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Tenemos una segunda oportunidad
Ayer tuve un buen rato al teléfono a un buen y viejo amigo que firma aquí sus comentarios como Hank Rearden. Los que hace tiempo que sigan el blog sabrán que Hank es empresario y defiende a ultranza los valores del libre mercado como una vía para solucionar los problemas que puede desencadenar la llegada del Peak Oil (y en última instancia de la Gran Escasez). Sin embargo, nuestros continuos intercambios durante los últimos meses, tanto en el blog como por e-mail y por teléfono han comenzado a hacer mella en su impenetrable coraza. Tanto que ayer tuvo una epifanía, un momento en el que por fin vio claro que, sin un cambio de rumbo rápido y radical, vamos directos al desastre. Fue cuando vio la siguiente tabla resumiendo los estados de las reservas mundiales de petróleo, gas, carbón y uranio, sacada de la Comisión de la Energía de la Unión Europea:
En la tabla se dan las fechas hasta el agotamiento de las distintas fuentes, lo cual es una convención útil para hacerse una idea de cómo irá el agotamiento del recurso en cuestión pero que no se debe de tomar literalmente. Esta fecha de agotamiento es el resultado de dividir las reservas estimadas entre la producción actual, y sumarlo a la fecha actual. Como ven, dice que a ritmos actuales agotaríamos completamente el petróleo para el año 2047, es decir, de aquí 37 años. Hank tuvo probablemente un escalofrío, pues si a ritmo constante -imposible, como sabemos, porque la geología no lo permite- quedaran 37 años quiere decir que el Peak Oil debe ser ya. No es que Hank no entendiese el concepto ni que le restase importancia, pero no acababa de darle credibilidad al sentido de urgencia que yo le imprimo al problema, porque mis referencias no eran los suficientemente «convencionales», mainstream, y porque además no deja de ser curioso el perfil bajo (downplaying) que se le da al problema en los medios de comunicación y en el debate político. Pero de golpe Hank ha visto que incluso los medios e instituciones dan una información inquietante, aunque si no entiendes que la producción no puede ser constante el horizonte de 2047 puede ser tranquilizador para el lector despistado. Cabe añadir, además, que el horizonte del gas no es mucho más esperanzador (2068), el del carbón parece más tranquilizador (2140) pero teniendo en cuenta su ritmo más lento de extracción en realidad llegaremos al pico el año que viene en cuanto a su energía, y hacia el 2025 en cuanto a su volumen, y con respecto al uranio (2144) el volumen de reservas está groseramente exagerado por razones estratégicas, como ya discutimos. En suma, que estos datos son consistentes con la llegada de la Gran Escasez, el Peak Everything.
Ha costado meses convencer a Hank (quien, por cierto, se está planteando abandonar su pseudónimo, tan fuerte ha sido su caída del caballo), porque sus compromisos con el mundo de los negocios y su condición de hombre serio y respetable no le permitían aceptar una «loca teoría del fin del mundo» propuesta por unos iluminados o, en el mejor de los casos, unos alarmistas bienintencionados. Esto me recuerda la agria disputa verbal que mantuve en este foro hace unos meses con un tal Javier Bur, a cuenta del post sobre el crash del carbón; al final de todo, cuando Javier ya no tenía argumentos para demostrar que él tenía razón se descolgó llamándome conspiracionista y me dijo que él era un hombre que trabajaba en el mundo real, con cosas que funcionan, y que no podía hacer caso a teorías absurdas (yo en mi réplica le acabé enviando literalmente a tomar por el culo entre otras lindezas, tanto me llegó a saturar). He pensado en ese incidente a menudo durante estos meses, intentando comprender la mentalidad de tanta gente como Javier que no van a poder aceptar un cambio tan radical de paradigma precisamente por ese downplaying que se hace de estos temas; y no será por que falten destellos amargos de realidad: los confidentes de la AIEA, el informe ITPOES, el informe de Lloyd’s, las conversaciones secretas del Gobierno británico con la industria, la reciente filtración del informe del ejército alemán,… pero la prensa española mayoritariamente (con la sola excepción de La Vanguardia) ha ignorado todas estas noticias, de la que sin embargo se han hecho eco The Guardian, The Independent, Der Spiegel e incluso The Wall Street Journal.
Ya hemos comentado que los poderes públicos conocen el problema del Peak Oil, y sin embargo, para ellos al igual que era para Hank, es una realidad inaceptable. Dada la escasa formación técnica que tienen, en general, optan por creer que quizá una solución técnica, un milagro tecnológico, será capaz de resolver el problema, proporcionar la nueva fuente de energía; a fin de cuentas, ¿no ha sido el sucesivo progreso tecnológico el que ha resuelto los problemas del siglo XX?. Como ya se ha discutido aquí, la persecución irracional del Bussines As Usual, combinada con los cada vez más evidentes síntomas de una acechante Gran Escasez, sólo nos puede llevar al desastre absoluto. Y en cuanto a los poderes económicos, la llegada del Peak Everything significa el final de la fiesta, y seguramente optan por continuarla hasta el final, deseando que en el ínterin llegue ese milagro que nos redima. En suma, la posición del Gobierno y de la Gran Industria es más nihilista y desesperada que la nuestra, porque a las dudas sobre la continuidad de la especie humana añaden la seguridad de que ellos no podrán continuar con sus privilegios.
En alguna ocasión he dicho que mi intención escribiendo este blog era el de compilar información que me sea útil; de alguna manera, escribo para mí, aunque comparto mis hallazgos para quien los quiera usar. Sin embargo, desde el principio he buscado otra función con el blog, como hace tiempo notó otro buen amigo que me conoce muy bien: en palabras suyas, estoy buscando acólitos. Es cierto, estoy intentando movilizar a una cantidad suficiente de gente como para ayudar a provocar un cambio; en palabras de Michael Ruppert, «conseguir el centésimo mono», llegar al punto de transición donde al despertar a una persona más se produzca un despertar colectivo. Y mientras tanto, ir formando gente para que en sus comunidades favorezcan la transición y podamos sobrevivir como especie. Suena a sectario, pero justamente en un entorno tan incierto no se puede ser dogmático, así que todas las aportaciones son relevantes. Y, de alguna manera, estamos consiguiendo, en muy pequeña escala, este objetivo; la evolución del comentarista antes conocido como dmc_runner bien lo atestigua. La epifanía de Hank no ha llegado de manera casual; con el blog sembré la sombra de la duda, y eso al final le ha llevado a investigar por su cuenta, encontrando inconsistencias en las noticias oficiales (hace poco un lector de este blog consiguió que en la noticia de El País, donde se decía que las reservas de Groenlandia eran las segundas en importancia del mundo, incluyesen un comentario en el que se decía que a ritmos de consumo actual representa sólo un año y medio; no es un gran consuelo, la verdad, ¡y son las segundas más importantes del mundo!). No sólo eso, sino que Hank ha buscado informes y fuentes por su cuenta en instituciones que tuvieran suficiente credibilidad para él, y al final ha encontrado la verdad. Animo, por tanto, a los lectores a que sean críticos, a que no den por sentado lo que aquí se dice como tampoco den por sentado las noticias del mainstream, y lleguen a sus propias conclusiones. Para facilitar esa búsqueda yo referencio profusamente los artículos del blog, pero cada uno ha de encontrar su propio camino.
Poco antes de caer del caballo Hank me pidió que dejara de lado el análisis comprensivo de la situación actual de las fuentes de energía (él mismo que me lo reclamaba con insistencia ahora no hace ni dos meses) y que pase a la acción, que proponga cosas concretas. Es verdad, es la hora de pasar a la acción. Este post marca ese punto de transición. Pero, primero, un llamamiento.
Señores de la industria y responsables políticos que alguna vez aciertan a pasar por este blog. La sociedad industrial no está condenada; tendrá que cambiar, reinventarse, pasar a un estado post-industrial, pero es posible mantener una industria y algo parecido al actual sistema capitalista, aunque el motor de la economía nunca más podrá ser el consumo y los volúmenes de producción serán varios órdenes de magnitud más pequeños. Pero será posible hacer un cambio continuo en el que, si juegan bien sus cartas, podrán aún mantener una situación de privilegio, si es eso lo que les interesa, y al mismo tiempo garantizar la supervivencia de la especie. Pero para conseguir esto es preciso su colaboración. Sigan a la escucha y en los próximos posts iremos desarrollando la idea; denme el beneficio de la duda de que quizá pueda proponer iniciativas concretas para este cambio necesario.
Dejemos claras varias cosas para empezar: el tiempo de seguir investigando se acabó. No quiero decir que se acabó la investigación científica, pero sí que cualquier cosa que no esté como mínimo en la fase de prototipo ya no llegará a tiempo para evitar el desastre posible. Durante los próximos años perderemos el 10% de la producción de petróleo y hasta un 20% de su energía neta, y la cosa se acelerará después. Por tanto, estos diez años son críticos para empezar a instalar una sociedad post-industrial pero con industria y resilente. Intentando buscar fuentes de energía alternativa estamos situando el foco de atención en el lugar erróneo y desviando recursos que deberían apuntar en otra dirección. La investigación en eficiencia energética es fundamental, pero tampoco es la piedra angular de la nueva construcción. La clave es caminar hacia el localismo; sí, ya lo sé, esto atenta contra el mantra de la globalización, pero, ¿creen que la globalización continuará sin petróleo? No va a aparecer el santo grial de la energía alternativa, montemos una sociedad alternativa. Una sociedad donde habrá alimentos y medicinas, donde no habrá aire acondicionado pero sí calefacción, donde no habrá teléfonos móviles pero sí ordenadores… una sociedad con un alto nivel de bienestar, diferente del consumo disipado de ésta.
Embarcarse en guerras por recursos lejanos sólo favorecerá su más rápido agotamiento y/o destrucción, y en todo caso el flujo se detendrá mientras duren las guerras, que se alargarán durante años. Ésa es también una vía muerta, llena de estupidez y sufrimiento. Ése no es el camino, y ni siquiera permitirá alargar la agonía.
Tenemos, sin embargo, una fuente de energía alternativa y mayormente ignorada. Esta fuente se puede y se tiene que explotar en una base local. Además, no creará más daño medioambiental, sino al contrario. Y puede proporcionarnos mucha energía pero durante un breve período de tiempo, porque es también no renovable. Si desperdiciamos esta fuente en intentar mantener la agonía de la sociedad industrial, ahora ya sabemos el abismo que nos espera. Esta fuente alternativa puede darnos un balón de oxígeno, otros diez años quizá, para permitirnos salir de este brete, darnos una segunda oportunidad, esa segunda oportunidad que tanto necesitamos. Es la única bala que nos queda en el cargador. Aprovechemos el tiro.
¿Y cuál es esa fuente, se preguntarán mis queridos lectores? Bueno, a esto se le llama tensión escénica, suspense: tendrán que esperar al próximo post.
Salu2,
AMT

