>Cómo es un colapso

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Queridos lectores,

Ayer tuve un día bastante complicado. Muchas gestiones, muchos muros contra los que darse de cabeza y, de fondo, una cuestión omnipresente: la crisis, los recortes, la falta de dinero, los problemas que se agudizan. Temas recurrentes mientras batallamos contra la cerrazón de la administración: fuentes bien informadas me aseguran que la situación financiera de determinados organismos públicos es peor de lo que se reconoce, por cada lado van surgiendo agujeros, afloran deudas, se impaga a proveedores… Llego a casa y conversando con algunos miembros de mi familia veo, en menor escala, el mismo problema; el paro amenaza a varias personas allegadas, sin posibilidades claras de emerger de él en mucho tiempo. El otro día en el mercado un vendedor se quejaba de que si les siguen apurando los márgenes tendrán que retirarse del negocio; en la escuela de mi hija se han tirado varios días sin calefacción porque no tenían previsto (y posiblemente tampoco presupuestado) el gasoil para los primeros días de este frío abril (y es muy triste llegar a casa de mis cuñados y oír a mi sobrino de cuatro años, que va al mismo cole, decir: “Tito, en el cole hace frío”). Es evidente, pues, que las cosas no van bien. ¿Hasta dónde no irán bien?

Cuando hago las charlas sobre el Oil Crash, en alguna de las transparencias iniciales digo las siguientes frases: “El Oil Crash es la inminente e inevitable llegada a un punto a partir del cual la actual sociedad basada en el petróleo ya no será viable”. “Si no se toma ninguna medida, la sociedad colapsará”. Pero, ¿qué es colapsar? La cuestión es importante porque muchos de mis oyentes y lectores, sin negar la importancia de las cosas que aquí se discuten, esencialmente esperan a que el colapso sea tan evidente como para que la toma de medidas drásticas que reorienten sus vidas sea socialmente aceptable y no sea visto como una excentricidad, fruto del alarmismo y la paranoia. Por tanto, el post de hoy va de eso, de cómo reconocer el colapso antes de que sea demasiado tarde.

Sostiene Dimitri Orlov en un post de su blog que el colapso consta de cinco fases, a saber: colapso financiero, colapso comercial, colapso del estado, colapso de la comunidad y colapso de la familia. Durante el colapso financiero (situación muy semejante a la que estamos viviendo hoy en día en la mayor parte del mundo occidental) los bancos y compañías tienen problemas para hacer frente a sus deudas y acaban en bancarrota. Después viene el colapso del comercio: incapaz de pagar sus deudas a nivel corporativo, estatal e individual, el país colapsante deja de ser fiable y los demás países interrumpen sus tratos con él. La siguiente fase, el colapso del estado, viene cuando la situación se deteriora, los servicios se interrumpen y las infraestructuras no pueden ser reparadas; el Estado pierde relevancia y la gente acaba haciendo su vida y organizándose a espaldas del mismo, basándose en comunidades de todo tipo, desde las asamblearias hasta las comandadas por un señor de la guerra. En la siguiente fase, las comunidades no son capaces de ayudar a los individuos en problemas para ellos críticos, como el acceso al agua y a los alimentos, y se disgregan. La única unidad que persiste es la familia, entendida de forma extensa como clan familiar. En la quinta y última fase del colapso, la escasez de recursos y la dureza de las condiciones hacen que la situación se convierta en un “sálvese quien pueda” y todos los individuos compiten con todos; el canibalismo es norma y la especie puede subsistir en pequeños grupúsculos aislados o extinguirse.

La primera cosa que hay que decir, como ya advierte el propio Orlov, es que no es necesario seguir estas cinco fases; dependiendo de nuestra inteligencia y adaptación podremos detener el proceso, cuanto más arriba mejor, aunque él cree que el esfuerzo necesario para evitar las dos primeras fases es posiblemente inasumible y que lo lógico es detener el proceso en la fase 3, antes de que el Estado colapse. Se puede decir que él habla por experiencia: afincado en los EE.UU. pero ruso de origen, Dimitri Orlov vivió el colapso de la URSS y en buena medida su modelo de colapso se ajusta al patrón que él usa. Por otra parte, y sin retrotraerse a alguna de las 26 civilizaciones anteriores a la nuestra que tenemos constancia que han colapsado, tenemos numerosos ejemplos actuales de sociedades actuales que han colapsado hasta la fase 3, el colapso del Estado: son los famosos Estados fallidos de los que de vez en cuando se habla en la tele (he utilizado deliberadamente el término “señor de la guerra” porque ya mucha gente está familiarizado con él).

Otra cosa a destacar es que aunque la situación de escasez de recursos es global, sin embargo el colapso, como la suerte, va por barrios. No todos los países colapsarán a la vez ni a la misma velocidad. Cuantos menos recursos tenga un país, esté peor comunicado y más comprometida sea la situación de su deuda, antes y más rápido colapsará, incluso en la misma zona socieconómica. Por ejemplo, en buena medida se puede decir que Grecia está acabando la fase 1 de su colapso en tanto que España todavía está a la mitad y Alemania seguramente sólo la está empezando.

Este post pretende ser una descripción de los síntomas primeros del colapso, particularizados para el caso de España. No puede ser una narración cronológica, porque un fenómeno tan complejo escapa completamente a mi comprensión; yo describiré aspectos que lógicamente pueden aparecer, sin saber en qué orden y cuáles de todos se manifestarán. Por otro lado, es imposible saber exactamente en qué momento se empezarán a manifestar, puesto que hay multitud de aspectos que afectan al suministro de petróleo, que al final es lo que es importante. Por el lado del precio, es imposible saber cuál será la demanda de los otros países, especialmente cuando alguno de ellos colapse (lo cual reducirá la demanda global y disminuirá la tensión en los precios). Por otro lado, otras cuestiones aparte del precio acabarán influyendo en el suministro, cuando el colapso ya esté más avanzado (fallo en las infraestructuras, contratos de suministro en exclusiva de los productores con terceros países, etc). Por último, la toma de medidas decididas evitará el progreso del colapso y que alguna o muchas de las cosas que aquí describo tenga lugar. En fin, sea como sea, he aquí una relación de hechos asociados con el colapso:

  • La tan cacareada recuperación nunca llegará. Algún trimestre el PIB será exiguamente positivo, pero siempre vendrá seguido por otros trimestres en los que el descenso del PIB será mucho mayor. En algún momento se dejarán de publicar los datos de variación del PIB con cualquier excusa (algún problema coyuntural que no permite recabar datos o cosas por el estilo) o directamente se manipularán las cifras. En una fase avanzada, ya nadie se preocupará del PIB y lo importante serán otros indicadores, como el índice de delincuencia o de paro.
  • Los ajustados costes en el sector del transporte hará que haya huelgas de transportistas, como en Mayo de 2008. Al principio serán anecdóticas y sin consecuencias (como en aquella fecha), pero su repetición y su duración más prolongada desembocará en pequeños problemas de suministro. Algunas tiendas (incluidos los supermercados) tendrán cierto desabastecimiento, sin llegar a ser preocupante. Algunas tiendas, que ya tenían problemas para capear la crisis, cerrarán. A medida que el problema recurra y se agrave, el desabastecimiento será mayor y cada vez será más difícil encontrar determinadas cosas hoy comunes. Al final, los costes de transporte se repercutirán en el precio de las mercancías y objetos hoy comunes se volverán muy caros: imagínense los yogures a 2 euros la unidad o los tomates a 10 euros el kilo. Empezará a prosperar un comercio informal, la poca gente que viaje traerá objetos a precios enormes pero más baratos que por transporte común. Al final conseguir un tubo para reparar una cañería o un cable eléctrico para hacer una lámpara requerirá tener buenos amigos que te lo puedan conseguir (lo más probablemente, robándolo entrando en casas, abandonadas o no).
  • La venta de coches se hundirá. Ésta es una pescadilla que se muerde la cola: cuando más paro, más inseguridad y más reticencia al gasto; cuanto menos gasto, más paro, sobre todo en sectores como el del automóvil, que ya está muy comprometido. Las fábricas en España reducirán primero drásticamente su plantilla, después irán cerrando una tras otra. El prometido coche eléctrico nunca llegará a fabricarse masivamente en España. Al final, todos los trabajadores de la industria del automóvil (8,5% de la población activa, INE 2008) se irán al paro.
  • El turismo se hundirá. Siendo un gasto absolutamente discrecional, y estando nuestros mercados naturales (Inglaterra, Francia, Alemania) en una situación difícil, y el mercado nacional arrasado por el paro, habrá una gran contracción en la población activa dedicada al sector del turismo (alrededor del 12%, INE 2008).
  • Otros sectores se verán directamente afectados por el agravamiento de la crisis, o indirectamente por la disminución del consumo asociado a ella. El paro irá creciendo sin tregua: primero el 20%, después el 25%, después el 30%, después… mejor no imaginar. El nivel de paro será tan alto que las calles estarán llenas de gente sin nada mejor que hacer. Serán frecuentes las trifulcas y peleas, los pequeños hurtos, los robos a punta de navaja, los homicidios… A falta de una respuesta coherente de las diferentes administraciones, algunas comunidades constituirán economatos con alimentos aportados solidariamente por personas aún con empleo, donde los desempleados podrán pagar con cupones que se entregarán cada mes (al estilo de lo que ya pasa en EE.UU.). Donde ésta u otras medidas similares de auxilio social no estén en marcha el malestar social será más elevado, sobre todo en poblaciones grandes. Alguna gente con mayor poder económico se hará con armas de todo tipo. Habrá peticiones recurrentes al Gobierno para que aplique la mano dura delante de episodios repetidos de violencia y de robos, que la prensa, cada vez más centrada en las cuestiones domésticas (que son más baratas de cubrir), se encargará de espolear. Al final, es posible que se acabe instaurando una dictadura más o menos explícita, pero a pesar de la mano dura los problemas no remitirán; eso sí, ya no se informará sobre ellos.
  • La evolución de la bolsa no será nada satisfactoria. Habrá períodos de repunte prolongados, en los que la esperanza de una próxima-pero-que-nunca-llega recuperación harán que los índices suban; pero estos periodos serán contrarrestados y superados por caídas abruptas en períodos de pocos meses. En algún momento el IBEX 35 caerá tanto que las empresas que habían hecho grandes compras avalándolas con las propias acciones que habían comprado (pignoración) se encontrarán que no pueden hacer frente a los pagos adicionales que tendrán que hacer para compensar la pérdida de valor de las acciones. En algún punto por debajo de los 6.000 puntos del IBEX 35 grandes empresas empezarán a quebrar, y en su caída arrastrarán a algunos bancos. La caída de algunas grandes empresas de servicios hará que éstos se dejen de prestar, aunque ya antes de eso tendrán muchas deficiencias porque las empresas concentrarán sus recursos financieros en pagar las compensaciones de las acciones pignoradas. En algunas zonas dejará de haber, ya antes de la caída de las empresas, electricidad, agua, gas, recogida de basura, saneamiento,… porque en una situación de degradación de infraestructuras no será económico prestar esos servicios, que además serán muy caros. Al principio serán pequeñas poblaciones y urbanizaciones aisladas donde se deje de prestar los servicios; después, serán poblaciones de tamaño mediano y, por último, serán las grandes ciudades las que se quedarán sin servicios, primero por barrios y distritos, después la ciudad entera. La falta de servicios hará la vida miserable; tendremos frío y calor; reaparecerán enfermedades olvidadas, asociadas a la falta de tratamiento del agua; la gente tendrá que improvisar hogueras para preparar los alimentos, con lo que se desencadenarán más incendios; faltará agua hasta para beber (no digamos ya para lavarse o lavar).
  • El populismo y los movimientos radicales cogerán fuerza con sus explicaciones ramplonas sobre “qué es lo que está pasando” y “cómo volver a la normalidad“, al estilo de lo que ya pasa en EE.UU. con el Tea Party. En la medida en que el Gobierno no ponga en marcha medidas que ayuden realmente a la población (y no a los grandes lobbies menguantes), estos movimientos irán cogiendo fuerza. En el caso concreto de España, es muy probable que ciertas comunidades, como por ejemplo Cataluña, escojan vías directamente secesionistas, avivadas por la acumulación de agravios (los reales y los percibidos) durante años. Esto puede desencadenar una guerra civil de imprevisibles consecuencias, agotando los escasos recursos restantes más rápido y dañando de forma irreversible las infraestructuras.
  • Al decaer la capacidad recaudatoria del Estado éste tendrá que dejar de lado algunas de sus responsabilidades, con lo que acrecentará su descrédito y se adentrará en la fase 3. Los salarios de los funcionarios y de los trabajadores públicos en general quedarán congelados indefinidamente, comprometiendo su capacidad de consumo, aunque aún así durante un tiempo estarán mejor que el resto de los asalariados. Sin embargo, la inflación rampante provocada por la carestía de todo hará que en algún momento los salarios de determinados trabajadores públicos no den ni para pagar el abono-transporte (esto puede parecer una exageración, pero tengo un testimonio vivo en mi propio instituto, Mijail, que vivió esta situación en Rusia; y si no, señores, acuérdense del corralito argentino), con lo que estos trabajadores acabarán por abandonar su trabajo o por exigir “mordidas”, sobornos a cambio de “favores”, que no son otra cosa que hacer su función en condiciones normales. Mientras España permanezca en la Unión Monetaria y si los otros países no tienen un colapso avanzado, se orquestará una operación de rescate, al estilo de la que está organizándose para Grecia actualmente; en caso de no poder o no querer rescatarnos, y si nuestro colapso está más avanzado que el de ellos, o bien les arrastramos en nuestra caída o bien España será expulsada de la zona euro. En la práctica la mejor opción sería, paradójicamente, que colapsemos antes y más rápido que todos los demás; así nos rescatarían de una manera muy gravosa para nosotros. Esto nos forzaría a adaptarnos a un nivel de vida más bajo, pero aún superior al de un colapso desordenado, y abriría los ojos a la sociedad sobre la necesidad de cambiar el modo de vida. Así, quizá, estaríamos mejor preparados para la segunda parte de la caída.

Estos son algunas de las consecuencias posibles y efectos concretos del colapso, más allá de las periódicas subidas y bajadas bruscas del precio del petróleo, como ya hemos comentado que pasará. Seguramente ésta no es una relación exhaustiva y no todo tiene por qué pasar, como ya hemos dicho.

¿Es necesario seguir este camino tan penoso? Insistamos: no. Depende de nuestra inteligencia. En una conferencia reciente en el Institut d’Estudis Catalans, a cargo de Mariano Marzo y Josep Puig, éste último presentó un estudio según el cual Cataluña podría producir por medios renovables la misma cantidad de energía que consumía en 1993. Ciertamente, ésta es la mitad de la que consume hoy en día, pero como bien dice el autor, todos recordamos 1993 y no se vivía tan mal, ¿verdad? Pues ésta es la nota optimista con la que quiero cerrar un post tan negro y negativo como el de hoy. Que si queremos y ponemos esfuerzo podemos pilotar una transición menos traumática y peligrosa.

Salu2,

AMT

26 comentarios en “>Cómo es un colapso

  1. >ya que vamos a volver a vivir como en 1993 quiero recuperar a mi novia de la universidad y pasarme el día de fiesta como entonces

    ..espera, que voy a suicidarme y ahora vuelvo.

  2. >Qué tal, dmc runner (por cierto, ¿qué significa tu nombre, si no es indiscreción excesiva?)

    Viviremos como en 1993 si somos inteligentes, y eso dando por buenos los datos del modelo de Pep Puig. Si no somos inteligentes podemos acabar mucho más abajo.

    Respecto a tu novia, poco te puedo ayudar. Si después de 17 años aún la añoras quizá deberías de buscar ayuda profesional. Y en cuanto a pasarte el día de fiesta, sí que parece estar a tu alcance. Al menos durante unos días o meses.

    Saludos,

    Antonio

  3. >Ayer tenía unos amigos de paso por Barcelona, en su larga y cansada transhumancia de regreso vacacional desde Andalucía hacia el Atlántico Norte, sin avión que despegara. Les avisé que tuvieran cuidado con los chorizos, sin imaginar la dimensión que estaba adquiriendo el fenómeno. La concentración de extranjeros en tránsito y más bien perdidos por Barcelona, ha provocado un frenesí de carteristas y mangantes espectacular. Y no solo eso: también de particulares ofreciendo sus monovolúmenes y vehículos diversos, incluso autocaravanas, para hacer el agosto yendo y viniendo de destinaciones varias (uno proclamaba haberse ganado 10.000 euros en tres viajes a otras tantas ciudades de países europeos). Pues bien, mis amigos quedaron muy impresionados por el acoso y predación del rebaño de indefensos viajeros, a la vista de todos, por hordas de ladrones que se lanzaban a por lo que fuera, sobre quien fuera. Es sintomático y no tiene precedentes, creo, que en una ciudad como Barcelona confluyan particulares (en paro, supongo) a ofrecerse como conductores, y chorizos a manta, cebándose sin piedad en gentes desamparadas, lejos de sus hogares.

  4. >Hola, Joao:

    La crisis hace que cada uno se busque la vida como puede, y el marasmo aeroportuario ha favorecido que la gente se lance a la "oportunidad de negocio". Lo de los chorizos es aún más grave, evidentemente. En lo que sigue veremos si este tipo de actitudes son accidentales o norma. La cuestión, al final, es cuándo despertarán los poderes públicos a la nueva realidad.

    Salu2,

    Antonio

  5. >Hola Antonio, no es que eche de menos a mi novia del 93 sino que la vida de entonces, sin un duro pero sin preocupaciones y dados a amoorrr desenfrenado de fiesta en fiesta no me hacía pensar qué voy a hacer cuando tenga que trapichear para conseguir el sustento familiar.

    ¿Mi nombre? Odio el hip-hop.

  6. >Y luego te quejas de que te llame Apocliptico. En fin, aunque sinceramente estoy de acuerdo que si hay dejadez lo que relatas es la realidad.
    Aun asi, las consecuencias de lo que comentas, los hechos, son solo posibles si se cierra los ojos y se sigue abogando por un sistema capitalista agotado. ¿bolsa? si hombre, esos en cuanto empezaran a ver -10% cierran y no volveran a abrir.
    Sobre la delincuencia, ese sera un medidor muy claro del nivel de colapso al que se estara llegando.

    Sobre los comentarios, estoy de acuerdo con dmc runner, que bonito es vivir en la ignorancia y sin preocupaciones haciendo otras cosas. Al final queda demostrado que la inteligencia es mas una maldicion que una bendicion. Fijate lo feliz que viven algunos animales repitiendos sus ciclos de vida sin preocupaciones.

    Respecto a los que hacen el agosto en los areopuertos, a mi me parece bien. El pavo que se gasta Xmil euros por irse a una ciudad europea, en vez de vivir como un rey (gastando seguro menos), o ya porque no en plan hippy con una tienda de campaña. Este es el premio al mundo moderno que hemos construido, "vive de prisa y muere de prisa"

    bye

  7. >Yo era más bien irónico. Estoy totalmente de acuerdo en que debemos hacer un uso racional de los recursos y cambiar (en mucho) nuestra mentalidad y hábitos de consumo, pero sigo pensando que la solución de mercado lidiará con los problemas (y eso incluye cambiar los hábitos de consumo) aunque pueda haber periodos de ajustes bruscos.

    No soy optimista (ni tecno-optimista ni mercado-optimista ni creo en que el demiurgo todo lo solucionará), sino más bien confío en la capacidad del ser humano para reaccionar cuando no queda más remedio, y hay espacio para evitar el colapso, acciones que pueden tomarse ya mismo para reducir los consumos y que tomaremos cuando hayamos visto las orejas (o los dientes) al lobo.

    Por ejemplo, un altísimo porcentaje de desplazamientos podrían evitarse simplemente aplicando soluciones de teletrabajo que aplicaremos (posiblemente) cuando el impacto de los costes de los desplazamientos sobre los ingresos por trabajar indique que no compensa hacerlo a ese precio.

  8. >Hola, dmc runner:

    Evidentemente que si nos aplicamos a ello podremos evitar y revertir el colapso. El problema será que cuánto más tiempo nos neguemos a ver la realidad, más duro será y más abajo caeremos. Tengo mis dudas si el mercado puede regular esto, más que nada porque dudo que el mercado actual sea verdaderamente libre (los grupos poderosos económicamente buscan naturalmente mejorar su ventaja, aunque esto sea con sobornos y corruptelas). En todo caso, sea el mercado o sea el sentido común, ojalá que efectivamente reconozcamos el problema y lo capeemos. Y va a hacer falta algo más que simplemente no coger el coche, puesto que la necesidad de recursos está muy entrelazada con toda la actividad económica. Pero ya iremos discutiendo sobre eso.

    Salu2,

    Antonio

  9. >Gracias por aclararnos como podría desarrollarse el colapso de nuestra sociedad. Pero no se si esto ayuda mucho a nadie. La forma que tome el colapso, sobre todo en sus fases iniciales, depende totalmente de la situación particular de cada persona. En la actualidad, en España, hay familias que están en la fase terminal. Ya que para ellas el estado ha desaparecido, y las ayudas que puedan obtener solo sirven para no caer en la fase de canibalismo. También hay zonas, muchas rurales, donde la población, indefensa ante los continuos robos, esta armándose para la autodefensa, de forma peligrosa. Mientras que otros muchos pasan Agosto en la fiesta de siempre.
    Por otra parte, además de la forma del colapso, también son importantes los tiempos. Hay llamadas al sálvese el que pueda, y al échate al monte rapidito que viene el Peak oil desde los años noventa. Y los que entonces se fueron no porque estaban convencidos de que un cambio de vida era para mejor, sino que lo hicieron porque venia MadMax, llevan mas de una década viviendo una pesadilla. La mayor parte, paralizados por el miedo, sin hacer nada y buscando todo tipo de signos que confirmen su pesadilla.
    Yo estoy completamente convencido de que el pico del petróleo convencional ya pasó, y que los tiempos que vienen tiene poquísimas probabilidades de ser como fueron. Pero también pienso que la cantidad de derivados del petróleo que se malgastan en nuestra sociedad actual es enorme, y que son totalmente superfluos y prescindibles. Una ciudad sin coches puede ser un escenario de la pesadilla del colapso o un lugar donde realmente se puede vivir una vida plena. Claro que hay cosas que tienen que cambiar. Hoy día podemos comprar un kilo de tomates por un euro y medio, que viene a ser, al cambio, diez minutos de trabajo. Así que nosotros con diez minutos de nuestro tiempo somos capaces de preparar la tierra, abonarla, plantar, curar, regar, podar, recolectar, envasar, transportar y vender ese kilo de tomates.¡Coño que poderío! En su artículo ponía los tomates a diez euros, y le parecían carísimos. Pues no están caros, lo que esta demasiado barato es el petróleo. Y todo el problema que usted describe se soluciona simplemente poniendo el petróleo en su precio real y utilizándolo donde realmente es rentable. Si actualmente el transporte colectivo es malo es debido a que hay demasiado transporte privado y si hay demasiado transporte privado es debido a que el precio de la gasolina es muy barato. La solución esta inventada, ya se puso en practica en la crisis de los setenta, se grabaron los hidrocarburos con impuestos, excepto para los sectores primarios. Lo que permite mantener la producción en los sectores estratégicos y recaudar para redistribuir la riqueza.
    Creo que la solución es fácil. La pregunta es ¿prefiere echarle gasolina a su coche o al tractor que cultiva sus alimentos? ¿A su coche o a la ambulancia del hospital? ¿A su coche o poder encender la luz en casa? ¿A su coche o que se abran los colegios? La oferta de petróleo es muy inelástica, si la gente deja de usar su automóvil de modo inútil, los precios del petróleo caerán en picado durante décadas. El autentico problema no está en el pico del petróleo, si no en la adicción a un modo de vida que es capaz de acabar con el petróleo, el gas, el agua y hasta con la felicidad y la sabiduría. Creo que el pico de la sabiduría se alcanzo hace bastante tiempo y sin una forma de vida “sabia” da igual la cantidad de reservas de petróleo que tengamos. Sin esa forma de vida nuestro único destino es el desastre.
    Termino pidiéndole que deje de meter miedo a los niños e intente opciones mas creativas. Ya sabemos que el miedo y el catastrofismo tiene su clientela, Pero estoy seguro que su objetivo no es tener clientela, si no que es ser de alguna ayuda en su barrio.

  10. >@Hortelano: estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dice, excepto con algunos detalles concretos, más de ajuste fino que de fondo:

    1.- Efectivamente los tomates van muy baratos, y a 10 euros/kilo puede que también sean baratos. La clave es que nuestro sistema económico no se sostiene de otra manera, y eso es grave. Se usa el petróleo de manera estúpida en múltiples cosas, pero nuestro sistema económico lo requiere, para garantizar suficiente empleo y no colapsar.

    2.- La solución puede ser muchas cosas, pero no es simple. Gravar el petróleo es un paso, pero hay más que tomar, y se necesita tiempo para implementarlos, y voluntad política para hacerlo. Yo ya he hablado con ciertas instancias políticas y le digo que falta esa voluntad, nadie quiere asumir el coste político de las acciones necesarias (aunque muchos las identifican correctamente).

    3.- La función primera del blog es aleccionar. Si ha leído más artículos, siempre digo que el colapso no es obligatorio, pero es el destino natural si no se hace nada (lo que es nuestro rumbo actual). Vd. puede conocer bien el problema, pero le aseguro que esto no es nada común, el 99% de la gente te toma por loco cuando lo expones. Argumentar coherentemente sobre los problemas y los datos en castellano (porque desgraciadamente poca gente en España habla inglés) es la primera función, porque es increíble cuánta gente te argumenta de manera tonta que esto o aquello otro.

    4.- No obstante, es verdad que el blog tiene que evolucionar hacia la propuesta de soluciones, y si lee los últimos posts y sus comentarios notará que se avanza hacia eso. Quiero acabar un ciclo (la revisión de los combustibles fósiles más las renovables más importantes) y empezar a discutir sobre la transición.

    Salu2.

  11. >Es de agradecer la labor que haces en este blog. Conozco la sensación de que te tomen por loco cuando opinas acerca de este tema. Pero también conozco los efectos que la imagen del colapso provoca en la gente; reacciones irracionales que únicamente agravan la situación. Es verdad que el colapso, como cualquier otro escenario, tiene su probabilidad de suceder, pero no es muy alta. Y además es una opción estéril, en el sentido de que centrarse en ella no tiene ninguna utilidad. El Peak oil es un concepto creado por geólogos que son gente que suele pensar en plazos muy largos de tiempo. Y para los que cuarenta años pasan muy rápido. De ahí la sensación de urgencia.
    El articulo de John Michael Greer. The long road down: decline and the deindustrial future. (http://energybulletin.net/node/4624) (Se puede traducir con el Google) es bastante convincente al respecto. La opción de lenta declinación es bastante mas probable y sobre todo es un escenario en el que se puede actuar de modo creativo. No solo sobrevivir, también prosperar en algún sentido. Si te centras en este escenario de lenta declinación no te sentirás tan solo. Puedes ver acciones de distintos gobiernos en esta dirección. La llamada del gobierno ingles a la sociedad civil. La reducción del déficit por el gobierno Alemán. La red de recarga eléctrica de Repsol, las subvenciones a las renovables y otras muchas acciones, que sin mentar la bicha, van en esa dirección de procurar que el guarrazo sea mas suave.

    Saludos.

  12. >Hola, Hortelano:

    Razón no te falta, pero el problema aquí es que el plazo se agota, y no parece que el declive vaya a ser precisamente suave. Había 40 años por delante cuando el tema llegó a ser mainstream, pero ahora ese plazo ya se ha agotado, y todo apunta a que el declive será más bien brusco (si ha leído algunos posts del blog, habrá visto que hasta las previsiones del Departamento de Energía de los EE.UU. contemplan un descenso rápido (post "Carta al Presidente del Gobierno"). También hemos comentado que en lo que va de año la capacidad productiva mundial de petróleo ha bajado de 90 millones de barriles diarios a 89, ya cada vez más cerca del nivel extractivo actual (86 Mb/d). Como digo, parece que la cosa se está empezando a poner fea, y este problema del petróleo se combina y retroalimenta con La Gran Escasez. Por tanto, parece que efectivamente la cuestión es urgente y no cabe esperar un ajuste lento, sino más bien brusco. Con todo y con eso, es pilotable, siempre que se quiera aceptar que hay que hacer cambios sustanciales en nuestra vida. De eso va el breve post que ahora publicaré.

    Salu2.

  13. >_Cuantos menos recursos tenga un país, esté peor comunicado y más comprometida sea la situación de su deuda, antes y más rápido colapsará, incluso en la misma zona socieconómica._

    No estoy de acuerdo en lo de "peor comunicado". Creo que precisamente lo que llamamos hoy estar "bien comunicados" se volverá en contra de esas poblaciones (ciudades, regiones, países) cuando el colapso llegue a una determinada fase. En primer lugar porque permite el rápido contagio de las ondas de crisis (financiera, comercial, etc.), y en segundo lugar porque la comunicación en el capitalismo mundializado de hoy significa dependencia, falta de resiliencia.

    Una comunidad relativamente aislada, es -necesariamente- una comunidad resiliente, autosuficiente.

  14. >Hola, Manoel:

    Cierto. Yo sólo hablo de países desarrollados en mayor o menor medida, y de la primera fase del colapso. Seguramente en el largo plazo lo mejor sería no ser demasiado desarrollado, aunque también se necesitaría ser ignorado por los países occidentales, lo cual implica no tener recursos naturales. Hay pocos países así…

  15. >No he leido todo lo que has escrito en este, tu blog, no se si has comentado algo de paises que ya han pasado por el pico del petroleo y de como se han enfrentado a ello. He estado varias veces en Cuba,y no de turista común, al punto de que, casi no he tocado la playa. Me he mezclado con la población ya que iba apadrinado desde aqui, he recorrido bastantes puntos usando su trasporte, camiones colectivos hasta las trancas, o tren que de la Habana a Santiago se tira unas 17 horas de trayecto, sin luz y con cierta incomodidad general, sumado al retraso de partida y demás, montado en sus carricoches de caballos que te llevan para todos lados, y montado en bici. Bien, viven, y no viven mal. Ya se que si fuera teruel muchas cosas serían distintas, sobre todo en invierno, que tener brechas en casa y no tener que pagar factura en calefacción ayuda mucho; pero la vida sigue y de momento no se comen unos a otros, aunque si hay cierta escasez, sobre todo de caprichos de todo tipo, la cajita de arroz y frijoles se puede comprar bien barata.
    Así que, con voluntad política se puede pasar nuestro "periodo especial" con cierta tranquilidad. Eso si, la vida va a cambiar mucho, y esperemos que los fascismos varios no nos jodan el cambio. Claro que, soy, también, más bien pesismista respecto a esto, pero prefiero confiar en que al fin se tomara el timón y se conseguira un estado mas o menos vivible antes que un mad-max que no conviene a nadie.
    Esperemos.

  16. >Un caso curioso del de Islandia. Ahora, Reino Unido y Holanda se plantean demandar a Islandia por las deudas contraídas por sus bancos, que los islandeses en referéndum han decidido no pagar. Como consecuencia, Islandia quedará fuera del circuito comercial mundial; la fase 2 del colapso está acabando en Islandia, aunque el hecho de haber apostado por ello quizá consiga evitar avanzar en la 3. A seguir de cerca…

  17. >Hola!

    Descubri tu Blog por casualidad y no puedo salirme del asombro de los datos que das en los distintos posts.

    Estudié historia y siempre me han fascinado los momentos de decadencia de las grandes culturas, y con datos que he ido recogiendo a lo largo de los años, veia las cosas que salen en tu blog y ahora verlos con datos, lo encuentro realmente alucinante.

    En verdad, estamos entrando en una època que no trae un futuro muy brillante para nuestra civilización de los combustibles fósiles y el cambio me parece se nos impondrá de una manera bastante dràstica y tal vez violenta (Vid. cualquier transición de civilizaciones colapsadas como Roma) y las cosas que estan pasando en Grecia y Portugal no son más que datos que acrecientan esta sensación de disolución o fin de una época.

    En fin espero poder continuar leyendo estos posts y comentarlos

    Saludos

  18. >"El autentico problema no está en el pico del petróleo, si no en la adicción a un modo de vida que es capaz de acabar con el petróleo, el gas, el agua y hasta con la felicidad y la sabiduría. Creo que el pico de la sabiduría se alcanzo hace bastante tiempo y sin una forma de vida “sabia” da igual la cantidad de reservas de petróleo que tengamos. Sin esa forma de vida nuestro único destino es el desastre."

    Gracias sinceras, me lo tatuaré.¿Escribes algún blog?

  19. >los mismos precios son ficticios, la capacidad de producir alimento es infinitamente superior a hace 70 años , haciendose con energía caballar,y la producción de energía renovable para un territorio de dimensiones continentales como españa hace risorio lo que dices; otra cosa es que queramos creernos que el precio es el que nos marcan;vamos como la vivienda, si quitas los beneficios de la venta resulta que una vivienda esta ligeramente por encima del precio de la arena.
    Sobran capitalistas y burgueses, ¿quien ha dicho que esa forma de vida no sea venenosa para la comunidad?, por otro lado innecesarios, y especialmente peligrosos son los politicos

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