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Huerta de Soto, el sumo sacerdote del libre mercado
Ya sé que muchos pensaréis que es una pérdida de tiempo, pero mi amigo de Facebook (y esperemos que pronto también de fuera) Luis Zapico me ha pasado este vídeo de siete minutos de una clase de Huerta de Soto que realmente merece la pena. También os voy a pedir una cosa, y es que primero lo veáis y luego leáis la crítica que hago.
No se puede negar que el hombre actúa de miedo y se cree a pies juntillas lo que dice, pero comete un fallo lógico tan garrafal que automáticamente echa por tierra desde la primera hasta la última frase de lo que dice. Es lo que se conoce como «falacia circular», es decir, que trata de demostrar la verdad de lo que dice basándose en que eso mismo es verdad. Como sabemos, Huerta de Soto es un adalid del libre mercado extendido, es decir, aplicado a casi todo lo humano. Esto es así, en última instancia, porque piensa que en el ser humano como «homo economicus» puro o casi puro. Y en este breve vídeo llega a la conclusión de que los intelectuales odian el capitalismo porque, al fin y a la postre, creen que merecen más dinero por lo que hacen. Lógico. Si todo el interés humano en última instancia es económico solo esa puede ser la razón.
Pero, Sr. Huerta de Soto, ¿y si resulta que su concepción del ser humano es errónea? ¿Y si resulta que el económico es solo uno más de los intereses que nos mueven? ¿Y si además el grado en que se presenta varía mucho de unas personas a otras? Pues precisamente eso, ignorante profesor Huerta, es lo que se han encargado de demostrar, con muchísimos miles de horas de investigación y experimentación, millares de sociólogos, psicólogos y antropólogos desde hace más de cien años. Pero, ¿qué puede importar la evidencia si va contra tus creencias, Jesús?