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Creo que casi todos conocéis el aforismo, el frase, el refrán, la expresión, esa de la sabiduría popular que tantas veces hemos escuchado, que yo siempre considero que es una filfla, de que si eres un martillo todos son clavos, y lo único que se te puede ocurrir mientras seas pienses como un martillo es que los clavos se meten y se sacan. Si es un tornillo, si es una grapa, si es una tuerca, tu rango, tu capacidad de entender e interactuar se reduce a las posibilidades conceptuales de que eres un clavo, perdón, un martillo. Queda muy bien simplificar el discurso, que de hecho es lo que es el concepto, lo que viene a referirse, lo que significa cuando eres martillo todos son clavos, significa que es
muy fácil simplificar que es una forma bastante normal de funcionar en el mundo corriente, en el mundo del cuñadeo, vamos a llamarlo así, queda muy bien para la discusión con los colegas, para la discusión en el bar, para tirar que el pisto en algún tipo de discusión pero dejas fuera un montón de matices y ese montón de matices que dejas son aquellos que no encajan ni la definición de martillo ni en definición de clavo. Puede ser tornillo, puede ser tuerca, puede ser grapa, puede ser perno, puede ser muchas otras miles de cosas que su relación con el martillo es accidental o por lo menos difícil. Cuando simplificas muchísimo el discurso, que es
lo que viene a significar ser martillo para todos los clavos, tienes un problema, te dejas gran parte de los matices fuera. No todo en la vida es blanco y por supuesto no todo en la vida es negro y entre medias hay miles de opiniones, miles de matices, miles de tonos diferentes de gris. Con esto que os vengo a decir, os vengo a decir que uno de los problemas principales de considerarse martillo es que lo aplicas al discurso, en el discurso económico y en el discurso político. Y que si hay una forma de ser martillo, que vosotros habéis asumido como válida desde hace muchísimo tiempo, porque así os lo han enseñado, es un indicador económico que tenéis muchas veces en la
boca, que habéis oído infinidad de veces en boca de los más mierda, como un alegato racional de lo que debería ser la ortodoxia económica. Me refiero al producto interior bruto, el PIB, que todos lo habéis oído, lo habéis conocido aunque muchos no sepáis de qué cojones va eso del PIB. Bueno pues el PIB es un invento de un señor en los años 30 para definir la contabilidad de los países, lo voy a explicar en una forma bastante más simple, es un invento que coge todo lo que sea actividad económica monetaria, la mete en una especie de suma y te dice que eso es el PIB, una calicia de tu madre, el beso de tu abuela, ese bizcocho que te hace tu tía angelita cuando vas a verlas ¿te acuerdas?
esos roscos de vino fritos tan riquísimos que hacía tu vecino de abajo en las que no a intercambio monetario no pintan una puta mierda, cuando estás malo y tu madre te cuida, cuando tienes un anciano en casa y le cuidas sin obtener nada económico a cambio. Cuando ayudas a tu vecino a limpiar un trastero sin cobrar ni un puto duro o ayudas a tu otro vecino a recoger las manzanas del huerto y no generas actividad económica monetaria, eso lo cuenta para el PIB. Las relaciones entre padres e hijos, las relaciones de pareja, etero o homo da igual que no generan impacto económico no cuentan o sea gran parte de lo que es la compasión ese rasgo distintivo de los seres humanos eso que llevamos practicando
desde que somos humanos e incluso bastante antes no cuenta no cuenta porque no genera aspectos económicos no genera un intercambio monetario que es de lo que se trata y diréis hombre, eso no puede ser así. Realmente es así. De hecho, uno de los mayores usos que se ha hecho del PIB en su momento fue para calcular la deuda de las naciones hundidas en la guerra. Cosa curiosa. El su propio autor renegó muchas veces porque decía que el planteamiento del PIB per cápita, esa planta pasta de ese reparto, toca a vosotros, me toca a mí, que no era una forma de medir absolutamente nada y mucho menos el progreso humano y mucho menos la felicidad humana y mucho menos el bienestar. ¿Por qué? Porque las medias no
suelen funcionar demasiado bien. Os pongo un ejemplo. Nuestro querido amigo Amancio Ortega, del que tantas veces habéis oído hablar, gana o tiene 7 mil millones de euros. Yo no tengo un puto duro. La media nos da 3.500 millones de euros. Evidentemente es una sopla polle. Bueno pues esa sopla polle funciona así y funciona y además os la venden así con lo cual os dicen que si el pip cae vamos de culo y que si el pip sube vamos de puta madre cuando vosotros en vuestra vida real no lo apreciáis no veis si va mucho mejor o mucho peor la idea fundamental del pip es que es el martillo para lo que todos son clavos no mide felicidad no mide bienestar no mide tranquilidad no mide absolutamente nada
más que intercambios monetarios. Y tratar la complejidad de la vida humana social, solamente con una herramienta, con esa estupidez monó, no sé cómo decirlo, esa estupidez que es el homo económico, simplista, en el que lo único que cuentan shines son nuestras relaciones monetarias de intercambio de mercancías por dinero es una soplapo y es como la copa un puto pino no vamos algo absolutamente ridículo parece ser que sólo salimos de casa para tener dinero en la cartera y comprar y vender comprar y vender como si fuesemos todos miserables tenderos es el hombre monodimensional o unidimensional no básicamente básicamente es una manera de decirlo a ver tú mismo has dicho que que el concepto del PIB se
crean los años 30. Sí que es verdad que se crean, ahora lo estoy hablando de memoria, pero bueno, si no recuerdo mal, se crean 1934 por un señor que se llamaba Simon Kassnetz y se hace básicamente para cuantificar la producción durante la Gran Depresión, ¿vale? Pero el concepto que tenemos a día de hoy, o sea, eso era una versión como un poquito primitiva de lo que es el PIB, el concepto que tenemos a día de hoy del PIB eso lo desarrolla el señor Keynes en 1940 y lo desarrolla precisamente para cuantificar la producción de guerra. Entonces el concepto de PIB que nosotros tenemos y que seguimos usando es un concepto que está diseñado para cuantificar la producción de un país en guerra, pero no está pensado ni está
diseñado para un país en tiempos de paz. Sin embargo, bueno, se ha establecido completamente, simplemente por una razón, es un indicador muy básico que nos permite establecer comparativas. Entonces, las comparativas pues a quien benefician? Pues benefician precisamente a los países capitalistas, vamos a ser completamente sinceros. Una de las cosas que se suele decir cuando se dice no, el capitalismo ha erradicado la pobreza, mira lo bien que le va a este país en el el capitalismo, mira cómo sube este PIB por capital. En realidad el PIB, lo único que te está dando a la idea es qué cantidad de producción hay en ese país, pero no te dice absolutamente nada de la
distribución de la renta, de la distribución de la riqueza, de la felicidad, de cosas como podrían ser, por ejemplo, la educación, la sanidad, si la gente que está produciendo esos bienes vive feliz o vive un día en la más absoluta miseria. Una persona puede decir, mira, el PIB en Estonia lo mucho que ha crecido desde 1990. Lo que no te dicen también es que tú tienes un índice de Gini elevadísimo, que lo que te viene a decir básicamente es que ese PIB per cápita realmente no se corresponde con lo que la gente tiene, con lo que la gente gana. O sea, que se corresponde con lo que ganan algunos, pero no realmente nos habla de la remuneración, nos habla de la riqueza, de los ingresos, de lo que sea. Entonces, claro, es un indicador,
es un indicador muy básico, además es fácilmente cuantificable, aunque a mí me gustaría hacer un fiso aquí, especialmente para todos nuestros amigos, estos de la economía neoclásica, escuela de Chicago y la escuela austríaca, que nos viene a decir básicamente que el valor de las cosas es subjetivo, no sé entonces cómo se calcula el PIB si el valor de las cosas es subjetivo, no? O sea, es una de las de las paradojas estas que tiene este tipo de mentalidad. Bueno bien, lo que estaba diciendo es, es un índice que les viene muy bien a los países capitalistas, porque les permite decir, mira, si nosotros vamos creciendo en PIB, es decir, si cada vez producimos más y más y más significa que todos vamos mejor y aunque
sí que es verdad que hay una cierta relación entre eso, o sea, realmente no nos acaba diciendo toda la verdad. O sea, tú tienes, por ejemplo, si tú miras cuáles son los países que más percapi que te tienen, pues quitando los países que son mínimos, o sea, países como Lynchestein o Luxemburgo o o Monaco, sale que los países con mayor PIB por cápita pueden ser precisamente los países del Golfo, Catar, Emiratos, etcétera. Significa eso que los trabajadores de esos países viven bien. No hay más que ver cualquier noticia de lo que están haciendo con los trabajadores inmigrantes en el Mundial de Fútbol de Catar para darnos cuenta de que ese PIB por cápita
altísimo, lo único que se corresponde es acoger toda la cantidad de dinero que venden sacando petróleo y dividirlo por el total de los ciudadanos de ese país, pero no nos dice nada más que eso. Entonces, claro, una vez entendido todo esto, hay que preguntarse ¿cuáles son las consecuencias de haber basado todo el discurso político, todo el discurso económico en lo que sería el crecimiento del PIB, un crecimiento continuo? Es decir, si nosotros estamos creciendo en 3% estamos haciéndolo muy bien, pero si estamos bajando el PIB pues de repente ya hay que empezar a hablar de desaceleración, luego de recesión, luego de depresión, etcétera, cuando realmente no es una cosa que a nosotros nos venga a
decir nada sobre la calidad de vida de las personas y nos puede dar una idea de cómo funciona la producción, pero claro lo que pasa es lo que pasa aquí es básicamente que esto se usa como justificación para seguir reventando el planeta, es decir, si nosotros tenemos en la cabeza metidos que la única manera de progresar ese mito del progreso del que hemos hablado tantas veces aquí precisamente en ampliando el debate, que la única manera de progresar como sociedad es haciendo subir el PIB, eso significa que lo que tenemos que hacer es cada vez producir más y producir más y consumir más y sin importarnos pues cosa es como que estemos destruyendo el planeta y esto lo estamos viendo ahora,
es una cosa que nuestro amigo Turiel que lleva hablando muchísimos años y al final es lo que tenemos, nos hemos metido en la cabeza de que la única manera que tenemos como sociedad de progresar es aumentar el PIB y aumentar el PIB y aumentar el PIB y si para eso hace falta cargarse el planeta pues nos lo cargamos, pero no vaya a ser que vayamos a bajar el PIB tres puntos o cosas así. Claro, esta mentalidad está tan incrustada que básicamente nuestros políticos entran en pánicos y ven que un mes el PIB se ha contraído en 0,3%. Es muy fácil que la gente pueda clauticar ante cosas como, por ejemplo, la privatización de la sanidad, la privatización de la
educación pública, el recorte de servicios, la austeridad, el austericidio, este que ya hemos visto, simplemente porque tenemos números negativos en el crecimiento del PIB, no se tenemos un decrecimiento del PIB, cuando en realidad quizá lo que nos deberíamos plantear es un cambio de modelo, no un cambio de monedelo de consumo sino un cambio de modelo de producción, un cambio de modelo de vida. Es que yo os digo que no es que se puedas, que se debes, que básicamente estamos agotando los recursos del planeta, estamos incinerando la atmósfera a base de arrojar CO2 y se nos acaba el tiempo, pero seguimos con ese mito de que lo que importa es que estos números vayan para arriba. Cuando, como tú bien has dicho, CHUS, estos
números son una parte del cuadro general, ¿no?
Ni siquiera miden la cantidad de trabajo que hay. Una de las cosas que siempre se ha dicho es que el trabajo del hogar y el trabajo no remunerado no figuran el PIB, pero sin unas personas que se encarguen de trabajar en el hogar, que esto normalmente suele ser que casualidad las mujeres vaya por Dios, pues estaríamos hablando de que si nosotros cuantificáramos el valor de ese trabajo en el PIB, pues hablaríamos de sacar un 30% de, o sea, hablaríamos de aumentar el PIB un 30%. De hecho hay un estudio, ahora mismo no lo recuerdo, leí hace un tiempo que calculaba si nosotros contásemos para el PIB todo el trabajo del hogar, el trabajo doméstico y el trabajo no remunerado que se hacía en Australia, las estimaciones más
conservadoras nos daban como un 50% del PIB nominal. Es decir, para que nos hagamos una idea de hasta qué punto es ficticio y no nos dice absolutamente nada más allá de lo que nos dice, Realmente no nos dice nada de la cantidad de trabajo que una sociedad invierte, solo nos dice sobre lo que hay intercambios monetarios en eso y otras cosas como las rentas imputadas, pero ya es más complejo y tampoco creo que viene al caso. Por tanto, yo soy de la opinión de que en general los índices son bastante simples y deberíamos prestarle la atención necesaria. Pero concretamente en el caso del PIB no nos dicen absolutamente nada, no nos dicen cómo de bien se vive, es decir,
tú puedes estar en un país que tenga un PIB per cápita enorme o puedes estar en el país con mayor PIB que es Estados Unidos y estar pidiendo base de cartillas de resfrenamiento. Es que ahora mismo, no sé si son 35 o 40 millones de estadounidenses, sobreviven gracias a que tienen cartillas de comida. Es decir, pero sin embargo, el PIB Precapita nos da una barbaridad. Bueno, es que realmente eso no nos dice nada. No nos dice que tú tengas una buena jubilación, no nos dice que tú tengas una buena salud llegada a una edad, yo que sé, 75 años pueda seguir, no nos dice nada de que tengas una buena educación, de que leas buenos libros, no nos dice absolutamente nada, nos dice
bueno, nos dice lo que nos dice y ya está. El problema es basar todas nuestras estrategias políticas, basar todas nuestras estrategias económicas y sobre todo todas nuestras estrategias de producción en esos números que, como ya hemos visto ni son números completos no nos dan toda la imagen completa y que además están justificando que nosotros estemos acabando con el planeta así que una de las cosas que yo creo que deberíamos entender es que es necesario primero un cambio en el modelo de producción lo he dicho muchísimas veces pero para empezar a plantearnos este cambio en el modelo de producción lo primero que tenemos que hacer es dejar de prestar esta atención a estos
indicadores que nos dicen lo que nos dicen. Bueno, realmente no nos dicen nada, me hace gracia porque mirando los países bálticos que abrazaron tan alegramente el capitalismo después de la caída subiética, Estonia, Letonia y Lituania, tienen unos PIB que han crecido cuando todos sabemos que es un efecto ficticio de la pérdida en algunos casos del 50% de la población en la edad de trabajar. El PIB ha subido a la hostia, las inversiones en cripto hostias, pues subiendo mucho, mucho, mucho. El autor, el creador del PIB, del modelo del PIB, el Simón Kutnev, que es una nación imperio ruso, poder al verdad rusa en la Unión Soviética, dijo en el año 62, 30 años,
después haber advertido de que el PIB es muy difícil reducir el benestar de una nación de una nación, a partir de su renta nacional per cápita, esto dice en el año 34, pero en el año 62 insiste y dice, hay que tener en cuenta las diferencias entre cantidad y calidad del crecimiento, entre sus costes y sus beneficios y entre el plazo largo y el plazo corto. Los objetivos de más crecimiento deberían especificar siempre de qué y para que. La idea luz de agosto de que el PIB es un argumento liberal para esconder la desigualdad, para esconder a los ciudadanos, porque ellos asumen perfectamente de qué va esto del PIB. Stigl lo ha comentado en algunos de sus libros, Piketty ha hecho una, está haciendo carrera a
base de hablar exactamente de la desigualdad, que es algo que el PIB ese indicador oculta sistemáticamente no y genera falsa sensación al homo económico ese hombre mono neural y mono dimensional que solo se ocupa de la economía y que las relaciones humanas, el sexo, el amor, las caricias, el arrepentimiento, la ira, el odio, la glotonería, todas estas cosas que nos siguen haciendo humanos aunque le pesa, quien le pese no cuentan una puta mierda, no existen sus cómputos porque no generan pip y ocultan el status quo por lo menos es mi opinión no usar un indicador económico relativamente opaco bueno relativamente transparente perdón porque sí se
sabe de qué está hecho pero que practica sistemáticamente la cultura de la cancelación no luz de agosto si yo sólo hablo de ese modelo de economía todos son clavos y yo sigo siendo Martillo. Bueno pues efectivamente esto esto viene un poco entiendo de la propia naturaleza de un sistema que ya lo he dicho otras veces que en el que lo primero de todo es la cuestión de la rentabilidad verdad y de buscar la máxima rentabilidad es decir esta dimensión mercantil de las cosas pues acaba un poco absorbiéndolo todo y cosas incluso que deberían estar excluidas pues pues de esa dimensión mercantil, como cosas hasta que nos parecen de lo más íntimo de la persona,
como puede ser el sexo que también se mercantiliza, como puede ser hasta el honor y la dignidad que le más que ver a muchos periodistas, con rosas excepciones, aunque muy excepcionales. Entonces, claro, tenemos aquí el tema que siempre decimos de lo que dicen sobre todo los economistas más ultraliberales del cálculo económico, de los precios, de la maravilla, de la información que transmiten. A mí me está gustando bastante que cada vez más economistas, incluso dentro de los economistas convencionales, citabas a Stiglitz, pues Stiglitz y también el gran economista Martiasen, que no dejan de ser economistas, que más o menos están en el mainstream, al menos en cuanto a su metodología, aunque hayan hecho aportes que hayan matizado
muchas cosas, pues ellos también reconocen que los precios que sean útiles para la contabilidad y que den algunas orientaciones que es verdad que son útiles no agotan todas las dimensiones de la información, ni muchísimo menos todas las dimensiones del bienestar de las personas. Y entonces, hasta el propio Nicolás Sarcosí, que es un presidente conservador, pero que, bueno, pues parece ser por lo que le he leído en el prólogo a la obra que ahora voy a citar, pues tiene más de dos neuronas y más de tres y más de cuatro, pues el hombre se está dando cuenta de que, bueno, está este culto al experto que a la vez que cierra la mente está promoviendo,
efectivamente, intereses de las élites, pues plantea una serie de cuestiones que no, personas simplemente de izquierdas o rojeras, nos tenemos que plantear si no cualquier persona, porque yo creo que cualquier ciudadano cuando ve esas estadísticas a las que aludía Sain, cuando ve que los expertos dicen que la inflación está bajando y ellos en su vida cotidiana ven que no, dicen que la desigualdad baja y ellos ven que no y dicen que la arraqueza del país crece y ellos ven que cada vez tienen menos poder aquí, dicen bueno, los expertos eso lo dicen arcos y pues es normal que la gente piensa los expertos o nos están mintiendo o como poco miden mal no
entonces claro esto también lo decía sarcos y esto de siempre los políticos ahora como que delegan en los gestores en los en los técnicos y como dicen los políticos en estas situaciones y más con la crisis de 2008 que yo creo que ha concienciado incluso a las partes más inteligentes del sistema, no? Pues que no pueden ser solo gestores, sino que tienen que promover el cambio, bueno, lo tienen que promover la gente, ¿no? Pero desde el punto de vista de que haya una dirigencia política, pues no puede ser simplemente un tecnóclata, una visión fría y gerencial de la política, que no tiene mucho sentido, porque la política es más que lo que dicen los técnicos, ¿no? Entonces, claro, ¿qué problemas están planteando con el PIB y esta comisión
que estaban Stiglitz y Senni y muchos otros economistas prestigiosos, pero bueno, ablancito a estos dos porque son premios Nobel y mucha gente los conoce, ¿no? Entonces, claro, cuando pasar tiempo con la familia no tiene valor de mercado, cuando el tiempo de ocio, el tiempo de trabajo, el balance de equilibrio, perdón, equilibrio, ocio, trabajo, pues no se tiene en consideración y se desdeña, cuando dentro del PIB que mide realmente de la producción en términos monetarios, se miden tanto cosas malas como más costes médicos, al mejor que los están proporcionando, entidades privadas o más reparaciones de productos defectuosos que también generan una ganancia monetaria como
más output, pues claro, estamos midiendo de una manera un poco curiosa, ¿no? Cuando se está sobrevalorando la especulación financiera sobre la economía productiva, sobre los empresarios que, Bueno, que en cierta manera tienen ciertas ideas creativas para mejorar la producción. Cuando estamos hablando de los mercados, como si hubiera información y competencia perfecta, cuando prácticamente eso no existe, los mercados son imperfectos, incompletos. Es que lo dicen muy bien, Sarkozy, es que, a ver, no quiero que parezca que soy un fan de Sarkozy, pero me sorprenden algunas cosas que dicen. Yo creo que es muy... Me resulta muy alentador porque hay parte de las élites
que son capaces de ver ciertas cosas. Entonces él dice, vamos a ver, si el mercado fuera perfecto, no estaríamos aquí. Porque esto lo escribe después de la crisis de 2018, ¿no? Entonces él dice que, claro, que hay cosas que son existenciales, pues como el tema del CO2, como el tema del calentamiento global, y que la civilización es un proyecto colectivo y no se puede dejar todo a la oferta y demanda individual y a lo que resulte, ya está, ¿no? Y otra cosa que dice él es que, claro, que pensar en los datos, en esos datos desnudos, fríos, totalmente agregados, sin matices, como algo tangible y que hay que perseguir, supone un cierro de la mente
que nos quita una perspectiva un poco teleológica de decir, bueno, pero qué coño es lo bueno de la vida, qué cojones estamos pretendiendo, o sea, qué consiste la buena vida y qué tenemos que hacer para que la gente, nuestras por desgracia, corta vida, pues vivamos lo mejor posible, ¿no? Entonces, con todo esto, no se quiere censurar a los sufridos econometras y a su necesaria labor. En Telpi puede dar una serie de orientaciones interesantes y la econometría pues es una rama de la economía muy respetable. No se tiene que entender como un ataque a la econometría por sí, pero sí que no tenemos que centrarnos en una herramienta tan limitada para acometer los graves problemas que están
enfrentando nuestras sociedades modernas, en forma de desigualdad, en forma de inestabilidad, en forma del estrés que sufren las personas de la incertidumbre de esta economía cada vez más fluida y de perpetuo cambio, de la erosión de los valores sociales y comunitarios. Entonces, todas estas y por supuesto, no sé si me repito, de la sostenibilidad, de la posibilidad de ver estas reservas, este stock de recursos naturales que tenemos y que el planeta se pueda reproducir en su esfera biológica, pues todo eso efectivamente no lo está teniendo en cuenta el PIB entendido como producción, como valor monetario en los precios, por más que les asignen efectos
casi tan matúrgicos los economistas más ultraliberales, pues hay muchas cosas que no se pueden medir en un simple número, en una una mera dimensión, que estará muy bien, insistimos desde el punto de vista contable, pero que tiene también muchos defectos. Por ejemplo, podemos haber estado valorando activos financieros o determinados sectores muy por encima de su valor real por el tema de las burbujas, entonces ahí los precios dan una información completamente desorientadora, ¿no? Nos centramos, a veces, casi en la producción por la producción, en vez de en el aumento del bienestar en esas dimensiones que he citado, y que, a lo mejor, en la segunda intervención,
nos da tiempo a analizar de forma individual, ¿no? Entonces, claro, puede bajar el producto. Imaginemos que tomamos una medida que reduce los beneficios pecuniarios de ciertas empresas, con lo cual se reduce el PIB, pero mejora el medio ambiente para muchas personas y supondrían un aumento de la calidad de vida, pero en términos de PIB estaríamos yendo para atrás. O esto que ha comentado Chuz, con cachondeo, que todos conocemos la netota, esto del general chino que quería pasar un río, decía que tenía una profundidad media de un metro y se le moría tres cuartas parte del ejército, y eso porque los chinos son pequeños. Claro, aquí hacemos la renta media per cápita, pero como dicen
Pues Stiglitzent, hay que ver esa diferencia entre media y mediana, ver al individuo representativo, ¿no? O un país, poniendo ejemplos, un país puede vender una mina o recursos naturales a una potencia extranjera, ya sea China o los americanos, digo los chinos, para que no nos digan que solo somos antiamericanos, y poder aumentar el PIB del país, pero los que se llevan son las élites políticas y empresariales.
infraestructuras que tenemos. Están decrepitas desde la época del colonialismo. Y lo mismo decían los irlandeses, ¿no? Pues tú lo has comentado hoy, pero coño, si los irlandeses estáis muy bien, tenéis un píper capital. Ya bueno, pero tenemos unas carreteras, unas infraestructuras que están peores que a veces incluso que las vuestras. O sea, y aparte, como tienen tantas empresas que van allí por los impuestos y toda esa pasta, que también lo dicen en el informe este de Stiglison y demás, que promovió Sarkozy, esa pasta no la ve la gente del país, porque se repatriará a la multinacional de gesto a nadie, ¿no? Y luego, otras dificultades de medición que tenemos, por ejemplo, con esta tercialización,
con esta cada vez la economía productiva, es un porcentaje menor de la economía total, productiva me refiero a la productividad en términos físicos, el sector primario y terciario, y ahora es el sector servicios, y en el sector servicios es más difícil medir la calidad del servicio. Hay una serie de factores multidimensionales. Claro, para valorar esa calidad es muy difícil. Simplemente medirlo en términos monetarios. Tampoco te está dando toda la información necesaria, ¿no? Claro, y ahora los productos en un contexto de cambio tecnológico constante, pues, están sometidos muchas veces a depreciación. Tuve lo que puede ser, ha podido valer algo.
Ahora, pues, ya no puede valer nada. Pues, eso pasa con los ordenadores. Y como estábamos hablando desde el programa, también con los auriculares, que te crees que te compran unos buenos y luego son una castaña, pero tú ya lo has medido, lo has medido a los precios corrientes que había. Entonces, luego voy a seguir con más ejemplos, pero quería acabar pues con esta idea, que realmente el bienestar de la gente tiene una multidimensionalidad. ¿no? Y abarca muchas dimensiones, no únicamente la monetaria, no solamente el número de bienes que tienes, sino también desde una perspectiva, por ejemplo, del hogar, pues la deuda que tú tienes, también la riqueza que tú tienes, porque puedes tener más consumo que otros que
tenga más ingresos, pero tenga más deuda, aunque te vayas comiendo tus activos, ¿no? Pues la participación política, el capital social que tenga la gente, el medio ambiente, creo que luego vamos a intentar ahondar un poco más en cada una de estas cuestiones de qué constituye el bienestar y qué constituye la buena vida, pero creo que con esta introducción y este tipo de problemas que estamos suscitando todos, pues se puede ver que no podemos tener una única métrica, una única medida fría, adimensional y desde luego que prescinde completamente desde el factor humano, que al final es lo que importa. Nuestras vidas que son cortas y cómo mejor disfrutarlas y vivirlas. Nuestros oyentes ya se han dado cuenta de que el del micro chungo
eres tú, no te preocupes. Te compras un micro y ves esas cosas pasan. Bueno, la idea fundamental que os acaba de explicar luz es incidir de nuevo en que la medida económica, el monetarismo, esa idea de que el dinero es el señor todopoderoso y único representante válido de todas las cuestiones humanas es una gilipollez es una absoluta sandé que sólo se podría ocurrir a los liberales no nadie es tan subnormal nadie es tan profundamente mediocre ni profundamente estúpido para reducir las virtudes las capacidades la facetas la polifacetas que tiene el ser humano a uno sólo de todos sus aspectos porque de hecho, Toni, la idea fundamental del liberalismo, en este caso de usar ese tipo de indicadores,
es para ocultar una absoluta sociopatía, un absoluto desconocimiento de qué es la vida en general, porque su preocupación es defender sus intereses y los de los amos que les dan las migajas que le caen de la mesa. La idea fundamental del PIB reduce el debate, reduce la discusión a un elemento del que tú no tienes control, pues estamos hablando de macroeconomía, no de la microeconomía, que en el modelo clásico ya os informo que es una copia de la microeconomía convertida a grandes cifras en los agentes representativos y todo este tipo de estupideces mononeurales, que son mononeuronales, que se montan los liberales para poder justificar sus Robinsonadas. Bueno, los voy a explicar que
es una Robinsonada antes de que intervenga Toni. Una Robinsonada es un aspecto o una proposición de carácter dialéctico en este caso, una serie de condiciones que solo se podrían dar en una isla desierta, supongamos una isla esférica, supongamos una isla en la que no hay nadie más o un desierto en el que solo hay un vaso de agua, pues eso es una robin sonada, porque si no toda la realidad o toda su justificación del privilegio se les va a tomar por saco. Tony, la idea fundamental de la herramienta pip como martillo para que todos lo veamos clavos, tiene mucho que ver con el mantenimiento del status quo y la ausencia o la incapacidad para buscar soluciones alternativas
a lo que decía Tatcher, el darys novo alternative, el Tina, perdóname inglés, realmente es una forma de control social. Ah claro, por supuesto, por supuesto que lo es, pero es que ellos como yo siempre digo muchas veces en suiza, ellos lo tienen clarísimo. ¿Y usted en clarísimo cuál es su objetivo? Entonces el PIB, como ya han dicho los compañeros, realmente no sirve para nada. Si tú lo quieres es contemplar el asunto desde un punto de vista humano. Porque incluso si tú quisieras contemplarlo desde un punto de vista numérico, por eso de alguna manera, ¿no utilizarías el PIB? ¿Utilizarías el poder paritario de compra, que eso sí que te permite comparar. Por ejemplo, si utilizamos el poder paritario de compra
nos daríamos cuenta que Rusia, que es el mal, es el mal, es la sexta economía del planeta, justo detrás de Alemania y por delante del Reino Unido y de Francia. Y de hecho su economía, dejándome su parte económica dura entre comillas, es similar a Estados Unidos. ¿Por qué? Porque realmente quizás su producción de acero sea la misma, pero su producción intelectual es mucho mayor. Porque, claro, dice Rusia tiene el mismo número de ingenieros que Estados Unidos. Sí, sí, pero son mucho mejores, porque esos famosos misiles hipersónicos solos no se diseñan, solos no se construyen. Nuestros amigos, este tipo de tecnología sola no sale. Entonces claro, ¿qué ocurre? Que el PIB funciona para lo que funciona. Rubán Míndez, los compañeros,
se creó en los años 30, funcionó muy bien en los años 40, ¿por qué? Porque básicamente les servía para calcular la cantidad de barcos, de tanques, de rifles que estaban poniendo en el campo de batalla. Porque la Segunda Guerra Mundial fue ya la guerra industrial, con mayores cohetos y una guerra industrial gana quien más tanques pone en el campo de batalla. Y claro, cuando tenemos a la Unión Soviética poniéndote 34 IS-2 como churros en el campo de batalla, tenemos la responsabilidad que nuestro querido frente velo ruso se planta en Berlín y lo arrasa. básicamente porque lo que se trataba era de poner más tanques en el campo batalla que la lez mañana.
Claro, y pues esa industrialización, la acelerada soítica, pues da sus resultados y permite eso con nuestro primer gente de los rusos, cuyo día celebraremos pasado mañana, pues se plante y reduzca la capital del Reich de los mil años, o sea, Escombros, que de un aparcamiento. ¿Pero por qué? Porque se van en guerra. Es algo tan diferente. El PIB no contemos la relación uno a uno entre el bienestar humano y el PIB. Eso no existe porque el PIB no está pensado para medir el bienestar humano con comillas, ya saben. Como indicó a los compañeros, es sencillamente un valor monetario de los bienes y servicios que producimos y de lo que vemos por dinero, mi relación causal entre PIB y resultados sociales, es sólo un número, como también
ha indicado los compañeros y en este momento pues me viene un libro maravilloso que sugiero su lectura, un poco dejáramos, no hay de fácil digestión pero explica muchas cosas que es la dialéctica de la ilustración. Escribieron Adorno y Hawkeheimer ¿vale? Entonces voy a citar y dice hay un parecita de la dialéctica de la ilustración, y si dice Abrocomillas, el modo de procedimiento matemático se convirtió, por así decirlo, en ritual del pensamiento, pese a la autolimitación axomática, dicho procedimiento se instaura como necesario y objetivo, transforma el pensamiento en cosa, en instrumentos como él mismo lo denominó. ¿Qué es la consecuencia? Pues que lo que parece un triunfo de la racionalidad objetiva,
la sumisión de todo lo que existe al formato lógico, es pagado mediante la doce la sumisión de la razón a los datos inmediatos. Como decía Goya, los sueños de la razón producen monstruos y que un ejemplo de monstruo podía ser Eichmann. Eichmann, sencillamente, se preocupaba de que los trenes llenos de judíos que iban a ser exterminados cumplieran los horarios. Era el número funcionario. El se dedicaba a mover trenes por Europa porque todo se había reducido a un número, a un dato. Absolutamente descontextualizado del entorno y eso es lo que ocurre hoy en día, que vimos en un mundo de datos, de números, pero que no nos sirven para explicar la realidad porque realmente lo importante no es el PIB, lo importante es el acceso de la
gente, sobre todo los de abajo, a los recursos. El PIB se lo mide un fragmento muy pequeño de la actividad económica, aquel que como habéis indicado todos pueden medirse monetariamente, pero ¿qué ocurre? que las cosas más importantes no se pueden medir con dinero. Ejemplo, si privatizamos la sanidad pública aumenta el PIB, claro, hay más parte de la economía dentro del circuito monetario, pero el acceso de los de abajo se verá disminuido como ocurre con toda privatización que en el mundo ha sido. Por ejemplo, si ponemos la vuelta, si ponemos un límite a los alquileres o creamos un parque público de viviendas, desminuy el PIB, pero el acceso de los de abajo a una
vivienda digna mejora, lo cual nos deja de ser paradójico. Desde el punto de vista, dijéramos, capitalista, capitalista tradicional, como liberlerdo, como lo queda en el dominar. Se se produce lo que es una inversión de una paradoja muy divertida, que es la paradoja del overall. La paradoja del overall lo que dice es que un incremento de las riquezas privadas entre comillas se consigue mediante una disminución de la riqueza pública, también entre comillas. ¿Qué ocurre? Que si nosotros nos dirigimos hacia el comunismo, que es el objetivo, yo lo tengo claro, vemos que el PIB tiene que decir una vez, sí o sí, porque el crecimiento capitalista de qué depende, depende de la escasez, ¿vale? y cómo se crea esa escasez,
esa escasez se crea mediante, se crea siempre de manera artificial, de manera artificial y violenta, pues otra cosa hay que tener en cuenta, que el capitalismo sistema profundamente violento. Empezamos con los acercamientos en la, justo antes de la Segunda Guerra Mundial y de ahí todo cuesta abajo. Toda esa violencia intrínseca al sistema, el sistema necesita para auto reproducirse esa dijeramos que se mete debajo de la alfombra y nos sacan cada vez que se menciona esto de la violencia pues nos sacan o los contenereros ardiendo o los 7.000 millones de muertos del comunismo. Si no se puede acá, como ya me cuento mucho en este programa, lo que ocurre es que ellos tienen
altavoz más grande. Entonces, como tiene altavoz más grande, ellos ni se preocupan, es decir, los de arriba ni se preocupan en, dijéramos, en argumentar, es que no les hace falta. Ellos lo que hacen es gritar, gritar, gritar, gritar y saturar el canal. Entonces, una vez que el canal esté saturado, ya me desata en igual. Es que no te van a, es que no te van a, es que no te van a hacer caso, ¿vale? Entonces, ¿qué pasa? Cuando miramos el temita desde la óptica del acceso a los recursos, la cosa convía, porque vemos que esa escasez en la que se basa el capitalismo no está la escasez, ¿vale? Porque el capitalismo es muy ineficiente cuando se trata de satisfacer necesidades
básicas, que son la vivienda, la sanidad, la educación, las pensiones, es muy ineficiente, ¿Vale? Y entonces produce mucho, eso es verdad, pero ¿qué ocurre? Que deja por ciento la producción del planeta sin acceso a las necesidades básicas. ¿Pero por qué? Porque su objetivo no es cubrirlas. Entonces realmente si necesitábamos hablar de técnica, el PIB es un totem. Ahí se hemos leído a Freud, se habíamos la diferencia de totem, tabú, etcétera, pero que eso es un totem, es algo como un dios al que hay que adorar y el capitalismo y lo he dicho muchas veces es un dios muy sanguinario y que exige y que exige sus sacrificios con puntualidad suiza. Entonces mientras intentemos seguir viendo el mundo desde el punto de vista del capitalismo,
estamos perdidos, por como me ha dicho Shine, que hoy del mismo no tiene ningún problema en reventar el planeta siempre y cuando el PIB aumente. Es decir, no tenemos que bajarnos, vez que he mencionado, Walter Benjamin, decía muchas veces que la revolución, creé que habla de la capitalismo como un tren desbocado y que la revolución lo que era era el freno de emergencia del tren. Pues tenemos que tirar el freno de emergencia, porque si no el freno va a descarrular. Bueno, está descarrulando, de hecho, ya. Recuerda a los hermanos más madera quemando el propio 30. Es una paradoja, es una imagen, ¿no? Se parece mucho a lo que planteaba Walter Benjamin.
La paradoja se llama l'Ouro. Lo que le he escrito es L-A-U-D-E-R. A ver, no, no es perdón. L-A-U-D-E-R. Toni, luego lo ponemos abajo, como siempre, los comentarios para que nuestros doyentes puedan indagar en las referencias que ustirizamos en el programa. No pasa absolutamente nada. Muchas gracias. Bueno, este podcast, este tema en particular del PIB, sale a instancias de un tuit que hizo Irakudu Isidura hace una semana por ahí, en el que planteaba la necesidad o la idea de, por una puñetera B, de desvincular el concepto del progreso humano, la narrativa del avance del progreso de los términos monetarios del PIB, del monetarismo inherente al PIB.
Esa idea fundamental es porque reduce vuestras opciones, las minas, a unos términos del debate que no tienen solución posible. La única solución es pasarles a todos a Guillotine, a como diría Shane, como y tal los ricos. La idea fundamental del concepto, que es un concepto que además nos lo han imbuidos a todos vosotros no me podéis decir que no asumís de forma tácita y explícita que a más PIB más de puta madre para todo el mundo. Realmente a vosotros cuando sube el PIB no os afecta porque seguís cobrando la misma puta mierda que gobrabais antes y cuando baja os recortan beneficios comunes por ejemplo sanidad pública, derechos del cobro del paro, del seguro del paro, asistencia
médica, acceso a infraestructuras, a ocio, a un montón de cosas. Esa idea, Isidoro, además, tiene otras capacidades mucho más perniciosas que es mantener a la gente fuera del debate de las cosas del comer. No, es que si baja el PIB, yo tendré que pasar al hambre a petrarme el puto cinturón, mientras otros derrochan cantidades fabulosas en consumo ostentoso. Es una forma, lo mismo que le preguntó a Tony, de control social de mantenernos adocenados, aborregados, como si fuesemos ovejitas? Pues como siempre sí, el PIB y todas las medidas económicas, todos estos índices que se ponen de moda a la compás de las crisis del capitalismo, pues son precisamente eso, plantear como que
todos estamos en el mismo barco, plantear la situación absurda de que los intereses de los mega millonarios son exactamente los mismos intereses de aquel que me adorga todos los para conseguir llevar a casa un miserable sueldo con el que pagar por la cesta de la compra que bien sabemos que siempre crece y nunca y nunca decrece normalmente. Entonces todas esas circunstancias, todas esas crisis numéricas métricas, pues vienen a ser una impostación de los verdaderos intereses de las personas. Es decir, es la sustitución como bien habéis descrito todos de lo que sería las cosas del comer, es decir, pues las situaciones que realmente uno quiere ver
mejoradas, aquellos valores que intenta de alguna manera hacer valer en la vida como algo bueno para la mayoría, como pueden ser ya no la participación política como tal, sino cosas bien sencillas, como la idea de vivir mejor que nuestros padres, vivir mejor mañana que hoy. Es decir, la idea de que de alguna manera pues hay alguna esperanza en salir a la calle todos los días para elaborar lo que serían nuestras tareas diarias o cualquier otra actividad que nos mueva precisamente. Yo no me movería para estar peor. No me pegaría con el de al lado para estar peor. Y realmente eso es lo que sucede todos los días. Lo que pasa es que no lo advertimos precisamente porque hay un elemento que entra en juego
que es la ideología. Y esa ideología no es otra cosa que la ideología del pensamiento único, que al fin y al cabo abarca ya a tanto izquierda como derecha, que es el neoliberalismo, es decir, incluso mucha izquierda, como ya sabéis, yo lo critico mucho, mucha izquierda que se detenta o que pretende detentar la posición de ser antisistema, realmente es como un coro, un coro eclesiástico, un coro de iglesia con cada una de las consignas que lanzan el sistema precisamente. Son sus más fervorosos defensores. Lo vemos estos días precisamente como motivo de este tema que nos obsesiona un poco a todos últimamente que es la guerra de Ucrania en la que
precisamente vemos a todos estos que se definen asimismo pacifistas considerando lo más pacifista de la historia pues el recaudar dinero para comprar lanzamisiles para los nazis que combaten allí a favor de occidente. Pero bueno, al margen de este tema que no es lo que nos toca hoy, yo creo que lo importante es algo que bueno yo creo que ha quedado claro con todo lo que habéis comentado que es que realmente el problema es como decíamos pues centrarnos en torno a la idea de la economía como algo neutro como algo neutral como algo que es bueno que de alguna manera según algún indicador pues vaya hacia adelante y entonces eso implica que todos de alguna manera mejoraremos y esa filosofía general de la indiferencia
frente a, por así decirlo, a la neutralidad política de la economía, pues no deja de ser algo que viene de muy antiguo, es decir, el neoliberalismo bajo el que vivimos, no deja de ser muy parecido a lo que defendían los de la Sefer en el siglo XVIII, este señor Turgot, el fisiócrata, que venía a decir algo muy parecido a lo que diría cualquier neoliberal hoy, con todas las diferencias obviamente, pero que era básicamente la idea de que debemos demostrarnos indiferentes ante la desigualdad, es decir, la desigualdad que genera el progreso de la economía. Es decir, el avance social o el avance de la economía serían una misma cosa dentro de la cual no habría lugar para perdedores y entonces es bueno que haya perdedores o
mejor dicho es indiferente que los haya y además intentar salvarles, intentar que la gente nos sufra, pues sería algo contraproduciente para el progreso. Es decir, que de alguna manera se estaría diciendo con esto pues algo muy parecido al bien conocido chascarrillo de que nos hace una tortilla sin cascar algunos huevos, lo que ocurre es que claro nosotros por lo que sea resulta que somos seres morales y entonces de alguna manera tenemos cierta sensibilidad por nuestros prójimos y entonces eso es un problema que tiene que el sistema lidiar con él, ese sistema lo que hace es vender la idea de que el progreso que ellos protagonizan o que defienden o
preconizan viene a ser algo que traerá esa mejor situación, esa incluso igualdad o bienestar o digamos con una escornucopia, la escornucopia como la abundancia, la idea de que de alguna manera, liquidando cualquier freno moral a la economía capitalista, la acumulación de riqueza, pues se traducirá todo ello en una riqueza y una abundancia exuberante para todos, y la idea de esta fantasía pues no se está realizando desde luego porque vienen defendiéndola desde recordemos ya medio siglo no estamos hablando de que esto haya sido algo que ha empezado ayer o que ha empezado hace un año con la victoria de la señora Díaz Ayuso no, estamos hablando de una ideología de falso progreso, de mentira, de mentira pura y dura, de una ideología criminal en ese sentido
ese sentido porque es una mentira respaldada por la fuerza y la violencia, no lo olvidemos, porque desde luego los recortes sociales eso son violencia pura y dura porque cuando se habla de retirar los servicios sociales básicos a la gente, hacer retroceder la sanidad, lo que se hace es aumentar el miedo y el dolor en la sociedad y eso es lo que genera eso que comentabas Chuss, que es el control social. El control social viene de derivado sobre todo del miedo, la amenaza, el poder que te aplasta y ese poder no es otra cosa o el poder que yo creo que es más decisivo en nuestra sociedad es precisamente aquel que da por seguro que todos y cada uno de nosotros debemos de pisar al de al lado con tal de poder sobrevivir. Entonces esto es
algo bien curioso, nos prometen una cornucopia, nos prometen una riqueza ilimitada y sin embargo lo que tenemos es una creciente sensación de que estamos en riesgo todos de caer en la total aniquilación personal, a nivel económico. Y se nos dice que esto es bueno, porque como decía Turbo, intentar salvar al que es perdedor sería contraproducente. Entonces, yo creo que por lo tanto el problema que tenemos con el tema de centrarnos en la idea de que es un medidor bueno o malo, el problema no es tanto el que sea más técnicamente bueno o malo, el pit como tal, sino la idea de que defiende la indiferencia, se defiende la frialdad, se defiende el que
Y precisamente no tengamos que preguntarnos por las características políticas que llevarían a ser absurdo, precisamente, el, como índice del bienestar al PIB, ¿no? Como habéis comentado, un PIB per cápita puede ser elevadísimo, pero sin embargo, esas cápitas no tener ninguna parte de ese PIB, porque básicamente son esclavos, ¿no? Y ya recordemos que en estas economías que se defienden, ¿no?, de la exportación recordemos que eso es perfectamente posible, ¿no? grandísima acumulación de riqueza, producto del aumento de la producción, pero sin embargo una población completamente subjugada y miserable. Y bueno, en este sentido la idea de que, como digo,
nos prometen una bonanza, un bienestar mayor, pues están desmentidas por los hechos. Y parece que nadie le importa, parece que se puede seguir con esto imitadamente. Y yo creo que quiero creer que esto no será posible. Sin embargo, cincuenta años de esta basura ideológica es un grandísimo récord. Y bueno, decía yo Turgod como ejemplo del comienzo de este pensamiento del SFR y recordemos que por aquella época también surgió, digamos, que una cierta posición a este pensamiento, que es la idea de la gosoniana, la idea de la igualdad. Y en el fondo, bueno, son grandes debates, grandes debates que lo que hacen es preguntarse por algo que el payback no
revela, que es la idea de ¿cuál es la sociedad a la que queremos vivir? ¿Qué clase de personas debemos de ser? sobre todo ¿por qué tenemos que sufrir? ¿por qué otros deben de vivir siempre en la opulencia? estas preguntas claro son políticas, son enormemente políticas, sin embargo se nos dice que no, que son económicas y desde el punto de vista económico irrelevantes, porque se nos dice que poco menos que la desigualdad genera mayor crecimiento y el mayor crecimiento traerá en el futuro un futuro lejano, inexplicable, pues una mayor igualdad, estas historias. Y bueno, y ya para finalizar esta primera intervención, en este caso yo comentaba precisamente,
decías que te habías inspirado en un tweet mío para hablar de este tema, yo hablaba precisamente de la idea de la decadencia de Estados Unidos y ponía como ejemplo, bueno, ya lo comentaba en el anterior programa que hablábamos sobre la decadencia del imperio norteamericano, que Paul Kennedy, el autor británico, que escribió sobre el declíbe caída de las grandes potencias, hablaba de que Estados Unidos estaba en una situación en la cual se iba en un futuro, esto es un libro de los años 80, recordemos, y en un futuro iba a haberse reducida su capacidad de influir en el mundo y esto iba seguramente a generar un comportamiento similar de otros imperios,
que es el invertir más recursos en lo militar y precisamente se ha dicho contra esta tesis de Paul Kennedy pues que no que Estados Unidos había bajado el gasto militar sobre el PIB y yo comentaba que claro cuál era el PIB en los años incluso los años 80 y cuál es el PIB ahora y qué parte de este PIB como diría Michael Hudson y otros autores no es falso es decir qué parte del PIB actual y de toda la actividad económica actual y la opulencia que se supone que existe en determinadas sociedades está basada en una financiarización que va más allá de agilizar el proceso productivo sino que se constituye más bien en un bingo, en una especie de casino gigantesco en el cual pues estamos
intercambiéndonos papelitos diciendo que somos super ricos y claro es un edificio que se va creando sobre una base y esa base cada vez es menos ancha que los pisos que se están construyendo por encima con cada vez peores materiales, que es el ejemplo que se suele poner. Y desde ese punto de vista está claro que, bueno, yo creo que el porcentaje del gasto militar que ahora mismo tiene Estados Unidos es muchísimo mayor, seguramente, en los 80. Desde ese punto de vista, porque la economía contra la que se compara es mucho más endeble en ese sentido. Y bajo mi punto de vista, por lo tanto, como digo, pues podríamos hablar de un paralelo que comentaré en mi segunda parte entre lo que sería la decadencia
de este modelo de análisis de lo que es justo y justo o bueno o malo en la economía y la decadencia del modelo precisamente imperial norteamericano. La idea fundamental de que el medidor es un medidor tramposo y falso que no refleja bajo ningún punto de vista las cualidades de las economías, recordemos todos las burbujas inmobiliarias de los años del año 2006 aquella famosa crecimiento exponencial a partir de 2002 de las viviendas que los más mierdas aleaban como comparte un piso que recuerda que siempre suben añadido al trickle down esa famosa teoría por la cual cuando los ricos se sacian pues parece que va todo hacia abajo a mí siempre me ha recordado algo bastante
es catológico, ellos comen muchísimo y lo que les sobra pues se lo comen los liberales y te venden la moto de que ese es el sistema más justo. Esa idea del PIB que os estaba planteando nada mismo y sídolo en una economía que es un puto número no es nada más que no tiene ninguna percepción de la realidad sign es una herramienta absolutamente ideológica convence a la gente para los mayores sufrimientos te voy a bajar el sueldo, vas a perder como se llama esto, vas a perder beneficios sociales, beneficios fiscales y ten cuidado, no me toques a los ricos porque que ellos que son los que generan el PIB y hacen que tú que el mito del empresario generador de riqueza,
si fuese generador de riqueza sea un trabajador que son los médicos que son capaces de generarlo. no tienen huevos a generar absolutamente nada. La idea fundamental es que el PIB sigue siendo esa herramienta de control y además que le tapa las basuras y las vergüenzas al sistema. Y lo peor de todo es que yo creo que la población lo asume de forma absolutamente acrítica. Bueno, pues lo dice la televisión, será verdad y vamos a hacerlo todo por dios y por la que es una especie de bandera de enganche, bandera de enganche, no, el PIB, vamos a salvar al PIB, como si a ti realmente el PIB te preocupase algo, no, Sain? Ah, sí, a izquierda y derecha. Justo me
estaba acordando el meme de los dinosaurios que están viendo caer el meteorito y él tiene unos dinosaurios y dice, ah, no, la economía. Pues es un poquito así, claro, claro, obviamente, es una de las cosas que lo hemos estado hablando también toda esta hora llevamos repitiendo lo mismo y aquí es que es verdad al final claro que es una herramienta de control ideológica a izquierda y derecha o sea final aquí se trata de que los números salgan en verde siempre o sea si sale en el rojo mal algo estamos si sale en el rojo toca austeridad sí o sí porque esto no puede ser lo que tiene es que crecer siempre siempre para arriba siempre siempre en verde si sale en rojo
la hemos cagado. Claro, realmente esto lo que nos está diciendo, nos viene a decir, es que solo podemos seguir haciendo lo que hemos estado haciendo hasta ahora, que habrán crisis, que habrán cosas de estas, pero que no, que la solución es producir más y consumir más, punto. Entonces claro, llegamos a un punto que dices, bueno, oye, pero nos estamos dando cuenta de que todo esto está incinerando el planeta, nos estamos dando cuenta de que hay auténticos cuellos de botella, que el capitalismo no puede solucionar porque no se pueden solucionar. Nos estamos dando cuenta de que hay crisis de recursos, de que hay una bajada en la producción de combustibles porque falta arena, porque falta arena para hacer el fracking, o sea,
nos estamos dando cuenta de que a lo mejor estamos creciendo por encima de nuestras posibilidades como decían aquellos economistas de la época de la crisis, si es que al final de lo que se trata es eso. Lo que pasa es que el problema es que se nos ha quedado muy incrustado todo aquello que decía esta señora a la que nosotros admiramos tantísimo en ampliando el debate que era doña Margaret Thatcher. Esta mujer decía lo de there is no alternative, no hay alternativas, eso lo existe el capitalismo y eso es lo único que te permiten imaginar. En este sentido, claro, es tocalado, no hay alternativa. La única cosa que podemos hacer es básicamente seguir con este modelo capitalista de sobreproducción y sobreconsumos, una
cosa que hablamos en la semana pasada precisamente en ampliando el debate, todo este error de Keynes a la hora de imaginar lo de el obrero que una vez hubiera alcanzado ciertas cuotas de producción podría retirarse a tener más tiempo libre que ya hemos visto que eso realmente no es porque la única manera de hacer que las cosas sea que los números salgan en verdes producir más y consumir más y consumir más y siempre en ese bucle. Mientras tanto vamos generando toneladas de basura, vamos contaminando los océanos, vamos contaminando los acuíferos, vamos añadiendo CO2 a la atmósfera y no vamos a... oye, a tope, no? O sea, vamos en un autobús camino precipicio, pero no te preocupes, que seguro, seguro, seguro que antes de que lleguemos
al precipicio alguien inventará un autobús que huele. Eso es lo que estamos haciendo. Entonces, claro, el problema de tener una concepción tan integrada dentro de la sociedad, una cosa que está tan sistematizada, que ya la tenemos así y es la única cosa que concebimos, porque, como decía Tina, no hay alternativa, es que tenemos opciones que ni siquiera estamos considerando. Cuando nosotros decimos, oye, pero es que, y si hablamos de decrecimiento, y la gente dice, hombre, hombre, hombre, hombre, de crecimiento, o sea, ya estás diciendo a ti que solo comamos una vez al día y que vistamos con hojas de Palmera que nos encontramos por ahí, pues hombre, realmente eso no es así, o sea, de
eso no va el retenimiento. Estamos hablando de cambiar un modelo, es decir, si nosotros hiciéramos todas nuestras ciudades, ciudades que fueran accesibles con carriles bici, con transporte público, eléctrico, muy barato, muy accesible o incluso gratuito ya que somos comunistas vamos a imaginarlo, gratuito y todo eso, haciendo que el coche que ahora es una necesidad para muchísima gente sea una opción estaríamos reduciendo brutalmente el consumo, porque vamos a ser sinceros, o sea, la mayor empresa de Europa es Volkswagen y eso es porque el coche es una cosa que se consume de una manera brutal, cuando creo que ya hemos hablado alguna vez en ampliando el debate de lo que era lo del comunismo
biblioteca, de otra manera. Esto lo podemos desarrollar más si queréis un día, pero era otra manera de hacer las cosas, de consumir de una manera como si todo fuera una biblioteca. Hay modelos que tenemos en el mundo, en los que nos podríamos inspirar. O sea, ahora mismo me viene a la cabeza el modelo de Kerala. No sé si alguien de vosotros conoce el modelo de Kerala. Kerala es un estado indio es uno india tiene un estado así india tiene un sistema más o menos federal en el cual hay varios estados y querála es un estado que desde las últimas décadas ha sido gobernado por un partido político que es marxista delinista bueno pues resulta que querála tiene los mayores índices de
arfabetización, el menor nivel de pobreza de toda la India, tiene cosas como el mayor nivel de desarrollo humano de la India, tiene cosas como sanidad pública, tiene una amplia participación política, o sea, de hecho es el estado con mayor participación política y todas estas cosas. Resulta que si tú miras los niveles de desarrollo humano que tiene el estado de Kerala son comparables a los de algunas estados europeos. La gente es feliz, la gente vive más años, la gente tiene educación, tiene los menores niveles de pobreza a la India, pero sin embargo si tú lo miras es únicamente por el PIB por cápita ese estado sería un estado pobrísimo porque tiene una
fracción de lo que tendría un país de Europa o un estado de Estados Unidos y, sin embargo, es un país, o sea, quiero decir, un Estado que es de lo mejor, de la mejor calidad de vida que existe en todo el subcontinente indio. Entonces, tenemos estas cosas en las que fijarnos. ¿Por qué no nos fijamos? Porque estas cosas no han, quiero decir, no han llamado más la atención de los medios, de los tertulianos y todo esto. Bueno, pues por lo que hemos hablado tantas veces. Al final aquí lo que interesa es que la locomotora siga en marcha y seguir para arriba y que los números sobre todo salgan en verde. Que salen en verde sólo para los de arriba, solo sabemos todos, pero los números en general tienen que salir en verde. Entonces
eso, todo además no nos lo vamos a cuestionar. Pues oye, igual a lo mejor, porque nos va la vida en ello, deberíamos empezar a cuestionarnos este modelo de producción, que es un modelo de producción criminal, es un modelo de producción que genera residuos, que genera basura, un modelo de producción donde ya ni nos venden las cosas, no las alquilan, no las medio venden y que al final está consiguiendo que nuestra calidad de vida sea peor, sea una calidad de vida de mierda. Es que es verdad, es que al final tenemos una calidad de vida de mierda, o sea tenemos unos alquileres bestiales, unos coches que tenemos que pagar a plazo y que encima cuando te compres el coche
si quieres utilizar el software tienes que pagar un extra y encima tienes que actualizarlo. Tenemos unos móviles que nos duran dos años y al cabo de dos años los tienes que cambiar porque básicamente a base de actualizaciones te han metido bloatware ahí y el teléfono es inserible pero oye no pasa nada porque eso es bueno para la economía, eso hace que los números salgan en verde. Venga, más, más, más madera, más madera, como decía Groucho Marx. Así que, bueno, yo concluy una intervención aquí diciendo, básicamente eso, o sea, o cambiamos de modelo de producción o nos vamos al abismo, pero claro, para eso primero tenemos que quitarnos de la cabeza toda esta serie de dogmas, de mantras, que tenemos muy interiorizados, muy sistematizados
y que si no nos lo quitamos va a ser muy muy difícil porque si nosotros pensamos que si el payback no crece, nos vamos todos al abismo, va a ser muy difícil que consigamos cambiar nada. La idea de la desigualdad como elemento que se queda fuera del PIB, porque no lo mide, no les interesa, de hecho es una forma de ocultación, eso que llaman algunos la política, la canceración, eso de que hay temas de los que no se habla, es algo que ellos, una especie de proyección, no luz de agosto, la que ellos llevan muchos años usando, aplicando, porque no les interesa que la ciudadanía en general y los que escuchan nuestros podcast en particular tengan acceso a
herramientas de carácter conceptor, de carácter crítico, ¿no? Que puedan plantearse que los sistemas, las medidas, el por qué vamos todos por el lado derecho, en vez de ir por el centro la puñetera calzada, o por qué usamos herramientas que son absolutamente inadecuadas para realizar un trabajo en el que nos va la vida, que es la economía, es una parte fundamental de nuestra actividad, en la sociedad occidental, hace que hay una enorme estrechez en el discurso, y de hecho son, como decía Chomsky, una forma de que todos griten la hostia, pero en muchas voces, pero nunca saquen la patita del tiesto, y se mantengan dentro de unos discursos absolutamente normalizados, que sobre todo, que es lo fundamental, no pongan en
cuestión el marco de referencia, o sea, de lo que se puede hablar. Y de hecho, los más mierdas se pasan en el puñetero día, llevando a pseudo-economistas, la fallo, al acallo, a todo este tipo de patuleas, de grandes, como te diría, de grandes adivinadores, de grandes pronosticadores que jamás ha acertado una, el pierno doy una de los famosos carreras locas estaría a su altura y sin embargo se les sigue considerando como una especie de augures que son capaces, una especie de oráculo de delfos a los que luego nadie se acuerda de pedirles responsabilidades. Yo no sé, no encuentro una explicación lógica ni coherente para que a este tipo de gente y este tipo de indicadores sigan
teniendo esa prevalencia tan absoluta que menos en programas marginales como el nuestro marginales digo porque todavía no nos han puesto pegazos en los móviles que lo sepáis somos los únicos que hablamos en estos términos que es una cosa que me sigue llamando mucho la atención bueno en toda sociedad hay discursos marginales pero que bueno esto es como la semilla del grano de mostaza yo quiero pensar que no que nosotros seamos ese grano de embostaza que se va a convertir en el Reino Glosciero o como fuera la metáfora religiosa, pero bueno, por algo se empieza a ver nosotros y tantos otras gente que veo que opina, ¿no? Porque y aquí perdóname, pero lo que decía Michael
Parenti de que bueno, una cosa es la opinión publicada y la opinión que efectivamente a base de repetirse, es la de mucha gente, pero que a mucha gente no le cuadra el discurso oficial y que mucha gente, por más que mediáticamente, pues no tengamos más que los medios alternativos, ya sean los web, ya sean programas como este, otros muchos que hay, ¿no? Pues claro, no quiere decir que mucha gente. Yo creo que aquí, y perdóname, pero me estoy acordando de, y yo sé que estoy muy pesado con Sarkozy, pero es que dice una frase cojonuda, perdóname, ¿eh? Dice, estamos confundiendo, se refiere, yo creo, incluso, a las élites políticas que parte de ellas
tomado consciente, ¿no? Dicen, a ver, o reconocemos parte, o nos van a comer por los pies, parte de lo que pasa. Entonces decía, estamos confundiendo nuestra representación con la realidad, con la realidad. Lo que pasa es que la realidad al final siempre se acaba imponiendo, ¿no? Entonces, hay unos límites del discurso y por más que traigan a sus propagandistas y que lo repitan y que calen mucha gente y que sepan hacer hincapié, pues en los de los errores, de los supuestamente alternativos o que siempre estén machacando con los que les interesa y cayendo de lo que no les interesa, al final a mucha gente ese discurso no les cuadra y no les cuadra porque sufren esa realidad, que dicen sarcos y que se imponen en sus propias carnes.
Si a ti te estaba haciendo un relato de que todo va chachi o no va tan mal, pero luego tú en tu vida pues no vas bien, pues no hay propagandas que pueda cambiar eso y hay gente que tiene un poco de tiempo para pensar y hay gente que tiene más de tres neuronas por lo tanto no es tan fácil yo creo que hay todo depende un poco de hasta qué punto el sistema tienda a tener ese carácter autodestructivo y que bueno no sé si ir a lo de cuanto peor, mejor, es correcto, pero con gente como Salcos sí puede que durara más, ¿no? Pero con gente como algunos de los propagandistas que dicen que solo los tienen para la propaganda, porque al mando de nada serio los pondrían, porque tampoco son gilipollas, pues esto acabaría
mucho antes, ¿no? Entonces, bueno, ya nos estamos alargando mucho y solamente quería centrarme precisamente al hilo de lo que dicen todos estos propagandistas en algunos problemas, que incluso estos economistas convencionales, como Stig, Disaser, aunque por más que sean más de izquierda o centro izquierda, un poco, ese es todo progresista, si queremos llamarlo así, de los economistas reconocen y convencionales, ven que hay con el tema de los precios.
relativas y dan una información y permiten una coordinación, bueno, vamos a ver, los precios y el PIB no es más que una suma, más que de la producción total, incluso casi del gasto total, menos las importaciones. Es que incluso hay gente que dice que no mide incluso lo que se supone que tiene que medir y no voy a decidir otra vez en todo lo más que estamos hablando. Pero, claro, la valoración monetaria lo viene si servicios aunque haga fácil que se sumen las cantidades de diferente naturaleza, si sabemos el precio de zumo de de naranja y de un DVD pues podemos sumar los valores y decir pues la producción el consumo es una cifra una única cifra no y los precios de mercado pues en
sentido serían más que un artilugio contable no porque la teoría económica nos dice que cuando los mercados funcionan bien pues la proporción de un precio de mercado es bueno otro refleja pues la precio relativo que tiene los productos para la gente que los compren pero con esto hay una serie de problemas que ya digo y yo mismo reconoce, ¿no? Porque las cosas son más complicadas, porque en primer lugar hay muchos bienes y servicios, esto lo decía Tony, lo decía Sain y lo decía Cideron, que para empezar no tienen precios, ¿no? Porque, por ejemplo, si el gobierno, pues el Estado, pues tiene un sistema público de salud, o si los hogares pues realizan trabajo de cuidado,
no remunerado, ¿no? Pues claro, ¿cómo valoramos esto en precios, ¿no? Ya tenemos que hacer una estimación, una imputación. Empiezan los problemas, ¿no? En segundo lugar, y eso a efecto puramente pues de hacer la estadística, ¿no? Porque no tiene tampoco una sustancialidad muy clara. Y en segundo lugar, incluso cuando hay precio de mercado, pues muchas veces pueden desviarse de la valoración un poco su yacente de la sociedad, porque cuando tú estás consumiendo un producto que afecta la sociedad en su conjunto, el precio, lo que decíamos todo día de las externalidades, el precio que los individuos pagan para estos productos va a ser diferente del valor que tienen para toda la sociedad, es que por ejemplo el daño al medio ambiente,
cargarse del medio ambiente por la gasolina, por los combustibles fósiles y no se reflejan en los precios de mercado, que los liberales estos a veces estilo los que sabemos, pero si se reflejan las externalidades en el precio y pagan por lo que están jodiendo, bueno nos ha jodido pero además que no se reflejan, entonces bueno esto es una de las cuestiones otra es que es lo que estaba diciendo antes que quiere decir un poco más, el cambio de la calidad en los productos, esto es lo que estaba diciendo, sign es que tú compras algo y una funcionalidad o producto puedes aparecer o cada vez se le añaden más cosas, entonces claro en una sociedad donde
volvemos a insistir. Ahora tiene más importancia la información, la producción de información, las tecnologías de la comunicación y el sector de los servicios, pues ya me contarás en estas cosas tan cambiantes, tan líquidas, tan fluidas, tan multidimensionales, cómo mides tú eso y hasta cómo estás haciendo acopio de todos estos datos. Con todas estas ventas instantáneas, automáticas son de internet que están cambiando todo el rato, ¿no? Claro, tú estás y también puede ser al revés, también puedes infraestimar las mejoras en la calidad de los productos y dar una imagen falseada del valor que se está produciendo. Entonces claro, con esto da lugar a un
montón de paradojas también. Les estaba hablando antes también que decidir, es que lo de la de la inflación. No, la inflación es, bueno, yo, francamente, no sé a vosotros, yo no me creo, es que no me creo nada. No digo que los que estén haciendo las estadísticas tengan mala fe, incluso, pero es que no me pueden decir a mí que los, de los precios, no, por ejemplo, desde que tenemos el euro en productos básicos nos han duplicado y a veces hasta se han duplicado, es que esto es una evidencia de mi vida cotidiana. Los precios de la canasta base que a mí luego pongamos que soy un trabajador en la mediana, pero lo que yo podía comprar con la misma cantidad de dinero ajustaba la inflación si queréis. En el
año 2006 ni de puta coña es lo que puedo comprar ahora, pero si me tengo que creer las medidas de la inflación de los econometras, pues claro es porque la gente de la percepción de la gente que está en la mediana, no en la media, porque en la media lo que hemos dicho antes del chino del río, la percepción de la gente que estamos en la media, pues evidentemente no se refleja en el índice de precios al consumo, son medias no medianas, y además los, parece ser que la gente que se ocupa la gestalística, los económetros ajustan demasiado para las mejores de calidad de los productos, entonces están pintando un cuadro de color de rosa para la gente pues que la gente dice pero no sé realmente como me dice o
me dice mal o algo se os está japan no entonces claro luego otra cuestión y es que esto va en lo que decía también y si no lo cuando estamos todas estas críticas que hemos hecho que se puede profundizar mucho más y aquí si queréis tener es que no da tiempo y más en un tema que en ciertos aspectos es muy técnico, pero ahora voy a darle la raza en el híjole una cosa que ha dicho. Bueno, se la vería en casi todo, pero bueno, especialmente una cosa que ha dicho, ¿no? Pero bueno, el libro donde podéis ver todas las cuestiones de todos los problemas, todas las críticas que se hacen a estas medicinas del PIB, incluso por extensión, a una serie de criterios estadísticos
que hacen que sean unas medidas, desde luego insuficientes o muy matizables o que hay que añadir y otros aspectos, pero que no tenemos tiempo para desalogarles mis measuring of lights, midiendo mal nuestras vidas, ¿no? de YGTP, that's on the top, que es de Stiglitz, Amartasen y Jean-Paul Fitoussik, que es un economista francés de origen sefardí, sociólogo muy famoso, ¿no? Entonces ahí podéis ver todas estas críticas que se hacen a, bueno, pues ese es el tema que iba a entroncar con lo que decía Isidore, lo dice. A ver, no solamente es una cuestión técnica de cómo se mida mal y que haya que completar esa medición, pues, pues, bueno, pues, efectivamente, con índices de calidad
de vida en otros aspectos, con índices de cómo se deteriora la comunidad, con percepciones subjetivas de la gente, en fin, pues, en el libro, porque no me da tiempo, pues, miles cosas que dicen que se podría matizar, ¿no? Pero claro, en el fondo lo que no se está poniendo en cuestiones la idea del PIB, la idea de estas medicinas agregadas y la idea de cambiar de este modelo económico del mercado y del capitalismo, que es lo que da lugar, en cierta manera, a esta manía de medirlo todo de una forma adimensional y simplemente en número, porque se busca beneficio por mucho que luego tú le puedas meter toda una serie de matices que está muy bien y en el libro
los especan fenomenal, pues a veces hay que forzarse un poco para entenderlo, yo por lo menos, porque son temas un poco técnicos, pero bueno, hacen muy buen esfuerzo para divulgarlo, pero por muchos matices que tú, que tú le estás metiendo, pues la cosa ya está un poco viciada de origen y eso que en el caso de este economista, que me parece muy inteligente y muy respetable de Stiglisen, evidentemente, ni siquiera creo que lo hagan de mala fe, pero ellos también están un poco viciados por su escuela de pensamiento y no son capaces de ver más allá del presente modelo que veremos. En un modelo diferente las mediciones en cierta manera sería muy distintas. Por supuesto que habría que hacer mediciones cuantitativas también en ciertos
aspectos. Eso es inevitable. Esto que decía Toni de la Dialectica de la Ilustración es verdad, pero también hasta cierto punto una vez que hemos entrado en una etapa científica de la historia de la humanidad, pues yo creo que la racionalización es inevitable. Lo que pasa es que en un sistema distinto podríamos tener una realización dentro de un plano más humanista y volviendo una vez a ese enfoque casi teleológico-aristotérico de que es la vida buena, que son los fines que tenemos que perseguir, ¿no? No es simplemente partir de un sistema que se centra demasiado en un determinado aspecto y luego ir poniéndole parches, ir poniéndole, bueno, pues esto
es como un barco que tiene una fuga, tu le metes un eso y luego le sale otra fuga, luego sale otra, bueno, nunca se acaba de hundir, porque es muy grande, no, tiene mucho calado, pero al final, algún día se va a hundir y lo peor, nosotros con él, no, por el tema ecologico. Entonces, no me da tiempo entrar en todo lo que hubiera querido entrar, como se puede medir la calidad de vida, si hay mediciones de carácter subjetivo, el enfoque de las capacidades que lo que dice Shen. Bueno, os remito a eso, pero lo que quiero decir es darle la razón a Isidoro en el sentido de que tenemos que ir incluso más allá de la meta crítica, digamos, técnica a medidas como el PIN, ¿no? Tenemos que ir a la crítica sistémica y entonces una vez
que tengamos esa crítica sistémica, tenemos que ver qué criterios tenemos que tener en otro tipo de sociedad para decir, bueno, yo a mí me gusta mucho y eso es el enfoque de las capacidades y las oportunidades, ¿No? Yo creo que hay que respetar la sujetividad de las de las personas, pero también hay que darles las oportunidades para que ellos puedan elegir, porque claro, una cosa, si tú quieres a llunar, porque te gusta llunar, me parece muy bien, y si tú quieres morir de hambre, pues, tú bien está, del punto de vista de los nutrientes genes, van a ser igual, ¿No? Pero no es lo mismo momento de hambre, porque lo tiene más remedio que porque elijes
tiene que haber una serie de capacidades y de potencialidades aseguradas a todos los seres humanos y luego a partir de ahí pues podremos ver hasta qué punto los seres humanos esas oportunidades que tú les has creado las cumplen o no las cumplen y ahí podemos hacer otro tipo de mediciones, ¿no? Pero está muy bien para concluir la crítica del PIB, pero efectivamente tenemos que ir más allá de eso, tenemos que trascender un poco este marco de pensamiento como decía Chuz y como decía Sain, también se nos inconscientemente lo estamos reproduciendo y lo más difícil es salir de esas caminos trillados que ni siquiera uno no es consciente de esa esclavitud, de esa servidumbre intelectual que tiene porque es como el que habla prosa sin saberlo,
¿no? Y eso es. Muy bien, esa parte de las soluciones las podemos plantear a Toni porque ya decía cunez, el autor, el creador del concepto del PIB, que habría que empezar a plantearse, a diferenciar entre calidad y cantidad del crecimiento, entre costes y beneficios en el corte y en el largo plazo, y sobre todo para qué crecer y de qué crecer, ¿no? Tony, hay otras muchas medidas, no se han usado en creo... se me acordó el nombre, el país me acaba de decir el nombre, la medida de la felicidad, que tiene muchas críticas, pero hay otras series de indicadores que se podrían utilizar, incluso la propia o no se hubiera indicado uno propio, creo que lo
hizo Leon Tief, el de los ciclos... no, el de la Contra Tief, Leon Tief, y la idea es que cambiar el modo de medición para asegurarnos soluciones, para buscar soluciones más allá de las orejeras intelectuales que tenemos, ¿no? Sí, sí, pero, claro, pero realmente, incluso, tampoco haría, si quería falta otra manera de medir, pero tampoco haría falta otra manera de medir. Me explico, como digo, yo muchas veces en Twitter, todo esto me produce una oración de esas que yo repito más que repito sin parar, que es cero sorpresas, porque el objetivo del capitalismo, realmente, es la acumulación de los de arriba, la potención de excedentes y la reinversión de hechos de excedentes para seguir creciendo,
es decir, en el momento de la plusvalía. El objetivo, el objetivo del capitalismo, no es satisfacer las necesidades humanas. Entonces, como eso no es, su objetivo no es ese, el PIB les funciona perfectamente. Entonces, claro, aparte de medir el PIB, aparte de medir, dijéramos, lo que ocurre de otra manera, lo que hace falta para empezar, ya que el capital está programado para reproducirse a sí mismo, realmente el capital es como un virus, y ya como decía el sabio nuestro querido Marx, y así aquello que todos los sólidos se disuelven el aire, es decir el objetivo del capital es convertirlo todo en mercancía, todo en mercancía y en todo número y en cuantificable, para impedir
Y esto, aparte de maneras diferentes de medir, que sí que en la iniciativa hicieron algún experimento al respecto, había un goise de Macan y no Kin y no algo por el estilo, lo le hice hace mucho tiempo, lo que hace falta es intervención política, es decir, lo que hace falta es la lucha de clases, la lucha de clases, luchar para el cómo se reparte el producto social que una sociedad necesita más allá de la mera auto reproducción, en el fondo es eso. Es irracional que pensar que un sistema así, cuya única función es crecer por el menos hecho de crecer, va a mejorar el acceso de los debajo a los recursos, que eso no va a suceder nunca porque su objetivo no es ese. Si los debajo hacen algún recurso, pues bien. Bienvenidos
a ese acceso, pero ese no es su objetivo, es que ese no es su objetivo. Entonces si no cambiamos eso estamos realmente mareandola a perdir, que es lo que pasa pues con todos nuestros progres y con toda la progresía que yo realmente no quieren cambiar cómo funcionan las cosas. Entonces nuestro objetivo es el acceso a los recursos de los debajo, lo lógico es dar la vuelta a la tortilla. Si organizáramos la economía en función de las necesidades humanas básicas, más que pensando en aumentar de manera indiscriminada el PIB, por ejemplo, y estaría todo hecho. De hecho, es decir, aumentar de indiscriminada... éxitos, con los éxitos o resultados que todos podemos comprobar.
¿Por qué? Porque quién se queda todos ese incremento, los de arriba, por si se está pensando para funcionar así. Todas las necesidades humanas básicas, como la salud, la educación, la vivienda, etcétera, etcétera, se solo se pueden cubrir mediante unos servicios públicos universales. Una democracia digna de tal nombre, en la cual por ejemplo los cargos se elijan por sorteo. Una justa distribución de los ingresos, de los ingresos y un programa de trabajo garantizado. Lo que interesa no es el ingreso, así a lo gruto por el ingreso, sino la capacidad de compra de ese citado ingreso. Porque tu ingreso puede subir, y lo estamos viendo ahora, tu ingreso puede subir,
en nuestro caso, en los de abajo, el ingreso ni siquiera sube, pero es que aunque subiera si tu capacidad de compra no refleja ese incremento, es que es absurdo que surga, es que no sirva nada. Entonces, los servicios públicos universales no solamente son buenos desde un punto de vista moral, son ecológicamente incluso mejores, porque consigues más con menos. Un ejemplo básico, el sistema público de salud en España, a pesar de que el RG78 lo estaba triturando desde la famosa Ley de Sanidad 97 y está en ello con una alegría digna de la mejor causa, a pesar de todo eso proporciona mejores resultados que el sistema a Salud Gringo y el gasto por PIB per cápita en Salud en España es una fracción de lo
que es el Salud Gringo, o por ejemplo el transporte público en frente al transporte privado. Hace poco he estado en Cuenca y cuando venía por la Guardia todos los pueblos estaban mañana de pancartas en contra de la del cierre de la línea ferrocarril valencia cuenca madrid por un lado esto entonces claro son cosas que es que que no tiene ningún sentido y por un lado tenemos a toda esta tropa progre de mil menos jardinería cuando hablo de jardinería la jardinería de la ecología se conoce de clase menos jardinería a todas horas que si vamos a hacer la revolución verde que si el new deal y todo esto y luego una línea ferroviaria que es básica para
los de abajo, pues se cierra. ¿Para qué? Pues para tener ave. ¿Y quién viaja en el ave? Los de arriba. Porque los de abajo viajamos en el ave. Yo la última vez que viajé en el ave fue cuando fui a ver a las dos o tres años, cuando fui a ver antes de la pandemia, cuando me fui a ver a Floral Jam. Entonces a mí monto en ave, una vez a las mil. Veis que realmente me da igual lo que cueste entre comillas, por supuesto, porque voy a montar una vez a las mil. Y si puedo voy en coche, bueno, en coche, pero ¿quién utiliza la B? Pues no sé, arriba. Entonces claro. Entonces los servicios públicos lo que hacen es incrementar la capacidad de compra de nuestro ingreso.
Entonces por ejemplo, si los gringos no tuvieran que pagar, lo que pagan por la sanidad o por reducir la universitaria necesitarían mucho menos ingresos. Es un ejemplo de esto. Lo que cuenta es lo que puedes comprar con tu nivel de ingreso. Y esa capacidad de compra puede mejorar, por ejemplo, no privatizando a los servicios públicos. Esto hace falta menos ingresos, porque si sube, por ejemplo, el caso socialidad, es algo que de lo que no podemos prescindir. Entonces, ¿qué ocurre? Si yo lo convierto en un servicio público nivel de calidad, necesito menos ingresos. Entonces, si hay menos ingresos, no tengo esa presión para cuando ese sistema de sanidad se está privatizando, la consecuencia es
que yo necesito más ingresos, entonces tengo que trabajar más y hay una presión para aumentar el PIB, es decir, que todo va en la inmediacia, por eso hay que romper esa lógica, porque si no es imposible, si no es imposible, es decir, hay que consumir menos, ¿por qué? que se espera, operamos bajo la subvención de que todos los sectores deben crecer y que al aumento del PIB es bueno de por sí. Sin embargo, ya en la pandemia, ¿qué nos sirvió la pandemia? Para darnos cuenta que no todos los sectores son iguales necesarios. Por eso, por ejemplo, yo me une a lo que ha dicho Shine, hay sectores enteros que son absolutamente innecesarios y relevantes, que no sirven para ese aire caliente. Ejemplo, todo el sector de la publicidad.
Todo esto es absolutamente irrelevante. Nos dimos cuenta en la pandemia lo que eran servicios básicos, lo que eran profesiones necesarias. Cosas que si no hay, los eficientes se paran y también nos dimos cuenta de todo aquello que era innecesario. Entonces por eso debemos abandonar lo que es el fondo del PIB es un fetiche. Podemos hacerlo, no es que podemos, es que debemos hacerlo. Debemos hacerlo por básicamente dos razones, porque vivimos en un mundo finito y porque no somos más felices cuando más tenemos. Eso no es verdad. De hecho, hace tiempo leí esto de la medida de la felicidad que todos los países dejáramos sin dar medida de la felicidad, siempre y cuando. Esto de la
felicidad es muy etéreo, pero se intentó y ocurrió una cosa muy curiosa. A partir de determinado nivel de ingresos, la felicidad no aumentaba. El nivel ingresos puede subir hasta el infido y que la felicidad no aumentaba y el nivel de ingresos no era relativamente, no era una cosa, dejáramos dispanatada, no teníamos que ser todos clones de ese oligarca tan querido por todos nosotros como el Don Amancio, no hacía falta. El nivel ingresos no era realmente bajo, creo que era, no sé si era 2.500 o 3.000 euros en el mes, a partir de ese nivel ya da igual. Así que hoy en día eso es lo mío que tendría que ganar a todo el mundo, ¿vale? ¿Y por qué? Porque sí, el problema es que, claro, todo esto es muy complejo
porque, claro, para que uno suba, todos los tienen que bajar, ¿vale? Porque si no, estamos viendo, por ejemplo, hace poco ha salido que en la India hemos tenido un... han sufrido una hora de calor brutal, pero brutal de en plan de 50 grados. Ya hace poco hay una novela que yo regueme a todo el mundo, que es el Ministerio del Futuro, que hablaba de eso. Yo cuando vino la noticia me vino la novela de la cabeza diciendo, ostras, es que está sucediendo, lo tenemos delante. Por eso yo creo que más que una manera nueva de medir se ha de romper la baraja, se ha de romper la baraja porque si no ya sabemos a dónde nos dirigimos, ya sabemos a dónde dirigimos, que el durante
la pandemia lo vimos. Lo que había que hacer para, por ejemplo, mejorar la calidad del aire. Es que se vio y se vio qué era necesario y qué era innecesario. Entonces, la solución a lo más delante lo pasa es que los de arriba, ellos ya han elegido y tienen claro que el cofastismo ha saco. Yo lo tengo clarísimo y ellos también. Y todas las señales, papá es que el ruido del canal es difícil darse cuenta, pero todas las señales apuntan a el mismo sitio. Mientras eso no se plantea así, en esos términos radicales, por que hay que ser radicales, para alguien me encanta, porque radicales ir a la raíz. Mientras no se plantea esto en términos radicales, es imposible, es que no se puede hacer nada. Y lo más triste de todo es que
vemos como el extremo centro, ellos sí que lo tienen clarísimo, iban a saco. Y en cambio, pues la teórica progresía, pues eso, pues eso. Y a par de despedirí, por ejemplo, pues hemos visto, hace poco lo vi en Twitter, pues que el cambiato de un partido valenciano dejamente de izquierdas y tal, pues su propuesta para el año que viene era pues que Eurovision viniera a Valencia, hice eso, que Eurovision viniera a Valencia, eso es todo, es absolutamente grotesco, grotesco. Entonces, está la cosa muy malita. Es lo que, de hecho, hace poco nos acusaban de que atacábamos a la única opción revolucionaria. Yo lo revolucionario, asumirlo con comillas. Ya decía Arno Mayer que había una diferencia entre las revoluciones y las revueltas.
Las revueltas no pretenden cambiar el status quo, sino tomar el poder y mantener lo que había, pero con nuevas cabezas. mientras la revolución sí que plantea, se tras tocarlo absolutamente todo. Uno de los graves problemas, o una de las inquietudes que tiene Isidoro, que va a cerrar hoy el programa, es que ese ecofascismo, esa forma de medir ese discurso asumido por la izquierda, como bien dice Toníes, es jardinería, que no mueve un puto ápice el status quo, o sea lo que es el modelo de sociedad que tenemos y que nos obligarán a los demás en base a la idea del crecimiento, a la verdad esa idea de la que os acabo de hablar toni del ecofascismo, a que vosotros
veis a comer las cucarachas y las encontráis mientras ellos se iban disfrutando de los chuletones y la culpa seguirá siendo vuestra porque el pipa ha bajado, porque esa medida, ese toten mitológico del crecimiento económico ha bajado, está negativo, entonces no nos podemos permitir o no os podéis permitir que sea lo que nos pasará el poder seguir comiendo carne no esa idea deriva del uso del PIB como herramienta de medida herramienta de control social y herramienta de imposición del ecofascismo porque yo creo y si duro que lo tienen muy claro no en caso de caída del PIB si hay que sacrificar a la gente me cago la puta sin ningún problema no el hijo PIB o el hijo ciudadanos
que voy a ver está claro mantener el PIB arriba no esa es la idea fundamental de todo este discurso a fin de cuentas. Sí, bueno, yo en eso me sabe mal que sean ya no estoy por aquí, porque puede parecer puñalada trapera, pero realmente yo creo que es peligroso el plantamiento que él tiene y el plantamiento de toda la izquierda que se ha abonado al colapsismo, al decrecentismo, como dándole un foco muy importante al tema de un posible fin del mundo cercano, un fin de los recursos, una crisis terrible, cataclísmica, es por encima de lo que son las condiciones materiales de sometimiento en las que vivimos. Entonces, yo creo que esos discursos son básicamente una sustitución ideológica.
Y conviene mucho al sistema, al capitalismo. Es decir, el capitalismo lleva, como dije antes, 50 años vendiendo la burra de un neoliberalismo que, si se le quita totalmente todo voz al al perro de los mercados, pues que vamos a ir todos a una jaboja. Vamos a todos, vamos a ir montados en el dólar. Y como esto es mercancía variada, es algo que resulta casi inverosímil venderlo todavía a nivel ideológico, a pesar de que hay unos cuantos retrasados mentales que están en Andorra y youtubers y tal que se crean toda esta historia, ¿no? La realidad es que es muy difícil vender a la gran masa, a la gran población toda esta idea de que la economía de Casino les traerá una riqueza sin límites, porque
insisto, es que llevamos ya muchos gobiernos conservadores, liberales, etc., a lo largo de los países de Occidente, que han implementado la cartera de medidas neoliberales del FMI, algunos a punto de pistola, recordemos ahí en el Conosur, Argentina, etcétera, y no ha dado ese efecto, sino todo lo contrario, es decir, ahora mismo no trabajamos menos, no trabajamos más y por menos cantidad, es decir, ya volvemos siempre a esa misma estadística terrible que dice que desde el año 2000 los salarios en España en términos reales han descendido prácticamente, o sea, menuda a menudo progreso, menuda a mejora y todo teniendo en cuenta que seguimos la doctrina neoliberal. Sin embargo, claro, ¿cómo se han defendido de esta
realidad, de esta falsedad, de que los hechos prueben la falsedad de sus promesas? Pues siempre han tirado para adelante con la idea de que todavía no se han tomado todas las decisiones neoliberales necesarias y técnicamente convenientes para liberar a los mercados, aumentar la productividad, aumentar la eficiencia, la eficiencia de los mercados, aumentar la resiliencia de las personas, su formación, la gente aparentemente tiene tres carreras, pero no está bien formada, no ha estudiado lo correcto. Todas estas historias ya es un relato que tiene demasiadas vías de escape, demasiados puntos de fuga. Entonces yo creo que ante la evidencia de que el neoliberalismo no da un crecimiento
económico, no mejora el PIB precisamente, lo que venía a prometer que iba a mejorar sin duda, pues entonces se están sustituyendo la ideología del progreso capitalista, lo están sustituyendo de una forma bastante radical, yo creo, están empujando esta agenda de forma muy radical y muy súbita, lo están empujando al tema de este de que vivimos en una emergencia cataclísmica, están volviendo un poco a un discurso religioso, que es como mantuvieron, recordemos, en la edad media y en las edad oscuras, mantuvieron contenta o controlada la población temerosa. Entonces la idea de mantener mediante el temor a la gente sometida, el temor a no tener un empleo, el temor a
ser pobre, el temor a tener que buscar en la basura para comer, todo eso llega a un punto que es insostenible porque la gente vive en demasiadas privaciones y entonces la gente empieza a ver a su alrededor y ve que todo el mundo está jodido. Entonces si todo el mundo está jodido va a ser muy difícil que me convenzan de que el problema está en mí, yo como individuo soy imperfecto y por lo tanto me merezco mi situación y debo esconderme avergonzado, pero claro si todos estamos igual pues ese discurso de bien imposible y cómo mantienes el control social de esa masa de gente que adquiere conciencia de que realmente no tiene un problema individual sino que vive bajo un juego amañado colectivo
pues entonces qué mejor que decir que el mundo se va a acabar y que por lo tanto las privaciones que ahora sufren es algo bueno, es algo bueno, positivo, y además están contribuyendo nada menos que a derrocar el capital. Porque claro, todo esto de ducharse menos, todo eso de comer menos, todo eso de comer menos carne, todo el tema de tener una vida en definitiva peor, pues es una forma de de hacer frente, no a los excesos de la contaminación, de la producción, etcétera. Cuando realmente yo creo que toda la lucha obrera, toda la lucha de los socialistas, toda la lucha de los sindicalistas, hasta que digamos que merecieron ese nombre, que ahora sería muy discutible, en muchos casos, toda esa lucha
ha sido por tener más, no por tener menos. No es una lucha para que tengamos menos cosas, sino para que tengamos más. Y de hecho, el pensamiento marxista, la idea de Marx, no era una idea de que todos fuésemos ricos en términos monetarios, ni mucho menos, sino que fuésemos personas que tuviesen riqueza de recursos. Es decir, que los recursos dejasen de ser precisamente un problema. Y ese problema de dónde procede, el problema de que no no tengamos lo... los recursos para, por ejemplo, levantarme por la mañana y hacer lo que me venga en gana. Y no tener que someterme a una rueda de opresión diaria. Pues lo único que se interpone entre esa realidad, dada la tecnología que podemos desarrollar a día de hoy. Y nosotros, pues
es el capitalismo. Es decir, el sistema que ahora nos dice, que precisamente para mantener su show, para mantener la desigualdad, para mantener la pobreza, para mantener en definitiva lo que consideraba Turgot, que eran las condiciones necesarias para el progreso de los de su clase, pues evidentemente todo eso lo que tenemos que hacer es desafiarlo de una forma general. Y esto ya sabéis que yo defiendo que tiene que pasar por una supresión precisamente de los elementos del terror que tienen contra nosotros, que es la idea de lo que comentaba antes, el miedo a verse sin nada, el miedo a perder el trabajo, el miedo a perder una situación que te permita consumir algo, ¿no? Entonces eso lo primero, renta básica,
universal incondicional, impuestos progresivos al patrimonio, impuestos de sociedades de verdad, bueno, un montón de cosas, propiedad pública de las empresas estratégicas, participada por la población mediante alguna forma democrática, bueno, todos estos tipos de instrumentos es en lo que deberíamos centrarnos y no en un debate sobre de qué forma preferimos afrontar el fin del mundo y todas estas cosas que en definitiva, bajo mi punto de vista, son una enorme distracción, una ideología que viene a socavar nuestro poder de acción colectiva y sobre todo pues el último refugio de los fisiócratas y bueno como prometí antes y ya finalizo con esto, realmente a mí toda esta
situación de este capitalismo absurdo en el que vivimos, de este tecnofeudalismo y tal, creo que tiene un paralelo interesante con el declive del poder norteamericano y en ese sentido toda la promesa falsa del neoliberalismo y del sistema capitalista de que nos va a dar una vida mejor, etcétera, etcétera, pues va un poco al hilo todo este absurdo, esa idea de que tienen unos objetivos declarados de mayor igualdad, riqueza para todos, etcétera, que son falsos, va a paralelo un poco, y ya sé que soy un pesado con esto, a la experiencia de Vietnam, de Estados Unidos. Porque, por ejemplo, en ese conflicto, la idea en teoría era vencer, es decir, vencer militarmente. Y el
objetivo de toda guerra es la victoria, evidentemente. Teóricamente, el exterminio, el enemigo, pues supondría alguna clase de victoria o por así decirlo, la victoria más absoluta posible. Entonces los Estados Unidos se dedicaron a medir su progreso en esa guerra contando la gente que mataban. Literalmente, o sea, el Boddy Kang, la idea de que estamos ganando en Vietnam, porque todos los indicadores disponibles indican, que decía la famosa frase de Magna Mara, todos los indicadores disponibles indican que estamos ganando la guerra en Vietnam, porque se estaban matando a gente a buen ritmo, estaban muriendo mucho más rápido los viendamitas que los norteamericanos, en teoría, aunque sabemos
que esas estadísticas eran falsas, y que por lo tanto, bueno, pues la guerra sí va a ganar. Entonces, la métrica del rendimiento era la muerte de los enemigos, pero sabemos perfectamente que la guerra, igual que el bienestar social, son conceptos muy abstractos, que tienen muchas problemáticas. Entonces, la guerra puede ser que por ponerte como objetivo exterminar al enemigo la pierdas, porque vencer en una guerra, sobre todo, vencer una guerra que se luchaban las mentes y los corazones de los vietnamitas no la vas a ganar precisamente exterminando el mayor número posible de vietnamitas sino tal vez la podrías haber ganado promoviendo una reforma agraria pero
claro si estados unidos hubiese promovido una reforma agraria en vietnam en 1965 en lugar de mandar a cientos de miles de soldados lo que hubiese pasado es que sus títers en saigon subiesen rendido a los comunistas porque ellos lo que defendían eran los latifundios de esta gente entonces el objetivo de la guerra más allá de esos latifundios no por supuesto no era ganarla y eso es lo trágico y aterrador de Vietnam y lo trágico y aterrador también de esta lucha por la riqueza no de aumentar el bienestar etcétera es todo falso el objetivo es otro el objetivo es como decimos la mejora de los que mandan y en concreto el ejemplo de vietnam es bueno porque evidentemente estados unidos
desde un punto de vista militar perdió todo el mundo está de acuerdo no bueno salvo algún rambo no que anda por ahí perdido o que son la verdad bueno perdido no son muchos la verdad es bastante estúpido todo pero bueno el ejemplo de Vietnam es bueno porque militarmente perdieron pero sin margo la gente de las corporaciones norteamericanas ganó indiscutiblemente incluso digamos que el capitalismo también porque el tráfico de contenedores modernos empieza la guerra de Vietnam a costa del tráfico de mercancías necesarias para habituallar al ejército norteamericano allí Entonces, vivimos como decía en este juego de espejos. La realidad es que vivimos bajo un control
ideológico que nos dice que vamos en una dirección y con unos propósitos y que el sistema es bueno porque quiere el bien, pero sin embargo la realidad subyacente es que no quieres objetivo, sino que quiere mantenernos en el total sometimiento y en el mayor de los terrores posibles para que no le mordamos la mano. Y la clave por lo tanto no es refugiarse en ningún tipo de ideología que este sistema nos proporcione o nos publicite, sino precisamente y decididamente morder la mano de ese enemigo, que es enemigo de la mayoría, por no decir de todos. Menos de aquellos que tienen el poder y el dinero. Y recordad que el día 9 hoy es día 7 y estamos hablando de ese programa, el día 9 se celebra
el 75 aniversario de la derrota real y absoluta de la basura fascista e inácio a manos de las tropas soviéticas de no de los rusos sino de los soviéticos y es que pagaron con 27 millones de muertos según algunas estimaciones podrían ser más el derrotar el fascismo sino hoy estaréis todos paseando al paso del gancho de la oca o del pato de su puta madre la idea fundamental es que no les van a invitar a los a los celebraciones del aniversario curiosamente el país que se rindió según algunos autores o unas historiadoras en particular francesa lo de Francia no fue una derrota, se lo juegó una rendición porque estaban de acuerdo con el fascismo nazi y los ingleses alejados en la ciudad de su isla mientras veían como los
demás atacaban, los mismos ingleses, los mismos británicos que abandonaron a la segunda república porque bueno estratégicamente no les convenía. Recordaros que como siempre soy sobre uno de los comentarios que nos meteremos con quien nos tengamos que meter y mandaremos a tomar por culo a quien haya mandado mal por culo, no nos casamos, no nos vendemos y sobre todo no somos neutrales. Eso que os quede muy clarito. Muchas gracias por seguir escuchándonos y por amarnos, querernos en los comentarios como siempre. Hasta el próximo programa.