La educación viene recogida en nuestra constitución en el articulo 27. La educación está en la propia existencia del Estado, el sentimiento de nación se crea, entre otros caminos, a través de la educación, educere “dirigir hacia”, “extraer”, “guiar”.

Tiene una connotación de adoctrinamiento, de conducir, es por ello que cualquier régimen político pretende influir en la educación para conducir a su pueblo. La propia Iglesia sabe que teniendo centros docentes se asegura el adoctrinamiento católico.

Partiendo de esta premisa, existe un interés por parte de los gobiernos y de las confesiones religiosas por hacerse con este elemento y de ahí que se produzca confrontación entre Iglesia y Estado por competir por la educación, dada su importancia en cuanto al dirigismo.

Pero también la UE sabe que es un vector importante para formar ciudadanos europeos, por eso existen las becas Erasmus y Sócrates y por ello tampoco renuncia a ese monopolio, hasta ahora estatal.

Las tensiones que hay entre estas instituciones e incluso entre enseñanza privada y enseñanza pública es por la extraordinaria importancia que tiene en cuanto a la construcción del Estado-Nación, desde esa perspectiva es fundamental la educación. Pero además de esta perspectiva política existe la perspectiva económica pues el ciudadano es un capital humano y por tanto cuanto más formado esté, más competitivo será ese pueblo, ese país.

El salto de Irlanda se produjo por tener empresas tecnológicas con ciudadanos formados. La inversión en capital humano hace al Estado más rico y más competitivo. Por eso la educación incide de manera fundamental y se elabora en nuestra constitución con una regulación muy abierta, tanto que permite políticas educativas muy liberales y muy intervencionistas. Todo esto cabe en nuestra constitución, en aras del consenso el modelo educativo queda de facto en manos del legislador (LODE/1985, LOE/2006 y LOGSE/90 por el PSOE y LOCE/02 por el PP) Cada partido quiere tener su propio adoctrinamiento y así dichas leyes regulaban desde la educación infantil, la ESO, el bachillerato, la FP y la LOU/2001 las universidades.

Los partidos cambian las enseñanzas regladas y las universitarias o las modifican profundamente, así hoy, están en vigor la LODE/85, LOE/06 y LOU/01. Según el art. 27 de la CE, la educación es un derecho fundamental, especialmente protegido, de ahí que su desarrollo requiera una ley orgánica y el amparo ante el Tribunal Constitucional. También es un derecho/deber pues hay un tramo en que la enseñanza es obligatoria, desde los 6 hasta los 16 años.

Pero también es una garantía institucional tan importante para la existencia del Estado que es una institución especialmente protegida para la propia base de la existencia del Estado. Es esencial al propio funcionamiento del Estado y por ello justifica que haya una homologación de las enseñanzas y una supervisión e inspección de las mismas así como de los centros docentes tanto públicos como privados.

También es una garantía constitucional porque tiene un contenido con una dimensión axiológica que trata de inculcar valores como el Estado democrático y los derechos y libertades fundamentales, todo ellos bajo un prisma de calidad educativa como elemento básico del desarrollo educativo de los alumnos

Nuestros gobiernos han jugado de manera partidista con la educación tratando de arrimar el ascua a su sardina produciendo un grave deterioro en la misma hasta el nivel de rebajarnos a uno de los peores puestos en el informe PISA. Nuestros partidos políticos han antepuesto sus intereses particulares a los intereses de una nación y a los de su pueblo cuando intentan adoctrinar desde la educación infantil en base a ideologías sesgadas que forman sectarios y enfermos en una sociedad que lo único que reclama son buenos gestores. Pero es más, los partidos carecen de la dimensión axiológica fundamental para el desarrollo de los principios y valores en las personas al margen de las ideologías, unos valores que deben sentar unas bases mínimas para la convivencia social y que son sustituidos por el adoctrinamiento sectario con el grave deterioro de la raíz primaria que todo ser humano tiene derecho a recibir. Se trata de sustituir el conocimiento por un aprendizaje sesgado que haga ver una realidad social copia de las ideologías, lo cual transforma al hombre racional en individuo de masas y por tanto en un adepto eterno al que habría que desprogramar para modificar su estructura mental.

Es este el Estado que se crea, un Estado con individuos al servicio de las ideologías y que conforman hordas tribales que no persiguen fines comunes verdaderamente grandes sino que lo hacen a las ordenes de sus respectivas tribus. La demagogia y la retórica de los sofistas tiene aquí su gran espacio, no tiene rival, pues solo las masas obedecen al silbido del pastor, nunca a su pensamiento porque carecen de él. El Estado se derrumba, la democracia como modelo de convivencia está en crisis, no hay valores para construir, las masas han sido divididas y despojadas de la ética racional, son pasto de la manipulación y victimas de la realidad que han creado, pronto solo serán esclavos de un sistema que los ha adoctrinado para dejarse ganar, para rendirse.

No lo permitamos, salgamos a la calle y acabemos con esto cuanto antes pues un sistema totalitario es la contrapartida a quedarnos inmóviles, los ciudadanos deben movilizarse partiendo de aquello que nos une, dejando atrás ideologías y divisiones nimias. Es nuestro futuro y el de nuestros hijos lo que está en juego y ante esto no podemos ceder. El 12-M se acerca, ese debe ser el detonante para que las cosas cambien y solo nosotros podemos hacerlo porque de lo contrario nadie lo hará por nosotros y nos espera lo peor: La indignidad por no haber luchado por nuestros derechos.

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