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No sé si os habéis fijado, pero gran parte de nuestras libertades, gran parte de nuestros derechos como ciudadanos y sobre todo como trabajadores, parece que a mucha gente les sobra, que les molesta. Parece que si se muere tu padre o se muere tu madre, que te cojas tres días de descanso o tres días de relax o de asunto, salvo absolutamente injustificable. Si te tienes que casar, aunque sea hacerte pareja de hecho, que tengas 15 días en tu disposición a muchos les parece una aberración, una absoluta negación de la ética capitalista del trabajo. Curiosamente es siempre para los demás, ¿no? Como tengo un amigo que siempre me dice aquello de en este país, siempre se plantea que venga Dios a traer la justicia al mundo menos a mi casa,
que lo que significa es que todos los demás están obligados a cumplir el icono absoluto escrupulo, pero yo bueno si me la salto es porque yo soy especial, es porque yo tengo razones justificadas, los demás nunca las tienen. Y lo mismo que pasa con la ley pasa con los derechos laborales. Los derechos laborales no han caído del cielo, no han sido los amos los que los han otorgado un día después de misa, eso de la UNA, un inmere que suena salir de misa estos señores. Ya he dicho y nos encontramos benevolos y benevolentes y les vamos a conceder la jornada de 8 nos vamos a conceder los días de descanso pagados o os vamos a conceder vacaciones pagadas, no. Eso no
ha existido nunca. Eso ha sido lucha sindical y lucha obrera organizados en lo que en su momento se llamó Sociedades de Apoyo Mutuo, que es un hombre muy gracioso porque entonces los obreros que vivían en la más absoluta de las miserias, en la más absoluta de las indigencias y sus hijos exactamente igual que ellos trabajaban desde que tenían seis años, cinco años, podéis buscar las fotos de Lewis Hines sobre las ostreras, las chicas que habrían ostras en la bahía de New Hampshire, quiero recordar que era, o los niños que se veían obligados ya desde muy pequeña daza a coger algodón, porque si no, no tenían ni para comer. Bueno pues todos esos derechos,
esa retribución es justa, ese incremento del salario es algo que han peleado tus abuelos, nuestros abuelos, bueno no todos los abuelos porque algunos abuelos se han sido precisamente de los que estaban en otro lado, en el somatén, pegando palos y pegando tiros para que los obreros no se organizasen, ese gran terror que tienen, ese terror se fundamenta siempre en la imagen del sindicato. Nunca os ha parecido raro que los medios de la derecha, de la extrema derecha porque no hay otra derecha que no sea la extrema, tienen esa inquina terrible hacia los sindicatos, no os parece curioso que el tío más rico del planeta, el famoso 10 besos, tenga una lucha enconada por evitar en sus centros
de trabajo los trabajadores se indiquen. ¿Por qué? Porque si se indican hay que reconocer derechos y los derechos significan quitarles una minimísima parte de la atajada enorme de los beneficios. Y algunos diréis, hombre, no son tantos porque los empresarios son los que arriesgan, Obviamente desde los 70 ha ido un desacople entre la producción cada día mayor y lo que son los salarios. Los salarios en muchos países incluyendo nuestro llegan a ser negativos. Eso significa que nuestros padres cobraban, a finales de los años 70, 80 y 90, más dinero del que se cobra ahora por el mismo trabajo. Mientras la productividad en todo el planeta ha crecido de forma espectacular.
Lo que ha cambiado, y curiosamente coincide con el excreto de los sindicatos, ha cambiado el reparto de la tarta. Así, antes la tarta se repartía, digamoslo así, aunque no sea cierto, equitativamente entre trabajadores y empresarios, o entre clases subalternas, pecheros yamos. Hoy en día eso no es así. La gran parte del pastel se va para la parte de arriba. El trickle down es el que os van contar los liberales de que si los ricos ganan mucho algo de cara para abajo es como decir que de una mesa de un banquete os podéis comer las sobras pero eso no es verdad los poderosos los ricos y los amos lo que hacen es incluso quedarse con esas sobras los indicatos son los que intentan que esas sobras lleguen hasta
abajo por el final son las migajas señor Rosenthal esta lucha enconada que tienen los grandes amos y sobre todo los muchos perros que acompañan a los estos que mueven el rabito que les oyes en los bares no hablando de los sindicatos las mariscadas no hacen nada tiene una enorme inquina al sindicato es que tan tanto miedo tan poderoso pueden llegar a ser los sindicatos no la verdad es que por desgracia pudieron ser pudieron ser poderoso hubo un tiempo en que lo fueron relativamente pero lo fueron a costa de la sangre de su recurso humano al final al final acabó la mayor parte de los sindicatos lo que tenían para interponer, entre ellos y la injusticia, era su propia piel, su propia sangre. En
cambio, los amos de los que hablan, la oligarquía de Rico, como dicen Bolshevin, que famosos, como van en mí, lo que tenía era mandar pistolero, sean organizaciones paramilitares, lehacé Franche Española en algunos casos, o los hombres de en el estado unido o cualquier tipo de paramilitares por encargo de los que tandados son los amiguitos de la extrema derecha que a la derecha que hay en este país no guste más o no guste menos. Y un paréntesis, ¿por qué la derecha que hay en este país? Porque a los que eran de derechas conservadores pero demócratas o se exiliaron como uniceto alcalazamora o por tibios tuvieron que irse desaparecer o extremarse. Así que al final, los únicos que quedaron fueron los afines del régimen,
los que financiaron el régimen de fascistas. Es decir, los que financiaron un ejército fascista para asesinar a los españoles. Y ahí tenéis la grande empresa de este país. No hay una constructora que se salve, no hay una eléctrica que se salve, hay muy pocas cosillas que se salve. Ni siquiera algunas turísticas, pero más que Marzán ya ha caído. Y ahora un detalle que es importante sobre lo que es el sindicato. El sindicato está pensado como una organización para conquistar derechos y eso es importante porque en términos militares una cosa es la defensa y otra cosa es el ataque y las técnicas tienen que ser necesariamente distintas y eso depende también de los recursos. Tú no
puedes hacer una defensa pasiva si tus recursos son inferiores al del que te va atacar activamente, porque al final, en cuestión de tiempo, te va a laminar. ¿Qué es lo que le ha pasado a los sindicatos en general en todo el mundo? Pero especialmente en España empezaron a confundir su función. Cambiaron de vamos a conquistar derechos para todos, vamos a defender derechos para unos cuantos o para la oafiliado o para un porcentaje de trabajadores o para lo que sea. Pasaron una una defensa y esa defensa se hizo cada vez más pasiva. Así que los que tenían medio, los que de verdad tenían medio y podían hacer todo lo que quisieran pagándolo por supuesto en una suerte de estalidismo monetario tan caro a lo que
es la derecha, a pesar de lo que luego despotrique, pues cogieron y los laminaron y los laminaron bastante bien. Una cosa es un escudo y otra cosa es una espada. Con una espada no puedes coger y proteger que bien de cierto tipo de ataque y con un escudo no puedes atacar bien y confundir una cosa con la otra implica que el que no lo confunde te va a ganar, sobre todo si sus recursos son ilimitados. Y ahora volvemos al tema de las campañas. Hay una cantidad de pasta que se invierte continuamente en lo que decía Nancy que era la conquista de la hegemonía pero concretamente aplicada a despotricar sobre no ya sobre sindicato cualquiera este o el otro, sino sobre la misma idea del sindicalismo.
Si os vais, por ejemplo, a, como ha dicho Chuz, a las cositas que hace el camarada Bezos en Amazon, pues si conseguí aguantarlo sin vomitar, vaya a haber un montón de ejemplos. Si os vais, por ejemplo, a Walmart, el alto coste de los precios bajos, vais a encontrar también la misma miserable propaganda antisindical que podemos ver aquí en todas partes y especialmente en los medios afines a la extrema derecha, de así libertad digital y todo aquello antro financiado ilegalmente por el PP con dinero robado a todos. Y así continuamente, porque lo que tienen que hacer para que una organización que solo cuenta como principal activo con su recurso humano se quede totalmente
inoperante es laminarle a nivel de hegemonía cultural los recursos humanos y aparte de ahí pues a morirse de ajo y lo que es peor les ha les ha pasado a lo largo de mucho tiempo bueno pero hay desde los últimos 30 años desde yo más o menos tengo noción de lo que es el mundo las luchas por esa hegemonía es el insulto permanente no puedes escuchar en cualquier medio de comunicación, los más mierda de nuestro país, las radios, en la televisión, cómo se aprovecha cualquier oportunidad. No estoy defendiendo el papel de los sindicatos en este país, no los de este país, evidentemente. Recordemos que llevamos sin verles tres años, recordemos que algunos de ellos, secretarios generales de UGT y comisiones, tienen los santos cojones
y se puede llamar de otra forma que ir a dar meetings con los fascistas al lado sin ningún tipo de problema, como si fuese solo natural o no normal. Y luego llega que te encuentras las discusiones en los bares de gente, son asaladiados, igual que lo sois yo, que sois vosotros muchos, los que no os escucháis, defendiendo posturas que son lesivas contra sus propios derechos. Por ejemplo, el derecho a tener vacaciones remuneradas o a que las horas a mayores se paguen de forma diferente a las horas del curso normal, o que esté limitado el horario, o que sea obligatorio la codificación de la Seguridad Social para tener derecho a pensión y derecho a sanidad.
Muchos parece que quisieran vivir en los Estados Unidos de América, donde ahora se están peleando por que el salario mínimo sea de 7 dólares la hora, que es una cosa absolutamente ridícula a 7 horas. Aquí en España mucha gente cobra 3. Pero, claro, Estados Unidos es un país muchísimo más claro que este. Sí, envidíamos lo que vemos en las películas de Estados Unidos y no una realidad mucho más cruda como imágenes que hemos visto recientemente y que se pueden ver si visitas el país y sus zonas periféricas en las ciudades y no tan periféricas porque circulan por el downtown gente totalmente privada de recursos. Entonces, bueno, en esa entidad hay que tener mucho cuidado con lo que nos llega de Estados Unidos, no sólo
como imagen falsa de lo que puede ser la vida o lo que es, sino también de medidas económicas empresariales, que son también políticas, como anular los sindicatos, que es un esfuerzo y un empeño que hemos visto en Amazon, en Google, porque efectivamente ven un peligro. Entonces es contradictorio el que vea el poder empresarial vea un peligro en la práctica de los sindicatos, de los obreros organizados y que luego sus voceros, como los que tenemos aquí también, nos digan que la lucha no sirve para nada, que entorpece la paz social, el contrato social, que no tienen en cuenta que quien genera la riqueza es el empresario, etcétera. Quien nos sueltan estos mensajes de que la lucha, obrera
o sindical no sirve para nada, suelen ser pijos encorbatados con gomina, que salen en la sexta noche, de igual quien de que lado se presenten, sea el probre como Gonzalo Bernardo, sea el ultra-liberal como la calle o rayo, todos defienden unas formas económicas basadas en ese consenso, el crecimiento, etcétera, que omiten la visión conflictiva de la historia de la lucha de clases y de la importancia de esa lucha sindical, que es lo que permite que muchos de los que compran el mensaje de estos fijos puedan disfrutar de jornadas de no más de 8 horas o de vacaciones o de paro o de jubilación. O sea, hay mucho gilipollas suelto con perdón, pero también porque el mensaje es muy machacón, que se come este
despreci hacia los sindicatos, esta imagen de que los sindicatos solo quieren su par del bote y que desprecian toda una trayectoria histórica de lucha de clases que es fundamental para que podamos disfrutar de un nivel de vida mínimo. Hay que recordar que desde el marxismo lo que se dice es que al trabajador se le paga lo mínimo para asegurar su reproducción como trabajador, pero por suerte gracias a esa lucha de clases ya se empeño, entre otras factores económicos, porque en ociente lo podemos disfrutar, se deslocaliza la producción, entonces bueno aquí podemos comprar bienes producidos en otro lado barato, entonces con nuestro sueldo nos alcanza, quiero decir, siempre hay que enmarcar la lucha de clases en un mundo
globalizado, en unos procesos mucho más complejos, pero sí hay que darle la importancia que merece a la lucha obrera y sindicar, no sólo para las condiciones... sino también para el avance en derechos civiles. Entonces, bueno, pues ahí siento ponerme a insultar, pero es que hay gilipollas que disfrutan de la sanidad, la educación pública, servicios públicos e incluso carreteras e infraestructuras gracias a que hay una lucha de clases, una lucha de los trabajadores, por poder disfrutar de un mundo que no sea feudal, porque, al final, se prolonga la mentalidad de la aristócrata en el burgues, una vez las revoluciones burguesas triunfan y en esas revoluciones burguesas
los trabajadores apoyan a la burguesía. Hay un momento de alianza, pero enseguida la burguesía convierte a, una vez alcanza sus privilegios, convierte al obrero en su enemigo, ¿no? Entonces, hay que luchar ideológicamente y también económicamente contra esta mentalidad del empresario, ¿no? Que es el que crea la riqueza y no el trabajador. Ellos siempre hablan de chiringuitos pero luego son los primeros en recibir un chiringuito, como lo ha recibido la calle. De rayo hay que decir que no, todavía no. No sabemos de dónde llega la pasta, de momento se mantiene el mundo privado, pero en la calle ha tenido su chiringuito de la Comunidad de Madrid y ha sido su gestión nefasta. Por otra parte, sus
predicciones no suelen ser muy acertadas, como ya sabemos. Entonces, aquí alguna vez en otros programas hemos defendido que el Estado capitalista ofrece una serie de servicios públicos para asegurar la reproducción de la clase obrera y tal, pero sí hay que darle la importancia que merece a esa pelea, a esa lucha obrera para conquistar derechos que se conquistan mediante huelgas, mediante manifestaciones, mediante paros, mediante organizaciones solidarias, mediante cajas de resistencia que permiten que podamos tener una vida mejor y, además, es que todavía se transmite durante generaciones. Es decir, lo que lucharon otros en el siglo XX, todavía lo podemos disfrutar nosotros,
incluso si alguno de nosotros es un gilipollas que despreciase tipo de luchas, ¿no? También la lucha obrera es la que conquista a estados socialistas en la US y un estado como la US, a pesar de que acabó dominado por una aristocracia, también burocrática, suponía un foco de poder que hacía que en Europa se tomarán medidas más sociales precisamente para impedir que se extendiera un prestigio del comunismo que había que combatir. La lucha obrera es también la que derrota el fascismo en Europa, es la que entrae democracia, porque los burgueses, cuando les interesa, sí pueden apoyar en función de sus intereses económicos este tipo de luchas para luego traicionarlas. Y en ese sentido
de traición también hay que leer un poco la deriva de las últimas décadas de los partidos y sindicatos obreros y de izquierdas que han sido astutamente absorbidos por el estado capitalista, creando un aristocracia obrera, como en comisiones, como en WGT, en mi próxima intervención hablaré un poco de la historia de comisiones para entender un poco este desarrollo, pero crean una aristocracia obrera acomodada, en cierta manera bastante reaccionaria en sus mentalidades, que incluso traza pactos con la burguesía conservadora, que, pues, que formula tímidas reformas laborales, como hemos visto recientemente, entonces, son procesos complicados en los que no es fácil decir, pues, los
sindicatos siempre bien, los partidos siempre bien. No, hay que ser críticos con esas formas organizativas, a la vez que poner en valor su importancia. Y lo hemos visto, su importancia no solo económica, sino porque en cierto punto, o en cierto desarrollo de la lucha, puede alcanzar también un nivel político. Esa lucha, ¿no? Y lo vimos en Cádiz, ¿no? En la huelga reciente y como enseguida el Estado, a pesar de tener un gobierno, el gobierno más progresista de la historia, sacó la tanqueta a pasear, ¿no? Una tanqueta para algunos simbólicas, para otros, como yo y como nosotros, material y poderosa, ¿no? donde el estado te dice cuidado, y además una semana o dos después se hicieron redadas para
detener a huelguistas. Eso también pone en valor y da muestras del peligro y la amenaza que supone la lucha obrera para el estado capitalista. De hecho, curiosamente, a los que no se crean esto, hay una... después de la revolución francesa en 1789, un siglo después, en las calles de de París, la llamada Comuna, fue masacrada a sangre y fuego por los mismos burgueses que se habían aliado con los Sankulots 100 años antes para derrocar a la monarquía. El sistema feudal fue abolido, el ancián Regimen fue mandado a tomar por saco, pero curiosamente en vez de hacer una revolución, lo que se hizo fue una revuelta. No se pretendió de ninguna forma, o por lo menos los burgueses no pretendieron de ninguna forma derrocar
fuentes de la legitimidad feudal y sustituyeron a listócratas por los burgueses. Lo que antes era por cuna, por haber nacido en ciertas familias, ahora volvía a ser lo mismo en haber nacido en ciertas familias, agraciadas con el dinero o con las relaciones suficientes para dominar la sociedad. Una vez que se convenió, una vez que lo sánsculó, una vez que la la revuelta finalizó, ya no le debían nada, ya habían asumido el poder y lo que hubo fue un principio de siglo bastante movidito, muy movidito, en el que los obreros viviendo unas condiciones absolutamente miserables, paupérrimas, como nunca en la historia de la humanidad, pues se revelaron y lo primero que
hicieron fue crear cajas de resistencia o asociaciones de apoyo mutuo, porque una de las primeras cosas que hizo el sistema capitalista fue cepillarse los gremios. Los van a enseñar en el colegio qué suerte que se cargaron los gremios, qué suerte que acercaron las tierras comunales, porque esa forma gremial lo que impedía era el progreso. No, lo que impedía era que ciertos individuos que no tenían conocimientos, que simplemente tenían capital, pudiesen organizar la producción. Antes los gremios, maestros, aprendices y demás se organizaban, se auto-organizaban. Sin embargo, cuando entra el capitalismo eso desaparece. Bueno, contra esa forma de excluir a los
propios trabajadores de las fases productivas, porque son simplemente mano de obra a la que se le ordena, aparecen asociaciones de apoyo mutuo en las que los trabajadores se tienen que buscar las castañas para defenderse de no tener seguros de enfermedad, de no tener seguridad, de desempleo, de llegar a la vejez y tener solamente a la familia como sustento. De ahí viene el término proletario. Los proletarios son aquellos que lo único que tienen son a su prole, término romano, un término latín, que indica que lo que vas a dejar ahí está bien a los tus hijos porque el resto es todo hambre y miseria. Entonces, luz de agosto, uno de los graves problemas del sindicato, bueno no es un problema, del miedo al sindicato es que genera estructuras
de solidaridad, de compañerismo, que, por decirlo de alguna forma, igual que la ley del trabajo, lo que intenta es reducir la asimetría que existe entre el poder negociador del empresario y los trabajadores. Una especie de si nos juntamos todos, hacemos un tío taxi casi tan grande como el empresario y podemos negociar de forma colectiva, porque si negociamos de forma individual le hemos perdido. Ya sabemos que de principio nos impone unas condiciones que no sabes cómo son las demás, que la negociación colectiva ayuda a que esas diferencias no existan, a que se pueda equilibrar el poder empresarial por el poder del trabajador. Efectivamente, yo siempre me acuerdo, ahora que me lo estás comentando, me acuerdo cuando
estudiaba historia contemporánea en el instituto y se me quedó marcado un cartel del Frente popular francés en 1936 cuando estaba a Bloom y salía el obrero, el patrón y el obrero no sindicato, salía un obrero pequeñito, medroso, luego salía el obrero sindicado y el patrón, entonces era el patrón el que estaba inmedroso y el obrero el que era un coloso, pues en cierta manera y aunque sea una exageración porque los sindicatos por muchas condiciones objetivas y subjetivas, pues no siempre suponen la superación de esa simetría, pues al menos sí igualan el campo de juego, ¿no? Y quería comentar algunas cosas que habéis dicho también, respecto a lo que han
dicho también Trobianzi y Rosenthal. Efectivamente, en el caso inglés, habéis hablado de la revolución francesa, en el caso inglés no hubo revolución porque bueno, aparte de por la represión que siempre se maneja a cualquier sistema burgues cuando llega un momento la aristocracia terrateniente inglesa tuvo el buen sentido de ir pastando con la burguesía naciente e ir cediendo le parcelas de poder y también cuando la había demasiada presión por parte de los propios obreros pues eso lo podemos ver en el propio capital no se han y se fueron aprobando leyes pues que mejoraban en cierta manera la situación del trabajo o por lo menos ponían coto a las
explotación más exagerada y más descarnada. Yo me acuerdo un libro que era muy interesante de entrevistas de Manuel Vázquez Montalván y entrevistaba al entonces líder de la patronal, lo más viejo del lugar se acordó Ferrer Salat, que era un hombre curiosamente bastante sofisticado, era doctor en filosofía y entonces le reconocía al escritor que en la entrevista que él no negaba que la lucha obrera del siglo 19 y parte del 20 hubiera sido necesaria para conseguir cosas que en su momento no se les daban racionalmente. Por supuesto, luego te sacaba el discurso tecnocrático de que, bueno, ahora la producción es muy compleja. Si los rusos no, los americanos, la cosecha cereal es mala,
los rusos se quedan sin comer. Un poco quería venir a decir lo que dicen muchos tecnócratas que, vale, que sí, os reconocemos si os damos una galleta, porque en su momento luchasteis los capitalistas más sofisticados inteligentes, pues pueden hacer esa concesión, pero dicen que ahora ya las cosas han cambiado y eso no es necesario bueno ahí podríamos contestarles han cambiado en cuanto a las formas más abusivas de explotación y en los países del mal llamado primer mundo o digamos que los herederos del mundo colonial porque en otros sitios en fin yo me hace mucha gracia porque porque siempre dicen que el mar se está desfasado no el otro día estaba volviendo a leer el tomo uno del
capital y decía había una nota que decía que el parlamentario está pelto decía que si China llegara a ser una gran potencia industrial como está el caso ahora pues que lo que pasaría es que los salarios ingleses descenderían a los salarios chinos y que eso sería muy bueno pues fíjate lo lo lo poco presente que era que era más no porque realmente en cierta manera lo que ha pasado con la globalización y las posibilidades de deslocalizar pues muchas veces las condiciones de trabajo pues van a la baja y él se puede negociador de los sindicatos, pues evidentemente disminuye. Entonces, vamos a ver, ya para empezar con lo que iba a decir más o menos. Y empezamos, supongo que por el principio,
¿no? En las sociedades prehistóricas, ¿no? Paleolíticas, incluso neolíticas, no, o de cazadores recolectares, si te revían ese antropólogo, así que me correges, si digo alguna estupidez. En principio, no hay un excedente que asignar y que distribuir, porque antes de la agricultura realmente puede haber algún excelente puntuado. Me acuerdo que decía que algunos aborígenes había una época que había un banco de sardinas muy grande y tenían para comer varios días, pero precisamente porque no podían almacenar la comiana toda leche para que luego pues pues para para adquirir esas grasas, esas proteínas para cuando vinieran vacas flacas. Entonces cuando en esa situación, digamos, prehistórica, pues la
la stratificación social, la historia es la historia escrita, obviamente, la stratificación social en el sentido que la entendemos no existía y tampoco un estudiante, no, pues en principio todos los que pueden trabajar trabajan y la economía es de subsistencia, que no quiere decir que vivieran mal, porque bueno hay estudios de que realmente vivían con menos trabajo en sitios bastante ricos en recursos, pero bueno, en cierta manera esa situación no se daba, pero una vez que ya llega la sedentarización, la agricultura, crece la producción de alimentos y las comunidades también sedentarias tienen que defenderse también de enemigos exteriores, por ejemplo, los nómadas y todo esto, ahí ya sí que tenemos
un excedente por encima de su existencia y ya tenemos una sociedad dividida en clases y en esta sociedad sí que hay un excedente productivo por encima de lo necesario para reproducir la sociedad, entonces hay gente que vive sin trabajar o al menos sin trabajar en cualquier los demás. Dicen que ejercen tareas de dirección, dicen que hacen la defensa, unos son curas y no hacen nada que parezca oportuno, pero bueno, dan la legitimación simbólica a los que no trabajan. Entonces, donde hay un excedente hay lucha por el excedente y ahí estamos ya dentro de la sociedad de clases. La chiconocida cita de Marce que el resumen de la historia es la historia de la lucha de clases. Entonces, a pesar de lo que digan los
liberales, esos conflictos han existido antes de que esos malvados socialistas envenenaran a la gente, porque a veces algunos liberales twitteros y no quiero dar nombres, porque tampoco es plan como el otro día, pues dicen no, es que realmente si no fuera porque los malvados socialistas envenenan la gente pues el mercado sería una relación armónica, una armonía preestablecida de intereses, no? no se, parecen pan glos totalmente, no? parece una cosa un poco, en fin. Entonces, totalmente contraria a la experiencia histórica en la que esa lucha de los obreros es una evidencia. Es que si tú te les el capital, el tomo uno, él está hablando todo el rato de la lucha por acortar la jornada de trabajo, por mejorar las condiciones de
trabajo, y eso es una lucha desde la propia autorganización de los obreros, que podrás decir, no se articulaba de manera revolucionaria, como dice la historiografía reformista, se articulaba, se articulaba en una forma local, no había...
Todo eso es cierto, pero lo que es una evidencia es que había esa lucha de clases, ese conflicto, ese antagonismo de intereses. Entonces, si hay esa lucha, ¿por qué es necesaria esa lucha? No dice la Constitución ni la ley burguesa que somos libres iguales. estamos obligados a alquilarnos por horas, no podemos cambiar de trabajo, no podemos ir a otro lado si no nos gustan las condiciones. A ver, ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué tengo que hacer casa común con gente que ni siquiera conozco? ¿por qué tengo que mirar más allá de mi ombligo? Bueno, no os asustéis, porque son preguntas retónicas, evidentemente, pero para gente que mire las cosas un poco en la superficie, pues, son preguntas que
pueden parecer plausibles, porque tú puedes ser formalmente y ante la ley tan igual como un multimillonario, pero es que hay una diferencia esencial que no por obvia no hay que dejar de resaltar, pero cuando te hablan de libertad y de igualdad es que si no trabajas no comes, para no haber tienes que trabajar si no tienes una fuente alternativa de ingresos y para trabajar como no tienes medios para susistir independientemente no tienes autonomía y no la tienes entre otras cosas porque las acaparan algunos tienes que trabajar por cuenta y bajo la dirección de otro. Ahora ya se ha impuesto el trabajo libre luego hablaremos de qué diferencia específica había entre el trabajo libre y otras
relaciones laborales u alternas. Y ciertamente ahora podemos cambiar de trabajo y pues mejorar las condiciones, pero en el fondo estás eligiendo al amo de tu tiempo, ya sea uno y otro. Y si tienes el privilegio de que te exploten, porque comencia la famosa y muy divertida frase de John Robinson, la economista, hay algo peor que ser explotado y es no serlo. Entonces es posible, sí, y esto es lo que nos quiere vender, que algunos obreros a fuerza de trabajo y en ocasiones también el caso de Don Amancio, que dicen algunos de ciertas maniobras poco edificantes pues pueden instalarse por sí mismo, pero eso es anecdótico porque la mayor parte de la gente tiene que obedecer a otras personas si quieren comer, es decir que la propiedad
sobre los medios necesarios para producir y sobre los recursos naturales fundamentales que en el capitalismo pueden ser objeto de aprobación privada sin corta pisa, al menos en el capitalismo más puro, pues otorga un poder evidentemente sobre las personas que las hace productivas con su trabajo. Entonces lo tanto es obvio que existe esta situación de desigualdad estructural. Y esto se ha visto en la historia porque es que con esas barbaridades que estábais comentando que se daban, que se han hecho a los trabajadores subalternos y la indigencia en la que han vivido, que no solo, como nos dicen, depende de que la productividad era baja y todo eso, quién iba a aceptar
voluntariamente, entre comillas, someterse a condiciones del trabajo abusivas, destructora del cuerpo y pero aún es que del propio espíritu, que hay muchas historias de terror en el incipiente capitalismo europeo y aunque las condiciones sean mejoradas en Europa, pero no para todos los sectores, ni siquiera dentro de nuestro país para sectores marginales, excluidos del mercado laboral legal, migrantes y tal, ilegales, en muchas partes del mundo siguen operando esas condiciones e incluso cuando hay leyes, cuando hay convenios colectivos, la posición estructural del patrón y esta situación de necesidad, aparte de la la ignorancia, hay que decirlo, de algunas
categorías de trabajadores que no conocen bien sus derechos, pues hacen que se vulneren impunemente. Ahora bien, y para terminar la primera intervención, están inermen los asalariados, los trabajadores, no los asalariados, no son meros juguetes de este sistema económico y de sus fructaciones, los trabajadores tienen agencia. Uno a uno es cierto que están en una posición de inferioridad, porque si tú tienes que trabajar para comer y por esta situación de desigualdad estructural, pues en principio afecta lo que sea, pero ahí viene lo que nos decían en la bola de cristal, que las recordarán también los más viejos del lugar de los que formó parte, que solo no puedes con amigos, sí. Y sé que Fokau le gusta mucho a
Trobían y dice, donde hay poder hay resistencia, pues precisamente porque los trabajadores son indispensables y por lo que no es lo mismo cepillarse a uno, que cepillarse muchos a la vez, su sindicación supuesta en común puede ejercer una contrapresión que impide a los peres abusos y no sólo eso, aparte del potencial que los indicatos tienen para el propio cambio político, cuando los trabajadores se juntan y organizan, pueden poner en común conocimientos y experiencias, puede surgir o surge camaradería entre ellos, y por muy largo que unos lo fíen, por desgracia, están poniendo a las semillas de una nueva sociedad donde no tengamos que alquilarnos ni pedir
permiso a un propietario de medios de producción para poder vivir. Bueno, pues ya que ha sacado el tema del movimiento de la acusación de que el socialismo es el responsable del malestar social a nuestros dientes le recomendaría un libro estupendo que se llama la idea de la revolución marineros esclavos y campesinos en la historia oculta del Atlántico de él es que él tiene un nombre tiene un nombre alemán no me recuerdo cómo se llamaba en el que cuenta una especie de repaso de todo lo que es el tráfico Atlántico no sólo de esclavos sino de movimientos de rebeldía, de ataques contra eludismo, ataques contra las plantas de producción, contra los ingenios azucareros, los cimarrones escapándose de las plantaciones,
los problemas en IT y Santo Domingo con los esclavos, un problema para amo, evidentemente como a Orocio Monasterio, que los cabrones de los comunistas les quitaron los esclavos y los ingenios no trajeron un problema para ellos, pero realmente los esclavos se liberaban. es un libro bastante interesante. Bueno, ya hemos enfocado el tema hacia el sindicato. Las luchas sindicales, desde el siglo XIX, que es cuando se forman realmente los sindicatos, o por lo menos así lo cuenta Epitonson en la formación de la clase obrera en Inglaterra, hasta su forma en la que no son nada más que agencias aburguesadas y burocráticas en las que se defienden intereses de ciertos colectivos,
no de forma global sino de forma sectorial que es como la ley los plantea, plantea el problema de que a muchos ciudadanos los privilegios que no los son, son derechos que consiguen para sus afiliados y consiguen para los trabajadores en general, parece ser como que fuese un juego de suma cero no, y se los quitasen a otros ciudadanos y es la sensación que tienen muchos no, es que si tienes ese privilegio no lo tengo, no perdona los privilegios, los derechos que al final de cuentas es el trato, valen detrimento de la parte del pastel de tu amo, de los beneficios gigantescos brutales que tenga tu amo. Y curiosamente, Rosenthal, siempre hay esa lucha como si tú tienes
este derecho a faltarte desde el curro porque estás enfermo, está habiendo ahora con el COVID, que muchos médicos en Madrid se están negando a firmar los partes hasta que no acaban de atender a sus pacientes, los partes de baja, sin todo este derecho, no existirían sin la lucha sindical, sin la lucha sindical de nuestros antepasados, no la de un gestico, menciones que están de lo que llevan haciendo bastante tiempo. De hecho, buscar las correlaciones entre potencias de los sindicatos y derechos sociales y va a disfrutar del hallago, que en realidad resulta obvio. Y esto voy a citar frases varsistas por aquello de coger y disfrutarlo. A ver, los trabajadores desean conseguir tanto
y los patrones entregar tan poco como sea posible. Los primeros están dispuestos a asociarse para elevar los salarios y los segundos para disminuirlos. No resulta en perdicil prever cuál de las dos partes se impondrá habitualmente en la puja y forzará a la otra aceptar sus condiciones. Los patronos, al ser menos, pueden asociarse con más facilidad y la ley además autoriza o al menos no prohíbe sus asociaciones, pero sí prohíbe las de los trabajadores. No tenemos ley en del Parlamento contra las uniones que pretenden rebajar el precio del trabajo, pero hay muchas contra las uniones que aspiran a subirlo. Además, en todos estos conflictos los patrones pueden
resistir durante mucho más tiempo. A largo plazo el obrero está necesario para el trabajador como el obrero está necesario para el patrón o como el patrón o para el trabajador, pero a corto plazo esta necesidad no está novia. Bien, esto, familia, lo podéis encontrar en el libro 1 en el capítulo 8 de la riqueza de las naciones, y así un montón más. no es algo que diga Marx, o que diga Bakunin, o que diga Lenin. Esto es algo que dicen los liberales. Los liberales de verdad, de verdad. Los despotistas empresariales que parasitan su buen nombre irán en contra de esto. Y leerse a este tipo, leerse a Adam Smith, que era profesor de ética y se le nota, es una forma muy interesante de distinguir lo que son liberales de verdad,
de lo que son despotistas empresariales, o peor aún, propagandista. Es decir, apatronados de esta pandilla de despotistas empresariales, porque si ya es triste ser un poco desagradable para el conjunto de la humanidad, como dice el camarada Ben Smith, que son esta pandilla de capitalista, esta pandilla de avariciosos, esta pandilla de parásitos. Muy triste, mucho más triste es aún el coger y ser un un bien pagado de esta escoria. Final cabo, si uno es un bien pagado de escoria, no podría ser mucho más que escoria. Por muy buenos nombres que utilicen, por muchas libertades entre comillas que juren entre todos defender mientras trata de conquistar la esclavitud para todos los
demás y que parezca un accidente. Sí, los patrones siempre están dispuestos en todo lugar a hacer una especie de acuerdo tácido pero constante uniforme para nuevamente los salarios sobre la tasa que exista en cada momento. Violar este El concierto es, en todo lugar, el acto más impopular y expone el patrón que lo comete al reproche entre sus vecinos y pares, y ahora ida las declaraciones de la camarada Calvinion sobre no que subir los salarios porque la inflación es muy mala. Los patronos a veces entran en uniones particulares para hundir los salarios por debajo de esa tasa, se urden siempre con el máximo silencio y en secreto y hasta el momento de su ejecución
y cuando los obreros, como a veces ocurre, se someten sin resistencia, pasan completamente desapercibido y así una detrás de otra y ahora llegamos a la lucha sindical de verdad. Los trabajadores son personas desesperadas, hacen actos desesperados, que actúan con locura y frenesí cuando ya no pueden resistirlo más, propios de desesperados, que se enfrentan a la alternativa de morir de hambre o de aterrarizar a sus patrones para que estén de inmediato sus condiciones. En estas ocasiones, los patrones son tan estrandosos como ellos nunca cesan de dar voces pidiendo socorro del magistrado civil, y el cumplimiento riguroso de las leyes. Y ahora nos vamos a lo que pasa en el campo, cuando la
inspección de trabajo y la ministra de trabajo dijo, vamos a mandar inspectores al campo a ver qué hay por ahí. Y un montón de asociaciones de patronos, de patronos, dijeron, no estoy intolerable de que no estáis llamando, de que no estáis acusando. Es absolutamente delenable que hagáis esto. Hicieron mucho ruido. Luego la situación de trabajo detuvo unos 30 y tanto, así para empezar, por condiciones infrahumanas y en contra de la legalidad vigente en este país. Y un paréntesis, si alguna pandilla de empresarios, de la organización que sea, del sector que sea, no le gusta la legislación laboral de este país, que intenta independizarse, o que financie una agrupación
paramilitar como hicieron en el 36, que ya es triste, pero es lo que hay. Y así, una detrás de otra. Insisto, el capítulo 8 del libro 1 de la riqueza de las naciones. Borchemi, que arriba y ahora nos vamos a ir al libro de Thompson que ha citado Chuss. Una de las cosas que ha pasado siempre, como dice Navemi y como dice Thompson también, es que la gente normal intenta sobrevivir y se adapta a las condiciones tanto como puede. Y cuando ya ronda lo que es el hambre, las posibilidades de supervivencia, Entonces se pone exigente, se pone incluso violenta, que es lo que decía el compañero Adam Smith. Cuando se ven forzados por la necesidad es cuando empiezan
a buscar formas de agruparse, pero estas agrupaciones están totalmente mediatizadas por la necesidad. No tienen ni todo el tiempo que podrían, esa que necesitarían para planificar, para pensar, ni todos los recursos para llevar campañas publicitarias, para coger y convencer al conjunto de la población, de cuáles son sus intereses, no pueden repartir panfletos con los mejores barrafos de la riqueza de las naciones. El derechismo, esta bandilla de capitalistas sí que puede, y de hecho lo hace, y de hecho tú coges y le sacas extractos de esto a algún despotista empresarial acá liberalistísimo, acá liberales entre comillas y te van a decir que esto es cosa de rojo, es que Adam en mí era un poquillo así,
una buena persona y creía que lo mejor para el país era lo mejor para el mayor número posible de habitantes del país. O llamar los rojos si queráis. Probablemente lo tendría mucha ahorra como profesor de ético que era. Y seguimos con el cámara de Atonso. Cuando ese tipo de cosas se da, lo que es la diferencia de planificación y la diferencia de técnica coge y hace que los trabajadores estén en una absoluta de ventaja contra los complots de los capitalistas. De hecho, tenéis los cintas de izquierda, pongámoslo así, y los comparáis con los recursos, los medios y la capacidad de impacto y pegada que tienen el Instituto Cartu, el Instituto Bonmise,
la versión española Castiza Gutre, que es el Juan de Mariana, y compañía, y y, ostia, no hay color. Y eso hay que reconocerlo. Y llega un momento en que su potencia de pegada es tan grande que consiguen hacer que la gente sienta vergüenza de pertenecer a la clase obrera cuando eso, en alguna época, en algunas décadas, fue motivo de orgullo para todo el mundo y, sobre todo, para todos los pertenecientes. Y ese orgullo es decir, aquí estamos todos, somos esto y lo vamos a defender. Hacía que cierta gente, como digo, pagara para militares para que matara a gente. Y ahora nos vamos a las conquistas sindicales. Una de las cosas que han hecho es organizarse,
que, vista la necesidad y las carestías, resultó heroico. Y una de las primeras cosas que pasaron es la infiltración por parte de la oligarquía dentro de esos sistemas. Lo describe Thompson con una claridad prístina. El entrimo, trozquista, era algo que ya venían haciendo los que tenían más recursos. O sea, no es una idea de izquierdas, es una idea del poder. Y este hombre, lo que hizo fue, oye, esta metodología funciona. Vamos a intentar aplicarla a nosotros. Por supuesto funciona mejor cuanto más poder tiene. Y ir a buscar la historia del camarado auron. Luego, otra de las cosas divertidas que cuenta el que para la tonsón es una manifestación, una marcha de un montón de
gente diciendo, oye, mira, es que tenemos que exigir derechos porque esto es insufrible. Y además, somos seres humanos y tenemos el derecho a tener pues por una vida fuera de lo que es trabajar para todos, es que hasta había patrones. oye, mira, es que tenéis que limitar por ley lo que son los salarios por arriba y por abajo, y tenéis que limitar también los tiempos, porque si no, la gente normal que cree que los demás tienen derecho a una vida razonable no puede competir con los que no creen que la gente tenga derecho a una vida razonable y no tienen escrúpulos por llevar a cabo sus clientes. Eso lo decían algunos capitalistas, algunos burgueses, pero, como dice el camarada
Adam Smith, tenían el descrédito del conjunto del gremio. Y por eso yo decía, no, no, hay que regularlo por ley, porque yo no puedo competir si yo pago una cantidad que me parece justa y el otro no paga nada. Bien, pues así seguimos y eso nos lleva a otras de las cosas que han hecho los grupitos de capitalistas, es fomentar las ideas de desigualdad, de diferencia, de fricción entre grupos. No, es que los sindicatos defienden los intereses de los que son trabajadores inestivos frente a los que pretenden acceder. Por eso quieren subir el salario mínimo para que así los que pretenden acceder al trabajo no puedan acceder. Eso había encontrado un montón de despotistas y empresariales defendiendo
esa barbaridad que es una idioteza poco que se analice con un poquillo de calma, pero lo van a hacer igual que lo de no es que en realidad los sindicatos defienden a los trabajadores frente a los o a los trabajadores fijos frente a los que son temporales o así y lo que es peor como la potencia programística es tan grande a algunos sindicatos en algunos momentos daos se le ha pasado esto por la cabeza y lo han hecho y una vez que empiezas a defender a pérdida, una vez que conviertes una maquinaria de conquistar derechos, era una maquinaria de defender los derechos que ya ha adquirido, entonces, camaradas, has pasado de ser un ejército activo que intenta conseguir
algo, a ser un ejército pasivo al que el grupo que tenga más recursos lo va a laminar, sino en un día, en una semana, y sino en un año, y sino en 23, pero lo va a laminar, que es la situación en la que estamos. Y si ahora lo comentamos con el entrimo del que hablaba Tonso, pues tenemos cosas como Fidalgo, que termina haciendo las presentaciones del libro de memoria del camarada José María Esnar, que ya es triste que un sindicalista acabe ahí, bueno, pues más triste aún que que un sindicalista acabe ahí, es que el resto de sindicalistas de esa organización sindical se lo permitan. Y bueno, hay una última batalla que quiero comentar y que habla Thompson en su libro, es esa marcha que os decía, te coge y cuando
llegan a Londres los trabajadores, la policía lo recibe y lo recibe como hermanos. Lo siguiente que pasó cuando esto se disolvió y cada cual volvió a su casa después de la manifestación es que a los policiales triplicaron el sueldo. Porque había que conseguir que los grupos de mantener el orden se considerase más afine al estatus quo que a los que pretendían mejorar el estatus quo para todos y la forma de hacer eso es aumentarles el suelo. Y si son muy psicópatas de privilegios para apatear a la gente y salir de impune que a veces en algunos regímenes, por desgracia, pasa. Y ahora nos vamos a las victorias sindicales. No hay una sola victoria sindical que se haya conseguido
sin una cantidad imponente de sangre de los grupos sindicales. Si nos vamos a la conquista de la jornada de ocho horas, el día... Y por lo que se conmemora el 1 de mayo, como el día del trabajo, la matanza de Chicago fue una manifestación pacífica donde los paramilitares de derecha pusieron bomba y colgaron así de anarquistas en Estados Unidos. La razón por la que Estados Unidos no celebra el día del trabajo, el uno de los mayos, porque no quisieron que sintieran los trabajadores de allí de demasiada afinidad, con los trabajadores de otros sitios, con bandera roja, como bandera de él, país, y lo consiguieron. Y así, una detrás de otras, si nos vamos a Thompson, por ejemplo,
hay un montón de, o sea, el mismo permiso para hacer organizaciones, pasa por una masacre que realiza la burguesía. Y llega un momento en que dice, hostia, ¿cómo nos hemos pasado? Y dicen, sí, sí, os habéis pasado tanto que ahora vais a transigir. Si nos vamos a la huerga en España durante el fascismo, siguen exactamente el mismo patrón. ¡Anda! Hemos matado a gente y la verdad es que lo que dicen, pues, tenía razón. Jolín, pues si tenía razón, haberte dado cuenta antes de haber matado a toda esa gente. ¿Qué mataba el ejército fascista? El ejército fascista asesinaba fundamentalmente a líderes sindicales, a poetas e intelectuales y a maestros.
Pues, señores, vamos a pensar un poco en lo que es la organización sindical como algo que sin duda es mejorable, pero obviamente es necesario dado el pescado. Y ahora hablaremos después de qué cosas tendríamos que pensar para tratar de mejorar. Sí, al final siempre hay que pensar que con sindicatos estábamos mal, sin ellos estaríamos infinitamente peor. Por muchas críticas se le haga el sindicalismo. gran parte de lo que hoy somos como sociedad, lo demos a ellos, a tus padres, a tus abuelos, a tus mis abuelos que fueron los que lucharon por los derechos sociales, los mismos con los que tuvies por mucho que critiques en el lugar, que si comen langostinos, que si a las mariscadas,
que si lo que no quieres trabajar, todavía no conocía a nadie que le guste su trabajo, aunque trabaje más allá de la necesidad, ¿no? Tengo que trabajar porque si no, debajo del puente me puedo morir de hambre. Es una forma de coerción, una forma de libertad. Te obrían muy bonita. Si no trabajas en el sociéis, muy igual, no el que no trabaja no come, pero el capitalismo es si no trabajas por lo que yo te digo, sin el derecho a la dignidad, al techo o a la comida, trabajas por lo que yo te doy, mis obras, o puedes irte abajo al punto y me dice, hambre, puedes elegir, ¿no? Libertad, libertad, libertad. Sí, desde luego. O sea, eso dice mucho de cómo está formulado desde un principio el sistema de producción
capitalista, es decir, si no hay una respuesta social, una lucha, una confrontación, el sistema capitalista por mucho progreso técnico que pretenda vender o por mucho derecho en abstracto que quieran presentar estaría dispuesto a someternos a condiciones de esclavitud o semi esclavitud como podemos ver en países de Oriente o en América Latina que periódicamente nos llegan noticias de explotación salvaje que como decía es lo que también ha permitido que aquí tecamos mejores condiciones de vida y la conflictividad se haya reducido porque es verdad que si hay un nivel de vida suficiente en mucho de este conflicto del que hablamos se apacigua así como es verdad que si
hay un nivel de vida muy insuficiente, también cuesta organizar la respuesta obrera. Entonces el juego de equilibrios aquí, tanto económico como político como social, es siempre muy complicado y se ha de estudiar en contexto, que es algo que y P. Thompson muy acertadamente estudiaba en la formación de la clase obrera. Es decir, decía que la pertenencia a la clase simplemente por ser obrero por tener que vender tu fuerza de trabajo no no eres proletario en un sentido político si económico porque perteneces a esa clase pero la formación de esa clase obrera consciente requiere de un no sólo ser en sí obrero sino un para sí tener un objetivo económico y político no entonces en ese sentido de
recuperarlo concreto una historia en concreto y para ver este desarrollo un un poco de cómo emergen los sindicatos, cómo evolucionan y cómo pueden llegar a una decadencia me resultaba interesante recuperar la historia de comisiones obleras en España, porque su origen es bastante localizado en Asturias, a finales de los años 50, principios de los 60, en las cuencas mineras, en una serie de pozos en concreto, se empiezan a organizar destinamente asambleas de mineros que sufren una explotación degradante para confrontar con el poder franquista y el poder empresarial y exigir mejores condiciones salariales, mejores condiciones de horarios, etcétera. Entonces es una lucha simultáneamente económica y política. Yo tuve la
oportunidad de entrevistar algunos de ellos para un libro que hicimos, La furia en silencio de Jorge Martínez Reberte que habla de este origen de comisiones obreras y uno de ellos pues me contaba cómo se levantaba a las cuatro de la mañana, cogía sus madreñas, sus tuecos, caminaba de noche hasta el pozo, entraba en el pozo a trabajar y salía varias horas después otra vez de noche, es decir no veía la luz del día. Ahí había una especie de instinto de clase, podemos decir, en en el que no había una sofisticación en el programa político, no había un desarrollo ni siquiera marxista del asunto, quizás por un par de frases sueltas, pero sí había una
voluntad y sobre todo un sufrimiento colectivo y una voluntad de organización conjunta para confrontar el poder empresarial a quien defendía a quien la policía franquista, una represión bastante dura, por parte, o sea, no solo hacia ellos sino hacia sus familias, con vigilancias, con represión fuerte, con encarcelamientos, con dureza represiva y van apareciendo en focos muy concretos y para conflictos concretos también una vez se resuelven esos conflictos, esas asambleas de trabajadores se disuelven pero progresivamente y también con la contribución del PC y de otros partidos y de otros sindicatos cristianos como las Hawk y las Kuak va cogiendo estructura
las comisiones sobre las tanto que a mediados de los años 60 el sindicato vertical se ve bastante copado por ellos, el ministro Solís se pliega a negociar con comisiones e incluso la justicia franquista se plantea legalizarlas en un momento que parece que las van a legalizar, pero se les va la situación de las manos y tiene que volver a legalizarlas, volver a una situación de represión, de encarcelamiento, hay historias muy duras de obreros de la construcción, en Madrid, organizando huelgas que acaban encarcelados en la Dirección General de Seguridad, sufriendo torturas y luego ganan la prisión de Clavanchel o a otras prisiones, como Segovia, el puerto de Santa María, varias cárceles, también
esto lo trabajé para mi tesis doctoral que acabo en un libro que luego también pasaré por si alguien le interesa, que da cuenta de la importancia tanto económica como política de la lucha y del papel de comisiones obreras junto con el PC en el avance democrático de nuestro país, tanto que en los años 70 hay una cantidad de huelgas brutal, también hay una cantidad de presos políticos en España brutal, muchos de comisiones obreras, hasta que llegamos a la muerte de Franco, se suele decir que Franco murió en la cama pero el franquismo murió en la calle. Es verdad que es cuestionar de que el franquismo muriera del todo. Luego hemos tenido un proceso de revisión de ese
periodo, de cómo se hizo, de cómo incluso se prolongan hasta hoy en día las estructuras franquistas de poder, tanto en lo económico, esto Antonio Maestre estudio del franquismo sea como lo político. Pero hay que analizar ahí el papel de comisiones obreras que llegada a la democracia se organiza más territorialmente, más sectorialmente una estructura más vertical y se pliega en determinado momento a pactar con la patronal los famosos partos de la Moncloa en un momento de crisis económica después de la crisis del petro del 73, en el que hay una inflación disparada. Esto es una inflación muy significativa en las luchas económicas y sindicales durante
todo el siglo XX, pero también lo vemos ahora, que hay un retorno de la inflación y quien pringa ahí y quien va a palmar son los trabajadores. Los partos de la Moncloa ha puesto que uno de las concesiones más notables de esos factos es que los salarios no se vayan ajustando a la inflación sino que hay un recorte por ahí, entonces ahí vemos ya el descajamiento que es característico en todo el primer mundo entre las rentas del trabajo y las rentas del capital y vemos también una progresiva integración de las estructuras de dirección sindicales en el estado capitalista hasta el punto de que a pesar de que hay una conflictidad muy fuerte a finales de
los años 70, coincidiendo con la llegada también al poder del PSOE y con toda la lucha que también se llevaba detrás de muchos dirigentes históricos, pues ya sintieron que habían llegado a democracia, pero insisto no es solo un proceso en España, sino que en general a no integración de los poderes sindicales en la estructura del Estado y una cesión progresiva, un entrar no tanto en confrontar directamente con el poder del capital y sus formulaciones políticas, como invitar a ceder, a buscar nuevos contratos sociales, hacer pequeñas conquistas, además se deja de lado cualquier forma de lucha política, de transformación del régimen capitalista, si acaso pues se lucha por convenios colectivos,
por ganar ciertos derechos en respecto a despidos, horas trabajadas, vacaciones, etcétera, que además vemos que van a ir progresivamente recortándose. En ese sentido hemos vivido un retroceso brutal. Entonces, a ese respecto, bueno, me parece que detalla muy bien la historia de comisiones soberanas en esos 40, 50 años, detalla muy bien cómo puede ser la vida en un sindicato, como emerge de manera casi espontánea, digamos, y muy... y como acaba integrándose en el estado capitalista. ¿A ese respecto sobre cómo funciona actualmente el sujeto obrero y político? Quería hacer una punta, pero no sé si habrá otra intervención, me espero. Hazlo ahora porque ya llevamos casi la hora.
Con lo de luz de agosto, ya tenemos para el programa completo. pues nada, remato muy rápidamente. Lo que nos encontramos actualmente es como una carencia de sujeto político y económico unificado, ¿no? Cada uno tiene sus condiciones laborales, digamos, los convenios conectivos constantemente están en peligro, cada uno pacta sus condiciones, cada uno tiene su vida laboral, digamos, entonces no hay, volviendo Episom son no hay una construcción colectiva del sujeto político obrero y lo que hemos visto ha sido un avance del populismo en el siglo XX que es a través del pueblo de la idea del pueblo como se constituye sujeto colectivo y político pero ha habido una
regresión en ese sentido de construcción de sujeto político o socialista, ahí de nuevo podemos volver a la crítica a la socialdemocracia y como detrás de incluso los populismos de izquierda que tienen su éxito relativo electoral, lo que hay de fondo es un programa socialdemócrata pero no socialista. Entonces nos encontramos actualmente con un problema de cómo recuperar la lucha económica para partir de ahí lanzar la lucha política. Entonces esto es para reflexionar sobre si tiene que ser a partir del mundo del trabajo Si tenemos que buscarlo con el mundo vecinal, aparece como un sujeto fragmentado, no por una trampa de la diversidad, diría Yu, porque aparecen distintos agentes
y todos son claseobreras, de alguna forma, pero sí que debemos buscar, incluso con las herramientas populistas quizá, pero cómo reconstruir ese sujeto político no solo económico sino político de transformación de régimen que sea capaz de volver a poner hacke al capital en integridad. O sea, no sólo para arrancar ciertas reformas, sino para decirle al capital que ahora en decadencia total y en crisis por muchos lados, que esta forma de vida no es la que queremos y que queremos ser dueños de nuestros medios de producción. Esto es como un deseo final. Sí, sí, la carta de los reyes magos que nos echas de año. no me hace gracia porque al final estás comentando el triunfo absoluto de
aquello que el ministro franquista rese el ministro de la vivienda que para los que no sepáis tiene un museo en corea de todo lo que saqueó de las iglesias de este país no podéis saberlo porque es una oda al atrocinio es una cosa como absolutamente curioso que sea obra menor pero bueno a reses se dedica a cogecinarlo en corea en navarra y a resa tiene una frase una frase lapidaria que lo encontrará en muchos lugares de la izquierda diciendo yo no quiero ser proletario, yo no quiero un país de... no quiero un país, perdón, de proletarios sino un país de propietarios, ¿no? Y ese discurso ha calado profundamente ese discurso de mi chalcito adobao en el que me hago mis paillitas, tengo mi piscinita y miro por encima de la
valla a mi vecino, el misterismo va muy ligado a este tipo de individualismo, ¿no? El que os decía antes de traer a Dios la justicia al mundo menos a mi casa y ahí los sindicatos no tienen los sindicatos como reunión como común como lo del espacio de lo común no parece que los derechos han caído todos del cielo y han estado desde siempre como dicen los liberales una especie de ley natural al derecho a la propiedad y todas estas cosas tan bonitas que se inventan porque luego saben que todo lo que cuentan es una puta patraña pregunta lea un liberal la distinción entre la propiedad privada en el principio de los tiempos cuando éramos animales y estábamos aquí con lo que
Dios nos trajo al mundo y curiosamente ese fase de los terrenos, el terra nulis de John Locke de la tierra tiene propiedad no tiene propiedad porque es tuya y porque debería de ser cuando nos damos una restricción de derechos bueno pues pasa lo mismo con los sindicatos, los sindicatos es como se pusieron porque van a luchar por algo que es natural no algo que ya hemos tenido siempre las 8 horas porque en gran parte es el desconocimiento absoluto de la historia de sangre, de dolor y de equilibrios. Repasando a Thompson, hay un libro fascinante que se llama La lucha por la desigualdad de Gonzalo Pontón, ya hemos hablado algunas veces de él, en el que te cuenta cómo es la historia del mundo, desde el punto de vista de las
canciones alternas y de las miserias a las que se les sometíais y tenían que padecer. Casi todos los pecheros, aquellos que tienen que pechar trabajar. Y me hace gracia porque leyendo hace poco a Graeber, al difunto David Graeber, el de Endeuda, tiene un libro fascinante, se llama Trabajos de mierda, y expone en Luda Agosto que los trabajos de mierda inútiles, absolutamente improductivos, que no valen para absolutamente nada. Curiosamente, los que más se están creciendo son los trabajos dedicados al control y la autohustificación de la actividad burocrática empresarial privada. Estos administrativos, estos gestores de recursos humanos, managers, capatares y demás cuyo único trabajo es mover papeles y vigilar que
los de abajo, los que reclaman horarios menores porque ellos no fichan, por ejemplo los catedráticos de universidades, famoso, ciertos catedráticos que no fichan su puñetera, había ciertas universidades que se toma como prestigiosos expertos, sin embargo yo no fichan pero exigen que los demás fichen con un absoluto rigor, pues todo este tipo de gente tiene trabajos que realmente no valen para nada no valen para absolutamente nada y donde la parte del sindicato como son trabajos dentro que podríamos decir el mérito propio no es el famoso mito del mérito resulta que ahí el sindicato no entra no puede entrar y bueno y que los demás lo hagan pues
es una cosa como absolutamente atroz no si yo no estoy sindicado porque lo vas a estar tú al final es de lo que va esto, de que si yo me estoy comiendo una mierda, tú también te la comas, envidia. A mí me ha hecho mucha gracia, porque cuando me estabas contándolo del catedrático que no ficha y ficha en los demás, me ha acordado de una maravillosa película de Berlanga, de las maravillosas, curiosamente la epocafranquista, sobre ti a la censura, Calabuz. Entonces, había un jefe de la Guardia Civil en el pueblo y veía un subordinado a las piernas encima de la mesa quita las piernas encima de la mesa, lo preven las ordenanzas. El tío se levantaba y ponía el propio
jefe de la Guardia Civil las patas encima de la mesa y decía el otro, pero usted, pero yo soy el jefe, un poco así. Eso pasa en todas las sociedades jerárquicas y divididas en clases que las reglas en teoría son iguales para todos, pero en la práctica la cosa es bien diferente. Entonces, quería comentar aparte otras cosas que habéis dicho antes de seguir con mi rollo, de verdad estamos eligiendo unos temas que quedan para dos y tres programas porque habría tanto que decir de tantas cosas pero bueno escucha tiene una cosa si déjalo para podemos grabar mucho más programas no tenemos ningún problema y podemos repetir si queréis que no pasa nada tampoco
de falta que estendamos el programa otra media ahora y ya llevamos un buen rato pasar yo voy a decir cuatro cosas no te preocupes entonces yo creo que una de las cosas que habéis dicho lo de que los sindicatos reales, pues sí, pueden temporalizar porque los jefes a veces no son competentes, tienen deficiencias organizativas, en fin, pueden hacerse muchas críticas. Pero yo creo que eso también es un problema a veces de la izquierda, tal vez por sus, entre comillas, elevados ideales. Se ve todo bajo un prisma un poco perfeccionista y, oye, estamos tratando de conseguir objetivos políticos y sociales, pero somos personas los que estamos tratando de conseguir esos
objetivos y las personas pues tenemos defectos, tenemos problemas, tenemos situaciones, tenemos tentaciones, entonces a ver no tampoco hay que ser tan duros con nosotros mismos y flujerarnos, pues claro que van a surgir imperfecciones y claro que van a surgir problemas, pero hay que ir al objetivo general, no hay que dejar nunca que esos árboles tan feos no nos dejen ver el bosque. Luego, efectivamente creo que si vemos lo que ha conseguido la clase obrera, pues en primer lugar, si vamos a la historia, porque como decía, no sé si la cita la voy a facilitar, pero creo que la deciseron que los que no conocen la historia son siempre unos niños, ¿no? Siempre hay que conocer la historia. Tiene
mucha utilidad por más que ahora no esté de moda. Entonces, lo primero que consiguieron los trabajadores es el propio poder de asociarse, la propia capacidad de asociarse, porque efectivamente, como habéis dicho, en las revoluciones burguesas estaba la ley de Schapelier y estaba las leyes contra las combinaciones en Inglaterra, que luego fueron derogadas. En el caso de Inglaterra se derogaron en 1824 a ver se derogaron en los libros porque en la práctica pues te podían todavía entruyar por conspiración o interpretando otras leyes anteriores es curioso porque el primer ministro inglés de la época lo dice el profesor van der linde que es muy interesante es uno de los más máximos
exponentes de la historia social de la historia del trabajo decía el primer ministro inglés de la época que bueno que ellos estaban muy impuidos de del tema de Adam Smith, del libre canvismo, decían que al final no había problema en dejar a los trabajadores que se indicaran, porque al final los salarios, los mercados, los temas macroeconómicos y por lo tanto verían que al final pues no serviría para nada. Es un poco curioso porque eso lo dicen en la teoría pero la práctica es obvio como habéis dicho que los sindicatos molestan muchísimo y se les ponen todas las trabas posibles y a ningún jefe le gusta que haya que hayas indicatos entonces evidentemente es un poco contradictorio todo eso luego aparte de lo
que estaba diciendo es ese propio derecho a la organización el que se ha luchado y se ha vertido verdadera sangre y luego quería matizar una cosita que había dicho antes este trovían digo perdón trovían Rosenthal es verdad que Adam Smith dijo del tema de las coaliciones en este libro de workers of the world van de linda analiza que eso es verdad pero que hay que matizarlos no siempre es verdad tampoco tenemos que ponernos siempre en la posición de que de que los obreros están inerme frente a esas malvadas coaliciones aunque su época es que encima las previas. Porque también los empresarios no tienen una perfecta identidad de intereses. Hay que tener en cuenta que van al
beneficio particular y no siempre, a veces, a un empresario le conviene ceder y a veces la situación no le permite aguantar más en producción. Entonces, lo que hay que hacer es un análisis muy detenido de las debilidades en cada momento concreto. Mencia Lenin, análisis concreto de situaciones concretas. Luego quería un pequeño paso por la historia, es que dos ejemplitos que creo que van para que la gente con esto dice no es que envenenan a la gente, vamos a ver, ya en el antiguo Egipto, en ciudades como de El Medina, en la Marna, había trabajadores asalariados por cierto que no eran esclavos frente a ese mito que hay y es curioso porque también había bonus por alto
rendimiento y todo eso. Pero en los papiros y en las tablillas se ha visto que hubo una huelga, una huelga porque no les pagaban los salarios a tiempo, porque les exigían más hora de las pastadas y porque no se cumplían otras condiciones de seguridad y tal. O sea, básicamente no hay nada nuevo bajo el sol, allá en los tiempos del antiguo Egipto había esa conflictividad laboral y aunque no había un sindicato como tal, así que los obreros espontáneamente se unieron y dejaron de trabajar y tiraron las herramientas hasta que accedieron a sus pretensiones y además eso está documentado. Y luego los sindicatos, incluso, efectivamente, Thompson habla de que en Inglaterra es cuando empiezan a surgir,
¿no? Surgen de las trade unions, de los gremios. Es verdad que al principio eran un poco especializados y protegían esa especialización e incluso imponían al capital de entonces sus condiciones de trabajo. O sea, no tenéis que contratar en estas condiciones. Claro, eso era más fácil hacerlo presente porque eran trabajadores especializados y nunca le tocan las pelotas a un trabajador especializado e indispensable. El otro día había una anécdota muy graciosa que pusieron, que tuvo mucho éxito en Twitter, era un trabajador pues me parece que era un informático y tenían un problema con el tema de seguridad, que les iban a poner una multa tremenda, decía no, pero el trabaje en
equipo vuelve, él había emitido pues estaba harto de trabajar tanto y de que la compensación tampoco vuelve, por favor, no sé qué, le llamaban a su padre, le llamaban todo el día y Claro, y ahí se veía realmente que estaba antes de esperarse. Entonces el tío dijo, bueno, mira, yo voy a trabajar para ti por $20,000 más unos bonus de nos de queba. Pero tú estás loco, ni siquiera yo gano tanto, ¿no? Le decía, patrón, ¿qué te has creído y tal? Pero por favor, salva la empresa, ¿no? Entonces un poco eso. Cuando había una especialización y un trabajo artesanal y tal, pues eran esas organizaciones. Pero las primeras sindicatos, incluso, está documentado que en Florencia arrestaron a un
tal a un cardador de lana, Eciuto Brandini, porque decían que había hecho una secta y asamblea con otros trabajadores, en ese lenguaje de la época, que los había seducidos con venenosas palabras para formar una hermandad entre los del arte de la lana, eligiendo un cabecilla y que había unido a muchos trabajadores de mala reputación, que cada uno tenía que pagar una suma para que pudieran tener éxito. Y entonces, evidentemente, le colgaron, ¿no? O sea que nada nuevo bajo el sol. Hoy en día pasan muchos países, como Colombia y Filipinas, y lo digo por poner dos ejemplos. Ser sindicalista sigue siendo una profesión de riesgo. Y aquí ya vemos el German de lo que es un sindicato,
es luchar por los intereses de los trabajadores o de una categoría concreta de trabajadores, pagar unas cuotas, elegir unos dirigentes, tener una serie de reuniones. En fin, aunque fuera una iniciativa espontánea en German ya. Entonces, dentro de todo esto, realmente lo que diferencia del trabajo libre de lo que es la esclavitud y de lo que es la servidumbre, es que en el trabajo libre tú vendes una extracción que es la fuerza de trabajo, mientras que no es lo mismo en la servidumbre del trabajo libre, porque digamos que lo que entre comillas se ven de los entregas la propia persona, no el trabajo de la propia persona a cambio de una extracción,
como es el poder de compra manifestado en el dinero, ¿no? Entonces, también hay que matizar, como decía Jean Alcoen, que para empezar hay que extender un poco la concepción de proletario, porque no solamente basta con que falten los medios de producción, sino que realmente aunque tengas medios de producción, tengas que trabajar para vivir. No puedas insistir autónomamente, porque en el fondo, todo esto es una cuestión de autonomía, de que florezca la autonomía humana y en el sistema de venta de fuerza de trabajo, esto es difícil porque hay esta coerción económica y en ocasiones hasta física. Entonces, esta posición de trabajador subalterno no solo se predica de los trabajadores asalariados, tiene muchas gradaciones, puede haber un
trabajo asalariado que a la vez sea autónomo pero completo y sobre todo no tenemos que olvidarnos esto además está ahora muy de moda de todo el trabajo doméstico que han hecho las mujeres que si se hasta ahora lo han hecho mucho las mujeres efectivamente y que gracias a dios creo que las cosas están cambiando adiós es una frase hecha pero que si lo midiéramos en pif sería una cantidad de porcentaje del pif a valor de mercado increíble entonces una cuestión con la quiero acabar. En cierta manera el sistema capitalista tuvo supuso un progreso en qué sentido. Aunque el trabajo salario en las sociedades capitalistas era un fenómeno casual y marginal. Por ejemplo,
en los evangelios Jesucristo hablaba de los trabajadores de la viña, en determinadas situaciones se contrataba gente, ¿no? Pero cuando hay una sociedad de intercambio generalizado de mercancías, cuando ese intercambio, pues ya no es algo episodico, sino que es algo corriente, en esta sociedad de intercambio de mercancías, obviamente para que funcione, al menos con carácter general, la gente tiene que cumplir sus promesas, porque yo te pago tanto dinero porque tú hagas tal cosa. A su vez yo dependo de que el otro cumpla su promesa. Entonces, por supuesto que la gente tenía conciencia y cumple su promesa antes del capitalismo, pero el hecho de que haya una
igualdad jurídica entre entre dos personas y que ellos intercambien hizo que esas formas de subordinación, digamos, más descarada de la servidumbre, de la esclavitud, se vieran mal. Y en ese sentido es un avance. Pero qué es lo que debe buscar el movimiento obrero? Por más que esto haya sido un avance, por más que en cierto modo la conciencia de la humanidad se haya expandido, y como decía Marx, son esa base material del proceso de cambio, lo que ha hecho surgir esa sedea de igualdad y libertad burguesa. La cuestión es que aunque ya ha habido esta fase de generalización de esas ideas, el trabajo libre sigue estando en una contradicción central que limita la autonomía,
porque esta libertad ilimitada en abstracto no solamente significa para los trabajadores la libertad de ser clientes, de ser siervos, de ser esclavos, pero seguimos dependiendo de las fluctuaciones de un mercado de trabajo impredecible de sus caprichos y esto llega cuando las cosas van maldadas y ahí está el fascismo y ahora es un peligro que que vuelve a surgir, vienen esos atentos para disciplinar la fuerza de trabajo de revivir esas relaciones de verdadera servidumbre y entonces se justifican incluso con argumentos racistas anti-humanitarios y antigualitarios, como el nacional socialismo, que es el ejemplo paradigmático. Pero los trabajadores, los trabajadores libres realmente, libres en
sentido de, como decía Atrovian y Marx, ser para sí, tienen que ser conscientes del hecho de esta falta de derechos y esta incertidumbre, que esta situación de tener que vender tu trabajo y de estar sometido a un sistema que se basa en flustaciones que reactivo, que es como un termostato tonto, mientras siga existiendo, tenemos que tratar de superarlo. O sea, vamos a reconocer la parte positiva, incluso que ha podido tener el mercado, pero tenemos que saber que incluso algunos pensadores en liberar el dan reconocido, porque Mises decía, bueno, pero nadie te obliga, aunque sí es verdad, que la flustación de el mercado someten a una dura presión social, pues mediante la organización
Acabemos con esa dura presión social. Pues, ya has dicho una cosa para acabar, que me ha recordado lo peligroso que es ser sindicalista. Yo recomiendo a todos que veáis una película que se llama, bueno, es un documental, el acto del asesinato de Ash, The Act of Killing, en el que narra cómo se industrializa un país a base de ejecutar a todos los que se supone que tenían tendencias izquierdistas, sindicalistas, comunistas, anarquistas, socialdemócratas, todo aquel que se le imponía a la gente de la CIA su jarto y que de una forma en el año 66-67 cuando se realizan estas matanzas, que recuerda mucho a la limpieza cultural, sindical que realizó el genocida de joputa del ferról en este país. Recuerdo medio millón de exiliados, 150.000
muertos en las cunetas como segundo país después de Camboya, más con más muertos enterrados indignidad en las putas punditas de este país. Recuerda, los indicadores estamos mal, sin ellos estaríamos siempre muchísimo peor y esto se parecía más a un feudalismo que a un país civilizado. Muchas gracias, feliz año nuevo, que nos lo hemos dicho, este es el primer programa que grabamos este nuevo año y hasta el próximo programa.