Blog de Política
El fin de la segunda restauración ha comenzado
La Constitución de 1978 impuso en España la segunda restauración borbónica. La justificación de que fue sometida a referéndum no puede ser válida, puesto que las condiciones políticas del país en ese momento no eran democráticas. Además, fueron las Cortes franquistas y el propio dictador en sus años finales, quienes redactaron la norma y decidieron que el Estado sería una monarquía. Se trata pues, de una monarquía impuesta en condiciones antidemocráticas.
Durante estos treinta y siete años, los poderes económicos oligárquicos, la Iglesia Católica y la propia monarquía, han formado un entramado clientelar con las instituciones, anulando la separación de poderes y poniendo los bienes públicos al servicio de sus intereses. No voy a repetir argumentos que ya han sido muy empleados para justificar estas afirmaciones. Quien esté interesado, que lea otros escritos míos sobre el tema o de gente mucho más sesuda y versada que yo.
Lo que hoy me interesa es hacer ver las reacciones del régimen ante la amenaza de su liquidación. Porque el resultado electoral del pasado 24 de mayo ha supuesto un diagnóstico de muerte para el r-78. Tras aflorar con descaro toda la corrupción que invade al sistema como un cáncer, por fin hemos conseguido despertar una masa crítica de ciudadanos y ciudadanas cuyo objetivo es acabar con el régimen. En el PP la reacción ha sido brutal: dimisiones en masa para no verse arrastrados, destrucción de documentación de los ayuntamientos que van a tener que desalojar, firma apresurada de contratos con las empresas de sus amigos del R-78, maniobras infinitas para intentar no perder cuota de poder. La Justicia mira para otro lado, como buena sierva del sistema, por lo que tantas ilegalidades quedarán previsiblemente impunes.
Por su parte, la ciudadanía, alentada por los vientos de cambio, da muestras de despertar tímidamente. La primera gran prueba ha sido el resultado electoral, la segunda, más simbólica, la acogida favorable que ha tenido en las redes sociales la pitada monumental al himno y a Felipe VI en el partido final de la copa del rey. Una gran parte de la población siente aversión por esa institución antidemocrática y anacrónica, símbolo y parte de la corrupción del R-78. Por mucho que el líder del PSOE haya salido en defensa del rey, por mucho que el Gobierno haya sacado raudo un comunicado de repulsa, la población expoliada, empobrecida y esclavizada, no puede querer a un rey que simboliza todo lo que hay de injusto en nuestra sociedad.
El hecho de que hayan sido vascos y catalanes los que han protagonizado la pitada, no hace sino abonar la necesidad de un Proceso Constituyente, donde la creación de una República Federal puede ser el único modo de mantener la convivencia.
Se agarran con uñas y dientes. No va a ser fácil echarlos de sus poltronas a unos y de sus nichos de negocio vía BOE a otros. Va a costar mucho esfuerzo revertir todo lo malo que han hecho, pero es necesario para salvar a toda la gente que está en la miseria o en su misma orilla. Espero que sepamos ser gente civilizada y que el resultado sea el que nos merecemos como personas con derechos y libertades.
¡Salud y República!