Una modesta utopía – Ampliando el debate 9-10-2015

Camino por Jenny Downing

Hoy tenemos un programa especial en el que renimos a varios de los colaboradores de Ampliando el debate para hablar sobre soluciones. Partiendo del artículo “Una modesta utopía”, redactado a varias manos por la asociación Autonomía y bienvivir y publicado en la web The Oil Crash, utilizamos la utopía como referente para echar a andar y llegar a soluciones a los grandes problemas que plantea la crisis económica, energética y política actual. Con Jesús Nácher, Javier Ibarra, Ferran Puig Villar, David de Historia-Economía-Filosofía, Antonio Aretxabala, Antonio Rosenthal, Juan Carlos Barba, Carles Sirera, Vicente Ríos. Conduce Chus Marcano.

Fotografía de Jenny Downing

8 comentarios sobre “Una modesta utopía – Ampliando el debate 9-10-2015

  1. ¿De dónde habrá salido ese lugar común que sostiene que la izquierda lucha por la Utopía? ¿Cuándo el marxismo se convirtió en lo que nunca había sido: utópico?

  2. Hay un libro de Frédéric Lordon (Capitalisme, désir et servitude, La Fabrique, Paris, 2010), que trata del capitalismo, desde la perspectiva del deseo y las emociones aunando algunas ideas de Marx con algunas de Spinoza (conatos, ya presente en los antiguos). Trata de redefinir la “explotación” en el capitalismo neoliberal. Más que alienación sería una servidumbre voluntaria o adhesión totalitaria. El capitalismo en sus orígenes lograba la sumisión del trabajador por un afecto triste: no morir de hambre. El capitalismo fordiano añadió la posibilidad de acceso al consumo de masas (afecto “alegre”). El actual pretende hacer nacer emociones alegres de un empleo. La empresa ya construye imágenes gratificantes de la identificación o el alineamiento con el deseo de la empresa. Los ejecutivos piensan que sus problemas vienen de adentro (su personalidad) y no de fuera (la empresa). Una identificación total propia del samurai medieval o de las sectas. Sigue siendo una dominación y con tendencia totalitaria. La emancipación exigiría ampliar o desviar la “energía del deseo”. Podría añadirse que el afecto (amor) naturalmente dirigido es en este sentido revolucionario y se ha visto como un competidor tanto por la Iglesia totalitaria (con su sempiterna misoginia) como por un capitalismo utilitarista que reduce los afectos naturales a consumo y mercancías.

  3. El socialismo utópico no es utópico por sus propuestas, sino por la manera de conseguir dichas propuestas. Por eso los marxistas reconocemos nuestras raíces del socialismo utópico pero a la vez rompemos con ellas por su invalidez para construir el socialismo. Las personas, generalmente, no se mueven por ideales sino por necesidades. Luego el socialismo llegará cuando se recrudezcan los antagonismos de clase y la clase obrera (urbana y rural) esté harta de pasar penurias, organizándose para destruir el estado capitalista y construir uno nuevo que sirva a sus intereses. Para más información aquí dejo una obra de Engels, porque a estas alturas de la vida uno se harta de estar siempre explicando lo mismo dando la sensación de que nunca se avanza. https://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/dsusc/

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