Transcripción automática: puede contener errores en nombres, cifras o citas. Si ves algo importante, escríbenos.
«Biaje iPhone 18 Pro». «Biaje iPhone 18 Pro». «Biaje iPhone 18 Pro». «Biaje…» ¿Sabes que este montón de pétalos lo vas a recoger tú? ¿Verdad bonito? ¿Por qué elegir cuando puedes sumar? Trae tu nominal Santander y esperen al nuevo iPhone 18 Pro con rentin a 36 meses desde 0 euros al mes cumpliendo condiciones. Promoción válida hasta el 31 de enero de 2027. más información en bancosantander.es buenas tardes, bienvenidos a un nuevo programa de cartas de navegación hoy queremos navegar de nuevo hacia la guerra pero, hacia otra guerra, hoy nos vamos a centrar en lo que se llama la guerra cultural para hablar de esto tenemos a nuestro querido Goyo, cazadón de Cascabeles
buenas tardes Goyo que hay, buenas tardes Jesús Pues muy bien, encantado de tenerte por aquí, después de unos meses cintos en los que no coincidíamos. Sí, hace unos meses prolijos y poco frenéticos, pero bueno, ya va el agua volviendo a su café. ¿Has estado muy liado también con la presentación del libro, no? Sí, sí, mire, por si a Zarosa vida, pues si a eso le metes algo más, por poco que sea, pues sí, hemos hecho unas cuantas presentaciones, algún encuentro, y bueno pues todas esas cosillas pues el poco tiempo que hay se se va a acabar y a banda bueno pues vale lo que el libro esté teniendo impacto les recuerda a los oyentes que tienen el último problema en el que estuviste tú pues hablamos del libro y bueno que sigue
sigue disponible en amazon bueno no sé si en amazon espérate corregirme sigue disponible Si, si, si, si es disponible en, vamos, de hecho, está editado con Amazon y se puede aquí a través de Amazon y a través de alguna librería Amiga en la que he ido disminando algunos ejemplares, pero claro eso ya no hay un listado oficial de librerías en las que se pueden comprar libros y que Amazon es lo más fácil. Entiendo que librerías Amigas por Guadalajara, o está por aquí también un traficante de sueño. Ya no, de momento no hemos cruzado la frontera. Vale, bueno, pues cuando quieras cruzar, aquí te estamos esperando, ¿vale? Que es el último programa viejo de Daniel Prado, que yo era estudiante, pero no lo
soy de más de mí, no se equivocó, bueno, le corregire cuando pueda. Y tenemos también aquí a Carolina Fleel, buenas tardes, Carolina, buenos días en Buenos Aires. Buenas días, muchas gracias por la invitación. Nada, encantado de tenerte aquí. Bueno, bollo, coméntanos. ¿Qué es esto de la guerra cultural? ¿Cómo lo ves tú? ¿Y cómo está algo de manera impactando en nuestro presente? Bueno, pues realmente, cuando hablamos de cultura, muchas veces nos viene a la cabeza las manifestaciones más excelsas de esta cultura. Pues un poco la operar, la literatura, cosas por el estilo. Pero la cultura no es exclusivamente sus manifestaciones más conspicuos o sus manifestaciones más sobresalientes. Cultura a fin de cuentas viene
a ser prácticamente todo lo que un grupo, lo que una nación lleva a cabo a la hora de ver el mundo, de interpretarlo, de situarse en él y de transformarlo. Es decir, la cultura vendría a ser el modo específico que tiene un determinado grupo de solventar sus cuentas con el mundo, con la realidad o con su entorno. Obviamente este término es un término bastante polétrico, pero sus orígenes nos situan ya un poco en esa vertiente de lucha y de establecimiento de límites y de fronteras que el término cultura tiene. El término cultura empieza a surgir fundamentalmente en Alemania y empieza a hacer fortuna en un momento que es la la invasión napoleónica en el que los alemanes tienen que reivindicarse como nación frente
al opresor francés que está tratando de unificar y está tratando de imponer una serie de costumbres que podrían considerarse universales pero que los alemanes van a situar en una perspectiva Es decir, los alemanes consideran que esa razón universalizadora y uniformadora que traen los franceses no es un todo, sino que es exclusivamente una pretensión de un todo y que cada pueblo tiene su propia cultura, cada pueblo tiene su propia forma de labrar o tiene su propia forma de adaptar su entorno a sus peculiares circunstancias vitales y que, por tanto, lo que pretenden los franceses no es nada más que imperialismo puro y duro que se estaba haciendo en nombre de la razón. Y lo que ellos reivindican frente a esa razón universal
es la cultura nacional y lo que reivindican frente o junto a la lucha frente a los ejércitos lapoleónicos es también lo que ellos denominan la culture camp es decir la lucha por la cultura o la lucha de culturas es decir enfrentar un modo de vida específicamente alemán las imposiciones que vienen del lado francés. Entonces este término va haciendo fortuna, Marx por ejemplo lo aborda en su libro la ideología alemana y lo que haces es identificar la idea de cultura con la idea de ideología y situarla dentro de la superestructura, es decir todas esas relaciones de producción, todas esas normas morales con sensos costumbres que aunque inciden en los
modos de producir no son estrictamente materiales sino que son, pues como hemos dicho, de carácter ideológico. Entonces claro en la idea de los revolucionarios marxistas bastaría con sustituir las bases materiales para que las bases intelectuales o ideológicas cambiasen pero sin embargo según va andando el tiempo se dan cuenta de que aunque determinadas bases materiales se han transformado pero todo estamos hablando pues el periodo entre guerras después de la segunda guerra mundial con el triunfo de la de la revolución soviética y de la revolución en China pues lo que se dan cuenta es que a pesar de haberse producido cambios materiales cambios en la infraestructura sin embargo los cambios en la superestructura los
cambios materiales no han tenido lugar es decir y la gente aunque haya tenido un progreso material aunque el proletariado haya abandonado las condiciones de miseria en las que estaba inmerso, resulta que sin embargo sus valores, sus aspiraciones y su manera de entender el mundo sigue siendo neta y haber también burguesa. Es entonces cuando después de este análisis lo que los teóricos de la escuela de Frankfurt van a hablar de hegemonía cultural burguesa y de la necesidad de acabar con esa hegemonía cultural burguesa, porque mientras persista esa manera hegemónica de mirar al mundo, de enfrentarse al mundo y de entender al mundo propiamente, el proletariado jamás se podrá emancipar. Entonces es ahí en donde van a insistir
en la crítica, en la necesidad de socavar las instituciones occidentales y esa ídole también va a empezar con una crítica del saber entendido como empírico universal que está muy en la línea de lo que en su momento hicieron sus predecesores alemanes del romanticismo y es situar el saber empírico y universal como una herramienta al servicio del orden burgues que por tanto habría que abolir para para que esa conciencia revolucionaria del proletariado emergiese. Entonces es a eso, en esa guerra cultural en la que se van a enfrascar y que, bueno, será un poco la que durante mucho tiempo vendrá a la mano de la teoría crítica de esta escuela y será esta idea la que vertebre pues muchas de sus aspiraciones a crear nuevas
culturas, a crear nuevas maneras de ver el mundo, nuevos modos y interpretar la realidad que sustituyen el orden burgues. Claro, esto que así de primeras bueno pues parece un gran hallazgo desde el punto de vista teórico desde el punto de vista práctico ya se habían dado cuenta mucho antes en estados unidos gente que estaba metida en el comité para promover la entrada en la guerra en la primera guerra mundial de los de los estados unidos en el comité que formó el presidente Wilson del que si no recuerda mal formada en parte dos de los más grandes propagandistas del siglo XX como son Eva Bernice y Walter Leifern pues estas dos personas y todo el grupito alrededor ya se empezaron a dar cuenta de algo que también
había formulado Ortega en los años 20 y era algo así como que gobernar se puede gobernar perdón conquistarse conquista por la fuerza pero gobernar solamente se puede gobernar con la quiesencia. Es decir, es necesario desplegar entre las personas a las que se ha conquistado un ideario, una manera de ver el mundo, una manera de estar en el mundo que sea semeje o que en cierto modo de por buenas las ideas de aquellos que quieren dominarles. Y solamente consiguiendo esto, se conseguirá que esas personas acepten, asimilen y no se revuelvan contra quienes desean gobernar sobre ellos. Entonces estas son las dos grandes ideas que tanto desde la izquierda, de una manera más bien teórica, como desde lo que sería la derecha,
entendida como la derecha liberal, capitalista, se tratan de poner en juego, es decir, la idea de la necesidad de convencer, la idea de la necesidad de ganar el orden y de ganar adeptos, no solamente a través de un enfrentamiento de carácter violento, sino y sobre todo a a través de una pacífica pero no por ello menos constante labor de influencia, de ir permeando y llenando los espacios y en ello estamos. Es decir, esa idea de la cultura como lucha, esa idea de la cultura como la necesidad de hacer partícipes a otros de nuestra manera de ver al mundo, el mundo y hacerles partícipes, aunque sea simplemente una identificación simbólica con nuestros intereses y con nuestras aspiraciones, es lo
que nos va a llevar a que los tengamos a nuestro lado o los tengamos en frente. Y eso vale absolutamente para cualquier ámbito de la sociedad y para cualquier ámbito de la realidad en la que pongamos el foco. ¿Cómo estaría esto aceptando la actualidad? ¿Dónde lo ves tú ahora más visible en el momento presente? Hay dos casos con los que nos podemos sentir, bueno, dos o mucho más, pero hay dos casos en los que es realmente flagrante, es decir, porque son dos casos de actualidad, la manera de presentarse la actual guerra de Ucrania en la que bueno pues está presentando de una manera absolutamente maniquea y además de presentarse de una manera absolutamente maniquea, se está dejando claro, no de una manera explícita,
sino mediante mensajes implícitos en que lado debemos situarnos, al menos empáticamente, como ciudadanos. Y otro, por ejemplo, de los sitios en los que se está viendo, pues el problema de toda la crisis energética, el precio de los combustibles y el precio de la electricidad, es decir, se habla de las subidas de precios de los carburantes como se habla de la subida de temperatura. la subida del precio de la luz, se nos habla del precio que va a hacer mañana, como se nos habla del tiempo, es decir, de una manera totalmente séptica, de una manera totalmente impersonal, como si el precio de los saburantes y el precio de la electricidad fuesen poco
menos que cosas tan imposibles de cambiar como lo es el tiempo atmosférico, entonces estos mensajes, esta manera de administrarlos en la información nos hace que nos sintamos dentro o fuera de una determinada manera de pensar, es decir si la gasolina sube pues porque no queda más remedio porque no se puede hacer otra cosa, los dueños del monopolio, del oligopolio de los hidrocarburos están en la misma posición que nosotros, no pueden hacer nada, son simples víctimas de unas circunstancias que ellos no han provocado, sin embargo si se nos cuenta la historia desde otro punto de vista en el que se situase ese precio como por ejemplo el fruto del espor y la rapiña de unos pocos en contra de la gran mayoría pues hombre ahí
sería obviamente muy distinta nuestra posición no los veríamos a un nivel como el nuestro víctimas de circunstancias que nadie puede controlar o obviamente como nuestros enemigos directos y los que nos están jodiendo. es claro, esta manera de presentar las cosas, de dar la imagen del mundo a la gente, pues obviamente esto es guerra cultural y todas estas cosas obedecen a unos determinados intereses y obedecen a una determinada manera de querer tener a la población en nuestro lado o en frente de nosotros, obviamente creo que con estos dos casos que acabo de mencionar queda bastante claro donde nos quieren poner y donde nos van sutilmente arrastrando pues casi siempre a través de formas de convencernos
que no son formas racionales, si no tienen mucho de subrepticias, de volitivas, de emocionales y que bueno pues esas son las peores, claro, porque entre esas no eres consciente de que estás en una guerra, no eres consciente de que esa realidad es un decorado de cartón piedra, o no, o sea, tú piensas simple y llanamente pues que formas poco menos que parte del paisaje, es totalmente inadvertido y esas cosas pues pues cada tal tueta no brote bien con la defensa bajas pues que la clara tu postura o yo carolina comentanos tú cómo es toda esta cuestión bueno yo pienso que estamos bueno en una crisis total global que el sistema en sí ya no puede solucionar
nada y que sólo le queda la manipulación y la propaganda. Entonces estamos en esa instancia justamente, es decir, no puede ofrecer ninguna solución más que manipularnos, más que hacernos creer que lo que nosotros percibimos como real no es real. Y esto se viene dando para mí desde mi punto de vista con fuerza, es decir, para mí el velo se corre con la pandemia, digamos, con la censura ahí de todas voces científicas, digamos, gente experta, o mismo gente no experta, pero que seguía los datos, que tenía manejo de datos. Entonces ya cuando se apela, digamos, a correr de lugares a gente, y cuando se pone la discusión maniquea en que cualquier disidencia te pone en un lugar
peligroso, ¿no? Si tenías algo que decir, eras anti-vacuna, eras no solidario, ahora si no estás con la narrativa de que Rusia es el malo, que todo el pueblo ruso es malo, pro-puting, nos want. Entonces, pienso que el problema es ese, es decir, hacia adelante no hay más que más problemas dentro de este sistema son imposibles de solucionar y lo único que queda es hacerles creer a la gente lo que no es. No, no, no, no, es decir, pensemos que Estados Unidos está en una decadencia al total. Y si uno sigue la política estadounidense ve claramente eso, que suben los precios, es culpa de Putin, hay crisis alimentaria, es culpa de Putin. Entonces creo
que va a ser el arma de gobierno de acá en adelante, si dejamos que esto siga sucediendo. Y después que hay un psicólogo belga, que escribió un libro reciente y él sostiene que lo que se está produciendo es un fenómeno de formación de masa, digamos. Es decir, digamos un pensamiento armado, ¿no? Totalitario y donde es muy difícil salirse como una hipnosis colectiva, ¿no? Entonces, esto, por ejemplo, que está pasando con la guerra de Ucrania, digamos, que si uno toma un poquito de distancia y quizás acá uno tiene que decir que como latinoamericana y habiendo sufrido, digamos, la política estadounidense, bueno, yo tengo 50 años prácticamente toda mi vida y acá hay una crítica no es tan hegemónico el
pensamiento por ejemplo con la guerra entonces uno mira hacia afuera y se da cuenta que digamos de esto de la manipulación y es extraño beber a Europa cacendo en la trampa estadounidense, pero es completamente visible que todos los medios tradicionales, todas las redes difunden la idea establecida del gobierno estadounidense por Europa de que hay un malo que es Rusia y no digo Putin, porque se abarcuó a todo el pueblo ruso, se prohibieron a sus deportistas, se prohibieron a sus artistas, se retiraron todas las corporaciones, como que Rusia es el malo, merece el castigo. Entonces ahí tenemos donde depositar el psicólogo Belga dice que es un periodo global donde hay mucha ansiedad flotante. Es decir, una ansiedad
flotante es que uno está ansioso, uno tiene miedo, pero no sabe dónde depositar ese miedo. Entonces, estas narrativas nos dan un lugar donde depositar ese miedo y nos dicen qué tenemos que hacer. En este caso tenemos claramente, en el caso de la pandemia era el virus, ahora es es Ucrania un lugar donde positar el mío es Putin y tenemos que castigar a Rusia y sin embargo por ejemplo en muchos países del sur global que por su historia ven con suspicia a Estados Unidos bueno no se ve muy así Y también es raro que se pueda borrar, pensemos que es raro que se pueda borrar de las cabezas de tanta gente lo que sucedió históricamente con las intervenciones estadounidenses, que eso no
sea un tema de discusión. Estados Unidos se retiró de Afganistán después de 20 años, vergonzosamente lo que pasó con las guerras, con la guerra de Irak, con las armas de destrucción masiva y sin embargo que todo eso desaparezca de la discusión, pero no solamente desaparezca de la discusión, sino que del ambiente de la gente que seguramente se me acuerdo cuando fue que asnar, digamos hubo unas protestas en España enorme contra la guerra de Irak y sin embargo ahora en el mismo corazón de Europa están poniendo esto y es como que bueno es como una forma de hipnosis colectiva debido a esta manipulación entonces bueno creo que de todas formas creo que hay un porcentaje de la
gente que no cae y si uno mira, por ejemplo, Estados Unidos, que está muy dividido, o sea, yo como que soy un poco obsesiva con tema noticia y tengo mis épocas y estoy siguiendo bastante el tema Estados Unidos y uno ve que la mayoría de los medios tradicionales, New York Times, Washington Post, CNN, si todas las cadenas de televisión salvo Fox y algunas pocas de diarios de Murdoch, que tampoco es gente muy buena, digamos, el mensaje es único, ¿no? Y todo el votante republicano tiene un descrito total del periodismo, Entonces uno tiene como dos bloques, medios masivos por un lado, completamente con un mensaje único y un 30, un 40% de la población que no cree en absolutamente nada
de lo que le dice en los medios, ¿no? Entonces creo que estaba en un momento que es difícil saber qué es verdad y que es mentira, muy, muy, muy, muy, muy difícil que lo que mejor podemos hacer es ser muy cuidadosos en nuestras posiciones, en tomar un poquito de estancia, en tratar de indagar las fuentes, los intereses de las fuentes, ver un poquito de la historia y ver qué intereses hay detrás de estas manipulaciones. ¿Quiénes son los que están ganando? ¿Cuáles son las consecuencias para el resto para nosotros? porque en sí, toman las decisiones, unos muy pocos. Esto es increíble el nivel de la dirigencia occidental, ¿no? Es decir, la livianidad con la que se toman las decisiones,
la falta de análisis estratégico y a mediano y corto plazo de las consecuencias. Y después podemos hablar de esto, de la cadena de consecuencias que tenemos ya y que podrían ser a largo plazo, pero nunca se ha tratado la posibilidad de una posible garra nuclear con la livriandad que se está tratando ahora. Y me asusta un poco eso, que es una dirigencia de muy, muy, muy, muy bajo nivel y que lo único que le quedó en las manos es la mentira en la manipulación y es la propaganda. Pues muchas gracias Carolina. A ver, yo veo esto de verdad que de forma bastante distinta, bueno. Por ejemplo, Estados Unidos, que estaba comentando Carolina. O sea, creo que lo que
se ha dado es una reacción de enfado, de mencia, enfado, que es donde están esas agentes, sobre todo esos republicanos o la mayoría, ¿no? Y tiene un poquito que Yo creo que con el rollo del sueño americano, el coaching, un poquito la discrepancia que hay entre las aspiraciones o los deseos y la realidad, porque posiblemente mucha desagente del cinturón del óxido, de la norteamérica rural, pues habrá gente que esté mal y tenga problemas sin duda y hay muchos problemas, pero hay otra gente que a lo mejor no está tan mal, pero sí que tiene esa gran enorme amplitud de distancia entre los deseos que él ha aceptado asumir, pero que no estaba obligado, es lo que le han vendido los libros de autoayuda, de coaching
y de tal, de ten éxito en tres semanas y todo esto, bueno lo que es el sueño americano de toda la vida. Eso está viendo esa distancia y por eso hay esa reacción de enfado y cuando estás enfadado culpas a otro y en general se culpa al sistema, el astrato y se rechaza todo lo que viene en el sistema. Todo lo que viene en el sistema es malo. Pero realmente no hay un pensamiento detrás, no hay un pensamiento detrás como elaborado o realmente Esto es malo, esto es bueno, sino que es un rechazo en bloque de tipo emocional y que no está razonado. Eso se ha juntado con la era de Internet, de Twitter, donde hay mucho hater. Entonces tenemos nuestro hater. En este programa tenemos muchos haters, por cierto.
Y sí, la gente, si no estás con ellos te descalifica o no hay una cultura del diálogo, no hay una cultura del bueno, voy a ver cuáles son tus saludos. puntos, sino que es ¿o estás conmigo o estás contra mí? Y esto sabe que se ve en muchos casos. Y creo que la pandemia se ha usado esto, es decir, la gestión de la pandemia no ha ha sido ejemplar, porque como seres humanos no hay nada que sea ejemplar, y hay muchos sitios a nivel sistémico que se podrían mirar, como tema del arzogonosis, tema de la globalización, tema de los sistemas de salud, cómo están diseñados para las crisis. Se pueden hacer muchísimas críticas, pero bueno, en vez de centrarnos en esas críticas, mucha gente negacionista
que carecen de pensamiento crítico, no sé, que carecen de pensamiento crítico. No tienen herramientas adecuadas para el pensamiento crítico, para cuestionar los dos más, y es su reacción desemocional, acepto todo lo que sea crítico. Y eso realmente nos está llevando a una cosa que es peor, es decir, los puntos de mejora que podríamos tener los estamos perdiendo de vista. Bueno, bajo mi punto de vista, ¿no? y aquí habría una pregunta que os lanza a los dos, y sería ¿Hasta qué punto es legítima en la guerra cultural y hasta qué punto no, en el sentido? España tiene un instituto cervantes, por ejemplo, para la promoción del español. ¿Hasta qué punto esto se podría ver como una guerra cultural española por parte de los
angloparlantes, de los países anglosajones? ¿O sería realmente un interés legítimo y perfectamente que puede articularse en acciones? Porque a mí me parece que es algo que es legítimo. Es decir, cuando entraríamos realmente en la parte de guerra cultural peligrosa o que puede ser peligrosa, digamos, es algo que creo que sería muy interesante y mucha utilidad de limitar. Bueno, yo os lanzo esta pregunta, si queréis la respondéis, a mí me... no lo tengo nada claro y por eso la hago. Entonces, si no también podéis comentar lo que queráis de lo que se ha dicho, ¿no? Goya, dinos. Es que ya la misma palabra legítimo forma parte de un entramado que presunpone a trasería
de cosas y que en cierto modo ya estás por cierto de alguna manera tomando partido. Es es decir, si tú hablas de legítimo, estás hablando de legítimo conforme a una ley o conforme a un orden de valores, entonces lo que tú estás haciendo al utilizar la palabra legítimo es que tú ya estás destacando una ley o un orden de valores y las estás confiriendo la reponderancia sobre otros y les estás confiriendo el hecho de situarse moral o estructuralmente por encima de otros. Yo creo que la cuestión es que cualquier guerra cultural no es una cuestión de que sea legítima o no sea legítima, es una cuestión de que puedas hacerla o no puedes hacerlo. Es decir, todos los países tienen sus servicios de información exterior,
todos los países intentan proteger su idioma, todos los países que se lo pueden permitir y los que no pueden permitírselo, pues no les queda mucho más que en muchos casos aceptar instituciones y agencias de comunicación extranjeras para que les escriban su historia y para que sean los que difundan sus noticias, entonces en ese caso yo no utilizaría la palabra legítimo sino que simplemente utilizaría pues un poco la idea de que es necesario si Y de la misma manera que, en su momento, para los príncipes y para los señores alemanes, era necesario defender su modo de vida, defender su estatus y defender su manera de percibir el mundo y tener en torno a ellos, a los campesinos y a los intereses alemanes y en
contra de las nuevas corrientes, tanto de pensamiento como de gobierno que venían de Francia. Entonces bueno, es que la guerra cultural quizás es como la otra guerra, es decir, si te sientes con la fuerza suficiente y ves la ocasión propicia, la pones en marcha. Y de la misma modo o sea puede ser que tú no tengas ninguna intención y ningún anhelo de estar dando monserga a nadie y bueno pues pero sí están constantemente menos cabando tu tu cultura o están constantemente poniendo patas arriba tu visión del mundo pues a lo mejor no te queda más remedio que empezará a defenderte y empezará a tomar parte en esa guerra, es decir, yo no creo que sean cuestiones tanto de legitimidad como de necesidad y también pues de voluntad,
es decir, bueno pues así es que en el fondo ya no solamente como países o como grupos, que incluso a veces como individuos tendemos a juntarnos con las personas que más o menos comparten nuestro modo de vida y a tratar de que vea en el mundo tal y como no vemos nosotros porque de eso obtenemos un beneficio, aunque no sea nada más que el beneficio que no nos tenemos que calentar la cabeza buscando otra manera o pensando de otra manera, entonces Por eso digo que, en muchos casos, ese deseo de expandir nuestra visión del mundo hacia los otros. Bueno, os retomo la pregunta, más o menos no os asiste a entender el arrojamiento, porque me parece complicado, creo que sí, pero bueno, cambiando un poco la pregunta,
si se puede hacer así. ¿Qué guerra cultural sería sana y cuál no? No, hay guerra cultural sana e insana. Hay guerra cultural que se puede hacer y guerra cultural que no se puede hacer. Entonces, la guerra cultural que tú haces en tu grupo de amigos para que compartan tus opiniones o tu forma de ver el mundo, es simplemente una guerra que se puede hacer porque tú la puedes hacer, ya está. O sea, no le pones ningún tipo de calificativo, de que sea bueno, de que sea malo, entiendo que yo creo que sí, que tiene que haber una finalidad de las cosas y un propósito de las acciones, es decir, tenemos modelos mentales que eran sentido al mundo y a lo que esperamos
y por ejemplo, compartimos también valores, por ejemplo, un mundo más justo y bajo ese criterio, porque si no es un relativismo absoluto, no hay nada, todo depende de la necesidad, hay una especie de pensamiento de este ideólogo, este que también hizo lo del tema económico de Pareto, tipo de Alfredo Pareto, es decir, aquí no no se gana por la razón, se gana por la fuerza y aquí lo que vale es quien tiene más fuerza. Bueno, es que era una especie de, bueno, pues en algo que para mí no me encuentro en ningún sentido, como modelo para moverse del mundo, no sé si te estoy interpretando mal o algo. No, no es que me estés interpretando mal, o sea, es que a veces las cosas no son como
nos gustaría, o sea, quiero decir, pero vamos, es que no solamente hay que hablar, o sea, por ejemplo, tú dices la violencia, bueno, es que la violencia es una manera, o sea, pero luego hay otras muchas, o sea, hay muchas de ellas, incluso esa guerra cultural, esa búsqueda de la quiesencia, o sea, hace también, mediante otro tipo de cosas, es decir, si y ahora mismo Estados Unidos, como ha mencionado Carolina, tiene una capacidad de dar a Europa que está a ojos de los profanos, nos resulta muy llamativa, pues no debemos olvidarnos de que en gran medida la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial ese acuño, porque en Estados Unidos se pretendió que esa recuperación saliese adelante de
una manera más o menos floreciente. ¿Por qué? ¿Por amor a los europeos? No, porque a lo largo de todo eso le iba a posibilitar tener un aliado en Europa y tener una zona de influencia que se ha demostrado muy valiosa y que todavía le sigue funcionando, entonces no es el recurso último a la violencia, la guerra cultural es precisamente todo lo que se hace de forma complementaria o de forma alternativa a la violencia y en ese caso ya digo, o sea, la guerra cultural pues es que no habría legítima o legítima buena o o sea simplemente pues cada uno intentaría hacer las suyas además no es que claro si tú presupones una intención moral estás entrando en un frango gordo entiendo que yo no soy ni
lista yo creo que hay situaciones mejores que otras aunque muchas veces es muy difícil saber que es lo mejor y que es lo peor pero hay que intentarlo y hay posturas que son útiles y otras que no entonces sería muy interesante saber cuando está bien promover unas ideas o promover un debate y cuando no o cuando se está haciendo para provocar un daño de forma de forma consciente digamos es mi forma de verlo pero bueno creo que no coincidimos carolina no sé si tienes que que quedan portadas. Sí, creo que coincido con vos, digamos, tenemos que diferenciar en el Instituto Cervantes que quiere difundir el español o que quiere difundir la literatura española con que
el objetivo es el bien común, no hay un objetivo, es decir, todos nos enriquecemos como humanidad con lo que otros pueblos han conseguido, con lo que otros pueblos han creado. Ahora, muy distinto es la manipulación para imponer una forma de ver, para imponer para una ganancia económica. Entonces ahí hay claramente una diferencia. Si uno, digamos, es lo que también se llama el poder suave, soft power, ¿no? Que es cuando un Estado trata de incidir en las acciones o de otros estados o de otras pueblos por medio de medios culturales ideológico. Y si uno piensa, digamos, yo creo que todo el biólogo, porque yo creo que todos los países han sido incididos por la
matinaria estadounidense a través, no sé, por ejemplo, de Hollywood, ¿no? De la televisión, creo que en cierta forma fuimos colonizados mentalmente por esa forma de ver la realidad, ¿no? Y ahí es, eso fue una agarra cultural de la nada. Estos son los buenos, estos son los malos, competimos entre nosotros y así el que tiene más éxito es el mejor visto. Nos dio también un sentido de la vida, una forma de… y esa fue una expansión estadounidense sobre… de una forma de ver la vida que colonizó las mentes de todos y entonces compararnos, lo que hace España con el Instituto Cervantes, con lo que está pasando ahora con Ucrania, que si uno ve a qué interés se está sirviendo,
y bueno, yo diría está sirviendo al aparato armamentístico de Estados Unidos, que se quedó sin Afganistán, donde durante 20 años pudo enviar todo el remanente de armas, sin eso Bueno, y pensemos en todas las series de televisión y como tenemos la mente capturada para pensar que lo que viene de Rusia, que lo que viene de China es malo, misiones de películas que hemos visto así. Entonces, creo que hay claras diferencias, en tratarnos de hacer le era a Miguel de Cervantes y en él de hacerte creer que mandar armas cada vez más a una guerra para que muera más gente, está bueno. Entonces, lo que sí es, ¿hay quién lo puede hacer y quién no lo puede hacer?
Evidentemente, Estados Unidos tiene un poder para hacerlo porque tiene toda esa maquinaria gigantesca de medios que es infernal e incluso la publicidad y otros países que obviamente no lo pueden hacer tienen que tratar de defender que yo creo que en muchos casos el instituto serrante o la alianza francesa o el tante aligieri son medios de defensa y vamos para no ser subsumidos culturalmente, pero que funciona, digamos, todo eso, es, digamos, si no no se gastaría lo que se gasta en publicidad. Creo que vemos por día entre 500 y 3.000 mensajes publicitarios, ¿no? Y, digamos, ahí hay un ejército de gente trabajando para eso. Entonces, Bueno, evidentemente sirve. Si no sirviera, no se gastaría las sumas que se gastan, ni nada.
Pero, me parece que es como un despertar, darse cuenta de eso, ¿no? De que todo el tiempo te quieren estar manipulando y bueno, y tratar de verlo con alguna distancia para tener algún tipo de autonomía. Si, coincido contigo, Carolina, al respecto a lo que has comentado en las películas, iría un poco en la línea de lo que yo he comentado. Sería de todo este enfado que ha generado. Al final, ahí en esas películas se ha vendido un modo de vida, que es el que supuestamente es el bueno, según la ideología de Estados Unidos y que es el modo de vida que interesa sobre todo a las corporaciones, porque estaba basado en el consumo y había otra acción y que yo creo que algunas personas en Estados Unidos han tomado
otra opción, pero es una minoría de 0,0001%, es decir, claro que hay alternativas. Sin llegar estremos como la peli está de capitán fantástico del actor este hispano argentino creo que es que no me acuerdo cómo se llama ahora que está casado si está casado con arián de agil bueno yo creo que todos habéis visto la peli y respecto a la guerra de ucrania claro que yo creo que en Europa o si que hay una conciencia de una parte importante de la población de que de que ha sido un error, la postura política... sí, digo Mortensen, me está diciendo... me está diciendo Goyo, ese es correcto. Capitán Fantástico, es una película muy, muy, muy buena. En la población
sí que hay una conciencia de que ha habido errores, en el sentido de hacer ese seguidismo a la política americana, que la guerra, si beneficia a alguien, es a Estados Unidos, Europa no le beneficie ha habido unos errores luego a pesar de todo este bombardeo las encuestas lo que dicen es que la población europea mayoritariamente con excepciones excepciones que donde estas excepciones polonia polonia reino unido con excepciones de reino unido que le puede beneficiar ese debilitamiento de Rusia por ser ellos un satélite de Estados Unidos y tienen esa visión de que les sale bien. Polonia por sentirse en riesgo ante Rusia. Históricamente ha estado siempre partido entre Alemania y Rusia y tienen una rivalidad
bueno pues pues que el data viene de lejos no un odio pues sí que quieren bueno que se derrote a Rusia a cualquier precio pero en el resto de países la población es favorable que haya una paz aunque sea haciendo condiciones a Rusia claro luego está la decisión de enviar armas o no pero yo creo que esa respuesta política a lo mejor no tiene que o sea no es excluyente con un marco general que nos haga nos cuenta de que le hemos cagado que le hemos hecho mal y que en el futuro tenemos que ir a tomar otro camino que yo creo que en parte se está intentando tomar más de mayor autosuficiencia de menor dependencia de estados unidos de menor dependencia militar y
de menor dependencia de materias primas, está por ver si este camino lo somos capaces de recorrerlo o no, pero bueno, yo creo que se están poniendo ahí los pasos y es difícil tomar la decisión de no enviar armas y dejar que los rusos hagan ahí un paseo militar o enviarlas. A mí me resulta difícil discernir eso, luego yo no sé si quieres decir algo más a lo que ya hemos hablado? Bueno, Julio, de lo que has comentado tu sobre el soño americano, pues en ese caso, en el caso de la guerra cultural, la manera que han tenido de transformar lo que ha sido un fracaso en los últimos 40 a 50 años pues ha sido presentar determinados modelos de éxito que son
pues desde el punto de vista cuantitativo son modelos en proporción risible y presentar esos modelos como modelos de éxito y como modelos de éxito al alcance de todos con lo cual no solamente encumbras a esas personas sino que estás haciendo responsables de su propio fracaso a todos los que, como estos, no han triunfado. Entonces claro, ya no es solamente, en muchos casos, el convencer a los demás no solamente es convencerles en pos de un sueño o en pos de una topía o en pos de un unicornio rosa que jamás van a alcanzar porque quizás nunca he existido sino que bueno pues a veces hay que hacer un 2.0 y coger y decir que si no lo habéis alcanzado es exclusivamente por vuestra culpa porque las oportunidades estaban
ahí eran para todos y la prueba es que estos hombres lo han conseguido entonces quiero decir que desde el punto de vista de las élites dominantes de Estados Unidos, que muchas de ellas han conseguido su posición y su fortuna, en la que ante la herencia y no mediante el esfuerzo, pues está bien que de vez en cuando aparezcan cisnes negros, que bueno, pues partiendo de los estratos más bajos de la sociedad, pues a lo mejor han alcanzado a encaramarse a la cúspide esos modelos ya estipendamente para justificar pues un entramado entero y para decir que asesor social hay lo que pasa es que la gente es vaga y no lo coge entonces bueno pues esto aquí en esta guerra cultural aquí
en beneficia obviamente a los que se benefician el estatucuó pero claro o sea a todos los demás o sea el asunto está cuando yo digo que hay guerras las guerras culturales las hacer que puede o sea el asunto está en ser consciente en tratar de darte cuenta de qué ideas son las que se ajustan a la realidad o a la realidad tuya y cuáles son ideas impostadas cataplasmas que lo único que están es impidiendo tener una correcta visión del mundo y por tanto poder actuar en él de una manera en la que pueda salir airoso y no convertirte en un parea. Lo que tenemos que hacer, todos aquellos que en las guerras culturales no las vamos a poder emplear, no las vamos a poder empezar, más allá de que
podamos tratar de en la barra de un bar, intentar hacer que nuestra opinión prevalezca durante cinco minutos cosas por estilo pues es ser conscientes de pues eso de cómo se van estructurando las ideas de cómo las ideas nos van viniendo y que nosotros tenemos de manera acrítica o de manera totalmente emotiva y con eso pues estamos incorporando a nuestro esquema de valores o a nuestra manera del mundo cosas que no van absolutamente con nosotros y que lo único que que hacen es situarnos fuera de la realidad y por tanto fuera de toda la posibilidad de actuar. Lo que habéis dicho al hilo de la sociedad desencantada norteamericana, pues es que es así,
hemos pasado de un pensamiento pre ilustrado en el que la gente se lo creía absolutamente todo a un pensamiento post ilustrado en el que la gente no se cree absolutamente nada, pero es que tanto lo uno como lo otro no son nada más que dos manifestaciones de la misma pereza mental y de la misma incapacidad para estar cribando el grano de la paja. Yo creo que hay un poco donde bueno nos tenemos que entrenar como soldaditos como soldaditos de fortuna que los que los que no los que no tenemos ninguna ninguna guerra cultural en la que en la que salir airosos esos hoy beneficiados y bueno pues por lo menos que no que no nos enrolen los demás para para hacer sus guerras por lo menos que que veamos la realidad a
través de nuestros ojos y no a través de las catáplas más que nos pongan otros pues coincido coincido en este caso 100% con lo que has dicho Carolina no sé si querías añadir algo más Está bien, sí, me quedo con esto que dijo Eugoso de entrenarnos para tratar de ser más lúcidos, de que no nos... que no nos digan al revés de lo que está pasando, ¿no? Que no nos digan lo que es... lo que vemos con nuestros pueblos, pues ojos, no es lo que estamos viendo resistir. Pero sí pienso que hay cada vez más conciencia de un grupo de gente de esto, de esta manipulación y como que hay mucha parte de mentira en lo que se nos cuenta. Porque empieza uno, digamos, incluso en Estados Unidos uno ve que hay muchas
gente sospechándonos del FBI, de la CIA, de las corporaciones, es decir. Entonces cuando uno empieza a darse cuenta que el sistema funciona, ni siquiera para el 1%, yo pienso que esto es menos del 1% de la población y que es el que arma todo el esquema y que todos nosotros somos como esclavos de ese esquema. Entonces, pienso que todas las instancias y la presión que hay ahora sobre la censura, sobre tratar de manchar y tachar de, no sé, de agente ruso o de, digamos, de discriminar al que diciente con la narrativa oficial, eso da una idea de que hay un poco de desesperación por esa élite. Entonces, yo pienso que hay, digamos, como un pequeño despertar de una
parte de la humanidad en esta guerra cultural que se nos hace, y pienso que hay un... por eso se redoblan las apuestas del otro lado. Si uno ve, por ejemplo, un montón de canales de YouTube de gente que es antiguerra, que fueron censurados, mismo cuentas de Twitter, y uno ve la homogeneidad con la que se hace el periodismo de guerra en este momento, bueno, evidentemente, están con algún tipo de temor, porque si no, no sería necesario tanto esfuerzo por tapar las voces de incidente. Entonces, eso resistir, entrenarnos y tratar de darnos cuenta qué es lo que realmente nos hace feliz a nosotros, empezar a conocer a nosotros mismos y ver que muchas veces lo que la
fuera nos dice que deberíamos hacer para estar bien es justamente lo que nos hace normal y está llevando al planeta a bueno al borde del precipicio con la sexta incinción masiva de especies y con el cambio climático es un sistema que está sirviendo a muy muy poca gente. Por ejemplo hay un gráfico que indica quién se llevó, digamos, las ganancias del PBI del 80 al 2015, digamos, y se lo llevó el 27% del 1% de la población más rica y el 10% de la población más rica, prácticamente, se llevó todo el resto. Entonces, lo que hizo esta forma de ver el mundo es profundizar una desigualdad atroz, arruinar el planeta y también, para mi criterio, generar mucha
ansiedad, mucha angustia en el ser humano.
¿Sabes que este montón de petalos lo vas a recoger tú? ¿Verdad, bonito?