El consumo de energía eléctrica y de combustibles sufre nuevas caídas

La semana pasada conocimos los datos de consumo de energía eléctrica de junio, que por segunda vez en este año (tras el ajuste por temperatura) vuelven a mostrar caída, esta vez del 0.2%. El consumo corregido aumenta un imperceptible 0.4% en este primer semestre, mientras que sin corregir baja un 0.7%.

Como se aprecia en el gráfico, el consumo de electricidad aumentó de forma rápida durante 2010 a pesar de la debilidad general de la recuperación que se vivió en esa primera mitad del año. En el segundo semestre, y a pesar de que ya casi todos los indicadores volvían a caer, siguió aumentando, y no ha sido hasta los últimos cuatro meses cuando, en su conjunto, ha vuelto a descender. Esto es algo muy significativo, ya que el consumo eléctrico es muy inelástico y en general sólo desciende ante caídas grandes de la actividad industrial que ahora no están sucediendo. La explicación auténtica pienso que es la destrucción de la demanda provocada por el descenso general de la actividad económica y los altos precios.

También conocimos los datos de consumos de gasóleos totales de abril, que por segundo mes consecutivo volvieron a mostrar un marcado descenso, esta vez del 6.4% respecto a abril de 2010, y después de que en marzo se registrara una brutal caída del 10.4%. El avance de mayo informa de una caída del 5.0% en el consumo de gasóleos de automóvil, mayor que la de abril (-3.4%) aunque algo menor que la de marzo (-6.3%), por lo que es de prever que el descenso en el consumo de gasóleos totales en mayo ronde el 8%.
Aunque el Gobieno rápidamente se ha apuntado el tanto diciendo que la caída del consumo es debida a la bajada de los límites de velocidad en autovía a 110 Km/h, es bastante dudoso que esta interpretación sea correcta, ya que como se ve en la tabla inferior el declive en el consumo fue mucho mayor en gasóleos B y C que en los otros. La interpretación correcta pienso que es una combinación de la debilidad general de la actividad económica unida una destrucción de la demanda por los altos precios. El efecto de la reducción de límites de velocidad creo que ha sido residual.

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