El consumo y la inversión en bienes de equipo siguen hundiéndose

Existen varios indicadores estadísticos que sirven para tomar el pulso al consumo y a la inversión en bienes de equipo, y entre ellos destaca uno poco conocido excepto entre los especialistas, que son las disponibilidades interiores de bienes, tanto de consumo como de equipo.
La evolución de ambos indicadores es muy negativa en lo que va de año, observándose además un deterioro en ambos. En el consumo se observa una tendencia respecto al mismo mes del pasado año del -8.2%, frente a un +5.7% de mayo de 2010. Es el peor mayo desde que hay registros y el declive desde los niveles máximos de 2007 es del 25.3%.
En inversión la situación es aún peor, ya que el índice desciende un 11.2% respecto al pasado año, siendo la caída acumulada del 55.5% desde los máximos de 2007.

Las familias españolas parecen no estar en condiciones financieras para afrontar más que los gastos del día a día, ya que si analizamos la tendencia del consumo desglosándolo en alimentación, bienes no duraderos y bienes duraderos, se puede ver cómo ésta es muy distinta en cada grupo de productos.
En alimentación incluso se ve una leve subida (0.2%) respecto a mayo del pasado año. El descenso acumulado desde los máximos de 2008 es de sólo el 1.6%.
Por su parte, el consumo de bienes no duraderos cae un 10% respecto al pasado año, mientras que respecto a 2007 lo hace un 21.7%.
Por último, en consumo de bienes duraderos se ve un colapso del 26.6% respecto a mayo de 2010 y nada menos que del 62.8% respecto a máximos (mayo de 2006).

Esta tendencia significa un retroceso claro hacia patrones de consumo más propios de países menos desarrollados, en los que la alimentación tiene un papel más importante en el consumo de las familias.
Si a esto le unimos la mencionada falta de inversión en bienes de equipo, nos encontramos con un panorama poco esperanzador, ya que una economía que no invierte es una economía que está matando su futuro. Aunque hay analistas que atribuyen esta falta de inversión a la poca confianza de las empresas, las encuestas no parecen avalar esta hipótesis. Por ejemplo, el índice de confianza en los servicios y el indicador de expectativas del ICO suben con claridad durante este año.

La explicación más bien parece consecuencia de algo más material como es la sequía crediticia, como puede apreciarse con claridad en el gráfico.

Tenemos un sector financiero que está exclusivamente preocupado por sostener sus balances y comprar duda pública y para ello dedica cada vez más sus menguantes recursos a estos dos objetivos, quedando de esta forma abandonada la economía productiva. En este pésimo panorama es fundamental la activa colaboración del Gobierno y en particular del Banco de España, que en lugar de forzar el necesario saneamiento de las entidades financieras permite y fomenta que esta situación se prolongue ya durante casi cuatro años provocando con ello un daño irreparable al tejido productivo español e impidiendo que el ahorro se asigne de una forma eficaz.

2 comentarios en “El consumo y la inversión en bienes de equipo siguen hundiéndose

  1. Un par de ideas. El ICO, como cualquier ente oficial, miente. No le queda otra.

    Respecto a la falta de inversión. Creo que después de lo que está pasando, el empresario que inicie un proyecto de la mano de “su amigo” el banco, es que no se entera de nada. Ni va a fluir el crédito, ni es interesante someterse a la dictadura de esta banca cancerígena y provinciana.

    saludos

  2. Excelente entrada. No hay salida. Lo que ve uno al salir a la calle es PYMES cerrando a mansalva, y no sólo nuevas sino negocios de muchos años y que eran rentables. El consumo, el mínimo para comer y medicinas. Las pocas PYMES que quedan están totalmente vacías, negocios históricos de la noche, cerrados (ya nadie está dispuesto a pagar entre 6-10€ la copa), los taxistas me han confesado que muchas veces paran el taxi y se van a tomar café para no gastar gasoil ante la carencia de clientes, los accidentes de tráfico disminuyen porque hay menos coches rodando, los suicidios aumentan, el número de millonarios y sus fortunas aumentan como la venta de coches de lujo, el resto cae como la automoción corriente. Es una ruptura. Este sistema no se mantiene. 🙁

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