LOS NIETOS DE FRANCO SE HACEN LIBERTARIANOS

LOS NIETOS DE FRANCO SE HACEN LIBERTARIANOS

Antonio Pérez

antonioilustre@gmail.com

03.noviembre.2015

RESUMEN. Ateniéndonos exclusivamente al proyecto económico de Ciudadanos, sostenemos que ese nuevo-partido-no-tan-nuevo representa el final del neofranquismo de carácter hereditario, proteccionista y de casta (pancista se le llamaba) y el comienzo del neofranquismo libertariano, de carácter ultra-neoliberal, privatizador y entregado a los multinacionales (adiós pequeña empresa) Incluso si toman realmente más poder del que ya tienen por legado familiar, los nuevos gurúes económicos seguirán desplumando al pueblo “en primer lugar por su propio bien”, seguirán vomitando su palabrería hueca y literalmente insignificante. Dada la clandestinidad de su significante, hemos tenido que encontrar sus ídolos ideológicos rebuscando entre los rincones de su retórica patriotera. Allí han aparecido los santones libertarianos que inspiraron en los años 1980’s a Thatcher, Reagan y Pinochet por lo que, si no lo remediamos, bajo la fusta de estos pijos hiper-individualistas que abjuran de la sociedad hasta el punto de negar su existencia, España cabalgará velozmente hacia el saqueo definitivo de lo común y de lo público –léase, del ahorro popular-. Eso sí, “respetando el diálogo y venerando a la democracia”… por las buenas o, más frecuentemente, por las malas. España sufrió bajo los franquistas un brutal retroceso de 40 años: no nos puede extrañar que ahora los neo-neo-franquistas de Ciudadanos –nietos de Franco al fin y al cabo- pretendan repetir la jugada haciéndonos retroceder otros 40 años hasta que lleguemos descalabrados a los años ochentas del pasado siglo.

Estas notas surgen del espanto que me causó contemplar un espectáculo mediático a cuyo través pude comprobar que Podemos no era consciente del peor peligro que se esconde detrás de las calculadas, esmeradas y exitosísimas ambigüedades de Albert [Primo de] Rivera y de la facción económica de Ciudadanos.

El peor peligro de Ciudadanos no estriba en su política porque ya la conocemos –derechita en lugar de derechona– sino en su parte económica porque la oculta; y la esconde porque es abusivamente extremista. A mi juicio, Podemos y buena parte de la izquierda española, no se han percatado de lo que ocurre cuando la extrema derecha económica toma el Poder. Si acaso, se recuerda que, antes de los 1980’s, los españoles visitaban el Reino Unido para hacerse la dentadura -además de abortar, claro está-. Naturalmente, esa bicoca y que los policías no llevaran armas de fuego y que lo trenes no chocaran y otras muchas maravillas existieron… hasta que llegó Thatcher. Asimismo, algunos se acuerdan de que Pinochet, el mejor alumno de la enésima Dama de Hierro, dejó una onerosa deuda ecológica que Chile tendrá que pagar durante décadas . Ahora bien: esos recuerdos dispersos no son suficientes para desperezar al izquierdista que aborrece de la economía.

En la antes aludida ocasión mediática, Podemos acusó a Luis Garicano (el gurú económico de la llamada nueva o joven derecha) de seguir a pies juntillas las recomendaciones de la think tank de Aznar, esa muy mentada FAES que de joven o de nueva tiene muy poco. Pues bien, craso error. Aunque es básicamente cierto que la FAES ha amamantado a esta nueva raza (que podríamos llamar bulldog thatchershire o bóxer reagannita), Podemos se equivoca: Garicano y sus compinches no son solamente neo-aznaristas sino que han creado una nueva especie de perros de presa conservando la herencia genética de los pastores alemanes –léase, patrimonial- y la ferocidad de sus ancestros facho-nazis y adaptándolas a la hipocresía contemporánea. El resultado de esos cruces es harto insano: es el neofranquismo-aznarismo adaptado a la Edad Cibernética. Ya no son sólo niños pijos que heredan, que también. Además de ello, ahora son libertarianos-reaganianos-thatcheristas. En otras palabras, ahora son ultra-neoliberales.

Podemos se equivocó al considerarlos sólo como un adversario electoral con el que afirman coincidir “en algunos puntos” –otro craso error porque sólo pueden coincidir en banalidades estilo “la regeneración democrática” lo cual no es un punto sino un océano plano-. Desde siempre, Podemos debió entender a Ciudadanos como su peor enemigo, aunque solo fuera porque Ciudadanos jamás le agradeció –ni agradecerá- que, gracias al peligro que representó Podemos, una facción modernista de los realmente poderosos le sacaron del desierto catalán, cortaron el grifo económico-mediático a su competidora, profesora y madrastra UPyD y, finalmente, mediado el 2014, le escogieron como su caballo preferido.

Asimismo, Podemos se equivoca al no explicar al personal qué coño es el neo-liberalismo ultra, las pruebas que tiene de que se encarna en Ciudadanos y la gravedad de que España pase de una fase neofranquista a otra más que neoliberal pero no menos neofranquista. Comprendo que es difícil explicarlo porque si en el imaginario popular el término “neo-liberalismo” todavía no acaba de asociarse con los hachazos al (precario) Estado de Bienestar, imaginemos lo complicado que resultaría explicar –siempre explicar- que Ciudadanos es más que neoliberal: es libertariano. Y eso significa que gobernarán con mayor crueldad e hipocresía que sus correligionarios vergonzantes, los peperos actuales.

Además, el libertarianismo resulta extraño a la tradición española entre otras muchas razones porque aquí estamos acostumbrados a la mentira pero no tanto a la ambigüedad. Aquí, digan los media lo que digan ahora, siempre se ha sabido que los líderes hacen lo contrario de lo que dicen (mienten) pero no estamos acostumbrados a que los no-tan-nuevos líderes digan blanco y negro a la vez -dualismo que se queda corto porque los ciudadanistas dicen ser blancos, negros, grises y, si se tercia, más rojos que nadie-.

Llevan la duplicidad en la sangre. Escogieron llamarse algo parecido a “libertarios” cuando, en realidad, son lo diametralmente opuesto. Y en esto bien podríamos decir que el fascismo español se adelantó a los gringos del Libertarian Party (también llamados anarco-capitalistas) de la mano de aquel José Antonio Primo de Rivera que plagió el rojo-y-negro anarquista y hasta la camisa azul mahón propia de los obreros industriales. Item más, entre los libertarianos no sólo encontraremos banqueros anarquistas sino también lo que es aún más insólito: reaccionarios ateos. Y lo peor es que esta olla podrida cocinada con desechos de discoteca se encontró con el campo abonado desde el momento en el que los-malvados-de-siempre decidieron que la palabra clave de la contemporaneidad española tenía ser un parónimo de ‘duplicidad’: la Sagrada Equidistancia .

Los libertarianos

Con mucho fundamento dicen los sabios fundamentales que el fundamento lógico de Occidente, su característica filosófica más acusada, es el principio de Identidad y No Contradicción al que, en un remedo de la gramática electrónica, podríamos sintetizar así:

1) A es A y solamente A.

2) Dentro de A sólo hay A. Dicho de otro modo, A no alberga a B.

Dicen los mismos sabios que Oriente no es así, que las sociedades no occidentales se rigen por el principio de la Dualidad que conlleva el correlato necesario de la Complementariedad. Bueno, pues quizá. No es momento de irnos a tales raíces pero sí de señalar que la gente que presume de ser más occidental que nadie, los libertarianos, son unos dualistas irredentos puesto que afirman tranquilamente una cosa y la contraria. Por ejemplo: la inexistencia de la sociedad porque ellos se articulan en redes delictivas y no quieren que les pida cuentas ningún colectivo externo –menos aún si éste es toda la colectividad-; el adelgazamiento del Estado para comprar con dinero estatal los activos del Común a precio de gallina flaca al mismo tiempo que preparan su reventa -a precio de gallina gorda, claro está-; etc.

Un buen ejemplo de lo productiva que puede llegar a serles la contradicción perpetua lo tenemos en Ayn Rand (AR), una escribidora estajanovista –por rusa y por prolífica- que tuvo un éxito limitado en la España de los años 1950-60’s pero que sigue inspirando a los pijos españoles aunque jamás lo confiesen y aunque se avergüencen –con razón- de su literatura pero no de su “filosofía objetiva” (¿)

Alisa Rosenbaum, alias Ayn Rand (1905-1982), fue una judía rusa que, a los ocho años, ya escribía cuentos y guiones de cine mudo. Siempre según sus biógrafos oficiales, antes de cumplir los doce, apoyaba al socialdemócrata Kerenski por lo que, rayando en la provecta docenita, se opuso radicalmente a los bolcheviques mientras pergeñaba ensayos filosóficos: todo un record de precocidad político-filosófica pero un desarrollo muy natural para una rusa blanca que contaba con institutriz inglesa y con fortuna en el extranjero. A los 21, emigró a los EEUU y, seis meses después, recaló en Hollywood donde la acogieron con los brazos abiertos y, a partir del show bussiness, para ella todo el monte fue orgasmo.

Encantada de haberse conocido, AR es la protagonista de todas sus novelas, de su filosofía (¿) y, por supuesto, de sus finanzas pues no en vano escogió para su tumba el signo del dólar como epitafio. Fue un prodigio de narcisismo hasta el punto de no aceptar la etiqueta de “anarco-capitalista” que tanto éxito ha tenido posteriormente entre los débiles mentales no sólo porque ella ya tenía su palabra totémica (objetivo) sino, probablemente, porque otros homúnculos no menos débiles se la propusieron –ejemplo: el autodenominado anarquista Roy Childs en una famosa carta de 1969; disponible en www.liberalismo.org/articulo/309/ -.

AR sólo atendía a su propia “filosofía” –es un decir-, para la que inventó el término Objetivismo aunque, de no haber padecido el prurito de originalidad, podría haberla titulado “individualismo Feroz” o “el egoísmo triunfante” . Por cierto, es alarmante que, pese a la popularidad que tuvo y tiene, en España sólo haya habido una crítica seria a la obra político-literaria de AR; a saber, la que publicó hace 10 años Ramón Cotarelo . En cuanto a los aspectos meramente literarios de AR, para encontrar un artículo de prensa mainstream en el que se dude de la calidad literaria de la señora Rosenbaum, hay que retrotraerse hasta “Empanada Rand” (El País, 12.julio.2014) donde el crítico Marcos Ordóñez define la adaptación teatral de la novela El manantial como un tostón “con una trama disparatada y unos personajes que en su mayoría parecen trazados con tiralíneas y condenados a exponer los discursos de la autora” y, encima, con una segunda parte llena de “tediosas reflexiones en torno a la ética, el arte y los artistas” –a nuestro juicio, la diatriba del crítico se queda corta-.

¿Y qué decir de su sensibilidad ecológica?: pues bástenos citar la impresión que le causa asistir al lanzamiento de un cohete espacial y la sinopsis que ella misma hace de su ditirámbica apología de esos proyectiles: “How great is Man and how safe is Nature when he conquers it” (ver “Apollo 11”, en The Objectivist, sept. 1969) Jamás se me hubiera ocurrido emparentar conquista con seguridad, así pues AR me ha sorprendido con su innovación. De vivir ahora, supongo que podría alabar lo seguro que está en la vitrina del museo el león disecado.

Pero dejemos a AR porque ya resulta cansina. Pasemos a mencionar las obras y los días de algunos otros libertarianos principalmente para maravillarnos de su desfachatez económica no menos que de su disimulo político –a veces, la viceversa-. Observando lo que ocurre en los EEUU, podemos hacernos una idea de la que se nos echará encima cuando nos llegue la ola gringa y estaremos prevenidos ante las primeras confusiones. Por ejemplo: si leemos “Una ideología con la que se identifica un 11% de la población – ‘Libertad y un gobierno limitado’ son los ‘principios’ del aspirante”, todo en una misma página (ver El País, 08.abril.2015), podríamos pensar que el ‘aspirante’ es un auténtico revolucionario.

Si, además, pocas semanas después, nos reencontramos con el mismo personaje con motivo esta vez de que ha conseguido derrotar a la cuasi omnipotente National Security Agency (NSA) y leemos en titulares “La NSA ver recortado su poder por primera vez desde el 11S – El opositor más feroz de los espías es republicano” (ver El País, 02.junio.2015), entonces ya no puede cabernos duda alguna: el interfecto es un super-revolucionario. Craso error, los titulares se refieren a Rand Paul, el senador libertariano que, según la misma primera cita periodística, ha colocado “el conservadurismo libertario en la lucha por la Casa Blanca”.

Y ya que estamos en América, añadamos más confusión: hay libertarianos de pro que escriben ensayos indigenistas que bien podrían firmar los más fieros partidarios de los amerindios. Ejemplo: en el seudo-órgano académico del partido Libertariano, podemos leer que Las Casas y Vitoria casan perfectamente con la tradición libertariana puesto que ésta “se opone a toda forma de invasión [europea] contra los derechos de propiedad de los individuos [amerindios]”. Y el mismo autor no se queda en el comentario histórico sino que, literalmente a renglón seguido, afirma que los gobiernos son unos gángsteres que sobreviven gracias a los impuestos que sufren los conquistados .

Pero cuando la ambigüedad y la desvergüenza del libertarianismo llegan a la cumbre de la zafiedad es cuando preconiza la “destrucción creativa”, un lema que obviamente es copia fiel (plagio) del viejísimo lema anarquista “la destrucción es una pasión creadora” . Aunque no siempre es tan artero en sus expresiones: cuando se pone sociológico hay veces que se le entiende perfectamente. Ejemplo: “No existe la sociedad, existen hombres y mujeres individuales y familias… no existen derechos si antes no se ha cumplido con el deber” (Thatcher, declaraciones a la revista femenina pero no feminista Women’s Own, ca. 1987)

Mientras la brutalidad thatcheriana no se asocie con la duplicidad los autores antes citados, mientras sólo veamos con los ojos de Hollywood, mientras California entera siga en manos de conspicuos libertarianos como Clint Eastwood , mientras la economía feroz se emperifolle con la purpurina del espectáculo, no cambiará la imbecilidad de aquellos papanatas que sólo tienen ojos para lo que digan los gringos. Por mi parte, que sigan pudriéndose en sus frustraciones pero, por favor, que no profanen la palabra libertario. O, al menos, que no caigan en el batiburrillo mental del que presumía el ex presidente Zapatero cuando auguraba solemnemente que de su mano llegaría el advenimiento de un “socialismo liberal o libertario” (ver, conferencia en el Club Siglo XXI, octubre 2000)

Los sobrinos: de la casa solariega a la Bolsa

Volvemos a casa y empezamos desfaciendo un entuerto. Los tertulianos -orales y/o escritos- suelen echarse las manos a la cabeza cuando un encausado por alguna estafa colosal se auto-absuelve protestando “¡Mi fortuna proviene de una herencia familiar!”. Pues bien, tal pronunciamiento, ¡es verdad! . No obstante, en España estamos en una fase transitoria entre la economía arcaica -regida por las leyes de parentesco- y la economía moderna -regida por el puro dinero-. Por tanto, los herederos del neofranquismo han de escoger el envoltorio y el modo de presentar sus orígenes; simplificando, podríamos asegurar que los primos libertarianos los opacan mientras que los primos franquistas reincidentes, escogen maquillarlos. Ejemplos respectivos: Luis Garicano de los primeros y uno de los ubicuos Sáenz de Heredia, de los segundos .

Puesto que no perdemos la esperanza de poder limitarnos a lo económico, olvidemos a los irredentos y centrémonos en el caso de los modernizados, concretamente en el ejemplo de Luis Garicano, economista de postín y sobrino de un ministro de Franco . Pero no de un ministro cualquiera sino nada menos que de Gobernación.

Tengo a mano y en papel siete artículos firmados por Garicano (¿y escritos por él?) publicados en el suplemento dominical de economía de El País -las páginas salmón- entre el 08.marzo y el 25.octubre del 2015 en una sección propia que el autor ha denominado modestamente Laboratorio de Ideas. Son siete páginas enteras, a cuatro columnas, media docena dellas bien ilustradas a todo color por R. Ricoy –‘margaritas ad porcos’-, miles de palabras entre las que apenas podemos leer nombres propios y en las que, llamativamente, no hay fechas ni números. ¿Unas páginas económicas sin nombres, fechas ni números?, ¿estará Garicano ensayando una nueva pedagogía?, ¿coincidirá con la que trabaja en la London School of Economics –pesebre de Hayek- o será un homenaje a la que le inyectaron en Chicago –pesebre de Friedman-?

De la chamarilería de lugares comunes y saludos a la bandera que pueblan esas páginas, es difícil extraer alguna sustancia. No obstante, por deferencia al lector, comentaremos tres ejemplos del vaniloquio garicanista:

1) Si acaso, que Garicano se atreva a cuantificar entre 150 y 200.000 millones de euros el coste de la corrupción en España (artículo del 19.abril.2015); maravilloso, por fin dos cantidades aunque entre ellas la horquilla sea enorme. Ahora bien, ¿en cuánto tiempo se embolsaron los pillos esas millonadas? Mi gozo en un pozo porque el firmante no lo dice incurriendo en lo que no es sólo una fea costumbre periodística sino un atentado contra la Lógica. Por lo demás, adjudicar números a la corrupción es como ponerlos a las palabras; así pues recordemos que, según grafitti del Mayo 68, “quien pone cifras a un texto es un gilipollas”.

2) No menos evasiva es la doctrina subyacente a su teoría sobre las dispares importancias de las instituciones y de los valores a la hora de valorar su respectivo aporte a eso que suelen llamar ‘la economía’. Según Garicano, “la explicación dominante entre los investigadores académicos asigna a las instituciones, y no a los valores, la responsabilidad de estas diferencias en desarrollo económico” (12.julio.2015) Sin embargo, a renglón seguido nos dice que “tiene creciente peso una visión alternativa a este paradigma” que concede la mayor importancia a los valores que interiorice el individuo . Repito, individuo; y es que hablar de ‘valores sociales’ –aunque sospechemos que no puede haber otros-, es inadecuado para reflejar fielmente la culta latiniparla de estos individualistas extremos que son los libertarianos. Como dicen que dijo el poeta, “entre el clavel y la rosa, ¿su majestad escoge?”. Obviamente, no; pero tiene miga su final puesto que aboga por una educación que elimine la desconfianza del ciudadano como mejor camino para lograr “el desarrollo económico y social” (mis cursivas para esta concesión al populacho) Ciudadanos confiados en sus líderes… Garicano creerá que es original pero no otro ha sido el sueño de los líderes desde que éstos existen. En especial me irrita sobremanera esto de inventarse disyuntivas artificiosas para poder concluir con esa patochada de que ‘en el centro está la virtud’.

3) Garicano arremete con cierta regularidad contra el capitalismo de amiguetes (crony capitalism, se apresura a citar) y, retomando los conceptos del párrafo precedente, propone combatirlo en profundidad vigilando tanto los valores como las instituciones (23.agosto.2015) Genial, sublime, ¡este profe es un visionario! Pero sigamos sus directrices y, después de milenios de santo adoctrinamiento, les prometo que, con absoluta seguridad, llegaremos al capitalismo de “enemiguetes”. Para ese viaje no hacen falta alforjas, murmuramos aquellos para los que todos los capitalismos son necesariamente de amiguetes… o de enemiguetes que viene a ser lo mismo.

Por lo demás, más que con sus páginas salmón, Garicano se hizo famoso con su blog Nada es gratis, título que, además de toda una declaración de principios elitistas, es también traducción o plagio de There is Not Such A Thing As A Free Lunch, título de una novela del controvertido pero muy influyente escribidor Robert Heinlein . A través de ese blog, Garicano junto con Diego Comín -economista confeso de Ciutadans-, Jesús Fernández-Villaverde -apellido de pura nomenklatura franquista- y Tano Santos, discreparon del gobierno pepero… caballerosamente.

En general, constatamos que, quizá por su desaforada adicción a la mentira –dolencia propia de quienes se entrenan para llegar al Poder-, estos libertarianos más o menos escrupulosos confunden adrede liberalismo –palabra comodín- con neoliberalismo . En los párrafos finales observaremos el por qué histórico de semejante infección pero vaya por delante un ejemplo: hace poco, el gobierno del PP inauguró un puente sobre la bahía de Cádiz al que, sus promotores en el gobierno anterior habían prebautizado como “de la Constitución de 1812”, es decir de la Constitución del Cádiz liberal –la Pepa– que resistía a Napoleón y a los serviles que luego apoyarían a Fernando VII, el rey Felón ¿Por qué los neofranquistas del PP no cambiaron el nombre del puente? Porque, como dijo hace años José Mª Lassalle, el negro de los discursos de Rajoy, “somos un partido que se reconoce a sí mismo en la herencia del liberalismo de las Cortes de Cádiz” . Si José Antonio Primo de Rivera levantara la cabeza es posible que exclamara: “¡Traición!, ¡los herederos de mis obispillos, los que todo me lo deben, se han vuelto liberales!”. Tranquilo Pepe Toño, el mundo ha cambiado; hoy se llega a tu querido totalitarismo a través del que ahora llamamos neoliberalismo.

Las think tank españolas

En primer lugar, debo pedir perdón porque la dura lex del uso me obliga a utilizar el término anglosajón think tank (TT) del que nunca sabremos su verdadera traducción -¿depósito de pensamiento o pensar cual tanque?-. En segundo lugar, debo terminar este trabajito con ellas para que se recuerde que garicanos hay muchos aunque uno solo lleve el nombre. En tercer lugar, constatamos que, por ahora, las TT españolas son débiles y/o clandestinas. No tienen ni punto de comparación con las casas-madre al estilo del Cato Institute, la Mont Pèlerin Society, el Institute of Economic Affairs o su primo el Atlas Economic Research Foundation. Ni siquiera llegan a la influencia internacional del muy alicaído The Ayn Rand Institute. Ni tampoco a la influencia regional de sus amigas latinoamericanas: ESADE, CEDICE y una barahúnda que prefiere incluir en sus títulos las palabras libertad, desarrollo, mercado, economía, investigación y/o análisis.

Naturalmente, constatar que son relativamente débiles puede significar que son jóvenes y que, por tanto, están creciendo: si el sentido común no lo remedia, es eso lo que ocurrirá. Sea como fuere, de entre todas ellas, hemos de priorizar aquellas que más se identifiquen con el libertarianismo. Según este criterio, mencionaremos en especial al Instituto Juan de Mariana (IJM) .

El IJM nació en 2005, uséase, al año siguiente de que Zapatero llegara al Poder. ¿Alguien puede dudar de que le nacieron para que cumpliera con la sagrada misión de denostar los ‘excesos’ estatistas e intervencionistas del PSOE? A la postre no hubo exceso alguno sino más bien lo contrario pero ya estaba sembrado el huerto de los ricos, el auténtico hortus clausus de las señoras medievales, con su ruda para evitar embarazos embarazosos y su acónito por si algún comensal se desmanda. En cuanto a su teoría económica, el IJM se limita a detestar el lado redistributivo del Estado argumentando que “Existe una opción alternativa al Estado de Bienestar hipertrofiado: La Sociedad de Propietarios” (Merino: 37) sin avergonzarse de los medios que deben usarse para llegar a esa meta, por muy extremistas que sean. Literal y explícitamente, aunque sean golpes de Estado .

Además del IJM, existen otras cuantas TT más o menos abiertamente libertarianas. Y en todas ellas están Ciudadanos y sus garicanitos. No podemos citarlas a todas pero sí a alguna tan de moda como la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), TT del Ibex 35 en la que conspiran economistas más o menos avezados como Javier Alonso Meseguer, José A. Herce, Ángel de la Fuente, Michele Boldrin, el ya citado Diego Comín y, por supuesto, Garicano -hasta que, en marzo 2015, fue llamado a orar en altares más altos-.

La importancia de FEDEA en el mismísimo nacimiento de Ciudadanos es del dominio público. De hecho, está en multitud de sites electrónicos que, en junio de 2014, Josep Oliu, director del Banco Sabadell, declaró que Podemos le daba “un poco de miedo” y que abogaba por la creación de “una especie de Podemos de derechas”, frase famosa que fue propalada desde los media ultra (ejemplo: en economiadigital.es) Además, este perspicaz banquero ejecutivo es también el presidente del Patronato de FEDEA.

Otrosí, cualquiera puede leer en Wikipedia: “Los vínculos entre FEDEA y el partido de Albert Rivera no se circunscriben sólo a Luis Garicano y Diego Comín o a los deseos políticos de Josep Oliu. El actual director de la fundación es el economista Ángel de la Fuente que sustituyó en marzo de 2014 a Michele Boldrin. De la Fuente es uno de los fundadores, en la segunda ola, de Ciutadans. Llegó incluso a firmar artículos en 2006 como miembro de este partido en Cataluña.”

Puesto que el libertarianismo español se encuentra en una fase vergonzante cuando no semi-clandestina. Supongo que ello puede deberse a que, por heredar el franquismo en bloque y puesto que dentro de éste se encuentra el falangismo, los cachorros temen que los patriarcas recuerden aquella sentencia a propósito de los pobres que dicen que dijo José Antonio: “¿Liberalismo? Ser libres, ¿para qué?, ¿para morirse de hambre?”. Sea como sea, debemos afinar los instrumentos para detectar su chunda chunda aunque lo toque en sordina. A este respecto, creo que hay dos vías principales para identificar el virus libertariano: una, la más directa, es exigir que manifiesten clara y concisamente sus planes económicos. La otra, la perifrástica, consiste en escuchar esos párrafos de su discurso político a los que, generalmente, hacemos oídos sordos, hartos de seguir aguantando burricies salpicadas con cuentos de la lechera. Mal hecho: si nos queda algún ápice de paciencia, escuchemos. Si lo que suena es filosofía todo a zen, estamos ante algún libertariano. Recordemos que estamos ahogados en la cultura de la autoayuda, del irracionalismo, de la fe en todo y de la credulidad sin freno. Por todo ello, estamos ante el mejor caldo de cultivo del libertarianismo. En este aspecto “filosófico”, Hollywood es la nueva puta de Babilonia, es el Gran Corruptor, el que aplasta a la Razón bajo montañas de estéril diarrea pretenciosa . ¿Un ejemplo fácil de encontrar?: las pajas mentales de la última parte de Apocalypse Now (1979) Esa cagalera puede no ser peligrosa para los adultos pero se sabe que “la pérdida de líquidos en el proceso diarreico puede producir deshidratación y shock, que son a veces graves en los niños pequeños”.

¡Ay los garicanitos!… Sus abuelos vencieron a los republicanos y los exterminaron; sus padres, vencieron a ETA y a los activistas catalanes y gallegos. Abuelos y padres vencieron en sendos procesos que sólo se diferenciaron en que las armas fueron siendo paulatinamente sustituidas por el dinero, la cooptación de los intelectuales y el embrutecimiento popular –léase, sindicatos paniaguados, reality o amarillismo-. Ahora y mañana, los libertarianos dicen y dirán que no pretenden exterminar a los pobres ni tampoco hacerles grandes propietarios porque esto último sonaría a demagogia. Pero lo cierto es que sus padres permitían el rebusco y el espigueo mientras que sus sobrinos intentarán aplastar este último recurso de la recolección -¿pequeña diferencia?-. Lo que realmente buscan los garicanitos es expulsar a los pobres hacia las cloacas de la sociedad –perdón, a una inexistente Beneficencia- puesto que, simplemente, para eso se inventó el negocio de la recogida de excretas y de basuras. Más o menos, como la famosa cuarteta que publicó el canario Tomás de Iriarte en el ¿lejanísimo? año de 1774: “El señor don Juan de Robres, / con caridad sin igual, / hizo este santo hospital / y también hizo los pobres”.

6 comentarios sobre “LOS NIETOS DE FRANCO SE HACEN LIBERTARIANOS

  1. Pero qué leches tendrá que ver el franquismo con el liberalismo. Si el franquismo es esencialmente antiliberal y contrario al sistema de partidos pues los consideraba responsables de la división y del hundimiento de España. El franquismo es justicia social (sindicatos integradores y efectivos, despido a 90 días-pero si despedías a alguien te crujían los del sindicato, de verdad, a diferencia de los sindicatos de izquierdas que padecemos-, viviendas sociales, universidades laborales, universidad y educación de calidad, etc, etc, etc, etc, etc,…..vamos, que la labor social del franquismo fue inmensa), orden, patria, y clase media. Es decir, lo contrario al régimen democrático del 78. Un régimen de partidos (izquierda unida, psoe, sindicatos de izquierda, populares, separatistas de todo pelaje y condición) cuyo objetivo es desmontar el régimen social y nacional del 18 de julio y que se ha conseguido. El régimen del 78 es iberal en lo económico e ideológicamente de izquierdas (aborto, “memoria histórica”, se persigue todo lo que tiene que ver con el franquismo, etc). Ciudadanos es un partido abortista, partidario de las uniones homosexuales, capitalista y liberal, partidario de los partidos políticos, partidario de la constitución y del régimen del 78,………………..obviamente, antifranquista pues el franquismo es católico, rechaza el sistema autonómico, el divorcio, el aborto, lógicamente la “memoria histórica”, es anticapitalista y antiliberal, la constitución actual subvierte los principios y leyes fundamentales del franquismo.

    Resumen. No mientas. No nos tomes el pelo. En este fracaso de régimen del 78 la izquierda es parte sustancial del sistema. Y lógicamente, como a la derecha, se le tendrá que pedir responsabilidades de la ruina a la que nos ha traído.

  2. Efectivamente, es de muy difícil lectura. Yo sólo respondo a la chorrada ésa de que ciudadanos sea franquista. Que es de coña. Pero más de coña, después de hacer un esfuerzo considerable para leer el primer párrafo, es decir que el franquismo supuso cuarenta años de retroceso. Pero vamos a ver, si Franco cogió una España de alpargata destruida por una guerra y la convirtió en la novena potencia industrial, con una seguridad social y protección social del trabajador envidiables y creó la gran clase media española antes inexistente. Luego, a su muerte en la cama en una clínica de la seguridad social que él hizo para los trabajadores de España, llegaron la izquierda y la derecha, los partidos políticos, y lo destrozaron todo. En fin, que el rollito antifranquista ya no cuela.

  3. ¿ Franco ?…cual Franco, yo no conozco a ninguno, ¿ existió algún Franco alguna vez en este país ?…no lo creo…no lo recuerdo. Aquí siempre hubo esta “democracia” ¿no?, eso es lo que parece.

  4. Señor Pérez. En todo el tiempo que llevo en Cs no he visto señal de nada de lo que ha descrito usted. Por otro lado, que alguien me diga que soy neofranquista y mis ancestros facho-nazis, cuando he nacido y me he criado en Vallecas, y mis ancestros son de un pueblo diminuto de Soria que emigraron a Madrid porque no tenían donde vivir, me toca especialmente las narices, y puedo asegurarle que es la última vez que se expresa en semejante idioma tan vergonzoso en este medio. Le invito a que se afilie a Cs tres meses, vea la realidad de las personas que lo forman y luego publica usted otro artículo sin insultar a nadie.

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