Obéir c’est trahir, désobéir c’est servir

 

Ce que nous appelions mouvements ou organisations, c’étaient quelques noyaux isoles dans la grande marée de la résignation.
La Construcción de la resistencia al régimen del 78 no puede realizarse bajo la obediencia y aceptación de los mecanismos que configuran el monopolio político de los partidos. Durante la transición, Enrique Mugica se encargó de eliminar cualquier posibilidad de participación ciudadana ajena a la dinámica interna de un partido jerarquizado de arriba hacia abajo. La experiencia política universal todavía no ha podido romper la oligarquía de hierro de Michels, y la honestidad del combatiente por la libertad no perdona la traición ni el oportunismo del pensamiento débil. Si estamos en contra del monopolio de la representación política por parte de los partidos, entonces como podemos siquiera plantear la organización de las ambiciones entorno a una convocatoria electoral del régimen? Cómo podemos pensar en conquistar el poder para dirigir la economía en favor de nuestros intereses particulares cuando no existe libertad política?
Para comprender a que se enfrenta el ciudadano que no soporta más vivir en las condiciones de vasallaje que impone el régimen del 78, debe entender que el tinglado político es apenas un leve armazón compuesto en orden a consolidar la hegemonía financiera occidental frente al comunismo, reforzado posteriormente por la inoculación de capitales surgidos del proyecto nacionalista de reunificación alemana y dominación europea culminando el sueño de los juristas del partido NAZI, entre los que se encontraba el Dr. Hallstein, primer presidente de la antidemocrática comisión europea. La crisis financiera no ha hecho más que acelerar la violencia de estos dos poderes hegemónicos.
En estos términos históricos y de superestructura política, y tras más de 30 años de ocupación progresiva de los espacios de contestación política por parte de la oligarquía local dopada de dinero sucio, la acción primera de Colectivo Burbuja se enmarca en la ruptura de La hegemonía cultural de lo político con una independencia feroz ante los intelectuales orgánicos del régimen y sus instituciones de control del pensamiento. En esta fase de ruina económica impuesta y de despertar de la conciencia política, la desobediencia al regimen del 78 junto a la libertad de pensamiento son las acciones emancipadoras de mayor potencia para ampliar la base de la resistencia hasta que pueda alcanzar una entidad suficiente para emprender acciones coordinadas de contestación y ocupación de las zonas vacías de poder. La coherencia intelectual y el trabajo en esta fase son parte de la solución que todavía no se vislumbra de forma única ni definitiva.

2 comentarios en “Obéir c’est trahir, désobéir c’est servir

  1. que susto me has dado david serquera, a partir de la tercera linea pense que mi frances era perfecto…….. tarde un par de lineas en darme cuenta, estaba distraido.

  2. muy buen articulo, aunqeu el monopolio nace en el corazon de la gente cuando elige un fanatico lider qeu le satisfazga, (todo a 1 solo, solo buscando mi monopolio, que al final degenera en el monopolio transversal) como representante o como partido….. no podemos tanto quejarnos de monopolios, cuando nosotros les damos la vida.

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