Bernanke, Alemania, Japón, y la guerra de divisas en el siglo XXI

Mientras Bernanke, en sus intentos por mantener el precio de los activos, lleva a cabo increíbles medidas monetarias expansionistas, muchos auguran que nos encontramos a las puertas de una nueva guerra de divisas que resucitará los fantasmas de los años 30. Dicen, y no les falta razón, que el euro y el yen se están revalorizando frente al dólar y, de paso, frente al yuan, que continúa “pegado” al dólar. En el gráfico se ve la cotización del euro y el yen en los últimos meses frente al dólar.

Ambas monedas se ha revalorizado notablemente desde el verano, en concreto el euro un 18% y el yen un 11%.
Siguiendo un modelo clásico, las acciones de la Fed deben conducir a una devaluación del dólar y, de rebote, a una mejora de las exportaciones de los EEUU y una caída de sus importaciones, a costa sobre todo de otras áreas monetarias, sobre todo Japón y la zona euro.
La evolución de las cotizaciones relativas de las divisas respaldan la opinión de que la Fed está consiguiendo depreciar el dólar. Pero, ¿también es cierta la segunda parte? ¿es verdad que las exportaciones de Japón y Alemania se verán seriamente dañadas?
Para ello lo mejor es acudir a la historia. Veamos qué ocurrió con las exportaciones de Japón en anteriores episodios de revalorización del yen respecto al dólar.

La relación entre revalorizaciones del yen y caídas de las exportaciones japonesas es prácticamente nula. Hay períodos donde el yen sube y las exportaciones bajan, pero es más frecuente que durante esos períodos las exportaciones de Japón sigan subiendo.

Colocando el gráfico de las exportaciones de Alemania junto a la cotización del euro observamos más o menos lo mismo. Los gráficos van cada uno por su lado, y si algo afecta a las exportaciones alemanas no es la cotización del euro, sino las recesiones mundiales.

Pero entonces, ¿qué es lo que está ocurriendo? ¿está la teoría clásica equivocada?
No seré yo quien diga tal anatema, pero sí que tengo una hipótesis a este respecto. El sector exportador de estos dos países está sumamente especializado, y compite no principalmente por precio sino por tecnología. Es más, buena parte de su competencia está en la misma área monetaria y suele ser muy reducida. También son empresas que trabajan con un alto valor añadido, lo que hace posible que los recortes de tarifas ante convulsiones de este tipo sean más factibles.
Por estas razones pienso que la política de la Fed no va a conseguir revitalizar el sector exportador de los EEUU más que en pequeña medida, y que principalmente lo que va a conseguir es crear inflación, debido a la burbuja que se está creando en materias primas, y reducir las importaciones de los EEUU.
También por esto mismo creo que para Alemania no es interesante entrar en una guerra de divisas. Si algo puede perjudicar de verdad a su industria es la inflación que se avecina, y contra eso es contra lo que creo que van a luchar.
El caso de Japón es ligeramente distinto. Ellos no tienen a la vista problemas inflacionarios, por lo que es posible que la política del BoJ sí que siga más de cerca la de la Fed.

Un comentario en “Bernanke, Alemania, Japón, y la guerra de divisas en el siglo XXI

  1. Burdamente creo que os USAnos quieren matar unos cuantos pájaros de un tiro con todos los QE´s. Lo de la bolsa no me lo creo, más que nada porque lo han reconocido y nunca dicen una verdad a las claras, de frente, más bien todo lo contrario. Por tanto sigo con la idea de que estas medias pueden favorecer las exportaciones pero quizá busquen limpiar de un plumazo una buena parte de la deuda estratosférica que tienen. Es más, creo que a día de hoy solo es pagable la montaña de deuda existente y los retorcidos productos financieros que han generado esas obligaciones de pago futuro de inmensas cantidades de dinero si se da una hiperinflación de tres pares de cojones. A día de hoy no hay dinero suficiente para pagar todo, así que nada, a crear una hiperinflación más propia de la República de Weimar y así evitar que quiebre todo el sistema. En caso de hiperinflación todos perdemos pero, ¿quién es el que más pierde y quién es el que menos pierde en es caso? Pues eso, que a río revuelto todos ganan menos las clases bajas y medias…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *