo (sin calificativos), el desarrollo que han experimentado multitud de empresas, especialmente las que ejerciendo el mayor poder que les concede la acumulación están fagocitando aquéllas que por el mayor número relativo de trabajadores que utilizan no pueden ser competitivas? ¿Es darwinismo (sin calificativos) que debido a esa menor necesidad de mano de obra, este darwinismo esté conformando una evolución que está determinando lo que haya de ser de los que tengan que buscar un puesto de trabajo? ¿Qué darwinismo es éste? ¿El que efectúa una selección de explotadores, usureros y ladrones que desde su 1% pretenden justificar las excelencias del Capitalismo y la validez de esta selección?

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