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LA FUNCIONARIZACIÓN DE LA POLÍTICA Y LA POLITIZACIÓN DE LA FUNCIÓN PÚBLICA.
Todavia quedan analistas que se sorprenden al ver los presupuestos del PP para éste ejercicio, son muchos los que corren a buscar datos para llegar a la conclusión de que esto sólo lo puede hacer un gobierno de izquierdas, socialismo puro, subida de impuestos incluso por encima de lo propuesto por IU en su programa electoral. Para otros es imposible ingresar lo previsto sin tener en cuenta la caida del PIB y por tanto del empleo, del consumo y del crecimiento. Pero ¿Por qué un gobierno de derechas sigue una política económica de izquierdas? La respuesta está en que España no ha tenido una derecha al estilo anglosajón nunca, una derecha que siga los postulados de la doctrina económica liberal. Ni ha existido ni existirá esa derecha en nuestro país, sencillamente porque nuestra clase política y en especial la derecha proviene en su mayoria de la función pública, son los residuos del franquismo sociológico y su ideario nada tiene que ver con el liberalismo. Se les oye hablar de liberalismo como si lo hubieran vivido y sin embargo son funcionarios, burócratas que han dedicado su vida a buscar el refugio del Estado como el que busca seguridad para su existencia vital.
Es una derecha moral, con los mismos tics autoritarios y clasistas que las derechas franquistas, desde el Opus Dei que impregnó la Administración allá por los 60 y al que se apuntaron como moscas multitud de funcionarios que pensaban que subirse al caballo ganador les reportaría escalar peldaños en el escalafón hasta los miles de empleados del Sindicato Vertical que pasaron a ser funcionarios por obra y arte de la democracia que no queria conflictos, muy al contrario de lo ocurrido en los paises del Este donde fueron purgados y expulsados de la Administración del Estado, sobre todo en Polonia y Bulgaria donde no quedó ni uno, esa es la diferencia entre reforma y ruptura con el régimen anterior.
De todos es sabido que cuando gana las elecciones el PP, se produce una avalancha de abogados del Estado para ocupar los altos cargos públicos, no hay más que repasar quienes ocupan las secretarias de stado. Mientras que cuando las gana el PSOE, son los TACS (Técnicos de la Admón Civil del Estado) son quienes ocupan los altos cargos. Esto da una idea de la importancia y del poder de los Cuerpos Generales y Especiales de la Administración.
¿Como encajamos política y administración? Hay una tensión mal resuelta entre politización y administración, el marco institucional es bastante deficiente, lo cual nos lleva a pensar que urge una reforma del sector público con una Dirección pública profesional a la que tanto se oponen partidos, sindicatos y los propios funcionarios.
De modo que aqui se creó un nicho ideológico dentro de la Administración que se ha convertido en la cantera de cargos públicos de la derecha y la izquierda, una derecha/izquierda que con esa mentalidad jamás podrá conocer la realidad del país sino a través de una visión burocratizada y funcionarial que nada tiene que ver y en nada puede ayudar, más bien todo lo contrario, a sacarnos del gran fracaso al que nos ha llevado un régimen plagado de funcionarios, un 80% de los diputados lo son, y que nunca comprenderán como funcionan las cosas en la vida real, aquella en la que si quieres ganarte un euro lo tienes que pelear. Un sistema de clases que permite a los funcionarios convertirse en políticos de por vida y no perder ninguno de los privilegios que les otorga el estatuto de funcionario, lo cual les permite volver cuando quieran sin perder absolutamente ni rango ni escalafón ni nivel, cosa que no ocurre en ningún país de Europa.
Como he apuntado, el 80% de los políticos son funcionarios, esto hace que sean enógámicos y menos receptivos y en gran parte es debido al sistema de excedencias que les permite mantener el nivel aún sin estar en la función pública, sólo ocurre en España y además significa que no son representativos de la sociedad.
El gran problema de España desde la España Imperial hasta la dictadura de Franco, pasando por la España constitucional liberal, la España ilustrada, la España caciquil, la de Alfonso XIII, la II República hasta nuestro dias ha sido la funcionarización de la política y la politización de la función pública. Acabar con esa mentalidad que dirige a España desde entonces pasa por una reforma a fondo de la Administración con una Dirección pública profesional a la que tanto se oponen partidos, sindicatos y los propios funcionarios. Hasta que esto no se produzca no se puede hablar de gobiernos de derechas o de izquierdas, los gobiernos en España son de mentalidad burócratica.