Camino conmigo y a mi mismo me pregunto

Camino conmigo y a mi mismo me pregunto, no para hablar a Dios un día como decía Machado. Tampoco para no entender lo que me contesto e inferir de ello una inteligencia superior y exquisita, como Wilde. No. Sí, camino conmigo y a mi mismo me pregunto. Porque afuera las respuestas son tan evidentes que sólo queda usar el espejo del propio rostro para en él mirarse y decirse algo que permita entender por qué casi todos se han quedado dormidos, cuando el fuego camina hacia nosotros como los siete jinetes, como el caballo de Atila, dejando atrás cuerpos y corazones ardiendo, irremisiblemente abocados al carbón de la esclavitud y la pobreza.

Aquellos que, idos aún pueden hablar, han dejado las palabras en páginas que amarillean. No pueden venir a nosotros. Tenemos que ir a ellos. Pero son muy pocos los que deciden abrir un libro, que es como desflorar la sabiduría. El confort y la apatía intelectual los lleva a la imagen, sin saber que ésta, aunque mata el tiempo que buscan matar, se lleva también la imaginación y el pensamiento. Y las preguntas y las dudas se las lleva. Comen en el plato de una comida masticada y regurgitada, de modo que deja de existir la nutrición para ceder lugar solamente a las heces.

Busqué el infierno con los ojos, que sabía que estaba allí tras las olas del Mediterráneo, Mare Nostrum que nos acerca y nos aleja. Y el Partenón sólo me habló de sus achaques. Tengo prácticamente veinticuatro siglos y medio y ahora me ocupo enteramente de mis piedras. Las vigilo como a un rebaño, que son escurridizas y si las dejo escapar se me llevan la vida. Porque hace tiempo que Newton ya no me habla, que Cronos me ha dejado abandonado a los jadeos de turistas que turban mi pensamiento y e incomodan mis silencios. Supe que iba a tener una vida difícil cuando fui dado a luz sobre una tumba que cavaron los persas. Duermo sobre la muerte y aquí en la Acrópolis vivo decrépito sólo para la única virgen. Fidias la colocó de marfil y oro en mis entrañas, pero el tiempo me la arrebató. No, del fuego no quiero hablar. Allá abajo arden las casas y las gentes se arremolinan al apreciar que les roban su futuro arrancándoles los talentos. Pero no, del fuego no quiero hablar, que yo también fui violado por las llamas que Prometeo cedió a los mortales. Los turcos profanaron de pólvora mis entrañas y una gran explosión me arrebató la belleza. Ahora sólo soy un cúmulo de arrugas disperso.

Camino conmigo y a mi mismo me pregunto. Que a veces la paradoja y la contradicción son sólo ejemplo de la torpeza del pensamiento prisionero. Atenea era la diosa de la guerra y hasta Ares la temía. Pero también, tras la pureza de su himen jamás atravesado habitaban el arte, la civilización, la sabiduría, la estrategia y la justicia. Ahora vivimos tiempos en que los mitos pueden adquirirse con monedas. No son obra de la espiritualidad y el pensamiento sino de la industria más obscena. Luego no son mitos sino mercancías en un mundo donde únicamente hay sitio para la ambición y la opresión, que sólo mana la leche cuando se aprietan las ubres.

En ello andan algunos. En hacer gotear de sangre, que rojo pero no blanco, los secos senos de aquellos que ni comen ni pueden decir quiero comer. Porque el silencio se logra de castrante violencia cuando las bocas se abren contra la injusticia. La polis está dejando de ser la polis. Añadiendo letras al vocablo, de ella han desaparecido quienes le daban razón de ser: los ciudadanos. Las castas, olvidadas en rincones donde la pobreza era y es signo de identidad, han viajado a la civilización del bienestar sin billete de vuelta. Han llegado para quedarse. La política, manejada por corruptos, no sólo se ha constituido en casta mutando el servicio a los gobernados en profesión eterna, sino que han construido una nueva clase social saciada con el dinero público y blindada incluso ante sus gravísimos errores y la justicia. Las castas son como los nacionalismos. No pueden tener existencia si no crean un enemigo, lo alimentan y conservan. Y hoy, cuando muy cerca del Partenon arden las casas y no muy lejos, en Siria, asistimos a un espantoso genocidio, el enemigo público número uno es el ciudadano. De ahí que se actúe sobre él privándole de derechos y, al cabo, mutilando su conciencia y pensamiento, una lobotomía encaminada a conseguir la indolencia ante lo que serían naturales estados de agitación profunda, angustia y depresión, provocados por la desaparición del ser y la libertad.

Como quiera que, cuando la noticia es vox populi, sólo me interesa el análisis y, teniendo en cuenta que las sociedades caminan por delante de sus gobernantes – ahora quizá ya no – comparto con algunos pensadores que estamos asistiendo a la desaparición de la política tal como la entendemos y caminando hacia el pasado con otros ropajes. El maquiavélico proceso puesto en marcha por un poder económico sin escrúpulos no puede sostenerse más que con el oscurantismo, la manipulación del lenguaje y la tortura subliminal. Como la nube que acabara con la función clorofílica y exterminara consecuentemente a los dinosaurios, una inmensa mentira, una colosal mentira, se cierne sobre todos nosotros. Si en la cuna de nuestra civilización ya el dolor ha hecho de las calles el hábitat de los ciudadanos, recuperando lo que es suyo, en España, abrazados a esa negativa emocional que conduce a no querer ver la realidad, al escepticismo y a la ceguera de creer que el progreso es una dádiva de los cielos, los españoles no se dan cuenta de que esa mentira es un monstruo que también necesitará de sus pálpitos para alimentarse.

Ya no camino. Pero sigo pensando. Y vuelvo a Atenea para advertir que si la diosa nunca profanada combinaba la guerra con la civilización, la sabiduría y la justicia, quizá ha llegado el momento de plantearse adoptar la primera para poder salvar o conseguir las otras tres. Y digo quizá, porque las ideas van de la mano de la duda. Y porque yo no soy un Dios ni quiero serlo.

Jorge Batista Prats

2 comentarios sobre “Camino conmigo y a mi mismo me pregunto

  1. imaginate que la vida fuera descubrir el minuto de insobriedad de alguien , imaginate que el mundo fuera descubrir ese minuto de locura o de inmadurez, o de fantasia, o de confianza.
    pero si esa fuera la vida, y nos matasemos por descubrirlo para someter a nuestro contrincante, en la mas pura dialectica, de tu pactaste esto conmigo o me concediste este derecho.

    imaginate que triste que hasta asesinariamos el unico minuto de vida que nos distingue profundamente de los animales, y desde el concebimos el arte no como algo que nos atrae sino algo para transmitir.

    o nos embellesamos con la belleza de una mujer sin desear no solo lo unico que en realidad no la distingue de las demas.

    o nos volvemos locos explorando la realidad y fuente de capacidad de nuestra mente, en lugar de pensar en recostarnos solo y tomar el sol.

    o simplemente, aparte de poder vivir y alimentarnos, no hubo un tiempo muy atras, qeu incluso sin presion de injusticia o infinitamente, mas que ahora, sometidos a la tecnologia, pero los minusculos habitantes con sus minusculos medios, lograron desarrollar toda una cultura, que a la par que en una tribu perdida que la transformamos, ahora, nosotros nos matamos por borrar todo su pasado y convertirla en un siervo mas de nuestra dictadura, aunqeu ya jamas pueda ni disfrutar mas de su minuto de libertad.

    y generar un mundo que incluso no sepa ni que representan esas piedras enmohecidas por el humo del fuego y no precisamente, por su devenir de 2500 años, humo en el que nosotros tambien estamos sepultados, en el mismo momento que solo quisimos dar la mano hasta a quien nos trato de robar el mas puro y no maligno minuto de libertad….

    y qeu como un cabron, tiene secuestrado al banco central al negarse europa a reconocer la verdadera naturaleza de la deuda y del dinero,

  2. por cierto como siempre te dejo un texto, este lo publique hace 2 dias, tiene solo 5 paginas, y le sobran dos, para si la gente, solo comprendiese esto, jamas permitirian a grecia la hagan lo que la estan haciendo, y ademas, modificaria todo el comportamiento de los sistemas monetarios, peus eso es lo malo, entrar en una dinamica que no ves, que te estas dejando hasta robar el minuto que verdaderamente, te hace hombre…
    http://www.bubok.es/libros/210850/KEYNES-Y-GESELL-TEORIA-DE-CONVERSION-DE-MONEDA-CON-VASELINA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.