Afganistán: no sólo los talibanes son responsables, lo son también los que los criaron y amamantaron

Según Hispan TV, en el caos que es ahora mismo el aeropuerto de Kabul el presidente títere de Afganistán (el títere vivía en los EEUU y se lo trajeron desde allí para tan noble empleo) había llegado al helicóptero que le esperaba para huir con cuatro coches cargados de dinero por todos los lados. Como todo el dinero no cabía en el helicóptero, ha debido dejar en tierra una parte muy importante del cargamento en billetes.

No hay problema, el tal Asraf Oani, que es como se llama el sujeto, ha subido al helicóptero de las fuerzas armadas yanquis y una vez llegado al “país de la libertad” descargará todo el billetaje sin pasar aduanas ni engorrosos papeleos y vivirá el resto de su vida a cuerpo de rey.

Mientras tanto, ya están viendo ustedes las imágenes: caos, pánico, aviones que despegan con personas subidas en sus alas y “ bultos” que caen desde el espacio.

Cambiemos de escena. ¿Cómo empezó todo? Vayamos a dos films norteamericanos: Rambo III y la Guerra de Charlie Wilson.

En el primero, a finales de los años setenta y principios de los ochenta del pasado siglo Rambo, cual Robin Hood, combate al lado de los “ luchadores por la libertad” en Afganistán -léase los Talibanes y Alqaeda- contra las malvadas fuerzas de las URRS que apoyan al gobierno, entonces procomunista de Afganistan. Ya saben, ése que acabó con el burka, creo derechos sociales para la población, sanidad y educación gratuita para todos, y las mujeres accedieron a la universidad y algunas de ellas a puestos de la más alta responsabilidad.

Aquello no se podía tolerar. EEUU armó a los talibanes hasta los dientes y la película “la guerra de Charlie Wilson” cuenta como se obtuvieron los presupuestos de guerra y ni un real para la reconstrucción del país, una vez que el traidor Gorvachov dió la orden de abandonar el país a los soldados de la URRS.

Ya saben el dicho español: “cría cuervos que te sacarán los ojos” y con los talibanes en el poder y las mujeres con burka, el país dio acogida a todo tipo de terroristas islámicos.

Fuera una nueva guerra inventada por el complejo militar industrial estadounidense o un acto ejecutado por terroristas islámicos, el caso es que -todos lo vimos- cayeron las torres gemelas en Nueva York y según EEUU los autores intelectuales de tal fechoría se escondía en Afganistán.

Dicho y hecho, el país fue invadido por los Estados Unidos, acompañándole las tropas de sus palanganeros habituales. Ya saben Australia, Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda y cómo no, España. Se ocupó la capital, Kabul, y se impuso a un presidente títere y junto a él un gobierno todavía mas títere y corrupto.

Los talibanes se fueron a su medio rural en forma de guerrilla y poco a poco se fueron haciendo con el país. Cuando EEUU, no pudiendo con ellos, ha decidido abandonar el país después de más de 20 años de guerra, el talibán ya dominaba mas del 50% del territorio, a pesar de tener EEUU y sus aliados desplegados en el país a casi 30.000 hombres, numeroso material de guerra y un ejército de colaboradores afganos de casi 300.000 soldados.

Ahora viene la negra caverna talibán de nuevo y el criminal de Biden dice, después de gastados casi dos billones de dólares en la guerra, que su objetivo no era reconstruir el país. Las cifras de muertos en la guerra son altas de un lado y otro. Por parte de la OTAN entre soldados de EEUU y aliados puede superar los 8.000 hombres, 100 de ellos españoles; afganos aliados 60.000 más.

Dos cosas para acabar. No echen culpa de todo a los talibanes, en el derecho penal el colaborador necesario es coautor y responsable directo del crimen. Fue Estados Unidos quien amamantó a la criatura y la hizo crecer. La segunda, el imperio después del pucherazo electoral que vimos y el asalto al capitolio, más la pérdida de su hegemonía económica frente a China, la superación por Rusia en nuevas armas y tecnología militar, ya está acabado o ha comenzado a estarlo. Sólo hay que ver sus constantes amenazas cual vulgar matón fanfarrón a Irán, Venezuela, Corea del Norte o Cuba, que nunca se atreve a poner en práctica, sumado todo ello a esta huida en desbandada luego de haber perdido la guerra.

Y la tercera y última: en la huida, seguro habrán abandonado a su suerte a casi todos sus colaboradores en la ocupación del país. Como para fiarse en su sucesivo de la “patria de la libertad”.

A propósito. ¿Qué se ha hecho de la inefable e impresentable Margarita Robles, tan locuaz ella? ¿Qué ha ocurrido con los traductores y colaboradores de las tropas españolas en Afganistán y sus familias?

A fecha de ayer se decía que un avión se desplazaba desde Zaragoza para recoger al personal diplomático de la embajada española. Pero al parecer los traductores están en Kabul en sus domicilios y a Kabul lo domina ya el talibán. ¿Cómo se se hará la operación?

¡Joder, qué previsión y servicio de inteligencia!

Aunque a lo mejor somos capaces de abandonarlos como hicimos con los saharuis en 1976.

PD.- Vean en You Tube la película rusa La novena compañía, subtitulada en español. Relata la historia de unos soldados soviéticos, que poco después de su vuelta del frente, al abandonar la URRS Afganistán, se encuentran sin patria. La URRS se ha disuelto.

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