Respuesta a los comentarios de Pedro Prieto sobre la fotovoltaica

Marta Victoria y Rodrigo Moretón nos hacen llegar su respuesta a los comentarios de Pedro Prieto

Respuesta a los comentarios de Pedro Prieto

Sinceramente no entendemos que una respuesta que pretende ser constructiva se redacte en un tono tan irrespetuoso. Las críticas de Pedro Prieto no se basan en lo que dice nuestro artículo, sino en lo que a él le gustaría que dijese para poder hilar su discurso habitual. Sin embargo, no queremos perder el tiempo respondiendo a descalificaciones que aportan muy poco así que pasamos directamente a argumentar por qué no estamos de acuerdo en muchas de las cosas que dice el señor Prieto.

Intentaremos responder de manera ordenada a sus comentarios, para que este ejercicio no sea inútil y sirva a un posible lector para profundizar en nuestros argumentos.

1. Empecemos por el primer punto: en ningún momento decimos que la disminución del precio de los paneles se deba a un aumento exponencial equivalente de la eficiencia que han ido alcanzando las células solares. Por supuesto, sabemos que entre los factores cruciales que determinan la evolución de los precios se encuentran la economía de escala, la mejora de los procesos industriales, la disminución de la cantidad de silicio empleada por el adelgazamiento de la oblea, etc. Es al conjunto de estos factores al que nombramos con el término aprendizaje tecnológico.

Dice el señor Prieto Ni una sola sospecha de que la saturación de los mercados con fábricas produciendo a espuertas, puede haber influido algo en la caída de los precios.”

Le animamos a releer nuestro artículo en el que decimos, cita textual, “Cabe destacar también cómo la evolución en los últimos cuatro años representados, alcanzando un precio muy inferior al que parecía esperable en función de los datos de años anteriores, indica la enorme influencia de otros factores no relacionados con el aprendizaje tecnológico, entre ellos la incorporación de productores asiáticos.”

En particular nosotros NO afirmamos que el precio de los paneles vaya a seguir bajando indefinidamente. De hecho, no es cuestión de ser ecologista o productivista: cualquier científico cuidadoso es consciente de la insostenibilidad de los crecimientos perpetuos, más aún si son exponenciales. Lo que nosotros decimos en el texto es que 1) El precio del panel ha disminuido de 2€/Wp en 2008 a 0.6€/Wp en 2013 luego es necesario desterrarla la falacia de que “la energía fotovoltaica es tan cara que no nos la podemos permitir”, 2) El precio que tiene el panel fotovoltaico HOY hace que ya se haya alcanzado la paridad con la red. De hecho, la paridad de generación también se ha alcanzado ya en numerosos escenarios.

Nuestro argumento no se basa en realizar una analogía con la ley de Moore ni mucho menos. Por supuesto tampoco ignoramos las leyes de la física y la termodinámica. Lo que decimos es que HOY el precio del panel es el que es y que debemos utilizar datos actualizados para promover un debate riguroso sobre energía.

Por otro lado, seamos serios en la discusión: el panel plano utiliza silicio, material enormemente abundante en la tierra. El aumento del precio del cobre, aluminio o vidrio templado afectará a su precio en la medida en que estos materiales influyen en el coste del panel. Así que no, no es esperable un aumento exponencial del coste de los paneles fotovoltaicos a corto o medio plazo. Además, es seguro que el precio de otras materias primas como el carbón, gas natural, petróleo o uranio tenga una influencia mucho más determinante (y mucho antes) en el precio final de las fuentes de generación convencionales, lo que mantendrá la competitividad de esta tecnología. Esto no quiere decir, de nuevo, que nos apoyemos en “la llamada Ley de Moore como algo que hace al ser humano y a su ingenio capaz de resolver cualquier problema y de saltar cualquier barrera“. Nadie en su sano juicio, y desde luego no estos autores, se apoyaría en la Ley de Moore para defender una mejora perpetua en ninguna magnitud vinculada con recursos materiales finitos. En ningún momento del artículo se intenta vender la energía solar fotovoltaica como la solución única y salvadora de la compleja crisis energética que padecemos, entre otras cosas, porque las panaceas tecnologicistas se suelen ver contrarrestadas por la llamada paradoja de Jevons. Estas reflexiones, no obstante, quedan totalmente fuera del objetivo del artículo, tal y como se explica de manera meridiana en el primer párrafo.

En cuanto al coste energético, es una de las gráficas que por limitaciones de espacio no han entrado en el artículo, pero puesto que es otra de las falacias que solemos oír, la desmentiremos aquí rápidamente. Un panel fotovoltaico tarda menos de 5 años en recuperar la energía que se ha empleado para su fabricación, mientras que su vida útil se estima en 30 años (se pueden consultar esta y esta referencia).

2. Respecto al segundo comentario empezaremos diciendo que, en nuestra opinión, conseguir porcentajes de generación de electricidad del 3% (en España), 6.7% (en Alemania) y 7.5% (en Italia y Grecia) en menos de una década no es algo ni mucho menos despreciable. Además, no es cierto que la instalación de potencia fotovoltaica se haya detenido en todo el mundo. Esto ocurre en España porque la inseguridad jurídica detiene la instalación de grandes plantas fotovoltaicas que entran a mercado y la existencia de un borrador de autoconsumo injusto y abusivo evita la implementación de instalaciones domésticas que ya son competitivas. Pero EEUU lleva 4 trimestres consecutivos instalando más de 1GW, y la potencia fotovoltaica representó el pasado trimestre un 37% del total de potencia instalada en el país. China instaló casi 12 GW de potencia fotovoltaica en 2013, lejos de ningún síntoma de fatiga.

Por último, lamentamos profundamente que estos argumentos le parezcan aburridos y repetitivos, pero es así, el gobierno español (perverso o incompetente, probablemente las dos cosas) está aliado con las grandes empresas eléctricas que utiliza combustibles fósiles. Algunos de nosotros estamos comprometidos con la democratización de la energía y con la recuperación del rigor en el debate y, por tanto, dispuestos a repetir estos argumentos las veces que sean necesarias. La relación entre legislación y desarrollo del sector en este caso es tan directa que sólo se puede negar desde la mala intención. Por cierto, si los autores somos pobres o precarios es por nuestra condición de investigadores y no porque seamos empresarios fotovoltaicos afectados por estas medidas.

3. Como explica en su introducción el artículo pretende ser un recorrido visual por la realidad de la fotovoltaica en estos momentos. Es parte de esa realidad el hecho de que la mayoría de los paneles fotovoltaicos se produzcan en Asia y queríamos reflejarlo. Leyendo sus comentarios podría entenderse que a los autores nos parecen bien las consecuencias que se derivan de este hecho. Esto no es así en absoluto. Nuestra opinión sobre este asunto puede encontrarse en otro artículo que ha sido citado en el texto y que le animamos a leer. Reproducimos aquí algunos párrafos relevantes:

Son muchos los expertos y analistas que asocian el bajo precio de los paneles fotovoltaicos en la actualidad a la entrada en el mercado de las compañías chinas. Sus reducidos costes de fabricación, unidos a la capacidad de endeudamiento que les ofrecían sus bancos o el propio gobierno, han conseguido echar del mercado a la mayoría de fabricantes europeos o estadounidenses. Si bien esto es cierto, la pregunta que debemos hacernos es si este fenómeno, la deslocalización de la producción a países con mano de obra más barata y menor control, ha ocurrido exclusivamente en los paneles fotovoltaicos o si, por el contrario, es representativo del sistema económico capitalista y global que impera actualmente.

Quiero decir: ¿no ha hundido la fabricación de juguetes chinos a las empresas jugueteras españolas? ¿No es el precio al que se cosen todo tipo de prendas de ropa y calzado tan bajo que resulta imposible competir en coste si se fabrican en España? En opinión de la autora, si nos quedamos con los grandes rasgos, lo único que diferencia el caso fotovoltaico del resto es que todo el proceso -que incluye la investigación y desarrollo del producto en Europa, su traspaso a las industrias europeas, la posterior transferencia a las industrias chinas y, consecuentemente, la quiebra de las europeas- ha sido tan rápido en el caso fotovoltaico que en apenas 10 años se ha completado permitiéndonos observar la “película completa en muy poco tiempo.

Por supuesto, a muchas personas nos parece inaceptable esta situación. Queremos que las empresas tecnológicas y los puestos de trabajo asociados a ellas se mantengan en Europa. Queremos que los paneles fotovoltaicos que producen nuestra electricidad (así como nuestra ropa y nuestros ordenadores) sean fabricados en condiciones de trabajo dignas y que respeten el medio ambiente. Pero resulta hipócrita denunciar la terrible injusticia que supone la deslocalización de la producción fotovoltaica a China e ignorar que lo mismo está ocurriendo para el resto de nuestros productos de consumo.

Por otra parte, también es parte de la realidad que para la fabricación de la mayor parte de los paneles fotovoltaicos (de Silicio) no se utilizan tierras raras.

4. Mostrar el mapa de eficiencias del NREL no es un “socorrido argumento” sino unos datos en los que apoyarse para trasmitir la idea de que, y vuelvo a citar textualmente nuestro artículo, “la fotovoltaica es un campo sobre el que se sigue investigando y avanzando”. Sentimos disentir también en la opinión de Pedro Prieto de que las células multiunión que alcanzan eficiencias records del 44.7% sean un ratón fluorescente de laboratorio sin aplicación real. En primer lugar la eficiencia media que alcanzan las células multiunión en fabricación es similar a las del record (aquí, aquí y aquí fabricantes que venden obleas de células multiunión con eficiencias centradas en el 42%). En segundo lugar, estas células más caras se utilizan en sistemas de concentración. En ellas se utiliza una óptica más barata para concentrar la luz del sol sobre la célula multiunión de manera que se reduzca la superficie de célula necesaria y su peso en el coste final del sistema. Los módulos de concentración que utilizan células multiunión han reportado eficiencias del 35.9% (prácticamente el doble que los de panel plano) y la principal empresa que utiliza esta tecnología Soitec está instalando en EEUU centrales solares que suman una potencia de 300MW (referencia aquí). Por supuesto, el desarrollo de la tecnología fotovoltaica de concentración está lejos de la del panel plano (se ha fabricado prácticamente tres órdenes de magnitud menos) y solo el futuro dirá si es capaz de alcanzar menores precios que el panel de silicio. Pero sobre lo que no hay ninguna duda, y de nuevo es esto (y no otra cosa) lo que decimos los autores, es que la investigación en fotovoltaica es actualmente muy activa y está consiguiendo hitos importantes. Algunos de ellos, por cierto, en España.

5. Respecto a la cantidad de suelo necesaria para fotovoltaica. Nuestro objetivo al mostrar esos gráficos es de nuevo contrarrestar la falacia de que “para generar la electricidad que consume España con fotovoltaica tendríamos que cubrir tanta superficie que lo haría inviable”. Pues bien, esto es rigurosamente falso. Es obvio que, no tiene sentido generar el 100% de la electricidad con fotovoltaica pero el gráfico nos da una idea muy intuitiva. También es obvio que generar un porcentaje de nuestra electricidad, y no el total, con fotovoltaica se traduciría en un porcentaje equivalente del cuadrado de 53x53km2 cubierto de paneles. En nuestra opinión este argumento no es en absoluto patético.

Para rebatir las últimas afirmaciones solo nos queda exigirle al señor Prieto un poco de rigor porque si no la discusión deja de ser constructiva y se vuelve inútil. No se trata de que haya que creerse nada. La realidad es que los fabricantes de paneles fotovoltaicos garantizan que la potencia de los mismos a los 25 años es como mínimo un 80% de la que era al principio de su vida útil. Esto es una garantía. Es más que probable que la mayoría de los paneles lleguen a los 30 años con una potencia muy similar a la que tenían cuando empezaron a funcionar. Además, los estudios científicos realizados hasta la fecha respaldan ampliamente esta duración (referencias, por ejemplo, aquí), tiempo después del cual se puede reciclar más del 60% del módulo (referencia aquí).

En cuanto las críticas referentes a la instalación de paneles en tejados, es cierto que no todos están bien orientados. Como en el hipotético caso de que generásemos todo el consumo eléctrico doméstico con fotovoltaica solo haría falta cubrir el 43% de los tejados usaremos los que sí lo están. Por supuesto, repitiendo lo que hemos dicho antes: generar un porcentaje de esa energía reduciría la superficie de tejados a utilizar proporcionalmente. Por último, el dato de la eficiencia de paneles que hemos utilizado puede encontrarlo en el pie de figura, el hecho de que unas provincias estén más insoladas que otras se tiene en cuenta al usar un número de horas equivalentes de sol de 1300, número que corresponde al promedio de insolación que se recibe en España. Este dato también está en la figura junto con el hecho de que utilizamos el Censo de población y vivienda de 2011 para estimar la superficie de tejados (el método detallado lo explicamos aquí). En definitiva, el resultado no se ha obtenido con una facilidad pasmosa sino con un cálculo riguroso.

La solución de la integración de energías renovables que generan de manera intermitente no se produce exclusivamente con el almacenamiento masivo sino con un control de la generación (usando de manera adecuada la generación hidráulica y los ciclos combinados) y la demanda. En España en 2014 las energías renovables generaron el 42% (la fotovoltaica el 3%) de nuestro consumo eléctrico total. Vamos, el burro ya se está comiendo un trozo bastante importante de la zanahoria.

Por terminar, en el Observatorio Crítico de la Energía pensamos que el debate es necesario para encontrar soluciones a los retos a los que nos enfrentamos. En particular uno de estos retos es conjugar los límites físicos de nuestro planeta (que se manifiestan entre otros efectos a través del cambio climático) con obtener la energía que consumimos (o el mínimo de energía que necesitaremos consumir para mantener los aspectos que consideremos esenciales en nuestra sociedad).

Los autores de este artículo somos conscientes de la complejidad del problema energético que tenemos por delante y de que su solución nunca podrá pasar por una sola respuesta, sino por una combinación de muchas otras, empezando por una reducción del consumo. Pero pensamos que la fotovoltaica puede ser una de las piezas que contribuya al cambio de modelo energético. Por tanto, estamos dispuestos a debatir cuanto sea necesario sobre los problemas asociados a esta solución desde el rigor y el respeto.

4 comentarios en “Respuesta a los comentarios de Pedro Prieto sobre la fotovoltaica

  1. Las Renovables han fracasado, son una extensión de los combustibles fósiles, intermitentes, e imposibles de almacenar. Mucho hablar de los paneles, y qué pasa con todo el resto de aparamenta eléctrica y electrónica que necesitan para generar electricidad? Reguladores, Inversores, Baterías, Seguidores, cableado, … .

    Queremos ser autosifucientes y dejamos toda la producción en China. Les entregamos también la producción de jamón ibérico y aceite de oliva?
    http://foro-crashoil.2321837.n4.nabble.com/Falacias-Ecologistas-Las-Renovables-han-fracasado-tt10604.html

    La fotovoltaica para sostenerse necesita quemar algo: gas, carbón y uranio. Muy ecológico, sí. Pedro Prieto lleva lustros indicando que los panelitos no son el camino, al menos conectadosa redes nacionales. Y en autoconsumo… son un infierno, y si no .. darse una vuelta por el foro de solarweb. Sufridores!

  2. Vaya por delante que no tengo nada en contra de las energías renovables, es más hasta hace 4 años he sido socio de una empresa de instalaciones solares fotovoltaicas que la actual crisis, ayudada por el RD de auto consumo conectado a red, la han hecho inviable.

    El citado Real Decreto tenía un objetivo claro: Hacer inviable el “Auto consumo conectado a red”.
    Si alguien lee el apartado de sanciones descubrirá que es mayor la sanción por tener un panel conectado a la red sin declarar, que por ejemplo una fuga radioactiva grave en una central nuclear.

    Dicho esto, mi experiencia con la solar fotovoltaica es la siguiente:

    Horas Sol Pico: Son las que determinan el rendimiento del panel equivalen a 3,6 MJ o lo que es lo mismo 1.000 w/HSP.

    En la península ibérica varían desde las aproximadamente 2.300 HSP de Huelva o las, 2.197 de Alicante hasta las 1460 HSP de Oviedo ( estas son medias de la AEMT para varios años)

    Los actuales paneles policristalinos de última generación dan un rendimiento (Máximo teórico) de 340 w/HSP. Aquí los no acostumbrados a manejar físicamente los paneles rápidamente los atribuyen un rendimiento del 34%..

    Error; los paneles solares son de aproximadamente 2 metros cuadrados. Luego el rendimiento teórico es de un 17%, lo que significa que en Huelva por ejemplo solo captarían 782 Kw/año por metro cuadrado, o que en Oviedo esta cifra sería de 496 Kw/año/m2.

    Todo el mundo piensa que cuanto más sol y temperatura mejor, pues otro error un panel tiene mayor rendimiento HSP en Oviedo que en Almería.
    Según aumenta la temperatura en la superficie del panel el rendimiento disminuye, con 60/70º Celsius en la superficie, el rendimiento baja hasta un 20%.

    Otro mito; se habla de una vida útil de 30/40 años, bueno esto no lo ha comprobado todavía nadie, pero lo que si hemos comprobado es que el rendimiento cae con el tiempo.
    Yo tengo calculada una media de un 2% anual (aproximado) lo que daría un resultado al cabo de 30 años de un menos 50%.
    Por ponerlo claro un panel solar con un rendimiento de, pongamos, 300w/HSP al cabo de 30 años estaría dando 150w, suponiendo que sus conexiones eléctricas (está a la intemperie) y electrónicas aguantaran, que no le caiga una granizada de las gordas encima……

    Otro tema es la corriente que produce; Un panel produce poca tensión 24V y mucha intensidad 6/7 A de corriente continua. Lo que circula por la red es Corriente Alterna, con alta tensión y baja intensidad, osea lo contrario. En la trasformación de CC a CA de onda sinusoidal pura, se pierde cerca del 5% de la energía producida.

    Las configuraciones de los anillos de paneles exigen que sean Serie/paralelo para aumentar la tensión, si es conectada a red por lo menos a 400V, o la tensión que marque el Gestor de Red.

    El cableado al tratarse de CC tiene que estar dimensionado para una alta intensidad ley de Ohm y efecto Joule. Esto se traduce en más kilos de cable de cobre.

    Conexión a red de grandes campos de generación SF:

    Propongo un simple ejercicio:
    Cogemos un panel SF, lo orientamos correctamente y lo conectamos al polímetro, veremos que estará marcando -un panel de última generación- una tensión de 24V y una intensidad de pongamos 6A. Ahora pasa una nube y vemos como nuestro polimetro baja a 5, 4, 3, ó 2 Amperios, depende del grosor de la nube.
    ¿Que significa esto?
    Si es una gran instalación, por ejemplo de 100 Mw, lo primero que sucederá es que empezará a fallar la frecuencia de red -en España 50 Hz- luego la intensidad y después la tensión. Si no se puede mantener los parámetros de red, generalmente mediante entrada de una térmica en funcionamiento, tendremos que hacer un deslastre de cargas, que significa ir desconectando reles, según está regulado por ley y comenzar a indemnizar a los clientes de AT -factor de interrumpibilidad-.
    Una forma de evitar esto, es instalando Volantes de inercia, en el sistema eléctrico Canario ya están instalados y salen por unos 100M€, que no es moco de pavo precisamente.

    Como veis, la SF tiene bastantes limitaciones, la principal es que tenemos un modelo energético que trabaja las 24 horas o lo que es lo mismo 8760 horas al año y la SF en el mejor de los casos -Huelva- solo puede cubrir 2300 horas año.
    Otro de los problemas de las renovables en general es su discontinuidad y su dificultad de almacenamiento.

    Otro argumento que se ha manejado es la abundancia de silicio en la naturaleza, bueno un panel solar de 2 metros cuadrados y 36 células de 0,6v lleva unos 300 gramos de este material, pero el panel en sí pesa unos 20/25 kg, aluminio, cobre, cristal…… y otra cosa que no tenéis

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