Replantear el problema


Queridos lectores,

Esta mañana una compañera del trabajo me ha comentado que leyendo mi blog uno se lleva una impresión muy negativa, catastrofista. Y que este catastrofismo causa un sentimiento de incredulidad en el lector. Estoy seguro de que éste es el caso, que algún lector casual del blog puede llegar a la conclusión, por lo extremo de los hechos que aquí se discuten, que de algún modo estoy exagerando, aunque sea con buena voluntad por mi parte. Nada más lejos de la realidad; si alguien se toma la molestia de buscar los datos (que para ello referencio profusamente) verá que en realidad me quedo en un primer nivel del impacto de la crisis energética que ya se está desarrollando, y cada día que pasa los hechos son más elocuentes. Pero se ha de querer escuchar, y estamos educados, casi diría adoctrinados, para no escuchar este tipo de mensaje.

Un problema curioso de la cultura global que se ha impuesto en Occidente, incluso en este país que por tradición tienen una asentada cultura del fatalismo, es la de que con ingenio y buena voluntad todo problema puede resolverse. Desde el discurso político monocorde (que sólo piensa en volver a la senda del crecimiento económico como única vía de resolver esta crisis) hasta las películas de Hollywood y las sitcoms americanas (donde los protagonistas resuelven cualquier situación por crítica que llegue a ser con grandes dosis de ingenio y de arrojo), nuestro paradigma es el del problem solving: nuestra cultura es que podemos y debemos resolver cuantos problemas se nos plantean.

Sin embargo, no todos los problemas se pueden resolver, simplemente porque hay problemas insolubles. Incluso los problemas de pura matemática. Últimamente pongo siempre el mismo ejemplo: encuentre el astuto lector dos números pares cuya suma sea 5. ¿Imposible, verdad? Y claro, sabemos que la suma de dos números pares ha de ser par, con lo que difícilmente pueden sumar 5, que es impar. Está claro, “he hecho trampa”, porque he planteado un problema que no tiene solución porque su enunciado está mal planteado, ya que es intrínsecamente contradictorio. Pero es que ésta es exactamente nuestra situación. Cuando la gente “busca soluciones” para el problema energético, hay siempre un sobrentendido: lo que se busca es alguna fuente de energía que pueda substituir al petróleo para que todo siga como es ahora mismo. En suma, lo que queremos es encontrar una manera de mantener un sistema económico de crecimiento infinito en un planeta finito. Y no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que este problema, también, está mal planteado. Y ésta es exactamente nuestra situación.

No esperen encontrar “soluciones al problema” en este blog. Justamente este blog va de que “no hay soluciones” al problema, simplemente porque “el problema” está mal planteado. Cuanto antes lo admitamos todos, cuanto antes lo entendamos todos, mejor nos irá. Porque el primer paso para poder resolver esta crisis es comprender que tenemos que cambiar el planteamiento, cambiar el problema para que esté bien planteado, para que tenga una solución. Porque sí que puede haber una solución, pero esta pasa por reconocer que no podemos crecer indefinidamente, que en algún momento tenemos que estacionar, que quedarnos igual garantizando el máximo bienestar al máximo de población. Y el problema ahora mismo es que todo indica que hemos pasado, y por mucho, el límite de sostenibilidad, y que tenemos que bajar mucho para poder alcanzar un nivel que sea sostenible, que se pueda mantener de forma continua.

Sé que lo que digo suena a grotesco, a inverosímil, a que si el problema tuviera la magnitud que digo yo aquí los poderes políticos y económicos estarían tomando medidas expeditivas para combatirlo. El problema es que los poderes tradicionales intentan buscar soluciones tradicionales, en buena medida por su incapacidad para reconocer que el verdadero problema es este planteamiento de imposible solución. Y he aquí la función pedagógica y analítica de este blog: mi objetivo es, poco a poco, analizando las noticias recientes, mostrar que no hay solución, de ningún tipo, dentro del paradigma actual. Y no porque a mí me dé la gana y quiera caprichosamente intentar imponer una visión de la realidad (¡qué más no quisiera yo que esto no fuera cierto!), sino porque el tema está tan profusamente analizado que ya hace tiempo que se sabe que, insisto, no hay solución. El lector con más presencia de espíritu, que se lea el informe “Searching for a miracle” (“Buscando un milagro”) de Richard Heinberg, y cuando acabe habrá entendido que no hay ningún milagro a la vista, que ninguna combinación de renovables de todos los tipos posibles habidos y por haber, y nuclear, y lo que sea, va a “solucionar el problema”. Si se ha entendido esto, no hay más necesidad de hablar ni de leer este blog. Pero mientras la sociedad se niegue a aceptar que pueda pasar que no hay solución, este blog será necesario, e intentaremos poco a poco demostrar que el emperador está desnudo, que las presuntas soluciones tecnológicas jamás conseguirán, ni de lejos, rellenar el vacío del petróleo. Y lo mostraremos analíticamente, apuntando a todas las debilidades de los planteamientos que “se debaten” en los diversos foros. Para intentar que alguien pueda recoger aquí los datos y los análisis, que, insisto, son bien conocidos, y pueda usarlos para, poco a poco, centrar el debate en lo que realmente se puede debatir, y que es el cambio de modelo económico.

Ya sabemos que delante de una noticia grave experimentamos las cinco fases del lamento de Kübler-Ross: Negación, Rabia, Negociación, Depresión y Aceptación. Señores lectores, he aquí la noticia dolorosa e inaceptable: La sociedad industrial que tanto bienestar nos ha proporcionado está condenada a desaparecer, o como mínimo a disminuir sensiblemente su tamaño, en un plazo de como mucho 20 años. A mi tampoco me gusta, pero no por eso tengo el derecho, tenemos el derecho de mirar a otro lado. El poder político y el económico están en la primera fase del lamento: Negación. Tienen los datos, pero se niegan a creerlos. Esto hace que la sociedad esté en el estado cero: Ignorancia. La sociedad ni siquiera sabe qué se cuece. Tenemos que darnos prisa si queremos llegar a la quinta fase, la de Aceptación, y el camino va a ser doloroso. Tenemos que cambiar, pero tenemos que cambiar de verdad, no de boquilla. Tenemos que vivir con mucha menos energía y muchos menos recursos de los que disponemos ahora, y tenemos que aprovechar lo que tenemos ahora para pilotar una transición ordenada, para evitar que en vez de pilotarla sobrevenga espontáneamente de manera caótica. Y cuánto más tardemos habrá más probabilidad de que sea caótica. Por el amor de Dios, comencemos cuanto antes.

Por terminar: que no haya solución no quiere decir que no haya esperanza. Lo que quiere decir es que tenemos que ser más inteligentes que de costumbre. Creo firmemente que si se explica a la sociedad lo que pasa la gente lo acabará por aceptar y pedirá lo que es razonable: planificar, racionar, optimizar, proteger a los sectores más débiles, etc.

Bienvenidos al mundo sin soluciones simples para problemas complejos.

AMT

18 comentarios en “Replantear el problema

  1. Tienes razón, este problema no tiene solución porque está mal planteado, pero sigo pensando que decir que no hay solución asusta a la gente y si sabes que el problema está mal planteado, ya es un paso para encontrar una solución, no?

  2. Hola, Slivia:

    Tampoco es honesto ocultar la verdad, y decir que no hay solución sirve para revolucionar las conciencias, porque todo el mundo tiene tan asentado que el crecimiento económico es lo bueno y deseable que nadie se plantea que sea contradictorio e imposible. En todo caso, sí que hay, como digo, esperanza, pero hemos de primero comprender y aceptar, y después actuar.

  3. Empiezo igual, tienes razón. Como lo cuentas es catastrófico pero no tú, sino la propia realidad es así de catastrófica y se ve que su solución es compleja pero a su vez simple. Hoy mismo (viernes, 12-2-10) has hecho la presentación sobre esto en el Colegio Montserrat, siendo yo uno de sus alumnos, y por mi parte pienso que tienes toda la razón y que va bien que uno tenga derecho de estar informado ya que por mi cultura pienso que si te hicieras popular (al estilo “no. 1 google searches”) entonces seguro que te denunciarían por alguna tontería corrupta desde catastrofismo hasta … Me gustaría que me dijeras si estoy en lo cierto, actualmente me encuentro en la fase de negación emocional con la fe innovante, pero a su vez, lo sigo viendo inútil ya que hay no falta solo tecnología sino como bien has concluido concienciación global, es eso me pregunto? Y si es así tampoco no estamos tan poco avanzados, por ejemplo hace poco hasta tele transportaron energía entre dos islas. Corrígeme si no estoy en lo cierto pero yo creo que “el mundo se acaba y que si no cambiamos petara” y yo apostaría por la electricidad. Para acabar otra duda si en vez de buscar una alternativa buscamos una adaptación… me refiero a que en vez de buscar producir 139Gw creo en España porque no bajar ese número y adaptarse (con todas sus implicaciones)?
    David Ferrus

  4. David, intento responderte a tu post desde el sábado pero el sistema siempre falla. Me estoy planteando cambiarme de hosting. Si me las ingenio lo intentaré un poco más tarde.

    —ESTE MENSAJE TENÍA SENTIDO CUANDO AÚN ESTABA EN blogspot.es—

  5. Hola, David:

    Planteas varias cuestiones, que intentaré contestar brevemente.

    Dices que si este discurso se hiciese más popular me intentarán desacreditar. Es probable; la manera más simple es asumir que tengo algún tipo de agenda oculta, típicamente izquierdoso-ecologista, y que quiero imponer por la vía del miedo lo que no consigo por la vía de la convicción. En todo caso, yo soy sólo un recién llegado y ni siquiera un gran experto; existe una gran comunidad a nivel internacional, e incluso en España hay un puñado de verdaderos expertos que están denunciando el tema, y de tanto en tanto se les da espacio púbico (ahí­ está Mariano Marzo, que publica regularmente en La Vanguardia y de tanto en tanto -la última, hará un mes- en El País). De todos modos creo que de una manera acelerada los medios van interiorizando que algo grave pasa. Dos ejemplos:
    – las entrevistas de Josep Cuní­ a Santiago Niño Becerra (puedes encontrar los enlaces en el blog amigo que referencio arriba, “Se acaba el chollo”) son demoledoras, y su libro “El crash de 2010” es un superventas.
    – Que The Wall Street Journal publique esta historia en página 2 significa que le están empezando ver las orejas al lobo:
    (no pongo el link,por que es por eso que fallaba), y The Wall Street Journal es la voz del mundo de los negocios, o sea que algo pasa. Además, allá refieren a la reciente presentación del Industry Traskforce on Peak Oil, que como conté es un grupo de empresas potentes que se lo están tomando en serio.

    Teletransportar energía es fácil, lo hace el Sol hacia la Tierra cada dí­a. La clave es generar energí­a. Ese tipo de noticias son distracciones para hacer creer que todo está bajo control. Y cuidado, en los próximos meses veremos surgir soluciones milagro que no cuajarán en nada pero que pretenderán captar recursos. El problema ahora mismo, la carencia más grave que tenemos es la falta de capital. No hay dinero para invertir en grandes proyectos, y los inversionistas, escaldados tras meses de recesión, huyen de los proyectos arriesgados. Cuando se plantea una nueva tecnología, prometedora, no se explica cuáles serán los costos reales de hacerla despegar, y el verdadero cuello de botella está ahí­. Ahí, y en que el rendimiento es en realidad mediocre y que no dan para mantener el consumo energético de la sociedad industrial.

  6. La electricidad, como expliqué en la charla, no es una fuente de energí­a, sino un carrier, un portador, pero creo que ya lo entiendes; lo que creo que quieres decir es que optemos por quedarnos con sólo aquella energía que podemos producir renovablemente para hacer electricidad. Eso está bien, y seguro que es eso lo que debemos hacer, aunque hay que darse cuenta de que la electricidad tiene muchas pegas:
    – En el transporte de electricidad a través de la red se pierde un 20% de la energía.
    – Los motores eléctricos tienen una densidad energética muy inferior a la de los combustibles fósiles. Eso quiere decir que un coche eléctrico es más pequeño, con más espacio ocupado por unas gigantescas baterí­as, las cuales te dan una autonomí­a de 100-120 Km y que después tienes que recargar durante horas. También, que nunca habrá aviones del tamaño de los actuales que vuelen con motores eléctricos.
    – El mantenimiento de una red eléctrica de gran escala como la actual consume muchos recursos y energí­a, y si estas dos cosas se vuelven escasas será difí­cil de mantenerla. Las smart grids que se quieren diseñar son una utopí­a, ya que ni siquiera se tendrán los materiales necesarios, y mucho menos el capital.

    En suma, por lo que hace a la red eléctrica se deberí­a optar por redes más pequeñas y robustas, las cuales además reducirí­an las pérdidas por transporte; pero hacer esto supone liquidar la sociedad industrial de gran escala de hoy en dí­a. Y por lo que hace a los motores… se debe hacer un downscaling o reducción de escala de todas nuestras pretensiones.

    Adaptarnos: está claro, no tendremos otro remedio. Concienciación: necesaria, sobre todo para evitar malestar social, que la gente crea que le están engañando, porque le prometen primero brotes verdes y salida de la crisis y recuperación del empleo y luego ve que todo está cada vez peor y piensa, lógicamente, que los de arriba son unos inútiles. Y también es necesaria para empezar a tomar las medidas correctivas. En esencia, deberí­amos de tener ya un plan de economí­a de guerra. Porque en realidad estamos en guerra, en guerra contra la amenaza de la carestí­a.

    Saludos,

    Antonio

  7. Después de leer atentamente las entradas de tu blog, he estado pensando unos días el porqué debe ser que a la gente piensa “que no estamos tan mal”, he hecho el ejercicio en primera persona, y encuentro una serie de motivos que de entrada son barreras, y que si no van acompañadas de una posterior reflexión, limitan llegar al fondo de la cuestión, y nos dejan en un estadio de tranquilidad aparente. Un ejemplo sería:

    -Los últimos años he hecho el mismo trayecto de Barcelona a un pueblo de los pirineos, en combustible me ha costado exactamente ir y volver: 2003: 32,41 €, 2004: 35,41 €, 2005: 18,25 €, 2006: 20,91 €, 2007: 20,78 €, 2008: 15,46 € y 2009 16,63 €. (A tener en cuenta, siempre he tenido coches de segunda o cuarta mano, el primero del cual iba con gasolina y gastaba el doble de litros que el último que encima es diesel, también que el trayecto se ha reducido en 10 km gracias a las modificaciones en la carretera). Pero de entrada, la sensación es que viajar me cuesta la mitad que hace 7 años.
    -Cuando compro un viaje en avión, pago hasta 8 veces menos de lo que pagaba hace 12 años.
    -Cuando los especialistas intentáis explicárnoslo muchas veces habláis en un lenguaje que dista del pueblo llano, y por ejemplo en este blog los mensajes son muy largos y en ocasiones técnicos.
    -El punto anterior hace que la gente piense en que es una cuestión de fe, o me lo creo o no me lo creo.

    Por contra y como un punto a favor sería:

    -Las catástrofes, desgracias o males presagios venden, ya se llamen Gripe A, Armas químicas, o Tsunami del índico, esto hará que la prensa mundial se va a hacer eco de estas noticias, cuando perciban que la gente empieza a asustarse, pues eso vende.

    Si próximamente hace alguna conferencia, avisa en el blog.

    Muchas gracias.

  8. Hola, Ramonet:

    Un problema complicado no puede explicarse de una manera sencilla, y menos cuando los medios de masas no quieren hablar de un tema de consecuencias desagradables, que hundiría esta gran fiesta en la que estamos inmersos. En todo caso, creo que la sustancia del problema es simple: estamos en un planeta finito, sus recursos son finitos y ya los hemos explotado tanto que empieza a haber problemas. Creo que esto lo entiende hasta un niño de primaria. Por ejemplo, nadie (absolutamente nadie) niega que algún día llegará el cenit de petróleo; hay una cantidad finita de petróleo, todo el mundo sabe que no se puede extraer a un ritmo creciente siempre y en algún momento empezará a declinar. Por tanto, la única cosa que está en discusión es en qué momento empezará a declinar, y por añadidura, qué haremos después. El sistema económico necesita crecimiento continuo, cosa que no puede suceder si los recursos no crecen indefinidamente, cosa que tarde o temprano no podrán hacer.

    La posición que se defiende aquí es que los recursos ya están comprometidos, y en el caso concreto del petróleo desde el año 2005 estamos en un plateau de producción más o menos constante. Esto, fíjate bien, tampoco lo discute nadie, porque los datos están a la vista. Los optimistas dicen que tranquilos, que ya va a volver a crecer la producción, a pesar de que en 6 años no lo haya hecho. Los pesimistas (yo más bien diría realistas) decimos que no parece que vaya a pasar eso. Y entonces empieza la discusión técnica. Pero la cuestión de partida es simple.

    Pones un ejemplo capcioso, de lo que te ha costado a ti hacer un trayecto a lo largo de los años. Claro, entre medias cambias de coche, y de gasolina a diésel, nada menos. Pues por poner otro ejemplo concreto, yo en 2008 no cambié de coche, y te puedo decir que con el mismo coche llenar el depósito pasó de costarnos 45 euros a costarnos casi 70 euros. En todo caso, esta discusión es inane porque todo el mundo sabe a qué precio estaban los combustibles, con lo que no hay controversia posible sobre este tema. Quizá lo que quieres decir (sin afirmarlo explícitamente) es que la mejora técnica hará que cada vez nos cueste menos y menos combustible mover nuestros coches. Lástima que ahí esté la termodinámica con su segunda ley para decirte que no hay mucho más recorrido en esa dirección.

    Hablas también de los aviones, y lo que cuestan los billetes. Quizá es un tema que merezca la pena de ser discutido en profundidad otro día. En todo caso, recuerda que con el petróleo por encima de 100$ algunas compañías quebraron. Por supuesto que puedes pensar que eso se debió a cuestiones financieras ajenas al tema del petróleo, pero eso habrá que sustanciarlo con datos. Y sí, esto hará al discusión inevitablemente técnica.

  9. Los mensajes son largos, y en ocasiones técnicos. Es cierto. La realidad es compleja, no se puede cambiar. La gente que tiende a simplificar las cosas en la máxima expresión se llaman reduccionistas. En España abundan los reduccionistas que se creen que delante de problemas complejos “esto lo soluciono yo en dos patadas”. Pues no. Pídele a Dios que el próximo universo se rija con ecuaciones sólo de primer grado.

    Como todo es largo y complejo, se vuelve una cuestión de fe. Lamentable, pero cierto para mucha gente. Supongo que, efectivamente, mucha gente tiene quehaceres más urgentes que pararse un momento y estudiar los datos sobre un fenómeno que va a destrozarles la vida. No nos engañemos: la esencia de lo que se cuenta es bien simple: planeta finito, explotación infinita. Supongo que a medida que la crisis actual se agrave la gente comenzará a entender que algo no acaba de funcionar. Y supongo que si estás en el paro tienes tiempo de sobra para leer y estudiar.

    Tendremos éxito en la prensa, porque las catástrofes venden. Hay cierto cinismo en esta afirmación. Mira, chico, no queremos vender nada. A ti todo esto te puede hacer mucha gracia, pero te aseguro que a mí, que tengo una niña de tres años, no me hace ni puta gracia. Si tú te crees que yo hace meses que me dedico a leer e informarme de este tema, al tiempo que hago mi trabajo corriente, quitándome horas de sueño, simplemente porque quiero ganar no sé qué o porque soy un crédulo de las conspiraciones de otros, bienintencionado pero memo al fin y al cabo, pues muy bien. Desde mi punto de vista estás en la fase 1 del lamento: negación. Como lo que cuento no puede ser, irracionalmente (no has aportado ni un sólo dato que refute mis argumentos) entonces simplemente no es y reacomodamos la realidad: como no es, yo soy un imbécil. En fin, creo que de aquí unos meses, cuando no salgamos de la recesión, y no sólo eso sino que otros países vuelvan a la recesión, y el paro crezca desbocado y quizá sea más evidente en tu entorno, entonces pensarás que quizá este imbécil tenía razón. Lo malo es que quizá entonces ya será tarde para reaccionar.

    Cordialmente,

    Antonio

  10. Espuela: Las conferencias:

    – Día 18 de Febrero, 18 horas: Salón de Actos de la Facultad de Ciencias, Campus de Montilivi, Universitat de Girona.

    – Día 3 de Marzo, 12 horas: Salón de Actos de la Facultad de Ciencias, Universitat Autònoma de Barcelona.

    – Día 12 de Abril, no sé aún la hora: Institut d’Estudis Catalans.

  11. Gracias por tu respuesta.

    Referente a los ejemplos, capciosos, en ningún caso te los exponía para rebatir nada, entre otras cosas porqué comparto lo que expones, simplemente intento entender porqué la gente no se para un momento a reflexionar, y mi conclusión es que no están preocupados porqué en su día a día no ven todavía afectación, o la achacan a otros problemas. He compartido artículos de Niño Becerra desde enero del 2008 en el trabajo, y la gente se reía. Seguramente se lo encontrarán de golpe.

    Referente a la prensa, en ningún caso he hablado de “tener éxito”, me habré explicado mal o me habrás leído mal, lo que intentaba transmitir es que a los grandes medios les encantan las catástrofes, y el peak oil tiene todos los ingredientes. Les gusta meter miedo, y con esto pueden hacerlo. La parte positiva, que hará reaccionar a la gente.

    Cuando te digo que creo que textos más cortos y menos técnicos llegarían a más gente, te lo digo como lector de tu blog y como crítica constructiva, como bien dices el cenit del petróleo es una cuestión muy simple. Pero es solamente mi opinión, es más, yo no se a quien quieres dirigirte ni quien quieres que te lea.

    Por cierto, si me hiciera gracia o simplemente “pasara”, no me habría leído minuciosamente cada frase que has escrito,no me hubiera estado unos días reflexionando, no me hubiera molestado en escribirte, no habría recomendado a mis allegados que te leyeran y no me hubiera interesado en las fechas de tus próximas conferencias.

    Evidentemente ni creo que seas un imbécil, ni creo estar en la fase de negación, por lo que difícilmente te hubiera aportado ningún dato para refutar nada de lo que dices.

    Espero poder ir a alguna de tus conferencias.

    Saludos.

  12. Hola, Ramonet:

    Es evidente que te debo varias disculpas. No entendí la intención del ejemplo del coche (por cierto, ¿cómo puedes saber hasta el céntimo de euro lo que gastaste?) y lo de la referencia a la prensa me pareció una burla, porque la actitud de los medios de comunicación durante años ha sido de negar lo evidente, de muchas maneras: desde la manipulación de la agenda (durante mucho tiempo ha sido un “no tema”, algo de lo que no se habla), el “falso equilibrio” (yo he llegado a leer, hace años, en un artículo de “El País” por un lado las tesis de los peakoilers y como contrapunto de parte contraria, la teoría abiótica del origen del petróleo (!)) y por último manipulaciones descaradísimas de la realidad (de las que te podría enseñar algunos ejemplos impresionantes). Siento haber malinterpretado el sentido de tus comentarios.

    El Peak Oil no será nunca un tema de éxito en la prensa, porque el corolario del mismo es que se ha de dejar de consumir y se ha de desindustrializar y descapitalizar la sociedad en una importante medida. Esto atenta contra los intereses económicos de los grupos que sustentan los medios de comunicación; lo que sucede es que tarde o temprano entenderán que pasará igualmente, y yo creo que cada vez lo están viendo más. Como es lógico, la apuesta de cualquier corporación es que haya fuentes alternativas de energía que permitan mantener el status quo. La cruda realidad es que en el mejor de los casos podremos mantener un 10 o 15% de la energía que tenemos hoy. En todo caso, el tema irá ganando tracción en la prensa porque será evidente que algo pasa con el petróleo, pero siempre sobre el papel se dará una salida tranquilizadora para los lectores, que en realidad es decir para los consumidores. Porque lo importante es que la gente no deje de consumir en tanto este tinglado se mantiene.

    No tengo claro qué pretendo con el blog. Recojo tu crítica de que los textos son largos y técnicos, pero creo que una cosa que pretendo es constituir un corpus de información técnica en español, porque no hay muchos textos en el idioma de Cervantes, y creo que eso es parte de la razón por lo que en España se esté en la inopia. Una posibilidad, si tú sigues este blog y el tema te parece importante, es que tú abras tu propio blog, expliques las cosas de manera más llana y cuando quieras referir a los detalles técnicos hagas enlace a estos artículos. Sin dudo, eso puede ser muy útil.

    Ya veo que no estás en la fase de negación. Siento mi reacción emocional, pero te aseguro que es desesperante ver cada día más datos que avalan que nos la pegamos, y que nos la pegamos ya, y sin embargo la sociedad española vive al margen de todo, a pesar de tener un 20% de paro ya. Supongo que tú también experimentas esta sensación…

    En fin, yo también espero y deseo que puedas a ir a alguna de las conferencias.

    Saludos.

  13. Estimado Antonio,

    Revisando tu blog en general me encontré esta nota, y me gustó bastante, bueno tal vez deje de leerlo un poco porque me tengo que preparar para las oposiciones de farmacia, pero es genial este diario, Jejejee y así me quedo de momento espero que el caos no venga antes de hacerlas.

  14. Creo que muchos tenemos claro desde hace bastante tiempo que el colapso provocado por un crecimiento infinito en un sistema finito es algo simplemente inevitable. Personalmente no tenía muy claro qué llegaría antes si el colapso poblacional, el agotamiento de recursos, la crisis de biodiversidad, el producido por la contaminación o la desestabilización del sistema estacionario biológico global.
    En realidad, que sea el crash oil el primero que nos afecte en mayor medida, puede provocar que el resto de los colapsos tengan un impacto menor.
    En el fondo pienso que replantear el problema implica reconocer que nuestro problema no es tanto de índole técnica como sí lo es de tipo filosófico y emocional: No hay ningún artilugio técnico que pueda librarnos de la responsabilidad en nuestras acciones.

  15. En mi opinión no es correcto decir que “no hay solución”. Parece claro que “no hay solución” para seguir con el estilo de vida y el gasto energético que teníamos hasta ahora.

    Pero esa solución a muchos no nos interesa. Lo que importa es aquello para lo que puede haber solución, es decir para que las personas vivamos lo mejor posible.

    Entonces, ¿por qué no empezar a recopilar, en positivo, todo aquello que funcionaría como solución?

    Pongo algunos ejemplos: 1) cómo gestionar la vuelta al campo de millones de personas, 2) el uso eficiente de la alimentación (por ejemplo usando más legumbres y semillas germinadas), 3) mejoras en la salud (relacionadas con la conexión mente-cuerpo y con la alimentación) para prevenir enfermedades y reducir gasto sanitario, 4) nuevas formas de vivir más comunitarias (en muchos pisos que viven una o dos personas podrían habitar 7-8 personas con relativa comodidad, reduciendo mucho el gasto energético).

    Son sólo algunos ejemplos, hay miles y si de verdad nos ponemos a trabajar en positivo, podemos llegar a una situación mejor en muchos aspectos que la actual.

    Este blog es muy bueno para empezar a sacudir conciencias, pero será aún mejor si empezamos a usar lo positivo como motivador. Ya sé que esto choca con las ideas tradicionales, pero cada vez está más demostrado que la esperanza motiva mucho más que el miedo.

    Gracias a todos y ánimo a por las soluciones.

    (PD. Una norma básica de creatividad es la que se exprsa en el ejercicio “tormenta de ideas”: las ideas nuevas no deben atacarse mientras están naciendo, con argumentos tipo “la gente nunca aceptará eso” o cualquier otro no cierto al 100%. Se debe estimular que aparezcan las ideas y germinen. Si luego algunas no funcionan, otras muchas sí lo harán. Otra cosa son los errores físicos, tipo “haremos funcionar los coches con algas”. Por eso pido meditar antes de criticar.)

    Mi nombre es Joe.

  16. Creo que si se que podría crear una sociedad industrial eléctrica, gracias a un invento de Nikola Tesla (no es una de las cuantiosas estafas de internet, lo han probado en el MIT) que consiste en transmitir energia eléctrica sin cables. Nikola lo probó a pequeña escala y encendió, creo, una bombilla a más de 1 km de distancia de su bobina. Y ahí va mi pregunta:

    ¿Podriamos mover los pocos motores necesarios (excavadoras, gruas, etc.) para la construcción
    y así mantener una sociedad industrializada? Eso sí, todo el mudno yendo a bicicleta y sin consumismo desaforado ni obsolescencia programada. ¡Ah! Y se me olvidaba,¿ contribuye mucho al crecimiento exponencial la reserva fraccionada de los bancos?

    PD: Me gustaría que hicieras un post detallando las reformas en el sistema, la sociedad y nuestros hábitos para saber qué puedo hacer ante el Peak Everithing.

  17. Hay quien dice que es contraria a la exactitud y que por esto entre otras razones produce angustia, o tensiones que lo justifiquen. Pero sabéis, para mis muchas veces es precisión. Y sobre todo dentro de un contexto pudiera ser hasta la mayor garantía conocida hasta el momento.

    Yo de vez en cuando requiero del pesimismo para profundizar en el análisis, solo así llego al optimismo superando mínimamente la duda. O es que ante la duda lo mejor es un ave maría? No sé… pudiera ser. Para mí desde luego no.

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