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COLECTIVO C\B BURBUJA Asóciate

General

Juan Carlos I se comporta como un matón con su mujer

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sofiaapalizadaSabino Fernández Campo, el antiguo consejero y secretario real,  fué testigo en repetidas ocasiones del maltrato psicológico y físico de Juan Carlos I con su mujer.  Así se lo contó al ex-notario Antonio García Trevijano, como en dos ocasiones presenció escenas muy violentas: en una la reina Sofía había hecho una observación crítica, aunque de manera educada, sobre una opinión del rey, este airado le lanzó un plato a la cabeza acertándole de refilón e hiriéndola.  No hizo el menor gesto de arrepentimiento, siguió comiendo, mientras la Reina se retiraba conteniendo las ganas de llorar. Las escenas eran repetitivas, y Sabino Fernández Campo se veía emocionalmente superado por todo aquello. En otra ocasión, sigue diciendo Trevijano, Sabino contempló una discusión en la que un Rey autocomplaciente se dedicaba a torturar psicológicamente a la reina, echándole en cara que el ser una muerta de hambre , ella y su familia griega, añadiendo, que si no fuera por él , que los  mantenía ,serían unos vagabundos ( sobre la Monarquía ).

En similares términos, aunque algo más atemperados, se mueve el libro de David Rocasolano, primo de Leticia, «Adios, Princesa». En él se describe con el testimonio del propio autor, la actitud de indiferencia, si no de desprecio manifesto del rey con su propia familia:  «El rey pasa de todo. He leído y escuchado en muchos sitios que Juan Carlos (sic) mantiene una relación poco cordial con Letizia. Que se llevan mal, en resumen. Yo no lo percibí nunca así. El trato que el rey le dispensa a Letizia es parecido al que le ofrece a Sofía, a sus hijos a sus nietos. En las numerosas ocasiones en las que los he observado, jamás he visto de Juan Carlos (sic) un gesto de cariño o afecto hacia su hijo. Ni hacia nadie«.

No queremos caer en la frivolidad de lo anécdotico y escatológico, sino mostrar de manera directa, sin formalismos ni abstracciones, lo que un Régimen, como el Régimen del 78,  puede hacer con un hombrecito al que coloca por encima de la ley: convertirlo en un monstruo .  Eso es en lo que el R78 ha convertido a aquel atolondrado y enamoradizo cadete de nombre Juanito, en un monstruo que maltrataba no sólo a su familia, sino a su propio país  y a sus súbditos con su continua indiferencia, desprecio y dejación del deber del que presume. La pose campechana y las tomas falsas preparadas por los lacayos del R78 escondían al monstruo real que no ha parado de poseer y apalizar a todo el que ha querido. Si la ejemplaridad de la Monarquía debe ser juzgada por el comportamiento de su titular, esta debería ser abolida de inmediato.

Es la Monarquía del R78 la enfermedad que inocula con su veneno a todo el que toca, ayer fue Juanito, y mañana si no lo evitamos sería el principito.  Ya nos ha bastado con mantener a dos monstruos el mismo tiempo, 39 añazos, para seguir con la indignidad de un tercero.   Democracia y Ley igual para todos. Lo contrario es convertir a los  españoles en animales de tiro  al servicio de los tiranos y los déspotas.